Portada :: Brasil :: Nuevo golpe contra la democracia: Impeachment contra Dilma
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-09-2016

Entrevista a Frederico Ribeiro de Almeida, profesor de ciencia poltica de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp)
La operacin Lava Jato acta de acuerdo con la coyuntura poltica

Rafael Tatemoto
Brasil de Fato


El ex ministro brasileo de Economa Antnio Palocci fue detenido, el lunes (26), en el marco de la operacin Lava Jato, que investiga casos de corrupcin en la petrolera nacional Petrobras. La semana pasada, Guido Mantega, que dirigi la misma carpeta durante los gobiernos del PT, tambin fue detenido, pero fue liberado en el da.

La prisin de Palocci fue anunciada un da antes de su detencin, por el actual ministro de Justicia del gobierno no electo, Alexandre de Moraes, durante una actividad poltica con el Movimiento Brasil Libre (MLB), de derecha, en Ribeiro Preto, interior de So Paulo.

Para analizar las motivaciones de la operacin Lava Jato, sus lmites y sus posibles efectos, Brasil de Fato convers con Frederico Ribeiro de Almeida, profesor de ciencia poltica de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), que estudia el sistema judicial brasileo y sus relaciones con la poltica.

Para l, la operacin acta de acuerdo con la coyuntura poltica y puede traer resultados indeseables para la democracia brasilea.


Brasil de Fato Como usted evala la actuacin de la operacin Lava Jato?

Frederico Almeida La Lava Jato tiene varios aspectos inditos, pero, al mismo tiempo, tiene cosas que son tpicas de las formas de operar de la justicia criminal en el pas. Qu sera lo ms tpico? La gran autonoma y el empoderamiento institucional del Ministerio Pblico volcados a cuestiones de inters pblico de manera general y a la corrupcin, en especial. Es una cosa que viene desde los aos 90, est relacionada con el diseo institucional establecido en la Constitucin con muchas atribuciones y mucha autonoma y, en el caso especifico de la corrupcin, con el surgimiento de una serie de legislaciones especficas sobre el tema.

Son cambios institucionales que vienen ocurriendo hace bastante tiempo y que concluyen en lo que estamos viendo hoy. Igual que cuando se habla de los abusos, militantes de derechos humanos y personas que lidian con la Justicia criminal ordinaria, de los pobres, sean defensores de acusados, sean investigadores acusan, hace mucho tiempo, la existencia de procedimientos forzados de produccin de pruebas, una cierta tendencia del Ministerio Pblico a favor de la condena y, muchas veces, una complacencia del judicial con las tesis de la acusacin.

Conduccin coercitiva, acciones sin orden judicial, sospechas en torno a la calidad de las pruebas producidas: todo eso son cosas denunciadas hace mucho tiempo.

Que hay de nuevo? En el nivel en que la operacin Lava Jato acta, o sea, una justicia criminal volcada para los poderosos, en general, el discurso de las garantas, de la defensa, del debido proceso legal siempre fue muy fuerte y eficaz. Lo que tiene de nuevo son las tesis judiciales sobre la produccin de pruebas, la necesidad de detener para investigar.

Hay una nueva formulacin y una nueva postura institucional del Ministerio Pblico, de los jueces, de los tribunales en general de defender que ciertos crmenes y ciertas prcticas deben ser tratadas de manera especfica y diferente.

 

Qu determin que la operacin Lava Jato se instituya?

Esa tesis no surgi ayer. El Ministerio Pblico esta intentando instituirla hace tiempo. Lo que suceda es que, cuando los poderosos eran otros poderosos, haba cierta resistencia de los tribunales superiores y un cierto xito de los abogados de la defensa en resistir a esa tesis. Eso cambi, y tiene mucho que ver con el ambiente de la opinin pblica muy favorable a la Lava Jato, lo que coloca a cualquier otro tribual en una posicin muy difcil para frenar la operacin o criticar sus excesos.

En ese sentido, la operacin es muy politizada: ella est enfocada en algunos acusados, en un partido especfico, ajustando el tiempo de sus operaciones con el tiempo de la coyuntura poltica.

Ellos actan cuando hay sensibilidad de la opinin pblica para actuar. Y hacen un esfuerzo de los medios de comunicacin el juez Srgio Moro recibiendo premios o en las conferencias de prensa en el sentido de jugar deliberadamente con la opinin pblica para instituir su tesis fuera de los tribunales.

 

Qu representa la decisin del Tribunal Regional Federal (TRF) apuntando que situaciones excepcionales exigen medidas excepcionales?

