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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-10-2016

La situacin de la clase obrera en China

Mario Hernandez
Rebelin


Resumen

Los trabajadores sufren los efectos de la cada de la economa y la devaluacin de los ltimos meses. Las huelgas y protestas contra despidos y recortes salariales crecen. La cuestin social alarma a la cpula del Partido Comunista.

Que la economa del gigante asitico ya no sigue su marcha como antes no es novedad y las noticias de las cadas en la Bolsa o una expectativa de crecimiento ms modesta, comparada con otros aos, disparan la alarma internacional.

Menos conocido es el descontento que comienza a extenderse en el movimiento obrero chino ante el empeoramiento de sus condiciones de vida. La devaluacin del yuan golpe los ya magros salarios, miles de empresas cierran en busca de mercados laborales ms baratos (no solo en otros pases de Asia sino incluso en las maquiladoras del norte de Mxico), miles de trabajadores pierden su trabajo en la industria del carbn porque una economa que se desacelera consume menos energa, dicen los empresarios.

Esta situacin es la que hace crecer el descontento entre los trabajadores y es la que sirve como combustible para que crezca la ola de huelgas en los principales centros industriales del pas.



Unas 1.650 personas fallecen diariamente en China como consecuencia de trabajar en exceso, segn datos hechos pblicos por la Radio Internacional de China, una de las dos emisoras estatales. Esto implica unos 600.000 fallecimientos al ao.

Alrededor de las ocho de la maana del 17 de marzo de 1980, Tian Yu se arroj desde el cuarto piso del dormitorio de la planta de Foxconn en Longhua. Apenas un mes atrs haba llegado a la ciudad de Shenzhen, la megalpolis de rpido crecimiento cercana a Hong Kong, desde un poblado agrcola en la central provincia de Hubei. Como tantos millones de jvenes de origen rural, ella deseaba un empleo en la urbe y una nueva vida en los pujantes centros industriales de China.

Morir por un iPhone, Pun Ngai, Jenny Chan y Mark Selden

Durante el tratamiento mdico de Tian Yu, ms de una docena de jvenes obreros de Foxconn intentaron quitarse la vida.

Un trabajador annimo coloc en internet el siguiente mensaje: Morir es la nica manera de atestiguar que alguna vez hemos vivido.

La desaceleracin econmica de China, especialmente el debilitamiento de sus exportaciones, ha establecido el marco de la reciente oleada de protestas en el sector manufacturero. Aunque el gobierno haya fijado la tasa de crecimiento econmico en un estable 7 %, la disminucin de la actividad industrial muestra signos visibles de dificultades econmicas.

La produccin industrial china present en enero y febrero el ritmo ms dbil de crecimiento en ms de siete aos, acusando las sobrecapacidades y una demanda floja, segn datos oficiales.

La produccin industrial de la segunda economa mundial se increment 5.4 % anual acumulado en los meses de enero y febrero, menos que en diciembre (5.9 %), indic la Oficina Nacional de Estadsticas (ONE). Se trata del ritmo de progresin ms dbil desde noviembre de 2008 y los comienzos de la crisis financiera mundial.

La demanda internacional no deja de reducirse, como demostr la espectacular cada de 25 % de las exportaciones chinas en febrero. Por su lado, la demanda interna sigue minada por el estancamiento de la inversin en la vivienda y las contracciones repetidas de la actividad manufacturera.

La consecuencia de todo esto es un agravamiento incesante de las sobrecapacidades de produccin de la industria china, del cemento al acero pasando por el carbn. (Ver Anexo I)

Por su lado, las ventas al por menor, barmetro del gasto de los hogares chinos, se desaceleraron tambin en los dos primeros meses del ao. El incremento fue de 10.2 % anual, el nivel ms bajo en 10 meses, indic la ONE.

El objetivo estratgico de Pekn es estimular el consumo interno, los servicios, las nuevas tecnologas y las exportaciones de alto valor agregado, en detrimento de la industria pesada y las exportaciones, tradicionales motores del crecimiento chino hoy agotados.

Por ltimo, las inversiones en capital fijo, que incluyen los gastos en infraestructuras, subieron 10.2 % anual en los dos primeros meses del ao. Una aceleracin sensible tras el aumento de 10 % en el conjunto de 2015.

Los trabajadores y la cuestin social

Los trabajadores sufren los efectos de la cada de la economa y la devaluacin de los ltimos meses. Las huelgas y protestas contra despidos y recortes salariales crecen. La cuestin social alarma a la cpula del Partido Comunista.

