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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-10-2016

La cada de la socialdemocracia

Lidia Falcn
Pblico


El drama que han protagonizado los dirigentes del PSOE en la esperpntica jornada del sbado 1 de octubre est siendo analizado simplonamente por los expertos habituales.

Cierto que en Espaa los dramas no las tragedias- polticos se dirimen con una burda inmadurez rayana en la estupidez. Sera bueno recordar la conspiracin del llamado tamayazo que nos someti a los ciudadanos de Madrid 25 aos a la frula de los gobiernos del PP. Y la operacin contra Josep Borrell, ya hundida en el olvido, que fue el primero y no Snchez- de los secretarios generales del PSOE elegido en primarias y a quien los que realmente gobiernan el partido, Felipe Gonzlez, Alfonso Guerra, Javier Solana, entre otros, arruinaron su carrera para que no llevara al partido hacia una posicin tmidamente socialdemcrata. Tampoco aquella operacin de acoso y derribo sirvi. Joaqun Almunia perdi las elecciones y la secretara.

Lo que nadie dice es que el PSOE est sufriendo la debacle esperada, y organizada, desde hace aos, por las fuerzas del capital. Solamente Alberto Garzn ha nombrado a las oligarquas que se concitaron para arrebatarle el poder a Pedro Snchez.

Porque es imprescindible recordar que esta ofensiva comienza el 9 de noviembre de 1989 cuando se produce la demolicin del Muro de Berln. Ciertamente el Capital, con todos sus recursos: desde las guerras que organiz a los pases que intentaron experiencias socialistas despus de la II Guerra Mundial Cuba, Corea, Palestina, Congo, Angola, Mozambique, Ghana, Guinea Bissau, Vietnam, Nicaragua, Indonesia, Afganistn- a la Guerra Fra contra la URSS: desde el sabotaje interno a los bloqueos econmicos, diplomticos, culturales, deportivos, publicitarios, a la competicin armamentstica y espacial, llevaba 70 aos intentando derrotar al socialismo.

Lo importante para el momento actual es poner de relieve que desde la derrota de la Unin Sovitica la socialdemocracia no ha salido adelante. En esa derrota, en el acoso y derribo del comunismo, colaboraron muy activamente los Partidos Socialistas de todo el mundo, comenzando por la socialdemocracia alemana, que ilegaliz el Partido Comunista en la Alemania Federal en 1956 y que hubo de reconstituirse en 1968, ante la negativa del gobierno de legalizarlo.

En Espaa el PSOE invirti muchas de sus energas, hombres preparados, dinero, publicidad y hostigamiento de las bases comunistas a desprestigiar, ridiculizar y perseguir al Partido Comunista. Los errores que este cometi seran motivo de otro anlisis. No se puede olvidar la consigna del nclito Alfonso Guerra cuando afirm que a la izquierda del PSOE no haba nada, enviando a las tinieblas exteriores a los partidos comunistas de Espaa. En esta ofensiva el PSOE encontr como aliados fieles a la socialdemocracia alemana, al Departamento de Estado de EEUU, a la OTAN y al Mercado Comn, a la Iglesia Catlica y a Alianza Popular.

Lo que no entraba en los clculos de la socialdemocracia internacional era que aquella guerra desatada contra los comunistas seguira contra ellos. Cuando vencieron al mundo sovitico creyeron que los triunfadores eran los partidos socialistas. Sin rivales en la gobernabilidad del mundo, la socialdemocracia se erigira en la nica opcin poltica para los trabajadores y para las clases medias esas que haban construido los fascismos aliados del capital- y a las que todos ahora adoran.

Pues bien, desmontado el muro de Berln y destruida la Unin Sovitica, la socialdemocracia comienza a perder la hegemona que tena en los pases en que se haba hecho indispensable. Suecia pasa del 45% del voto en 1985 al 30,7% en 2010, y hoy tiene que gobernar en minora con la alianza de los verdes. En Finlandia, pretendido modelo para los espaoles, gobierna una coalicin de centristas y el partido nacionalista antiemigracin. En Dinamarca los xenfobos han conseguido que se organice una decidida ofensiva contra la emigracin, en Noruega se ha hecho con el poder la derecha, en Alemania ngela Merkel, imbatible, gobierna en coalicin con los socialdemcratas que sirven de comparsas a la democraciacristiana. En Italia no solo el PCI se suicida, el partido de Betino Craxi se disuelve y su dirigente ha de huir a Tnez para no morir en la crcel. En Grecia el PASOC, despus de haber sido partido gobernante, hoy asoma la nariz en el Parlamento con seis diputados. En Francia, En 2002 Lionel Jospin pierde la oportunidad de enfrentarse a Chirac porque el Frente Nacional le ha arrebatado el puesto y temblequeante est ahora Hollande ante las prximas elecciones. Y en el Reino Unido Cameron gobern desde 2010 a 2016, en 2015 obtuvo la mayora absoluta, con el resultado de que los xenfobos ganaron el referndum para salir de la Unin Europea, y ahora la lder conservadora va a hacer realidad el Brexit.

La corrupcin asola los partidos socialdemcratas: Carlos Andrs Prez, presidente de Venezuela, acaba en la crcel, y los Adecos, su partido, se convierten en irrelevantes. La transicin a la democracia en Chile la pilota Ricardo Lagos, representante de la oligarqua y cuando Michelle Bachelet fue presidenta de Concertacin de Partidos por la Democracia para las elecciones presidenciales de 2005, ya no quedaba nada del proyecto socialista. Ni en la actualidad, diez aos ms tarde, como dan testimonio las sublevaciones de los estudiantes y de los mdicos, y las mujeres perseguidas por practicar abortos.

La ofensiva contra los partidos socialdemcratas orquestada, financiada y realizada por las oligarquas del mundo, es sin cuartel. O sus dirigentes olvidan sus veleidades de aportar un poco de bienestar a sus ciudadanos y tan poco- en esos misrrimos repartos de la caridad organizada por el Estado, o solo les espera la derrota y la humillacin. La ofensiva en Amrica Latina la estamos observando: Dilma Russef, cuya caza ha sido sin piedad, ante la satisfaccin de los grandes poderes econmicos, que han recibido de la misma manera a Temer. Y Per y su recin elegido presidente al que llaman el yanqui, representante del capital estadounidense. La lista de las vctimas de esta guerra hara largusimo este artculo.

Y ya llegaron a por los socialistas espaoles. Desde la humillacin sufrida por Rodrguez Zapatero, documentada en la carta que le envi la propia Merkel, en 2011, para que modificara el artculo 135 de la Constitucin y pagramos a los bancos antes que a los mdicos, los profesores y los discapacitados, el PSOE estaba herido sin cura. Ni el siniestro Rubalcaba ni este guapo y ms afable Snchez iban a ser bien recibidos.

Quien crea que esta es una crisis pasajera es un ingenuo. Este es final de los socialistas triunfadores. Bueno sera que la poblacin se ilustrara un poco ms y leyera a Naomi Klein y su Doctrina del Shock, un relato de los horrores que idea y perpetra el Capital contra los trabajadores y los pueblos en todo el mundo.

Yo tambin lo escrib en 1994 en Trabajadores del Mundo, rendos! Pero nadie me hizo caso. Ni an siquiera aquellos trabajadores a los que iba dirigida mi advertencia. Y as les va.

Fuente: http://blogs.publico.es/lidia-falcon/2016/10/03/la-caida-de-la-socialdemocracia/



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