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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-09-2016

Lo que el neoliberalismo no pudo, el MAS lo est logrando

Huascar Salazar Lohman
Rebelin


Divergencias y compatibilidades entre forma poltica y acumulacin de capital1

Durante los ltimos aos, la poltica estatal boliviana promovida por el gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS), se ha mostrado cada vez ms, y de manera explcita, cercana a intereses de nuevas y viejas lites dominantes. Muchas de las medidas que han permitido esto, a diferencia de la poca neoliberal donde la dominacin se enfrent a una amplia resistencia popular, se volvieron viables gracias a las nuevas formas de organizacin del mando estatal que se erigieron con la llegada de Evo Morales a la presidencia y con las consecuentes transformaciones poltico-econmicas que se suscitaron en los siguientes aos. En este breve texto se ensaya una explicacin sobre la manera en que la forma poltica desde la cual se estableci el gobierno de Morales instaur una narrativa y una prctica que penetr y desarticul las fuerzas que otrora resistieron la poltica neoliberal, logrando convertir a la estructura socio-econmica boliviana ms permeable al gran capital.

En el marco del rspido debate latinoamericano en torno a lo que se ha denominado gobiernos progresistas, un piso comn de una vertiente crtica que cuestiona seriamente el accionar de estos gobiernos es el carcter anti-popular, anti-comunitario y pro-capital transnacional que stos han asumido en el transcurso de los ltimos aos, ms all de los confusos discursos que emanan desde las altas esferas gubernamentales. Sin embargo, todava no queda claro si estos gobiernos produjeron una va de continuidad para el neoliberalismo o si ms bien se constituyeron en rupturas a dicho proceso.

En este trabajo argumento que con la llegada del Movimiento Al Socialismo al gobierno boliviano se fren la agenda neoliberal, en tanto modelo sociopoltico impulsado desde 1985 por los organismos financieros internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional a travs de los gobiernos de turno. Sin embargo, esto sucedi en la medida en que el neoliberalismo se mostr altamente incompatible con las formas populares y en gran medida autnomas de organizacin de la vida social en el pas, las cuales mostraran su fuerza en el ciclo de insurgencia popular que se inici el ao 2000. En este sentido, lo que poco a poco hizo el MAS fue producir y gestionar una nueva sntesis social que asumi varios de los objetivos del gran capital que el neoliberalismo quiso impulsar previamente sin xito. Para lograrlo, el nuevo gobierno fue asumiendo una retrica, ciertas prcticas y una esttica que fueron apropiadas de los mismos sectores populares de los cuales en algn momento el MAS y su lderes hicieron parte diametralmente distintas a las neoliberales, pero que permitieron allanar el camino al despliegue del capital en mbitos sociales que otrora eran profundamente reactivos a las relaciones centradas en el valor de cambio.

A continuacin se muestran las dificultades que el neoliberalismo tuvo para imponerse como un modelo sociopoltico en Bolivia, para luego dar cuenta de la manera en que el gobierno del MAS logr impulsar los objetivos capitalistas desde una dinmica sociopoltica totalmente distinta a la neoliberal anterior, para finalmente plantear algunas reflexiones en torno a esta forma presente de la poltica boliviana.

Lo que el neoliberalismo no pudo

Desde la implementacin del famoso Decreto Supremo 21060, smbolo de la poltica neoliberal boliviana, hasta los aos de rebelin popular (2000-2005), pasaron casi quince aos, en los cuales se flexibilizaron las condiciones laborales, se privatizaron las empresas nacionales, se desregularon los mercados; en fin, se puso en funcionamiento todo ese paquete de medidas derivadas del Consenso de Washington, que intentaban apuntalar una economa de mercado y reorganizar la institucionalidad estatal con ese objetivo. Era el momento de la embestida del gran capital. Bolivia no fue una excepcin en la implementacin de la receta de libre mercado promovida por los organismos financieros internacionales; y durante varios aos pareci que ese modelo se consolidara (Fernndez 2004; Kohl y Farthing 2007).