Que la economa del gigante asitico ya no sigue su marcha como antes no es novedad y las noticias de las cadas en la Bolsa o una expectativa de crecimiento ms modesta, comparada con otros aos, disparan la alarma internacional.

Menos conocido es el descontento que comienza a extenderse en el movimiento obrero chino ante el empeoramiento de sus condiciones de vida. La devaluacin del yuan golpe los ya magros salarios, miles de empresas cierran en busca de mercados laborales ms baratos (no solo en otros pases de Asia sino incluso en las maquiladoras del norte de Mxico), miles de trabajadores pierden su trabajo en la industria del carbn porque una economa que se desacelera consume menos energa, dicen los empresarios.

Esta situacin es la que hace crecer el descontento entre los trabajadores y es la que sirve como combustible para que crezca la ola de huelgas en los principales centros industriales del pas.

A modo de ejemplo, en la fbrica de acero inoxidable Ansteel en Guangzhou (Cantn, una de las ciudades ms grandes de China en el sudeste del pas), durante siete das, los trabajadores paralizaron la produccin con piquetes en la puerta de la fbrica reclamando por despidos y contra la implementacin de una nueva escala salarial basada en la productividad.

Los problemas comenzaron cuando los dueos taiwaneses vendieron el negocio a una empresa estatal china el ao pasado y el sueldo fue reducido a la mitad, a 2.200 yuanes al mes.

Durante una semana los trabajadores enfrentaron el hostigamiento de las autoridades, amenazas de despido y de crcel para cientos de huelguistas, un cerco meditico y las amenazas policiales. Tras un enfrentamiento entre cientos de trabajadores y la polica antidisturbios, la empresa se comprometi a cancelar la reforma en el sistema de pago de sueldos, lo que fue vivido por los trabajadores como un triunfo.

El caso de Ansteel se repite una y otra vez. Las empresas despiden, suspenden y recortan los salarios y beneficios sociales de millones de trabajadores con total impunidad protegidos por las autoridades estatales y del Partido Comunista. Y si esto no es nuevo, la novedad est en que los trabajadores saben que si pierden su trabajo ya no ser fcil conseguir uno nuevo como en los tiempos del pujante crecimiento econmico. De ah surge la creciente resistencia obrera de los ltimos meses.

La burocracia sindical

Si el crecimiento de las huelgas y protestas obreras en las principales regiones del pas no se ha transformado en grandes luchas en la mayora de los casos, se debe a la complicidad de la burocracia de la ACFTU (Federacin de Todos los Sindicatos de China segn su sigla en ingls) con los ajustes implementados por los empresarios.

En la fbrica Ansteel en Guangzhou, los trabajadores dijeron que el lder sindical haba sido designado por la empresa y respald la posicin de la administracin.

Desde hace unos aos, con las grandes huelgas en la industria automotriz o del calzado, han surgido y surgen miles de activistas por fbrica que organizan las luchas por fuera de los sindicatos. Pero estas experiencias que se han extendido todava son dbiles para superar el control que impone la burocracia sindical en los sindicatos y las fbricas. Como una verdadera polica dentro del movimiento obrero, la burocracia sindical garantiza el control de la legtima bronca de los trabajadores. La ausencia de la ms mnima democracia sindical garantiza la estabilidad de estos burcratas desde el ms bajo hasta el ms alto nivel. Ellos son los encargados de legalizar los convenios de explotacin en las fbricas, los que persiguen y delatan activistas, los que rompen huelgas mediante matones y los que, llegado el caso, se montan a la lucha para evitar que se radicalice.

El llamado del Presidente a respetar y mantener la ley y el orden ha sido la respuesta del gobierno al surgimiento de protestas, no solo obreras, sumando el discurso de un intento desestabilizador de potencias extranjeras.

Las medidas represivas contra activistas y organizaciones obreras no oficiales no son nuevas. La detencin de los activistas que dirigan las huelgas, hasta lograr que termine la protesta es moneda corriente. Y si nada de esto funciona, es la propia burocracia sindical la que contrata a las bandas mafiosas de la zona para amedrentar a los trabajadores.

Con la ofensiva contra los activistas y organizaciones solidarias de diciembre, el gobierno chino ha dado un paso ms en extender su ataque contra las protestas invocando la ley y el orden, la defensa del orden social y la seguridad nacional. Un discurso que las autoridades chinas ya haban utilizado contra las manifestaciones en Hong Kong o para justificar la detencin de cinco activistas feministas en marzo del 2015.

Estas medidas lejos de amedrentar a los trabajadores han hecho crecer la bronca por la detencin arbitraria de quienes, muchos obreros, vean como sus nicos aliados.

Si bien este creciente descontento social an no plantea un desafo serio al gobierno central, la complicidad de los dirigentes sindicales, del Partido Comunista y del gobierno con los empresarios en la violacin de los derechos laborales, acta como un incentivo constante en la irrupcin de huelgas.

El 3 de diciembre, las autoridades chinas iniciaron una amplia ofensiva contra los activistas sindicales en el centro industrial de Guangzhou. Unos 20 activistas de 4 organizaciones no oficiales fueron detenidos bajo el cargo de alterar el orden pblico e incluso malversacin de fondos. El ataque incluy el allanamiento de varias oficinas de estas organizaciones y el secuestro de documentos. Varios de los activistas continan detenidos sin derecho a representacin legal para defenderse como denuncian los organizadores de la campaa internacional en su apoyo.

Los medios de comunicacin oficiales han lanzado una campaa contra los activistas detenidos pero, entrevistados por el China Labour Bulletin, dirigentes sindicales y obreros de las fbricas donde actuaban los activistas detenidos, mostraron su apoyo e incluso advirtieron que Los trabajadores se pueden tragar en silencio los insultos y la humillacin o van a hacer las cosas mucho ms extremas, como el bloqueo de carreteras con el fin de recuperar su dinero, ya que no habr nadie para decirles lo que deben y no deben hacer y cmo luchar por su derechos legalmente.

De todos modos, las medidas represivas del gobierno chino y de las autoridades del Partido Comunista no han logrado evitar el crecimiento de las huelgas obreras. En un proceso que se desarrolla hace algunos aos, millones de trabajadores que llegaron del campo a las ciudades han comenzado a luchar por sus derechos.

El crecimiento de las huelgas

Como resultado del aumento de salarios y de los conflictos laborales, especialmente los acaecidos en la ltima dcada, algunas fbricas han tenido que cerrar. El resultado inmediato ha sido un recrudecimiento de las huelgas y las protestas, en unos aos en los que las empresas han tratado de soslayar cualquier indemnizacin por cierre o reubicacin. Los trabajadores exigen ahora compensaciones por los despidos y por los aos, a veces dcadas, que no les han cotizado su seguridad social, adems de las contribuciones a fondos de vivienda a las que tienen derecho.

Cientos de trabajadores inmigrantes de la empresa Lide Footwear se declararon en huelga a finales de 2014, tras escuchar rumores sobre su posible reubicacin. Muchos de ellos no estaban dispuestos a trasladarse y esperaban, a cambio, recibir indemnizaciones por despido y otras compensaciones. La legislacin laboral en China estipula distintos niveles de indemnizacin, pero en la realidad sta apenas se aplica y son los directivos quienes deciden, en ltima instancia, lo que los trabajadores reciben o no. En este caso particular, la negativa de los directivos a negociar justamente las indemnizaciones condujo a una serie de huelgas y negociaciones que se prolongaron varios meses.

Mientras que la mayora de huelgas concluyen en cuestin de unos pocos das, y rara vez duran ms de un par de semanas, tras ocho meses de trabajo organizativo y despus de protagonizar tres huelgas sucesivas, los trabajadores de la fbrica Lide, celebraron el pasado 16 de mayo de 2015 su merecida victoria. En respuesta al plan de traslado de la empresa, los trabajadores han obtenido una serie de compensaciones a las que tena derecho la plantilla de 2.500 personas con arreglo a la legislacin laboral, incluidos varios aos de cotizaciones a la seguridad social que la empresa no haba pagado y una indemnizacin por las vacaciones anuales y las bajas de maternidad que anteriormente no haban disfrutado, adems de un plus de calefaccin y una indemnizacin por despido para quienes hayan optado por no trasladarse a la nueva ubicacin.

En la misma poca, otra huelga similar a la de Lide atrajo la atencin de los medios, tras una campaa de solidaridad que destacaba el papel de la empresa como contratista del minorista Uniqlo, una popular marca de ropa con ms de 400 tiendas en China. La empresa Shenzhen Artigas Clothing and Leather, conocida localmente como Qingsheng, se constituy en 1992 con inversin en Hong Kong poco antes de que Deng Xiaoping acelerara la apertura de China a las inversiones extranjeras directas, y se centr principalmente en las exportaciones.

En 2014 proyect trasladarse a otro parque industrial sin consultar ni negociar previamente con los trabajadores, desencadenando en diciembre una huelga inicialmente de nueve das, que fue duramente reprimida por la polica.

El 9 de junio de ese ao, cuando la empresa quiso cerrar la fbrica y retirar su equipo, ms de 900 trabajadores comenzaron una protesta, ocupando la zona de produccin para evitar que los directivos pudieran finalmente cumplir su objetivo. Entonces exigieron negociar las compensaciones por despido y otras indemnizaciones. La falta de cotizacin a la seguridad social se convirti en una cuestin fundamental de dicha huelga, pues muchos de ellos haban trabajado en la fbrica durante ms de una dcada. Algunos llevaron a cabo una huelga de hambre para ejercer ms presin sobre los directivos. Estos respondieron utilizando tcticas brutales contra los trabajadores, incluyendo el acoso policial y el arresto.

Solo despus de tres meses de ocupacin persistente de la fbrica, los directivos accedieron a negociar. No obstante, se negaron a concertar una negociacin colectiva y nicamente quisieron tratar con los trabajadores de forma individual. Los trabajadores resistieron las tentativas de los directivos de dividirlos y continuaron con la huelga. Cuando dicha huelga lleg a un punto muerto, unos 200 trabajadores viajaron hasta Guangzhou y organizaron una manifestacin frente a las dependencias del Gobierno Provincial. Despus de varios das de protesta y de dormir en un parque cercano, la polica los desaloj a la fuerza y arrest durante un tiempo breve. Aprovechando la coyuntura, los directivos ejercieron presin tambin sobre los trabajadores que haban quedado ocupando la fbrica, interrumpiendo los servicios de luz y agua. La polica actu finalmente dejndolos fuera del recinto, el cual cerraron con cerrojos para impedir que stos volvieran a acceder.

A diferencia de la huelga de la fbrica de Lide Footwear, en la que casi todas las demandas de los trabajadores fueron satisfechas, la huelga de Qingsheng acab sin conseguir que los directivos negociaran. Ambos casos, junto con otras huelgas similares ocurridas estos ltimos meses, reflejan el impacto negativo del descenso de las exportaciones en las condiciones de los trabajadores del sector manufacturero. Las empresas que operan con poco margen de beneficio han optado por la reubicacin, la disminucin de la produccin, recortar el nmero de trabajadores y obligar a stos a que renuncien a sus contratos.

Ante la crudeza de estos ataques a las condiciones de trabajo y medios de subsistencia, las protestas han cobrado una forma ms radical, mediante reiterados paros laborales, ocupaciones de fbricas y negociaciones colectivas, prolongadas durante varios meses. Pero no todas las huelgas han acabado con xito. De hecho, la polica ha redoblado su ofensiva en las huelgas ms importantes.

La caracterstica clave de estas protestas es la movilizacin sostenida y organizacin disciplinada durante perodos de tiempo extensos. Los trabajadores han tenido que constituir desde el principio una organizacin informal con representantes elegidos por ellos, que ha perdurado varios meses con el fin de que sus compaeros no perdieran la confianza. Y puesto que la ley apenas protege las acciones de los trabajadores, cuanto ms se prolongue la huelga, mayor riesgo corrern sus lderes.

Las ONG chinas dedicadas a temas laborales prestan experiencia y conocimiento de cuestiones legales a los organizadores, sin embargo, los propios huelguistas, ms que ningn otro agente externo, son la verdadera fuerza motriz de las huelgas. Frente a los esfuerzos de colaboracin de la polica local con los directivos para obligar a los trabajadores a volver a sus puestos, la movilizacin y la solidaridad se han mostrado como factores cruciales en la resistencia.

La clave de la movilizacin ha sido el sentimiento arraigado de poseer derechos por el trabajo de muchos aos en la misma empresa, lo cual confiere a los trabajadores una razn moral y legal, y la determinacin para tomar medidas y llevar a cabo acciones. Durante las huelgas, la mayora de trabajadores ha insistido en que la empresa les ha arrebatado los frutos de su trabajo y que, por lo tanto, tienen derecho a tomar medidas legales.

Las huelgas relacionadas con la reubicacin y cierre de las fbricas probablemente dominarn el sector de la manufactura en los prximos meses. Diversos estudios sobre las acciones colectivas de los trabajadores chinos sostienen que, en la ltima dcada aproximadamente, stos han cobrado conciencia de sus derechos y capacidad colectiva, el movimiento de clase obrera emigrante ha pasado de ser un movimiento principalmente defensivo frente a los atrasos en el pago de salarios a ser un movimiento de gran ofensiva, que exige el aumento de salarios y en algunos casos la democratizacin de los sindicatos, por lo general tutelados por los directivos. La demanda de salarios impagos sigue siendo la razn principal de la mayor parte de las protestas actuales. Teniendo en cuenta que la cotizacin a la seguridad social y las contribuciones a la vivienda son elementos consagrados desde hace tiempo en las leyes laborales, exigir que se pongan en prctica supone un paso adelante.

