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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2016

Cachemira, entre la plvora islamista y la guerra

Higinio Polo
Topoexpress


Hace menos de un ao, a finales de 2015, el primer ministro indio, Narendra Modi, acord en Lahore con Nawaz Sharif, primer ministro pakistan, iniciar nuevas rondas de conversaciones para pacificar Cachemira, escenario de un peligroso conflicto que se arrastra desde hace casi setenta aos y que ha causado ya tres guerras entre los dos pases. La cita, convocada a iniciativa de Modi, supona el primer encuentro tras ms de diez aos de ausencia del mximo responsable del gobierno indio en una visita oficial a Pakistn, y despus de que el gobierno del Partido del Congreso, dirigido por el sij Manmohan Singh, paralizase, en 2008, las negociaciones entre los dos pases, como represalia por los atentados de Bombay protagonizados por militantes islamistas pakistanes que atacaron hoteles, estaciones de tren y hospitales, y que se enfrentaron al ejrcito en las calles de la ciudad, causando una matanza de casi doscientas personas.

En el fondo de ese complejo escenario regional, se encuentra la disputa territorial por Cachemira, una regin de mayora musulmana, poblada por unos doce millones de habitantes, que desde la particin de la vieja India britnica en 1947 se halla dividida entre Delhi e Islamabad (adems de una pequea parte controlada por Pekn), con frecuentes enfrentamientos militares entre hindes y pakistanes hasta la firma de un alto el fuego en 2003. Sin embargo, pese a la iniciativa de Modi visitando Lahore, la situacin se ha complicado mucho, alcanzando un grado de tensin desconocido en los ltimos aos. El conflicto tiene una dinmica propia, que arranca de la independencia de la India en 1947, y se ha agravado en distintos momentos por la divisin del viejo Pakistn en dos pases, el actual y Bangla Desh. Las difciles relaciones entre los hermanos y vecinos enemigos se han complicado desde que Pakistn consigui fabricar bombas nucleares en 1998, casi un cuarto de siglo despus que la India. Por aadidura, la regin es escenario de las disputas estratgicas entre Estados Unidos, China y Rusia, inmersas en la nueva configuracin del Mar de la China Meridional y de la gran regin que va desde la pennsula indostnica hasta Asia central.

El islamismo radical pakistan y los grupos yihadistas han extremado en los ltimos aos su fanatismo religioso, hasta el punto de atacar a la minora chita en el propio Pakistn, y, tambin, de lanzar operaciones terroristas contra turistas extranjeros, como la que protagonizaron en junio de 2013, cuando comandos armados yihadistas ocuparon un hotel (en Diamer, Cachemira pakistan) y asesinaron a nueve turistas. Las frecuentes incursiones de grupos islamistas y los constantes atentados, que han causado centenares de muertos en los ltimos aos en territorio indio, que se aaden a la justificada protesta de la poblacin cachemira por la actuacin del ejrcito y la polica hind y la dura represin con que responde el gobierno de Delhi al nacionalismo local, han impedido avanzar en la pacificacin del territorio.

En octubre de 2014, ya con Modi en el gobierno indio, la tensin se acentu y los combates entre ambos ejrcitos causaron ms de veinte muertos en la lnea de separacin entre las dos zonas de Cachemira, en los enfrentamientos ms peligrosos de los ltimos aos, que llevaron incluso al gobierno pakistan a lanzar una amenaza pblica a Delhi, mientras el ministro de Defensa indio acusaba a Pakistn de haber lanzado una provocacin deliberada. En agosto pasado, la tensin en la Cachemira india volvi a aumentar, y en los enfrentamientos entre manifestantes y el ejrcito indio murieron ms de cincuenta personas, y varios centenares ms resultaron heridos, despus de que la polica hind matase a un miembro de Hizbul Mujahideen, una organizacin separatista cachemira que, segn diversas fuentes, cuenta con miles de hombres armados y a la que el gobierno indio califica de terrorista, adems de sostener que mantiene lazos con los servicios secretos pakistanes. La polica india ha sido acusada de actuar con extrema brutalidad contra los manifestantes y de recurrir incluso a la tortura, a los asesinatos y a violaciones de mujeres cachemiras.

