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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-09-2016

La guerra, la paz y el absurdo
Deben estar tomndonos el pelo!

Tom Engelhardt
TomDispatch

Traduccin del ingls para Rebelin de Carlos Riba Garca


Aventuras en un mundo estadounidense de frustracin

Hace poco tiempo, mientras ordenaba una pila de libros infantiles, me encontr con un volumen, That Makes Me Mad! (Eso me vuelve loca), que me trajo muchos recuerdos. Escrito por Steve Kroll, un amigo fallecido hace unos cuantos aos, contaba las siempre frustrante aventuras cotidianas de Nina, una nia en cuya vida se topaba cada da con el obstculo de algn lugar comn; llegada a ese punto, ella siempre deca... bueno, podis adivinarlo con el ttulo! De pronto me sent inundado de vvidos recuerdos de otros tiempos; de mis padres y de mi hija (que ahora lee libros como aquellos a su propio hijo) sentada a mi lado cuando tena cinco aos y repeta esas mismas palabras con tan viva voz que yo me daba cuenta de que ella estaba expresando las frustraciones de su vida, aquello que la volva loca.

Treinta aos despus, en un Estados Unidos casi inimaginable, cuando cog ese libro de repente me di cuenta de que cada vez que sigo las noticias online, por la televisin o perdonadme por esto, pero tengo 72 aos y contino atrapado en el pasado la prensa escrita, tengo un impulso similar al de Nina. Solo que la frase a la que accedo es otra de Steve Kroll, la que dice Deben estar tomndonos el pelo!.

A continuacin os muestro algunos ejemplos recientes extrados del mundo de guerra y paz al estilo estadounidense. Pensadlos como ilustraciones seleccionadas al azar en una poca trumpiana en la que todo lo que pasa es una muestra de este mundo absurdo y viene perfectamente a cuento. Si estis de humor, sentos libres de gritar conmigo esa frase mientras avanzamos.

El planeta nuclearizado

Estoy seguro de que os acordis de Barack Obama, el tipo que entr en la Oficina Oval prometiendo trabajar por un mundo libre de la amenaza nuclear. Ya sabis, el presidente que en 2009 viaj a Praga para decir conmovido: Entonces, hoy dejo sentado rotundamente y con conviccin el compromiso que Estados Unidos asume en la bsqueda de la paz y la seguridad en un mundo sin armas nucleares... Acabando con la mentalidad de la Guerra Fra, reduciremos el papel de las armas nucleares en nuestra estrategia de seguridad nacional y exhortaremos a otros pases para que hagan lo mismo. Ese mismo ao, l recibi el Nobel de la paz, en gran medida por lo que an estaba por hacer, particularmente en lo atinente a las armas nucleares. Por supuesto, todo eso era algo muy de la poca!

Despus de casi dos periodos en la Oficina Oval, nuestro presidente de la paz, el nico en la historia que llam a la abolicin del arma nuclear y cuya administracin retir menos armas de nuestro arsenal nuclear que cualquiera otra una vez acabada la Guerra Fra ahora est presidiendo las primeras etapas de un programa de modernizacin de un billn (ha ledo bien, un billn, es decir, un 1 seguido de 12 ceros) de ese mismo arsenal (por supuesto, esa etiqueta con el precio de un billn de dlares llega antes de que empiecen los inevitables sobreprecios). El programa incluye un importante trabajo de diseo y puesta a punto de armas nucleares guiadas de precisin en las que se incluye la opcin de moderar la capacidad de destruccin de esos ingenios. Este tipo de armas tiene la potencialidad de llevar la guerra nuclear al campo de batalla como primera opcin, algo de lo que Estados Unidos se jacta de ser un pionero.

