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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-10-2016

La asociacin se concentr ayer frente al hotel Barcel Teguise Beach de Lanzarote para protestar por los abusos
Las Kellys, mujeres autoorganizadas contra la explotacin en los hoteles

Enric Llopis
Rebelin


El colectivo Las Kellys -acrnimo de la que limpia las habitaciones de los hoteles- convoc el tres de octubre una concentracin en las puertas del hotel Barcel Teguise Beach de Lanzarote, con el lema la salud y la dignidad no se negocian. La asociacin difundi la convocatoria en su pgina de Facebook, y advirti que no permitira que se produjeran situaciones de acoso y amenazas a las empleadas. Las Kellys de Lanzarote se han manifestado en repetidas ocasiones contra la cadena hotelera Barcel por subcontratar la limpieza de pisos. Una trabajadora demand en marzo de 2016 tanto a la empresa Barcel como a la subcontrata, Alterna BPO, por no aplicar el convenio colectivo que rige en el sector de la hostelera de Las Palmas. El pasado 31 de mayo, una sentencia del Juzgado de lo Social nmero uno de Arrecife conden a Alterna BPO al pago de las diferencias salariales que se derivaban de la aplicacin del convenio de empresa, en lugar del suscrito en el sector.

Ya en el mes de mayo Las Kellys se movilizaron frente al hotel para reclamar un trabajo digno. Denunciaban que las camareras de piso del Hotel Barcel Teguise Beach laboraran cinco o seis horas al da, con una carga de trabajo igual incluso en algunos casos, superior- a las contratadas por jornadas de ocho horas. La clave del xito empresarial reside, segn el colectivo, en que las empleadas no tienen pausa para la comida y a menudo no pueden ir al servicio; debido a los contratos temporales, no disfrutan de vacaciones y tampoco pueden conciliar la vida familiar y laboral; en caso de que las trabajadoras enfermen o sufran algn malestar fsico en su actividad, se exponen a la prdida del empleo. En el origen del conflicto se sitan las externalizaciones de los servicios realizadas por las compaas hoteleras, lo que implica merma de derechos y rebajas salariales. Antes de las vacaciones estivales, Las Kellys criticaban que las empresas estuvieran vendiendo servicios de lujo, sin tratar dignamente a quienes se encargaban de garantizarlos. El 13 de junio retornaron a la puerta del Hotel Barcel Teguise Beach con las mismas reivindicaciones.

Con grupos constituidos en Barcelona, Cdiz, Lanzarote y Madrid, y otros en vas de formacin en Benidorm-Marina Baixa (Alicante), Fuerteventura y Mallorca, Las Kellys se definen como una asociacin autnoma de camareras de piso, que funciona de forma autoorganizada y mediante el apoyo mutuo. Piden para el sector la reduccin de la edad de la jubilacin, la garanta de los derechos laborales de las embarazadas, la conciliacin del trabajo con la vida familiar y los mismos derechos para todas las obreras, sean contratadas en prcticas, eventuales, indefinidas o fijas discontinuas. Otro punto capital apunta al reconocimiento de las enfermedades profesionales: hernias de disco, lumbalgias o citica, entre otras. En el vdeo de presentacin del colectivo en su pgina Web una trabajadora afirma: Quieren produccin, produccin y produccin, pero hasta dnde? A continuacin muestra ante la cmara su desayuno y cena cotidianos: las pastillas con las que se automedica. Comenzaron a operar en las redes sociales en 2014 y se configuraron como asociacin en 2016. Uno de los rasgos que define a Las Kellys es la diversidad, ya que en algunos casos se hallan en el paro, otras veces en prcticas, otras mujeres cobran, estn las eventuales, las fijas, las que figuran en la plantilla de los hoteles, las subcontratadas, con contratos de ocho horas, de media jornada, espaolas, inmigrantes, con mayor o menor antigedad en el sector, afiliadas o no a sindicatos...

En la pgina Web de la asociacin figuran testimonios como el de Rosmery, inmigrante, residente en Barcelona y camarera de piso hasta que tuvo que renunciar al empleo. Nunca ms trabajar como camarera de piso, concluye de la experiencia. Siempre he trabajado para empresas externas y eso ha empeorado mi salud, afirma. Soportaba los ritmos de trabajo insostenibles por sus hijos, hasta que comenz a sentir dolores en el brazo. Intent entonces adaptar la posicin corporal a las tareas del hotel, pero las molestias continuaban. Con el tiempo, la lesin se ha convertido en permanente: desgarros en el hombro y en el codo, y un brazo que ya no volver a la situacin anterior. A la trabajadora se le concedi la baja mdica, y de inmediato le lleg la comunicacin del despido. Nunca recib de la empresa la indemnizacin pertinente, relataba en una carta publicada el pasado 23 de julio. Rosemary aade que la mutua le notific que iba a otorgarle el alta mdica (contradiciendo a mi mdico de cabecera), lo que impedira el reconocimiento de la incapacidad laboral. La trabajadora ha contado con el apoyo de Las Kellys de Barcelona y de la Plataforma contra els Abusos del ICAM (Institut Catal d'Avaluacions Mdiques de l'Institut de Catalunya).