A mediados de este mes de septiembre, un numeroso grupo terrorista atac instalaciones del ejrcito indio en Cachemira, matando a dieciocho soldados, accin que llev a Modi a asegurar que India respondera con dureza para castigar a los responsables, acusando a Pakistn de ser el instigador y cmplice de los terroristas que causaron esa matanza en Uri. El primer ministro pakistan, Sharif, pese a condenar el atentado, justific el ataque terrorista aduciendo que era una reaccin a las atrocidades cometidas por la India. La respuesta de Delhi no se ha hecho esperar: la semana pasada, Delhi lanz una operacin de castigo contra la Cachemira pakistan, bombardeando instalaciones terroristas, segn declar el alto mando del ejrcito, matando a un nmero de muertos indeterminado de soldados pakistanes. La escalada de la tensin ha llevado a Delhi a acusar a su vecino de ser un estado terrorista, y a sabotear los encuentros internacionales que tendrn lugar en Islamabad, mientras el gobierno pakistan acusa a la India de cometer crmenes de guerra en la Cachemira hind. Los enfrentamientos han alarmado a las cancilleras de las principales potencias que temen el estallido de una nueva guerra entre ambos pases.

A diferencia de los ltimos gobiernos del Partido del Congreso, el nacionalista Modi intenta crear una nueva dinmica de relaciones con Pakistn, aunque India permanece prisionera del pasado, y se niega a realizar concesiones sobre el estatus de Cachemira, segura de que, si lo hiciese, otras regiones indias con poblacin musulmana seguiran el camino de las reivindicaciones nacionalistas, apoyadas por Pakistn. De hecho, el gobierno pakistan defiende en los foros internacionales la autodeterminacin de Cachemira, y apoya las reclamaciones de los grupos polticos ultranacionalistas, al tiempo que organizaciones como Jamaat-e-Islami impulsan activamente una visin teocrtica de Pakistn y de otras zonas musulmanas, como la Cachemira india.

Delhi ha conseguido que algunos pases aliados, aunque de escaso peso poltico, como Bangla Desh y Butn, saboteen tambin las citas internacionales en la capital pakistan, pero es consciente de que Islamabad va a continuar apoyando la accin de los grupos terroristas yihadistas, como ha hecho en Afganistn y en otras zonas conflictivas. Complica la persistente crisis cachemira la existencia de lazos cruzados entre Delhi e Islamabad con las principales potencias mundiales. Pakistn es un aliado norteamericano (a quien ha prestado excelentes servicios en la organizacin de redes terroristas, en su enfrentamiento estratgico con Mosc), pero, al mismo tiempo, mantiene buenas relaciones con Pekn, quien, en su pragmtica poltica exterior, intenta contribuir a la distensin regional con propuestas de colaboracin econmica a Delhi, convencida de que la paz favorece sus intereses estratgicos y su fortalecimiento econmico. India, por su parte, mantiene los lazos histricos con Mosc, aunque escucha los cantos de sirena procedentes de Washington, que intenta atraerse a Delhi como aliado en su giro a Asia y en su poltica de contencin hacia China. La histrica enemistad entre Delhi e Islamabad, el fracaso del acercamiento intentado por Modi, la conjuncin de comandos armados terroristas, grupos ligados a Al Qaeda y otras organizaciones yihadistas, as como la accin de los temibles servicios secretos pakistanes y la infiltracin de espas y mercenarios de otros pases, que actan en el gran caos causado por Estados Unidos en Oriente Medio y se preparan para actuar en la nueva crisis del sudeste asitico, configuran una alarmante situacin a la que se suma, de nuevo, el gran barril de plvora de Cachemira.

Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/cachemira-entre-la-polvora-islamista-y-la-guerra/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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