All el argumento fue llevado al extremo. Esa decisin del TRF me dej bastante asustado. Yo nunca trabaj con la idea de que existe un Estado de Derecho ideal y que, eventualmente, los jueces y la polica se desven de ella.

El Estado de Derecho es una construccin que los operadores del derecho tornan real cuando lo aplican. Tanto en los abusos cometidos contra los pobres y hasta en la cuestin Lava Jato. En ningn momento, hasta esta decisin, se hablaba de excepcin de la actuacin. Hasta aquello que era excesivo y abusivo fue hecho bajo una lgica de traduccin para el derecho.

El Ministerio Pblico dijo: ciertos crmenes tienen que ser probados de manera diferente. Ellos construyen eso como tesis jurdica, ellos buscan fundamento legal en el derecho comparado. Ellos intentan dar una nueva cara de derecho. Cuando un polica ejecuta en una favela, se realiza un acta diciendo que la persona resisti. Ellos tienen que colocar la arbitrariedad dentro de una lgica jurdica.

Lo que me asusta mucho en la decisin es que ellos estaban analizando una conducta especifica del juez Srgio Moro, las escuchas de los audios entre [los ex presidentes] Lula y Dilma, que no hacia ni siquiera parte del proceso, y que se divulg con inters poltico. Lo que el TRF est diciendo es que aquello no es legal, pero que esa ilegalidad es justificada por la excepcionalidad de la situacin. No hay ni siquiera un esfuerzo de colocarlo dentro la lgica del Estado de Derecho.

Cuando se dispensa ese esfuerzo y se dice que el juez no precisa atenerse a la ley y puede practicar ilegalidades, el escenario queda muy peligroso. Tenemos un juez que toma medidas con una motivacin poltica, que dej en claro que no se coloca como alguien imparcial, sino como parte de la acusacin y, adems, que est dispensado de restringirse a la ley para actuar. La decisin es muy peligrosa y muy preocupante. El papel de los tribunales es corregir los excesos de los jueces de primera instancia.


Usted afirma que la operacin Lava Jato acta de acuerdo con la poltica. Qu elementos de la coyuntura influenciaron esa nueva ola de prisiones?

Tiene que ver con dos cosas. [En primer lugar], el momento electoral. Aunque el Partido de los Trabajadores (PT) haya entrado en una campaa [electoral] muy debilitado, yo sospecho que existe un objetivo de sacar definitivamente al PT del juego poltico. Hacer acciones como esas contra Lula, Guido Mantega, Palocci en las vsperas de las elecciones tiene un sentido muy evidente: demostrar que el PT es una gran organizacin criminal. Eso afectara, inclusive, a aquellos que estn disputando las elecciones.

Hay otra cuestin ligada a la coyuntura, que es el hecho de que, despus de la cada de Dilma, muchos se preguntaron si la Lava Jato iba ms all del PT. Lo que me parece es que la Lava Jato sabe que est bajo amenaza, sabe que el nuevo gobierno ya lo us para lo que quera y, la verdad, la considera un riesgo. La operacin Lava Jato puede estar queriendo acelerar la etapa PT, para comenzar una etapa contra el nuevo gobierno. Finalizar rpidamente la etapa contra el PT dara legitimidad, fuerza social, para seguir en la nueva fase.

El problema es que ella est acelerando mucho y dando mucha brecha para sus crticos, entre los cuales hay mucha gente sinceramente preocupada con nuestra democracia a pesar de tener mucho implicados que comenzaron a hacer discursos de que es preciso contener abusos. Resulta difcil que mantenga su fuerza habiendo abierto tanto espacio para criticas y, eventualmente, contando con menos apoyo de la opinin pblica cuando los objetivo no fueran el PT y pudiendo tener decisin revertidas.

El ministro [del Supremo Tribunal Federal] Gilmar Mendes que se qued callado en otras situaciones de abuso, inclusive frente a las escuchas de los audios de Lula y Dilma , ya ha dicho que es preciso tener calma y contener abusos. Ya comienza a surgir dentro del Supremo [Tribunal Federal] ese discurso.

 

Pero, como usted mismo coloc, una de las marcas de la Lava Jato no es enfocar en el PT?

Todos los estudios sobre el reclutamiento de esas carreras, sobre lo que ellos piensan investigaciones de opinin hechas con jueces y fiscales [apunta para el hecho de que ellos] tienen una visin muy negativa de los polticos y de la poltica, y se ven a s mismo como las nicas personas capaces de promover justicia y derecho en Brasil.

[Esa visin] no es necesariamente conservadora, pero es autoritaria, porque niega la importancia de la participacin ciudadana, de los partidos y del sistema representativo. Ella quiere promover cambios, es progresista en ese sentido, pero es autoritaria, un poco como fue el tenentismo [movimiento militar de 1930, que derroc a las fuerzas oligrquicas y condujo al ex presidente Getlio Vargas al poder].

