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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-10-2016

Elecciones en Brasil: criminalizacin de la poltica, retroceso de la izquierda, autocrtica y resistencia

Juraima Almeida
alainet.org


El resultado electoral del 2 de octubre representa el xito absoluto de la estrategia golpista, Ms que una derrota del Partido de los Trabajadores, fue una victoria del bandolerismo poltico, jurdico, policial y meditico sobre la democracia, en medio de una apata generalizada. El progresismo, en crisis, asume la autocrtica y son los movimientos sociales los que encarnan la resistencia al golpe, mientras tres candidatos de derecha se perfilan en la lucha por la presidencia en 2018: los ya perdedores Aecio Neves y Jos Serra, y el gobernador paulista Geraldo Alckmin.

Las abstenciones, votos nulos y en blanco fueron los victoriosos en nueve capitales del pas: Sao Paulo, Rio de Janeiro, Belo Horizonte, Porto Alegre, Curitiba, Beln do Par, Cuiab, Campo Grande y Aracaju. O sea, que candidatos vencedores o que van a disputar la segunda vuelta el 30d e octubre, obtuvieron menos votos que la suma de abstenciones, nulos y en blanco.

Fue una victoria incontestable de las elites y de su discurso, del corrosivo trabajo de criminalizacin de la poltica que los medios hegemnicos y golpistas vienen repitiendo da a da, en los ltimos 14 aos. La nica capital conquistada por el PT fue Rio Branco en el estado Acre.

Los resultados han mostrado importantes cambios respecto a las anteriores elecciones de 2012. Hubo un fuerte retroceso electoral del PT (del 60%, de 17,2 millones de votos a 6,8 millones), pero tambin del PMDB (Partido del Movimiento Democrtico de Brasil). Asimismo, se verific el crecimiento del PSOL (Partido Socialismo y Libertad, de izquierda) y el fortalecimiento del PSDB (Partido de la Social Democracia Brasilera).

De las 644 alcaldas que posea el PT, slo 256 (ms siete en disputa para el segundo turno) quedaron en sus manos. Perdi distritos electorales importantes como Sao Paulo y Guarulhos, Sao Bernardo do Campo, Osasco, en el llamado Gran Sao Paulo- Goiana, Sao Jose dos Campos, Uberlandia, Joao Pessoa.

Pero al partido del presidente Michel Temer no le fue mejor. En dos de los distritos ms importantes del pas, Rio de Janeiro y San Pablo, y slo gan una capital de Estado, Boa Vista, en Roraima.

Para destacar, la actuacin del PSOL, una escisin del PT, y el PSDB, que se alz con Sao Paulo, as como otras ciudades importantes del cinturn rojo bastin histrico del PT y de Lula- Santos y Sao Jose dos Campos, y llegr a la segunda vuelta en otras capitales como Belo Horizonte, Porto Alegre, Belem, Manaus, Macei, Porto Velho, Cuiab y Campo Grande.

El nmero de prefecturas obtenidas por el PSDB pas de 701 en 2012 a 793, y 19 de sus candidatos disputarn el segundo turno. En nmero de votos, los tucanos crecieron un 27% (llegando a 17,6 millones de electores).

Y el actual gobernador del Estado de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, ha surgido como el candidato natural del PSDB para disputar la presidencia en 2018. Fue el mentor de la candidatura del empresario y presentador televisivo Joao Doria (ganador en Sao Paulo), dejando en el camino, aparentemente, a dos perdedores ante Dilma en las dos ltimas elecciones: Aecio Neves y Jose Serra, actual canciller.

Lo que qued en evidencia es que la llamada izquierda, dispera, perdi ante el discurso de la antipoltica o la no-poltica, a favor de la derecha ideolgica del PSDM y la DEM, y el corrupto partido de Temer y Cunha, el PMDB.

Carta Maior seala que en este primera vuelta fueron elegidos 23 millonarios. El ms rico,Vittorio Medioli asumir en la mineira Betim ; Joo Dria (PSDB), el segundo ms rico, venci en So Paulo y ACM Neto (DEM) en Salvador de baha. Apenas una mujer, de las 2105 que compitieron, sali victoriosa en las capitales de estado, y 672 fueron electas como alcadesas (prefectas)de otras ciudades menores en esta primera vuelta.

Fue una campaa infame. En el ltimo mes de la breve campaa electoral de 45 das, Brasil sufri el ms impresionante bombardeo de su historia contra un partido poltico: jueces, incluso del Supremo Tribunal Federal, procuradores y fiscales del Ministerio Pblico y comisarios de la Polica Federal se dedicaron a inundar las elecciones con temas policiales, en especial incriminatorios del ex presidente Lula de Silva y contra la depuesta mandataria Dilma Roussef.