Esto me lleva a una historia en la portada del NewYork Times el pasado 6 de septiembre que me llam la atencin. Esta historia es como el glaseado del pastel nuclear de Obama. Su titular era: Es improbable que Obama vote en contra del primer uso de las armas nucleares. Admitmoslo; si lo hiciera, ese voto podra ser revertido por cualquier futuro presidente. Aun as, todo indica que existira el temor de que la promesa de no iniciar una guerra nuclear debilitara a los aliados y envalentonara a Rusia y China... en un tiempo en que Rusia est realizando prcticas de bombardeo en Europa y China est ampliando su influencia y podero en el mar Meridional de China, el presidente se est volviendo atrs en la intencin dar semejante voto. Traduciendo: el nico pas que ha utilizado alguna vez ese tipo de armas pasar a la historia por estar preparado y con la necesaria voluntad para volver a hacerlo sin que medie ninguna provocacin nuclear y hacer creer hoy al menos eso creen en Washington que eso dara lugar a un mundo ms seguro.

Deben estar tomndonos el pelo!

El antiguo bombardeo de siempre

Recordad que en octubre de 2001, cuando la administracin Bush lanz su invasin de Afganistn, Estados Unidos no estaba bombardeando ningn pas mayoritariamente islmico. De hecho, ningn otro pas en el mundo. Afganistn fue liberado rpidamente; el Talibn, aplastado; y al-Qaeda, obligado a huir. As eran las cosas, o as lo parecan entonces.

El pasado 8 de septiembre, casi 15 aos ms tarde, el Washington Post inform de que en un solo fin de semana y un trajn de actividad, la fuerza area de Estados Unidos haba arrojado bombas o disparado misiles contra seis pas mayoritariamente musulmanes: Irak, Siria, Afganistn, Libia, Yemen y Somalia (podran haber sido siete si ese da la CIA no hubiese estado descansando de sus ataques con drones en las zonas fronterizas del Pakistn tribal, tan castigadas durante estos aos). En la misma onda, el presidente que jur que pondra fin a la guerra en Irak y, que cuando deje su cargo, har lo mismo en Afganistn, est ahora supervisando una campaa estadounidense de bombardeos en Irak y Siria en la que est lanzando cerca de 25.000 artificios explosivos por ao. Recientemente, solo para facilitar la prolongacin de la guerra ms larga de nuestra historia, el presidente que anunci que en 2014 este pas haba finalizado su misin de combate, ha desplegado una vez ms soldados de Estados Unidos en son de lucha y hecho lo mismo con la fuerza area estadounidense. Para ello, los B-52 (la infamia de Vietnam), despus de una dcada en reserva, tuvieron que volver a despegar, lo mismo que en Irak y Siria. En el Pentgono, los militares con mando estn hablando ahora que la guerra generacional de Afganistn puede continuar hasta bien entrados los aos veinte del presente siglo.

Mientras tanto, el presidente Obama ha contribuido personalmente a la creacin de una nueva forma de guerra que no ser un exclusividad estadounidense durante mucho tiempo. Esta novedad implica la utilizacin de drones equipados con misiles, un arma de tecnologa punta que promete un mundo de conflictos sin bajas (para las fuerzas armadas de EEUU y la CIA), y que resultar en una maquinaria de asesinato global permanente para deshacerse de todo jefe terrorista, teniente o militante. Muy lejos de las zonas oficiales de guerra de Estados Unidos, los drones estadounidenses cruzan diariamente distintas fronteras, sin respeto alguno por la soberana en todo el Gran Oriente Medio y partes de frica, para asesinar a cualquiera que por decisin del presidente y sus colegas deba morir, sea ciudadano estadounidense o no (adems, por supuesto, de quienes tengan la mala suerte de andar por ah). Con sus listas de asesinatos elaboradas en la Casa Blanca y sus encuentros del martes del terror, el programa de drones que promete operaciones quirrgicas de caza y muerte ha borrado la lnea que separaba la guerra de la paz, segn se iba normalizando en estos aos. El presidente ya no solo es el comandante en jefe sino el asesino en jefe, un papel que es muy improbable que rechace ningn futuro presidente. El asesinato, obviamente una accin fuera de la ley, se ha convertido en el centro y el alma del estilo de vida en Washington y una forma de guerra que solo servir para ampliar an ms la inseguridad mundial.