Cuando se observan sus discursos, ellos anuncian ese tipo de operacin, como [un intento] de subvertir el sistema poltico. Ellos identifican a la corrupcin como algo estructural, y la salida no es tomar casos aislados, sino hacer una accin lo suficientemente amplia para derrocar los esquemas de corrupcin.

Yo creo, sinceramente, que ellos queran ir atrs de otros partidos. La cuestin es que ellos creen que precisan, en primer lugar, cohibir los esquemas de corrupcin que an estn activos, en el poder. La segunda cuestin, es que ellos dependen del apoyo de la opinin pblica. Si ellos fuesen a buscar, en este momento, esquemas de corrupcin que envuelven la poca del segundo gobierno del ex presidente Fernando Henrique [Cardoso], eso va a perderse en la opinin pblica.

La selectividad tiene que ver con la idea de etapa, lo que no es menos malo. La cuestin es saber si ellos van a tener fuerza para cumplir la prxima etapa.

 

Ellos son polticamente ingenuos?

Existe una cierta ingenuidad relacionada con una confianza muy grande en su propio poder y en su superioridad tica en relacin a los polticos. Es una cosa muy voluntarista y muy salvacionista, en el sentido de nosotros somos ms puros y preparados, sabemos lo que es bueno.

A pesar de entender que la Lava Jato es un engranaje central del golpe que nosotros sufrimos, yo no creo que sea una accin coordinada por los golpistas. La Lava Jato se aprovech de un clima de oposicin poltica y social a un gobierno, y avanz sobre l. Sectores de la oposicin a ese gobierno usaron la Lava Jato tambin para impulsar sus propios intereses.

Slo recordar que la mayora de los discursos sobre el impeachment hablaban de corrupcin, siendo que no hay ninguna denuncia de corrupcin contra Dilma y el impeachment no se refera a eso. Cuando esa unin de intereses se quiebra, es preciso saber si, separadamente, los intereses tienen fuerza para mantenerse, de los dos lados.

 

Y los casos que vinculan a Acio [Neves, lder del PSDB], la cuestin del empresario Eike Batista quiso entregar una lista de coimas a los tucanos [miembros del PSDB]?

Cuando yo digo que ellos estn pensando ms all del PT, no significa que ellos quieran ir contra todos. Yo creo que el PSDB est muy blindado en esta historia. De eso no tengo dudas. Ella [la operacin Lava Jato] quiere ir encima del PMDB.

Tal vez por la propia estrategia que ellos crearon de atacar a quien est en el poder. Puede ser la lgica como ellos eligen su prioridad. De cualquier forma, hay un blindaje. Puede ser ideolgica, pero puede ser por la forma como construyeron su estrategia.

 

Entonces, cules son los efectos de la operacin sobre el sistema poltico brasileo?

Es un efecto muy malo. Yo no tengo dudas que la corrupcin es estructural y parte del sistema poltico, pero atacar el problema de una manera judicial y criminal no resuelve el origen del problema.

Cuando ellos colocan como una solucin del problema, haciendo una gran operacin y llevando para el Congreso medidas de combate a la corrupcin que solo refuerzan esa lgica de justicia y poltica, sin lidiar con el financiamiento de las campaas, con la transparencias de las cuentas, con la relacin entre los representantes y los representados, ellos no atacan los problema estructurales de la corrupcin.

El mayor problema es apostar en una deslegitimacin del sistema poltico sin comprender, o fingir no comprender, que la poltica solo puede renovarse por la propia poltica. No van a ser ellos, los jurista no electos, los que van a reestructurar el sistema poltico. El problema es que ellos van a dar todo de baja, sin que el propio sistema poltico tenga tiempo y condicin de rehacerse. En el extremo, ellos van a dar todo de baja, y ah se abre espacio para los aventureros polticos, los mesinicos, que pude ser cualquier cosa, lo que puede ser terrible y debe preocuparnos mucho.

O entonces, ellos no van a dar todo de baja, que es lo ms probable, y el sistema poltico va a erguirse nuevamente con base en lo que qued. No necesariamente e sistema poltico que vuelve a erguirse ser el mejor. La nica cosa que la operacin Lava Jato no est haciendo es tocar las causas estructurales de la corrupcin.

Traduccin: Mara Julia Gimnez

Fuente: https://www.brasildefato.com.br/2016/09/27/la-operacion-lava-jato-actua-de-acuerdo-con-la-coyuntura-politica-afirma-politologo/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter