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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-09-2016

El PSOE, a cara de perro

JuanLu Gonzlez
biTs RojiVerdes


El espectculo que est dando estos das el PSOE al respetable puede considerarse de todo, menos edificante. Sabiendo como se sabe que en nuestro pas se suele castigar electoralmente la divisin interna de los partidos, la batalla sin piedad desatada por las baronas regionales, enfrentada a la resistencia numantina de Snchez y su aparato, no puede acabar bien de ninguna de las maneras. Quien, finalmente, se imponga en el pulso, lo har sobre las cenizas del que algn da fue el principal partido poltico del pas.

Para muchos, desde luego, no ser motivo de pena. El que suscribe, si alguna vez tuvo simpatas por el PSOE, se esfumaron al poco de cumplir la veintena tras la incorporacin engaosa del estado espaol a la OTAN, con el desmantelamiento de sectores industriales clave, con la privatizacin del sector pblico, con las sucesivas reformas laborales aniquiladoras de derechos de los trabajadores y trabajadoras, con la corrupcin y con la guerra sucia dirigida por las cloacas del estado, convertidas en una organizacin terrorista en toda regla.

La debacle interna del PSOE no es un proceso simple y unifactorial, responde tanto a problemas exclusivos de nuestro pas como a fenmenos mucho ms generales. Como comentaba anteriormente, el debe de los socialdemcratas espaoles est tan lleno de todo tipo de tropelas que no pueden lavar sus contribuciones en materia social, sanitaria o educativa de sus aos de gobierno. El rgimen del 78 supuso el control, por las estructuras del bipartidismo, de todas las instancias del estado y la creacin de una clase poltica plegada a los intereses poderosos o provenientes de los mismos poderes fcticos que nunca dejaron de controlar el pas desde la poca de Franco. Es lo que algunos llamaron casta, aunque ya parece que muchos han dejado de usar el trmino para facilitar su mimesis institucional. Este alejamiento de las clases populares, a las que jams volvan tras el paso por la poltica (si es que alguna vez se les acababa el chollo), sumado a una crisis-estafa y a una corrupcin sistmica, es lo que ha provocado la desafeccin que sufre el PSOE.

Podemos preguntarnos por qu el PP no la sufre en igual o mayor medida, si tambin ha saqueado las arcas pblicas, ha desmantelado ms profundamente el estado del bienestar y ha degradado la calidad de democracia a niveles bananeros. Hay por ah un dicho que viene al pelo que afirma que, la cuando gobierna la derecha, nunca decepciona, mientras que la izquierda siempre lo hace. Y es que nadie espera que la derecha gobierne para los de abajo, por mucho que hayan prometido durante una campaa electoral o mientras han estado en la oposicin. Todo lo contrario, su objetivo es satisfacer la voracidad de los que los han llevado al poder. Satisfacer a los de su casta, a los que pagan sus campaas, les hacen propaganda en sus medios o les costean los sobresueldos que necesitan para vivir con el tren de vida al que acostumbran y sobrellevar las renuncias econmicas que les supone la dedicacin a la cosa pblica. Ese proceder est en su naturaleza, en su ADN. Pero si uno de los nuestros se comporta as, jams recibir el perdn y su mcula salpicar a los que le rodean y comparten con l mesa y mantel. Puede ser ms o menos justo o ms o menos triste, pero es as. Cuanto ms de izquierda se sea, mucho ms ntegro se debe ser y se debe proceder. Lo que se le perdona al PSOE no se le perdona a Izquierda Unida, recordemos por ejemplo el caso Willy Meyer y las pensiones del parlamento europeo

Pero no se explica todo en clave nacional. La deriva de la socialdemocracia, acomodada a vivir en el capitalismo ms salvaje y desregulado, bajo el diktat econmico y militar de Estados Unidos, le hace perder la necesaria diferenciacin con las opciones de la derecha ms liberal o conservadora. Que hay de aquellas nacionalizaciones de la banca o de sectores industriales estratgicos de Francois Miterrand? No ha pasado tanto tiempo para justificar un viaje o un viraje tan profundo al vaco, a ese centro izquierda que ahora dicen ocupar, a la nada. Cualquiera puede imaginarse la cara que se le quedara al capo Felipe Gonzlez si alguno de sus pupilos en Ferraz propusiera hoy tales medidas, seguro que le dara con todo el jarrn chino en la cabeza.

En general, la socialdemocracia hace mucho que tir la toalla, que se ha rendido. Gestionar los cada vez ms exiguos espacios que la omnipresente economa deja a eso que insisten en llamar democracia, y sacar algunas migajas para los suyos, es con lo que se han conformado. Por eso no son extraas las grandes coaliciones con la derecha ms rancia como la que sufre Alemania, pero tampoco debacles como las de Grecia, Austria, Blgica, Italia Cada vez es ms difcil distinguirlos a los socialdemcratas con los conservadores, al estilo ms norteamericano. En nuestro pas quiz el PSOE encuentre un mayor espacio poltico que en Europa porque la derecha an mantiene muchos tics autoritarios y cavernarios en temas de derechos individuales, en el reconocimiento de la diversidad o el laicismo, pero poco ms. Tampoco es que en el PSOE sean especialmente atrevidos con estas cuestiones, ms bien son lentos, miedosos y pusilnimes.

En fin, todo indica que estamos asistiendo a una pelea de perros por los despojos del PSOE y que, tras cada dentellada, estos van menguando peligrosamente. Si les ciega el odio y no paran a tiempo, probablemente no quede mucho botn por el que luchar. Contradiciendo a muchos analistas, el nico debate que hay sobre la mesa, como el mismsimo Gonzlez ha explicitado hoy, es que hay que apoyar a un gobierno de Rajoy sea como sea, aunque ello suponga provocar un mayor desapego de sus bases y votantes. Por mucho que se esfuercen en lanzarnos cortinas de humo, no hay otra cuestin de fondo. Relacionar este tema del bloqueo institucional con el resultado electoral en dos comunidades autnomas del estado espaol es ridculo, sobre todo cuando no han sorprendido a nadie por esperados y Snchez ya recogi un partido en plena crisis tras la segunda legislatura infame de Zapatero.

La crisis del PSOE es estructural, no coyuntural. Han perdido su identidad, son vistos como parte de los culpables del latrocinio sufrido por la poblacin del pas, como cmplices de los poderes externos que han impuesto sacrificios inasumibles por los ms dbiles, que han contribuido a devaluar los salarios a niveles de repblicas arroceras, que han aumentado la brecha entre ricos y pobres todo mientras sus cuadros seguan pegndose la dolce vita a costa del erario pblico. Un cambio de lder no va a cambiar la apreciacin o la depreciacin pblica del PSOE, es necesaria una refundacin en toda regla del partido y comenzar desde nuevas bases para que se invierta la tendencia de desapego que afrontan eleccin tras eleccin. Pero para ello, lo primero que deberan hacer es sacudirse las nefastas influencias de los que han sumido al partido en el pozo histrico en el que se encuentran y eso es algo que, visto lo visto, no se va a producir, ms bien todo lo contrario.

Fuente: http://www.bitsrojiverdes.org/wordpress/?p=13394

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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