Sin embargo, en el ao 2000, con la denominada Guerra del Agua, la propuesta neoliberal entr en una profunda crisis y se inici un ciclo de luchas populares que contendran su avance. En ese momento se hizo evidente que la consolidacin neoliberal en trminos macro; es decir, como la estructuracin de un mando poltico que trata de organizar la vida social del pas en torno al mercado, haba sucedido en paralelo a una reorganizacin de fuerzas populares que se fueron estableciendo como antagnicas al nuevo modelo. Vale la pena pensar la reorganizacin de estas fuerzas sociales a partir de dos dimensiones: primero, aquella que es muy evidente en una sociedad altamente abigarrada como la boliviana, donde la estructuracin objetiva y subjetiva de la reproduccin de la vida social no se sostiene plenamente y en muchos casos, ni siquiera principalmente en torno a una racionalidad de la modernidad capitalista. Durante los primeros quince aos del neoliberalismo, se fueron articulando, re-articulando, y, primordialmente, potenciando, desde un ethos particular, entramados comunitarios altamente reactivos a la propuesta neoliberal.

La segunda dimensin que se complementa con la primera es aquella que plantea Vernica Gago: el neoliberalismo desde abajo, i.e. aquellas condiciones que el propio neoliberalismo, por su lgica y dinmica pero sin ser su objetivo, habilita y desde donde empieza a operar una poderosa economa popular que mixtura saberes comunitarios autogestivos e intimidad con el saber-hacer en la crisis como tecnologa de una autoempresarialidad de masas (Gago 2014: 12)3. Es decir, si bien los entramados comunitarios urbanos y rurales en Bolivia tienen una larga y potente tradicin organizativa ms all del propio neoliberalismo, la puesta en escena de este modelo habilit ciertos cauces de accin que, a nombre del libre mercado, inmediatamente fueron apropiados por esos entramados, para potenciarse en su hacer y en sus diversas formas de lucha.

Todo ese potenciamiento popular se fue estableciendo en contradiccin con la nueva poltica econmica centrada en el mercado, pero tambin se hizo evidente su incompatibilidad con el neoliberalismo desde arriba. La poltica neoliberal que representa no slo una lgica, sino tambin una narrativa, sostenida en el individualismo, en el intento de valorizacin de todo medio de reproduccin de la vida, en la defensa del capital transnacional, etc.; se fue enfrentando, cada vez ms, a una poltica gestada desde abajo, la cual pone en el centro de su hacer la produccin de valores de uso, que a su vez slo es posible gracias al cultivo y cuidado de relaciones colectivas centradas en la reproduccin de la vida; lase, por ejemplo, la gestin comunitaria de sistemas de agua en las ciudad de Cochabamba que se intent expropiar y poner a disposicin del capital transnacional, lo que gener una de las movilizaciones ms emblemticas en el mundo contra este modelo de economa de mercado.

As pues, durante quince aos de neoliberalismo no slo se potenci una fuerza popular para resistir al embate de este modelo, sino que, a partir de esa profunda incompatibilidad entre formas liberales y comunitarias de organizacin de la vida social y poltica, se establecieron las bases materiales y simblicas que permitieron relanzar y desplegar un horizonte comunitario-popular, desde donde se luchara por la reapropiacin colectiva de la riqueza social (Gutirrez 2015: 32).

Como dice Gutirrez: En Bolivia [] miles y miles de hombre y mujeres protagonizaron, entre 2000 y 2005, una oleada de movilizaciones y levantamientos que quebraron la hasta entonces hegemnica trayectoria neoliberal de reorganizacin de la vida y la produccin, estableciendo un enrgico lmite a la continuacin del despliegue de dicho itinerario (Gutirrez 2009: 23). Durante esos seis aos, fueron mltiples los levantamientos y movilizaciones que contuvieron y deformaron el avance neoliberal; desde la Guerra del Agua (2000), hasta la cada de Carlos Mesa (2005), pasando por la Guerra del Gas (2003) y otras rebeliones de gran magnitud. Empero, cuando el MAS lleg al gobierno los trminos desde donde se haba establecido la lucha cambiaron y aparentemente todo se volvi ms ambiguo. (Gutirrez 2009; Salazar 2015).

El MAS lo est logrando

Si entendemos que el neoliberalismo, como forma de organizar la vida en una sociedad, es un medio para maximizar la acumulacin ampliada del capital y no un fin en s mismo; el capitalismo, en tanto lgica, ha demostrado ser profundamente flexible y poco dogmtico en contraposicin a gran parte de la intelectualidad que lo defiende si ese medio no cumple su funcin. En este sentido, el capitalismo suele relanzarse pragmticamente en torno al fin de la acumulacin ampliada y desmedida de valor de cambio. Lo que tambin hemos visto es que la forma estatal de la poltica suele acompaar y, en muchos casos, gestionar esos lanzamientos y relanzamientos que hace el capital de s mismo. Veamos cmo esto oper en el gobierno de Morales.