Deben estar tomndonos el pelo!

La muy aceitada maquinaria de la guerra privatizada

Ya que hablamos de ellos, tal como inform el New York Times el 5 de septiembre, el programa de drones de Estados Unidos tiene un problema: la falta de pilotos-operadores. En estos aos, el programa se ha desarrollado tan rpidamente que la presin vivida por los pilotos y el resto del personal no ha hecho ms que crecer. Entre las consecuencias est el estrs postraumtico ocasionado por el hecho de matar a civiles que estn a miles de kilmetros desde la pantalla de un ordenador. Como resultado de ello, la fuerza area ha estado perdiendo pilotos velozmente. Afortunadamente, ha aparecido una solucin en el horizonte. Este servicio ha comenzado a solucionar su falta de pilotos segn lo marcado por el resto de las fuerzas armadas en los ltimos aos: el recurso a los contratistas privados. Sin embargo, a estos pilotos y dems personas, las empresas contratistas del pagan mejores salarios, es decir, resultan ms caros. A su vez, los contratistas han estado dando empleo al nico personal disponible, aquellos que han sido adiestrados por... s, el lector ha adivinado, por la fuerza area. Esto puede resultar en una escasez todava mayor de pilotos-operadores de drones de la fuerza area deseosos de cobrar ms por un trabajo deprimente y... bueno, es fcil darse cuenta de cmo funciona la muy aceitada maquinaria de la guerra privatizada y de quin acabar pagando el sobreprecio.

Deben estar tomndonos el pelo!

Vender armas como si el futuro no existiera

En un informe reciente del Centro de Poltica Internacional, el experto en armas William Hartung brinda unos asombrosos guarismos acerca de la venta de armas de Estados Unidos a Arabia Saud. Desde que asumi en enero de 2009, escribi, en 42 acuerdos distintos, la administracin Obama ha prometido armas a Arabia Saud por un valor de 115.000 millones de dlares, o sea, ms de lo que cualquier otra administracin estadounidense en toda la historia de las relaciones entre Estados Unidos y Arabia Saud. La mayor parte de este equipo an debe ser entregado y podra atar a Estados Unidos con las fuerzas armadas saudes durante los aos venideros. Pensemos un minuto en esto: 115.000 millones de dlares por algo que va desde armas personales hasta tanques, aviones de combate, bombas de racimo y misiles aire-tierra (un armamento que en este momento es utilizado para asesinar a civiles en el vecino Yemen).

Por supuesto, de no ser Estados Unidos qu otro pas podra mantener su cuasi monopolio del comercio mundial de armas y asegurar que sus dos conjuntos de productos las pelculas de Hollywood y el armamento dominen el mundo de los negocios de cosas que hacen boom de la noche a la maana? Se trata de un rcord del que hay que enorgullecerse, sobre todo porque obviamente poner en manos de los saudes las armas ms avanzadas imaginables ayudar a traer la paz a una regin tan revuelta del planeta (y si armamos a los saudes, lo mejor es no quedarnos atrs con los israeles; de ah los pasmosos 38.000 millones de dlares de ayuda militar que la administracin Obama acaba de firmar para los prximos 10 aos, la mayor ofrecida nunca por Washington a cualquier pas asegurando as que las armas estarn volando literal y metforicamente en los aos prximos).

Ciertamente, benditos sean los hacedores de la paz; por supuesto, ya sabis que cuando digo peacemaker estoy hablando del revolver Colt* que gan el Oeste para Estados Unidos.

Digmoslo de otra manera...

Deben estar tomndonos el pelo!

