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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2016

El Rgimen, 35 aos despus, a un paso de culminar otro golpe

Luis Gonzalo Segura
Rebelin


El 31 de marzo de este ao, cuando todava quedaba ms de un mes para formar gobierno o convocar las segundas elecciones en caso de fracaso, escrib una entrada en este blog sobre el plan que el Rgimen haba puesto en marcha para mantener el poder. Era evidente en ese momento, aunque muchos pensaran lo contrario, que el PSOE no tena la ms mnima intencin de negociar con Podemos, igual que ahora es obvio que Pedro Snchez no es progresista, sino que sus repentinos deseos de un gobierno de izquierdas no han sido otra cosa que un intento por sobrevivir. Hace meses prometi a Felipe Gonzlez abstenerse, lo que no tiene nada de progresista, y lo habra hecho si no hubiera existido una conspiracin contra l.

Treinta y cinco aos despus, por desgracia, el Rgimen est a un solo movimiento de culminar otro golpe.

Esto fue lo que escrib entonces:

No es de extraar que Felipe Gonzlez abrace con tanto ardor un gran gobierno de coalicin entre PP-Cs con abstencin del PSOE, porque no es la primera vez que lo hace.

En la segunda mitad de 1980, a menos de un ao del 23-F, el rey se afanaba en culminar su propio golpe de Estado que consista en tumbar como fuera al presidente elegido democrticamente: Adolfo Surez

En esos momentos se plante la posibilidad de un gobierno de concentracin en el que estara incluido Felipe Gonzlez (y Alfonso Guerra, Enrique Mgica, Ramn Tamames). En concreto haba una lista, la conocida como lista de los 19, en la que se encontraban los mencionados y otros ms. Sabemos que Felipe Gonzlez estaba incluido en el gobierno de concentracin para salvar al pas de una situacin de emergencia, gobierno que tendra como presidente al general Armada (aunque haba otros generales candidatos).

Aquel plan, que se conoci como Solucin Armada, no era otra cosa que un golpe de Estado encubierto y legitimado por el rey y una variante de varias operaciones civiles que se pusieron en marcha con anterioridad como el Plan A o Golpe de Timn o el Plan Lolita. Todos pretendan evitar que Espaa se sumiera en el caos. El caos no era otro que un rgimen realmente democrtico con la consiguiente separacin de poderes y la definitiva prdida de poder de las familias franquistas, cuando no su defenestracin.

Uno de los factores claves para desarrollar aquella operacin era generar la mayor inestabilidad posible que desembocase en una situacin de emergencia nacional. De esta forma, quedara justificado aquel posible gobierno presidido por un militar. El primer objetivo era sustituir a un Adolfo Surez que se negaba a entrar en la OTAN y que estaba tomando una senda socialista preocupante. Para ello, los medios de comunicacin se emplearon a fondo, los poderes polticos y econmicos tambin y el rey ni lo dud. Tumbaron a Surez.

Luego, los golpistas (o algunos de ellos) usaron a los espontneos de ariete y aquello sali mal. Fue el fracaso del golpe, en el que el rey, por cierto, volvi a ser golpista como mnimo entre las nueve de la noche y la una de la madrugada de ese infausto da, el que termin por favorecer el triunfo de la operacin que tanto se persegua. Curiosamente, menos de dos aos despus, uno de los integrantes de la lista de los 19, Felipe Gonzlez, estaba en el poder con la integracin en la OTAN encaminada, los GAL organizados y los ciudadanos pensando que eran gobernados por un partido de izquierdas.

Ahora, ms de treinta y cinco aos despus, hemos vuelto al punto de partida, a aquel 1980. Los medios de comunicacin y los grandes poderes, que son lo mismo, suean con un gran gobierno de concentracin, igual que entonces, aunque para llevarlo a buen puerto necesitan crear una situacin de emergencia.

La situacin de emergencia se intenta conseguir con dos operaciones diferenciadas. La primera es demonizar el cambio despertando los temores y miedos ms profundos. De esta forma, cualquier posibilidad del cambio real ser transmitida como el caos, que no es otra cosa que lo mismo que era en 1980: democracia real con separacin de poderes.

La segunda operacin, la ms importante, es crear la emergencia que justifique un gobierno de concentracin o la gran coalicin o como quieran llamarlo. Dado que las elecciones han creado una situacin irresoluble (debido a que el pacto de izquierdas es pactar con el demonio) y ya sabemos que unas segundas elecciones repetirn con matices los resultados, es obvio que la situacin de bloqueo continuar despus de las siguientes elecciones. Ese es el plan que nos conducir a la emergencia nacional: investidura fallida, nuevas elecciones, investidura fallida de nuevo y pocos das antes de la convocatoria de unas terceras elecciones (en otoo), que se plantearan como el abismo, se habr creado la situacin deseada.

Ante la imposibilidad de formar gobierno, el peligro de las fuerzas del cambio (cada da ms demonizadas) y el riesgo de caos y hundimiento del pas por unas nuevas elecciones, tanto PSOE, como PP y Cs se veran obligados a aceptar una Solucin Armada. Esto es, un gobierno de coalicin, un gobierno por la abstencin de unos u otros, un gobierno de responsabilidad gestado por hombres de Estado Un gobierno, en definitiva, que pinte la fachada de nuevo sin cambiar nada

Una vez creada esta situacin de emergencia, el partido que lo tiene ms complejo para pactar, como en los aos ochenta, el PSOE, habr podido justificar ante sus votantes la decisin que pudiera tomar (apoyo o abstencin). La primera prueba ha sido el pacto con Cs y se ha saldado con una votacin favorable. Si los fieles socialistas han sido capaces de aceptar ese pacto, son capaces, con las circunstancias apropiadas creadas, de aceptar cualquier pacto, PP incluido. Y, muy probablemente, los votantes tambin.

Por supuesto, este plan tendr mil variantes siempre que se cumpla lo que se pretende: cambiar algo para que no cambie nada. Puede que se ejecute antes del 2 de mayo por impaciencia de los mercados o encuestas electorales desfavorables, puede que se incluya a otros partidos, puede que el presidente no pertenezca a ningn partido y sea una persona de reconocido prestigio, puede que sea necesario eliminar de la ecuacin a Rajoy o a Snchez o a ambos, puede que la operacin salga mal como entonces sali mal y surja un Felipe Gonzlez (Susana Daz?) que por ambicin se preste a hacer lo que le demandan con tal de llegar al poder Todo es negociable menos lo que de verdad importa: el dinero y el poder.

Tambin puede que evitemos que la historia se repita de nuevo

Luis Gonzalo Segura, es exteniente del Ejrcito de Tierra, miembro del colectivo Anemoi.

En la actualidad, su principal fuente de ingresos son las ventas de Cdigo rojo, CONSGUELA AQU FIRMADA Y DEDICADA!. Cdigo rojo le echa huevos al asunto y no deja ttere con cabeza. Se arriesga, proclamando la verdad a los cuatro vientos, haciendo que prevalezca, por una vez, algo tan denostado hoy en da como la libertad de expresin (A golpe de letra por Sergio Sancor).

El Colectivo Anemoi recomienda la lectura de las novelas Cdigo rojo (2015) y Un paso al frente (2014), un hito histrico en la lucha por unas Fuerzas Armadas decentes al servicio del pueblo.

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Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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