El ao 2003 y como consecuencia del gran levantamiento popular que posteriormente se conocera como la Guerra del Gas y que resultara en el derrocamiento del presidente Gonzalo Snchez de Lozada presidente smbolo del neoliberalismo, las mltiples voces en torno a la movilizacin popular estableceran lo que se denominara la Agenda de Octubre. Esta agenda propugnaba la reapropiacin de los hidrocarburos y la refundacin del pas, adems de varios otros temas, muchos de ellos relacionados con la produccin de una serie de vetos al estado y el despliegue de formas comunitarias de vida, concebidas desde la autonoma poltica (autonomas, territorios indgenas, etc.). Esa agenda, que se asumi como bandera de reivindicacin y eje articulador de la lucha, impedira reestablecer el neoliberalismo como horizonte estatal viable para cualquier gobierno posterior Carlos Mesa lo intent de manera moderada, sin embargo su gobierno se vera prontamente interrumpido por la movilizacin popular. Por este motivo, cuando Evo Morales accedi a la presidencia, era simplemente impensable la reivindicacin de cualquier deriva neoliberal.

Durante los primeros aos del gobierno del MAS, las distintas organizaciones comunitarias del pas trataron de imponer una serie de lmites a la forma estatal de la poltica y a sus determinantes productoras de jerarquas y dominacin. Quiz el esfuerzo ms evidente en este sentido fue el que se despleg antes y durante la Asamblea Constituyente, realizada entre los aos 2006 y 2007. Aquellos esfuerzos venidos desde abajo tenan como objetivo plasmar horizontes de lucha propios y en muchos casos no estadocntricos, aunque esto pudiese implicar poner en riesgo la estabilidad del gobierno4. Es decir, los sectores populares en lucha, concibieron al gobierno de Morales como medio necesario pero descartable de ser el caso para alcanzar sus propios horizontes: el fin no era la estabilidad del gobierno, ni conceder a ste todos los privilegios y prerrogativas sobre la posibilidad de plasmar esos horizontes (Salazar 2015).

Sin embargo, a medida que el MAS se fue estableciendo en la institucionalidad estatal, si bien en un inicio se vio obligado por la presin popular a asimilar varias de las reivindicaciones de las distintas organizaciones populares, desde la propia convocatoria a la Asamblea Constituyente en la que el MAS renunci a la posibilidad de que esta instancia no est regida por la democracia liberal, el partido de gobierno fue asumiendo como inters primordial su consolidacin en la estructura de poder estatal, aunque esto pudiese implicar alejarse tendencialmente de los intereses de los sectores populares. Si se revisan los pormenores que se suscitaron en torno al gobierno boliviano en los primeros aos de gobierno del MAS, se produjeron profundas contradicciones y tensiones entre gobernantes y sectores populares, tal como sucedi, como un ejemplo entre muchos ms, cuando el gobierno resign cualquier posibilidad de una Reforma Agraria y constitucionaliz el latifundio en el marco de una negociacin post-constituyente con la derecha oligrquica del pas.