Adems, los trabajadores han conseguido la baja por maternidad remunerada y la prestacin por enfermedad, entre otras demandas. Aunque los directivos suelen ignorar tales exigencias en las negociaciones, esto refleja el grado de conciencia de los trabajadores respecto de sus derechos y prestaciones laborales.

Hay otra razn por la que calificar a estas huelgas como defensivas no les hara justicia. No es ms fcil luchar por las mencionadas demandas que por un aumento del salario, y supone adems una ofensiva en pos de la ampliacin del abanico de exigencias a negociar con los directivos. Adems, estas huelgas tambin forman a los trabajadores en las tcticas de movilizacin, representacin y deliberacin democrtica, as como en la negociacin.

En la prctica, la capacidad organizativa y la conciencia de los trabajadores siempre han sido desiguales a nivel geogrfico y sectorial. Las huelgas del sector manufacturero se han concentrado principalmente en dos regiones: el delta del ro Yangtze y el delta del ro Pearl. La situacin actual a la que se enfrentan los obreros del sector manufacturero, de igual forma, no puede generalizarse al resto del movimiento obrero, pues los sectores no manufactureros y de servicios han sido siempre ms activos.

Parece probable que el decrecimiento del sector de la exportacin siga su curso, y el gobierno contempla la dependencia cada vez menor de las exportaciones como un elemento esencial para reequilibrar la economa china. La reubicacin de capital y reestructuracin de la industria manufacturera resultantes probablemente acabe erosionando algunas de las victorias que con tanto esfuerzo se han conseguido, al menos provisionalmente. Se necesitar tiempo para llevar a trmino las nuevas luchas y redes tanto en los viejos como en los nuevos emplazamientos. Esta es una experiencia de aprendizaje tan inevitable como necesaria para el todava joven movimiento obrero chino. La experiencia actual de organizacin y movilizacin de los trabajadores en estas huelgas podra ser de gran valor para sus luchas futuras.

Menos obreros y ms conflictos

Desde 1990, la importancia en la economa nacional de los asalariados no dej de achicarse: de representar el 61% del PBI pasaron a ser 53% en 2007.

Desde 2001, los salarios crecieron a un promedio anual de 12%, una suba que se aceler en los ltimos aos gracias a una serie creciente de protestas. Solo en 2014, los obreros chinos protagonizaron 1.378 conflictos laborales, segn la ONG China Labor Bulletin (CBL). Dos veces ms que en 2013 y 56 veces ms que en 2007, cuando la Academia de Ciencias Sociales de China report unas 23 protestas.

La crisis financiera que estall en 2008 se expandi rpidamente y 20 millones de trabajadores perdieron su empleo. Fue un ao de huelgas y disturbios relacionados con el cierre de fbricas, explic Ellen David Friedman, sindicalista de la Asociacin Nacional de la Enseanza en Vermont (EE. UU.), cofundadora del Partido Progresista de ese Estado y miembro del Comit Poltico de Labor Notes, quien ha colaborado en la ltima dcada con activistas sindicales en Hong Kong y el territorio continental de China.

Esa primera ola fue defensiva porque los trabajadores se limitaban a exigir el cumplimiento de la ley a empresas reacias a pagar indemnizaciones y sueldos.

Las huelgas pasaron a ser ofensivas a partir de 2010, cuando los obreros comenzaron los reclamos de suba salarial. El caso de los obreros de Honda en Guangdong, que ese ao obtuvieron un aumento de 50% luego de detener la produccin, fue un modelo para las protestas que desde entonces se replicaron por todo el pas, en muchos casos consiguiendo subas porcentuales de dos dgitos.

La huelga comenz en una fbrica de transmisiones para el automvil -se trataba de una filial de Honda- en un distrito denominado Nanhai. Los 2.000 huelguistas eran en su mayora aprendices de la escuela tcnica, de 20 a 21 aos de edad en promedio. Estaban familiarizados con el uso de internet, de modo que investigaron sobre Honda y descubrieron que era una empresa muy rentable. Vieron que los trabajadores que desempeaban la misma tarea en Japn cobraban cincuenta veces ms que ellos. Tambin descubrieron que el sistema de produccin just in time les brindaba una gran oportunidad para paralizar toda la industria automovilstica. Se dieron cuenta de que si suspendan la produccin en cualquiera de las plantas que fabricaban piezas podan paralizar todas las fbricas de montaje. De modo que cuando bloquearon las fbricas de piezas, al cabo de tres o cuatro das, ces la produccin en cuatro plantas de montaje y cientos de otras fbricas de piezas. Honda dej de ingresar miles y miles de millones de dlares.