Los resultados muestran un cuadro de apata general, pero sobre todo entre los jvenes, y de una violenta dispersin de las fuerzas de izquierda. El expresidente uruguayo Jos Pepe Mujica, seal, con precisin (pero quiz a destiempo) que el peor enemigo de la izquierda es la divisin interna y dej en claro que jams se debe pactar con la derecha.

Sin duda, la estrella del PT y de Lula han menguado demasiado, mientras sigue, contundente, el avance de las lites reaccionarias. Esta derecha golpista no es un bloque homogneo, y en la carrera presidencial hacia 2018,donde Aecio Neves, Jose Serra y Alkim aparecen como los principales candidatos, se disputar no slo en el nuevo mapa poltico sino sobre todo en cmo el PSDB y el PMDB dirimirn sus diferencias y apetencias dentro de un gobierno ilegtimo que comparten.

Autocrtica y resistencia

Lleg el momento para una profunda y dura reflexin de los movimientos populares: Por qu luego de casi tres lustros de gobiernos del PT, de ganar cuatro elecciones presidenciales, no se hicieron esas reformas polticas imprescindibles para que hubiera una real democracia? La crisis devast la credibilidad de todo el sistema poltico, liquid la legitimidad del Congreso, propag la falta de creencia en el sistema judicial e hizo que el pueblo sepa que no basta votar y ganar cuatro elecciones para que el mandato presidencial sea respetado.

Frei Betto, en una valiente autocrtica, seala que en 13 aos no se promovi la alfabetizacin poltica de la poblacin ni se trat de organizar las bases populares. Tampoco se valor los medios de comunicacin que apoyaban al gobierno y, mucho menos, se dio un paso hacia la democratizar los medios.

Tampoco se adopt una poltica econmica orientada hacia el mercado interno: una una mejor distribucin de la renta, pero no una redistribucin. Y se confi en el enemigo, en los economistas neoliberales, abstenindose de realizar cualquier reforma estructural, como la agraria, la fiscal y la previsional. Ahora somos vctimas de la omisin en cuanto a la reforma poltica, dice Betto.

No se puede construir una democracia slida con una estructura electoral que permite la eleccin de un Congreso como el actual, con esta Justicia corrupta, con este monopolio de los medios de comunicacin. La falta de reformas estructurales, constitucionales, hizo posible esta aberracin.

Ese pueblo, sobre todo los sectores ms marginados, comienzan a sacar sus propias conclusiones sobre la crisis. Pese a que tambin se abandonaron los movimientos y/o cooptaron a sus dirigentes para ocupar cargo, ,mientras se cerraban las escuelas y los centros de formacin de militantes.

Ganar elecciones se volvi ms importante que promover cambios a travs de la movilizacin. Lleg pues la factura de los errores. Y en las calles del pas la reaccin al golpe no tuvo fuerza para evitarlo, dice Frei Betto.

Hoy son -nuevamente- los movimientos sociales los que conforman estos espacios ms amplios, redes de dilogo y debate, de articulacin , apuntando a un necesario frente nico progresista, plural, que desde un balance sincero y sin sectarismo de los tres ltimos gobiernos del Partido de los Trabajadores, se rebele para impedir los retrocesos que la derecha golpista pretende promover.

Liquidado el mandato de Dilma se abre la temporada para que se alcance otro objetivo del golpe: eliminar a Lula da Silva del escenario poltico brasileo y asegurar a las oligarquas de siempre la reconquista del poder. Ya la corrupta Polica Federal lo indici sin pruebas, y el paso siguiente ser ponerlo a disposicin de la saa persecutoria de un juez provinciano de primera instancia.

Siempre es ms fcil denunciar que construir. Ahora, nuevamente los movimientos sociales trabajan para construir una nueva izquierda para luchar por una nueva democracia participativa-, por una nueva sociedad ms equitativa e igualitaria, por la democratizacin de la comunicacin por el futuro.

Son conscientes que no basta con rescatar nostalgiosamente los progresos de los aos petistas. Como dice el uruguayo Aram Aharonian, hay que construir una nueva esperanza colectiva, desde abajo, hombro con codo, ladrillo a ladrillo. Lo nico que se construye desde arriba, es un pozo.

Juraima Almeida es Comunicadora y docente universitaria brasilea, investigadora asociada del Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico.

Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/180754



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