As pues, para consolidar el poder estatal, el gobierno de Morales estableci las alianzas necesarias con los viejos y nuevos sectores dominantes interesados en reconstituir un orden de dominacin estable pero en torno a sus intereses. Es as que poco a poco el gobierno asumi como propios los horizontes de las grandes transnacionales mineras e hidrocarburferas, los de la rancia oligarqua terrateniente y los de otras burguesas que fueron asumiendo cada vez ms fuerza, como la minera o la cocalera (CEDLA 2009; Daz 2012; Fernndez 2012; Salazar 2015).5 Pero el MAS no reconstituy el estado neoliberal, era impensable dada la correlacin de fuerzas existente en ese momento. Lo que hizo fue impulsar y mostrarse indispensable para este fin una nueva sntesis social centrada en un estado fuerte y con gran capacidad de incidencia en la economa nacional y que, adems, fuese capaz de promover los distintos objetivos de las clases dominantes pero esta vez no desde la implementacin de un patrn de libre mercado, sino a travs de una amplia mediacin estatal y de una gestin directa de buena parte de esos intereses, utilizando para ello una narrativa y una esttica producida por los movimientos sociales pero apropiada por el gobierno y traducida a una gramtica estatal que permiti legitimar aquellos intereses dominantes. Buena parte de esta apropiacin de discursos de lucha est sustentada en la equiparacin semntica entre desarrollo capitalista y vivir bien. El gobierno insiste en que aquellos componentes del desarrollo capitalista, como el extractivismo o la construccin de grandes proyectos de infraestructura para el flujo de mercancas y capital global, es una condicin deseable y necesaria para impulsar un proyecto comunitario como el vivir bien. Un ejemplo de ello fue la retrica de la Nacionalizacin de los hidrocarburos producida por el gobierno, reivindicacin histrica del pueblo boliviano reafirmada en la Agenda de Octubre, aunque esa nacionalizacin del MAS no hizo ms que beneficiar al gran capital transnacional (Fernndez 2012). Esas narrativas y prcticas, sumadas a un acentuamiento del ejercicio represivo del gobierno contra las organizaciones populares que defendan sus horizontes de lucha, permitieron neutralizar la fuerza social cosa que el neoliberalismo no haba logrado y desplegar una poltica estatal ptima, dadas las condiciones bolivianas, para el gran capital

Del neoliberalismo a la forma grotesca de la poltica

La nueva dinmica estatal que se configur en torno al MAS no slo es una que promueve la expansin del capitalismo en el pas, sino que lo hace desde un lugar muy particular. A diferencia del neoliberalismo de las dcadas pasadas, que buscaba amplificar la capacidad de acumulacin ampliada de valor a partir de una serie de principios y lgicas de libre mercado, pero profundamente incompatibles con las abigarradas estructuras sociales bolivianas adems de haber sido torpemente implementadas, el nuevo gobierno ha logrado producir una forma poltica de ejercicio del poder que permite que el capitalismo perme efectivamente distintos niveles de la vida social boliviana como las tramas comunitarias, de una manera en que ni el neoliberalismo ni los anteriores modelos de desarrollo lo haban logrado. En sntesis, lo que el gobierno del MAS promueve no es un modelo neoliberal clsico, sino, ms bien, un modelo de capitalismo de Estado que tiene la particularidad de asumir como objetivo la produccin de condiciones para la expansin del capital de una manera que el neoliberalismo no pudo hacerlo. Esto ha sido posible gracias a una estrategia estatal de desactivacin de las luchas a partir de una retrica y una trama simblica que, podramos decir, estatiz las reivindicaciones populares y las neutraliz bajo el manto de la poltica pblica, a lo que se suma la puesta en escena de una poltica paternalista sostenida en subvenciones, pero siempre desde lenguajes similares a los que anteriormente permitieron la construccin de sentido subversivo en torno a los horizontes de deseo de distintos sectores populares.

Es a esto a lo que denomino como forma grotesca de la poltica. En trminos conceptuales, lo grotesco es recuperado por Armando Bartra del trabajo de Bajtin para hacer referencia a una estrategia del pueblo llano para subvertir la dominacin mediante la apropiacin pardica de los usos, instituciones, smbolos y valores del orden dominantes (Bartra 2011). En Bolivia vivimos lo grotesco invertido, un grotesco como estrategia estatal de apropiacin de discursos y smbolos populares para reconstituir un orden hegemnico y legitimado de la dominacin, en torno a la expansin de las relaciones capitalistas. La prioridad del MAS no es reproducir los discursos y la lgica neoliberal tal como la conocimos antes, su preocupacin est puesta en conservar y profundizar su poder a partir de una poltica que consolide sus alianzas con las clases dominantes para estabilizarse en el gobierno, y si para esto tiene que tener un discurso marxista, indigenista o friedmaniano, da lo mismo.

Bibliografa

Almaraz, Alejandro, et al. 2011. La MAScarada del poder. Cochabamba: Textos Rebeldes.

Bartra, Armando. 2011. "Tierradentro: sujetos y desarrollo en la revolucin boliviana." en Armando Bartra Tiempo de mitos y carnaval. Indios, campesinos, revoluciones. De Felipe Carrillo Puerto a Evo Morales. Mxico D.F.: Itaca.

CEDLA. 2009. "Ley Minera del MAS. Privatista y anti-indgena." en Control ciudadano. Boletn de seguimiento a polticas pblicas. La Paz. N. 24.