Esto desencaden una oleada de huelgas en la industria auxiliar del automvil. Nadie conoce el nmero real, pero probablemente afect a centenares de fbricas. Una demanda infecciosa de esas huelgas fue la de la eleccin directa. Dir tambin que una de las cosas ms alentadoras e importantes que vimos es que en los casos en que los trabajadores pudieron elegir a su propia direccin, esos nuevos delegados se tomaron en serio, en la medida de sus posibilidades, la tarea de representar a quienes los eligieron, coment Friedman.

El otro gran pedido en esas protestas es conseguir una proteccin real por parte del sindicato. Hasta ahora el nico autorizado es la Federacin Nacional de Sindicatos que dependiente del Partido Comunista, organiza actividades de ocio para los trabajadores, pero nunca se pone de su lado durante las protestas. Si bien ha habido tmidos avances democrticos en algunas empresas, las autoridades se resisten a la libertad gremial por temor a la inestabilidad laboral.

La huelga de 40.000 trabajadores de la fbrica Yue Yuen en la provincia de Guandong (sur de China), el mayor fabricante de calzados deportivos del mundo, propiedad del Grupo Pou Chen, con base en Taiwn y con 200.000 obreros en China, reafirm la irrupcin de una nueva generacin obrera, que haba tenido su punto de inflexin en 2010, con las protestas de Foxconn y la huelga de Honda. La Yue Yuen suministra a Adidas, Nike, Puma, Crocs, Timberland y muchas otras marcas deportivas.

La huelga arranc en Dongguan, ciudad en el sureste de China. Se trata de la huelga convocada por el mayor nmero de trabajadores y trabajadoras en la historia de la Repblica Popular China. Yue Yen no haba pagado las cotizaciones para la pensin y para el fondo de adquisicin de una vivienda. A esto hay que sumar que un buen nmero de empleados seguan teniendo contratos a tiempo parcial despus de aos de trabajo, parte de la poltica de intensificacin del trabajo que elimina las cotizaciones sociales.

La insatisfaccin se esparci como un reguero de plvora despus de que un jubilado intent retirar su jubilacin y descubri que el valor disponible era muy bajo. La empresa haba dejado de depositar las cuotas del seguro social de los empleados para compensar parte de la cada de su tasa de ganancia (de 9,5%, cuatro aos atrs, a 5,2% en 2013).

Otros factores motivaron una de las mayores huelgas en China, en los ltimos aos. Los bajos salarios fueron uno de ellos. El salario mnimo para un obrero en la lnea de produccin es de 1.130 yuanes, mientras un par de zapatillas de la Nike cuesta 1.469 en las tiendas.
Las reivindicaciones, segn la ONG China Labor Watch (CLW) con base en los EE. UU., eran:

1. Apertura de la contabilidad con relacin al pago del seguro social;

2. Asegurar seguro social a todos, y pago de las cuotas no pagadas anteriormente;

3. Si la Yue Yuen no asegura el pago, debe garantizar el fin del contrato de trabajo con las indemnizaciones previstas en ley;

4. Vivienda y comida gratis a todos que los tuvieran estos beneficios estipulados en el contrato de trabajo.

La Federacin Sindical y varios ministerios entraron en accin para poner fin a la huelga. El Departamento de Seguro Social afirm que el seguro social no pagado era realmente adeudado y la Yue Yuen emiti una declaracin, afirmando que pagara las cuotas atrasadas del seguro social si los obreros pagaban la parte de ellos (?), y que a aqullos que no volviesen al trabajo a tres das del comunicado se les cancelara el contrato por abandono del trabajo.


An as, 15.000 empleados permanecieron en huelga y otros en huelga interna. La huelga termin con la aceptacin del acuerdo, a regaadientes, pero se han presentado acciones legales contra la empresa, que se vio obligada a pagar unos 31 millones de dlares a la institucin del seguro social y tuvo una prdida de aproximadamente 58 millones de dlares por la huelga.
Los cambios en la produccin china pueden llegar a tener repercusin en la produccin mundial. Como seal Jacques Rancire: La dominacin del capitalismo a nivel global depende de la existencia de un Partido Comunista Chino que proporciona a las empresas capitalistas deslocalizadas mano de obra barata y precios bajos, privando a los trabajadores de su derecho a la autoorganizacin.