El 15 de septiembre Las Kellys de Barcelona se reunieron con el Departament (Consejera) de Treball de la Generalitat con el fin de informar de las irregularidades detectadas y as favorecer la actuacin -de oficio- de la inspeccin de trabajo, mediante visitas aleatorias y sin previo aviso. En la reunin participaron cinco mujeres del colectivo. Destacaron en un comunicado que no se respetan los convenios correspondientes: los de la hostelera y la limpieza. As, las camareras se hallan bajo el convenio de la limpieza u otros; y las limpiadoras, bajo otros convenios. Hicieron constar que las empresas no facilitan los materiales adecuados -por ejemplo, los uniformes- o estos no se reponen, de modo que han de aportarlos las trabajadoras. Instalaciones deficientes (sin vestuario o taquillas); falta de formacin adecuada, lo que incluye el abuso de personal en prcticas; horas extraordinarias sin remunerar y prohibicin de abandonar el puesto de trabajo una vez cumplido el horario fueron prcticas tambin denunciadas. Al listado se agregaron las penalizaciones en las nminas por absentismo o bajo rendimiento: se cobra por trabajo realizado, pese a que exista un horario establecido; en cuanto al bajo rendimiento, puede obedecer a causas ajenas a la empleada, como un nmero menor de alojamientos en un hotel.

Adems de aportar un listado de 20 hoteles y cadenas hoteleras, y otras tantas ETT o empresas multiservicios que toman parte en los abusos, Las Kellys de Barcelona sealaron que en ocasiones se obliga a las trabajadoras a la disponibilidad plena para el desarrollo de su labor, y a ello se aade la prdida de das libres. Adems, el uso irregular de la contratacin temporal da lugar a la inexistencia de vacaciones, segn denunciaron; El grupo de mujeres dio cuenta al Departament de Treball de casos en que resulta imposible cogerse la baja laboral, dado que las trabajadoras son despedidas al enfermar. Contratos de cuatro horas en las que la jornada puede duplicarse; situaciones de acoso, vulneracin de la libertad sindical, sanciones e incluso despidos por defender sus derechos figuran en el listado de denuncias. La base sobre la que pivota este sistema de precariedad es la cesin ilegal de trabajadoras, dado que en muchos casos las subcontratas o empresas multiservicios nicamente firman las nminas, mientras el trabajo se realiza en los hoteles segn el criterio que marcan estos. Las empleadas se hallan, por tanto, en tierra de nadie, constatan Las Kellys barcelonesas. Los interlocutores de la Generalitat aseguraron que las denuncias a la Inspeccin de Trabajo son numerosas.

El primer canal de Televisin Espaola dedic este verano el programa Trabajo Temporal a las camareras de piso, y la escogida para encarnar el papel de empleada fue la artista Ana Obregn. En una carta pblica fechada el 15 de julio, una trabajadora critic en la pgina Web de Las Kellys la frivolidad con la que se abord este trabajo tan esclavo, uno de los ms duros en la hostelera. La respuesta caracterizaba el da a da en un hotel de una zona turstica de Espaa: Hacemos un promedio de 20 a 25 habitaciones por jornada, con sus salidas incluidas; no tenemos ayuda, incluso muchas veces tenemos que arrastrar colchones por los pasillos, por las camas supletorias. El texto lamenta que los hoteles seoriales, como los que aparecieron en el programa, ahorren en materia salarial con las externalizaciones del departamento de pisos. Ello puede suponer una mengua de cerca del 30% en las nminas. En habitaciones que pueden costar ms de 200 euros por noche, las mujeres que hacen las camas, limpian los baos y sonremos mientras, cobran dos euros por esa habitacin. No necesitamos ir al gimnasio, concluy Ana Obregn de su experiencia. La trabajadora respondi que tras ocho horas de maratn y las agresiones musculares en las manos y la espalda, pocas ganas quedan de continuar corriendo. Otro testimonio publicado el 23 de abril daba cuenta de cmo se diriga al trabajo y acostaba cada noche: ingiriendo calmantes. Dolores, altas y bajas laborales, pastillas Me pregunto hasta cundo voy a poder aguantar y dnde estn los lmites.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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