La carrera de los generales

Quiero decir, quin est en la mayor lista de generales y almirantes retirados? Se sorprendera usted si supiera que en ellas hay por lo menos 196 comandantes retirados flotando por ah con su paracadas dorado y que muchos de ellos indudablemente continan incrustados en el complejo militar-industrial, en consejos de administracin corporativos y cosas por el estilo, entusiasmados por haberse enganchado en la campaa presidencial, tanto la de Trump como la de Clinton? Trump fue el primero haciendo publica una carta abierta firmada por 88 generales y almirantes que estaban ponindose de pie valientemente para revertir el vaciamiento de nuestras fuerzas armadas y para reforzar nuestras fronteras, derrotar a nuestros supremacistas enemigos islmicos, y restaurar la ley y el orden en el mbito nacional (en parte, la traduccin sera: volcad an ms dinero en las fuerzas armadas, tal como Donald prometi que har). Los militares incluan nombres tan conocidos como el general Joe Arbuckle, el contralmirante James H. Flatley III y el brigadier general Mark D. Scraba... o, s!, y el de un tipo que el lector quiz recuerde: el teniente general William Jerry Boykin, el cruzado evangelista que fue noticia en 2003 cuando dijo de un ex oponente somal: Yo saba que mi Dios era ms grande que el suyo. Yo saba que mi Dios era un autntico Dios y el suyo solo un dolo!.

De alguna manera, esos 88 militares trumpistas se levantan desde los escombros debajo de los cuales, segn nos hizo saber Donald hace poco tiempo, la administracin Obama supuestamente ha dejado al alto comando de Estados u nidos. No obstante, sin duda su gente no es la vergenza a la que l se refiere cuando habla del generalato estadounidense de estos aos.

Mientras tanto, los clintonistas contraatacaron con una lista de 95 altos mandos, entre ellos un buen nmero de generales de cuatro estrellas, muchos de ellos salidos directamente de esa pila de escombros, y en cuestin de una semana sumaron 15 ms hasta alcanzar los 110. Al mismo tiempo, integrantes de la comunidad de la inteligencia y el resto del estado de la seguridad nacional, ex asesores presidenciales y otros funcionarios, apasionados neocons y estrategas de todo pelaje de las desastrosas guerras de EEUU de los ltimos 15 aos, se apresuraron a formar fila detrs de Hillary o Donald.

Si acaso otra cosa, todo esto era un recordatorio del tamao inflado y la siempre creciente centralidad del estado de la seguridad nacional y el complejo militar-industrial nacidos a la sombra del 11-S que le acompaa. La cuestin es: inspira esto confianza en nuestros candidatos o hace que digamos...

Deben estar tomndonos el pelo! ?

Conflictos de intereses y facilidad de acceso a la Oficina Oval

Dejemos a un lado la posibilidad de un soborno preventivo por 25.000 dlares al procurador general del estado de Florida por parte de la Fundacin Donald J. Trump para evitar la investigacin de un chanchullo en la Universidad Trump. Si resulta ser que esa donacin a una PAC (comisin de accin poltica) haba sido un soborno, nadie debera sorprenderse, dado que Donald ha sido durante mucho tiempo un esquema de Ponzi** andante. En lugar de eso, gracias a un estupendo trabajo de investigacin escrito por Kurt Eihenwald para Newsweek, es posible pensar qu podra significar para l entrar en la Oficina Oval y estar all cuando la cuestin sean los conflictos de intereses y la seguridad nacional de Estados Unidos. La opinin de Eihenwald es que Trump sera el presidente con ms conflictos de intereses en la historia de EEUU, dado que la Organizacin Trump tiene estrechos vnculos con financistas globales, con polticos extranjeros e incluso con delincuentes, tanto en pases aliados como enemigos. Prcticamente cualquier decisin de poltica internacional que pueda tomar podra perjudicar o favorecer sus propios negocios. Fundamentalmente, no habra modo de despojar, a l y a su familia, de la maquinaria internacional de la marca Trump (imagine el lector la decepcin de Trump United). Conocida su inquebrantable devocin por el propio enriquecimiento, no es necesario preguntarse si Donald actuara en el inters de Estados Unidos o en el de su bolsillo.