Debido a las huelgas, el salario medio en China ha subido un 17% por ao desde 2009 y hoy es ya cinco veces mayor de lo que era en 2000. La generalizacin de huelgas de esta dimensin sin precedentes slo servir para profundizar la crisis para el capitalismo industrial.

Un informe de 2012 del FMI sealaba que la economa china atravesaba un proceso de reorientacin en la inversin interna y en una transicin que se aleja del crecimiento inducido por las exportaciones. Si este paso se hace correctamente, se profundizar en la crisis de rentabilidad y acumulacin en la economa real, al menos en el corto plazo, para el capitalismo internacional.

Una segunda razn es que la represin estatal china se ha atenuado. Aunque se han producido detenciones en Yue Yuen, en los ltimos aos el estado chino ha estado menos dispuesto a reprimir que en dcadas anteriores. Debemos entender esto como una decisin poltica calculada con un fin meramente econmico.

Aqu est uno de los ejemplos ms extremos: en 2009, se produjo un incidente que involucr a los trabajadores del acero en Tonghua Iron & Steel Works en la provincia de Jilin en el norte de China. Despus de una reunin masiva dirigida por el ejecutivo de la empresa de acero que iba a hacerse cargo de la planta, los trabajadores se rebelaron y lo golpearon hasta matarlo.

Chen Guojun, el ejecutivo del acero que fue golpeado mortalmente, haba amenazado a 3.000 trabajadores siderrgicos en Tonghua con despidos que podran tener lugar dentro de tres das. Tambin haba sealado que recortes ms grandes de puestos de trabajos probablemente ocurriran. (New York Times, 26 de julio de 2009).

Qu hizo el gobierno chino sobre esto? El gobierno de la provincia de Jilin orden al Grupo Jianlong China abandonar la compra de la estatal Tonghua Iron & Steel Group.
La instruccin, la cual fue anunciada a travs de la red de televisin de Jilin, tambin orden a Jianlong con sede en Beijing a no tomar parte jams de ningn plan de reorganizacin de Tonghua, report Bloomberg News. (New York Times, 27 de julio, 2009).

Ah qued. La privatizacin se detuvo. Ni detenciones, ni procesamientos.

Una tercera y poderosa razn fue que en la huelga de los empleados de Yue Yen, las organizaciones locales en la provincia de Guangdong y Hong Kong, que ha apoy a los trabajadores en huelga, hicieron un llamamiento a sus aliados internacionales para actuar en el sentido de obligar a Adidas a intervenir y asegurar que las reivindicaciones sean aceptadas. Desde el 23 de Abril las acciones se extendieron por el mundo, de Taiwan a Melbourne, San Francisco, Los ngeles, Chicago, Milwaukee y Nueva York. El da 25 se realizaron protestas en tiendas de Adidas en Manchester, Oxford y Londres.

Ms huelgas

En junio de 2011 hubo una huelga en la fbrica de relojes Citizen, una planta de 2.000 trabajadores con buenos salarios y beneficios sociales. La huelga tuvo dos demandas: el cambio de la organizacin de los turnos porque afectaba las horas extras, que son voluntarias, y la eliminacin de una reunin corporativa de 10 minutos que se realizaba diariamente a expensas del tiempo libre de los trabajadores.

Las fbricas de Guangdong, que han sido el centro tradicional del activismo obrero en China, siguen desempeando un papel clave en el movimiento obrero, pero las huelgas se estn extendiendo claramente, tanto geogrficamente como en todos los sectores industriales.
Mientras que el nmero de huelgas en Guangdong sigue siendo aproximadamente el mismo, su participacin en el total nacional sigue disminuyendo, del 34,6% en el tercer trimestre de 2013 al 19,1% en 2014.

La industria manufacturera sigue representando una proporcin considerable (45,2%) de todo movimiento de huelgas, pero el mayor aumento de las protestas de los trabajadores del tercer trimestre de 2014 fue en el sector de la construccin, pasando de slo el 2% (cuatro de cada 185 conflictos) en el tercer trimestre de 2013 al 14,8% (55 de 372 conflictos) en 2014. La bien documentada crisis del mercado inmobiliario chino es la principal fuerza impulsora de la ola de protestas. Los promotores tienen que hacer frente a la disminucin de ventas, menor disponibilidad de crdito y la continua presin de los gobiernos locales para que compren tierras. En esta situacin, son siempre los trabajadores de la construccin los ltimos en ser pagados.