Daz, Vladimir. 2012. "La minera bajo del dominio de las transnacionales." en Petropress. Cochabamba. N. 25.

Fernndez, Roberto. 2004. FMI, Banco Mundial y Estado neocolonial. Poder supranacional en Bolivia. La Paz: Plural/UMSS.

Fernndez, Roberto. 2012. "El reacomodo del poder petrolero transnacional en Bolivia." en Alejandro Almaraz, et al. La MAScarada del poder. Cochabamba: Textos Rebeldes.

Gago, Vernica. 2014. La razn neoliberal. Economas barrocas y pragmtica popular. Buenos Aires: Tinta Limn.

Gutirrez, Raquel. 2015. "Insubordinacin, antagonismo y lucha en Amrica Latina. Es frtil todava la nocin de 'movimiento social' para comprender la lucha social en Amrica Latina?" en Raquel Gutirrez. Horizonte comunitario-popular. Antagonismo y produccin de lo comn en Amrica Latina. Cochabamba: SOCEE.

Gutirrez, Raquel. 2009. Los ritmos del Pachakuti. Levantamiento y movilizacin en Bolivia (2000-2005). Mxico: Ssifo/Bajo Tierra/ICSH.

Kohl, Benjamin y Farthing, Linda. 2007. El bumern boliviano. La Paz: Plural.

Salazar, Huascar. 2015. "Se han adueado del proceso de lucha". Horizontes comuntario-populares en tensin y la reconstitucin de la dominacin en la Bolivia del MAS. Cochabamba: SOCEE/Autodeterminacin.

Schavelzon, Salvador. 2012. El nacimiento del Estado Plurinacional de Bolivia. Etnografa de una Asamblea Constituyente. La Paz: CLACSO/IWGIA/CEJIS/Plural.

Valencia, Mara y gido, Ivn. 2010. Los pueblos indgenas de tierras bajas en el proceso constituyente boliviano. Santa Cruz: CEJIS/IWGIA/AECID/HIVOS.

Webber, Jeffery. 2011. From rebellion to reform in Bolivia. Class struggle, indigenous liberation, and the politics of Evo Morales. Chicago: Haymarket Books.

Notas:

1 Este artculo fue publicado inicialmente en la revista South Atlantic Quarterly (Volumen 115, Nmero 3, Julio de 2016), como parte del Dossier Against the Day coordinado por Vernica Gago y Diego Sztulwark, a quienes se agradece la invitacin y todas las sugerencias.

3 Considero muy til esta diferenciacin que hace Gago (2014) de un neoliberalismo desde arriba y un neoliberalismo desde abajo. Por lo general se suele priorizar el primero desde una visin de totalidad, mientras que no se suele dar cuenta de lo que las personas empiezan a hacer para resistir y reproducir la vida en ese contexto de dominacin. Para el caso de Bolivia sera muy interesante entender ms ampliamente lo que sucedi en el periodo neoliberal desde esta perspectiva.

4 La Asamblea Constituyente fue un momento en el que el antagonismo social se hizo cristalino, por un lado se encontraba el Pacto de Unidad que aglutinaba a las principales organizaciones indgenas y campesinas del pas, por el otro lado estaba una derecha oligrquica y en el medio el MAS, quien finalmente oper para que los intereses de esa derecha quedaran plasmados en la nueva Constitucin Poltica del Estado (Valencia y gido 2010; Salazar 2015). Para una profundizacin amplia sobre la Asamblea Constituyente, sugiero consultar el trabajo de Salvador Schavelzon (2012): El nacimiento del Estado plurinacional en Bolivia. Etnografa de una Asamblea Constituyente.

5 Al respecto sugiero consultar, entre muchos trabajos, el texto de Jeffery Webber (2011): From Rebellion to Reform in Bolivia. Tambin: La MAScarada del poder (Almaraz et al., 2011).

Huscar Salazar Lohman (1983). Economista boliviano, vivi varios aos en Mxico donde realiz sus estudios de posgrado. Su ms reciente publicacin: Se han adueado del proceso de lucha Horizontes comunitario-populares en tensin y la reconstitucin de la dominacin en la Bolivia del MAS (2015). Es miembro de la Sociedad Comunitaria de Estudios Estratgicos e investigador asociado del CIDES-UMSA.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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