Eso en cuanto al conflicto de intereses, qu hay del acceso? Por supuesto, aqu entran los Clinton, quienes, entre 2001 y el momento en que Hillary anunci su postulacin para la presidencia se las arreglaron para embolsar 153 millones de dlares (s, no es una errata) dando 729 discursos combinados a una tarifa media de 210.795 dlares por actuacin. Aqu est comprendido el discurso de 20 minutos de Hillary en la cumbre de la red eBay's Women's Initiative que, segn se inform, le report 315.000 dlares, en marzo de 2015, justo un mes antes de que ella anunciara su candidatura. Obviamente, no son las bellas palabras de Hillary (o de Bill) lo que importa a los ejecutivos corporativos y les predispone a soltar un dineral, sino la esperanza de llegar tanto a un ex presidente como a una posible futura presidenta. Despus de todo, en el mundo de los negocios, nadie afloja un buen dinero si no es para algo.

Solo necesito decir...

Deben estar tomndonos el pelo!

Por supuesto, podra continuar... Podra hablar de un Congreso aparentemente incapaz de aprobar una ley que asigne fondos para que el gobierno pueda tomar medidas que eviten la imparable propagacin del virus del Zica en partes de Estados Unidos (Deben estar tomndonos el pelo!). Podra referirme al modo en que los medios cayeron de bruces en una camioneta deportiva (NBC Nightly News), que yo miro, mostr el vdeo de Hillary Clintos trastabillando y casi cayendo dentro de la furgoneta, tal vez unas 15 veces en cuatro noches y lo que esto nos dice sobre la cobertura de los noticias hoy en da (Deben estar tomndonos el pelo!). Podra empezar confesando que soy un adicto de las constantes encuestas de opinin que inundan nuestra vida y que estoy pensando en unirme a Encuestalhlicos Annimos cuando llegue el 9 de noviembre y en ese momento empezar a pensar qu significa tener tantas encuestas, y encuestas de encuestas inundndonos da tras da y ensendonos sobre las escisiones favorables o desfavorables, y ofrecindonos interminablemente variadas instantneas de cmo podramos votar o no votar o qu podramos hacer o no hacer con tanta anticipacin al da que efectivamente lleguemos al sitio de votacin (Deben estar tomndonos el pelo!). O podra mencionar la forma en que, despus de aplicada investigacin, Donald Trump reconoci, bien que a regaadientes, que Barack Obama naci en Estados Unidos y despus se despach contra Hillary Clintos acusndola de haber propiciado la controversia sobre el nacimiento del presidente (Deben estar tomndonos el pelo!).

En otras palabras, yo podra continuar dando la bienvenida al lector a un paisaje estadounidense cada vez ms extravagante, un paisaje de guerra y paz (sin un Tolstoy a la vista),

Aun as, bueno est lo bueno pero no lo demasiado, no le parece? Por lo tanto, permtame que acabe aqu y, solo por divertirnos un poco, cantemos por ltima vez: Deben estar tomndonos el pelo!

* Hacedor de la paz es la traduccin literal del ingls peacemaker, que es el nombre que recibi el revlver Colt calibre .45, de 1873. Vase https://en.wikipedia.org/wiki/Colt_Single_Action_Army. (N. del T.)

** Las famosas cadenas para enriquecerse (a quien las organiza). (N. del T.)

Tom Engelhardt es cofundador del American Empire Project, autor de The United States of Fear y de una historia de la Guerra Fra, The End of Victory Culture. Forma parte del cuerpo docente del Nation Institute y es administrador de TomDispatch.com. Su libro ms reciente es Shadow Government: Surveillance, Secret Wars, and a Global Security State in a Single-Superpower World.

Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/176189/tomgram%3A_engelhardt%2C_war%2C_peace%2C_and_absurdity/#more

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y Rebelin como fuente de la misma.



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