Adems, muchas otras huelgas se han realizado en el pas. Segn una encuesta no oficial de la organizacin CLB (China Labour Bulletin) de Hong Kong, se produjeron ms de una huelga por un da desde la mitad de 2011 hasta finales de 2013. Sin duda, las cifras reales son mucho ms grandes, pero no son suministradas por el gobierno. En 2014, este promedio se elev a 2,2 huelgas por da, hasta abril. Segn la organizacin, hubo un aumento de 31% de las huelgas en el primer trimestre de 2014, en comparacin con el mismo perodo del ao pasado.

Las industrias de manufacturas representan 35% de las huelgas en el primer trimestre de 2014, mientras que el sector del transporte suma 26%, principalmente de los taxistas. Las huelgas en los servicios pblicos han ido aumentando, con 15 huelgas de maestros y 13 de trabajadores de la salud. Los reclamos son los mismos: reduccin de las horas de trabajo, incremento salarial, final de la presin de los jefes y la creciente orientacin de transformar los productos de salud en mercadera.

Algunas huelgas que tuvieron mayor impacto fueron en IBM, cuando anunci la venta de su filial para Lenovo y sus ms de 1.000 empleados se declararon en huelga, en marzo, exigiendo una indemnizacin superior a la ofrecida. Tambin en marzo, mil trabajadores de Shanmukang, en Dongguan, se declararon en huelga contra los recortes salariales y lograron revertirlos, adems de obtener un aumento de horas extras y bonificaciones. Una huelga de siete meses en Cooper Tire & Rubber, una empresa estadounidense de neumticos, impidi su venta a una empresa de la India. El perjuicio con la huelga fue de 70 millones de dlares y la empresa dej de recibir 2.500 millones de dlares por la venta.

Miles de trabajadores metalrgicos de la ciudad de Wugang (en el centro de China) entraron en huelga el primer fin de semana de febrero de 2015 por salarios ms altos. Ms de 10.000 trabajadores de una de las principales productoras de acero chino, la estatal Wuyang Steel & Iron Co. en la provincia de Henan, bloquearon carreteras y portaban pancartas exigiendo mejores salarios y una mejor gestin.

La situacin de los migrantes internos es la raz de las huelgas

Los trabajadores de las empresas estatales continan en la retaguardia de las luchas en China, aunque algunos sectores de la administracin pblica se han puesto en marcha. Desde 2007, la vanguardia indiscutible son los inmigrantes internos, cuando las huelgas se concentraron en la provincia de Guangdong, sureste de China. Desde entonces, su situacin econmica no ha tenido ningn cambio significativo, pero ha aumentado su potencia, principalmente por la experiencia adquirida en estos aos y por factores sociales y demogrficos.

Oficialmente, hay 269 millones de migrantes en China. Pero, por un envejecimiento de la poblacin y por la baja tasa de natalidad, ahora hay 35 millones de trabajadores potenciales (entre 15 y 39 aos) menos de los que existan hace 5 aos.

En 2004 se registr por primera vez escasez de mano de obra. Desde el mximo que toc en 2001, la poblacin en edad de trabajar ya se redujo en unos seis millones de personas y el nmero de chinos mayores de 15 y menores de 30 viene cayendo desde 2011.

Esos obreros jvenes, que por primera vez eran menos de los que necesitaba la industria, no estaban dispuestos a trabajar 14 horas diarias por un salario miserable. Esto provoca, junto con la exigencia de una mayor especializacin, una disminucin de la oferta de trabajo, alentando a los trabajadores a luchar. Su lucha ha significado que los salarios se incrementaran dos dgitos en los ltimos aos. En 2013, el incremento medio fue de 13,9%. Sin embargo, los precios de los bienes esenciales han aumentado a mayor velocidad, cancelando los aumentos obtenidos. Segn el Departamento Nacional de Estadsticas, el costo per cpita de la vida ha aumentado un 21,7% en 2013. La vivienda tuvo un incremento de 27% y representa la mitad del costo de la vida de un trabajador migrante.

Las estadsticas tambin muestran que la mayora de los migrantes no tiene ninguna forma de seguro social. En 2013, slo 15,7% de ellos tena seguridad social, 17,6% tena plan de salud, 9,1% contaba con seguro de desempleo y slo 6,6% de las mujeres tiene seguro de maternidad.
La desigualdad en China no ha parado de crecer. En 2010, el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad con valores entre 0 y 1 (las sociedades ms desiguales se acercan a 1), dio un valor de 0,61 para China, ms que Brasil (0,52) y que EE. UU. (0,47). China vena de tener tan poca desigualdad como Suecia en los 80.

Esto demuestra, en primer lugar, que no existen las supuestas ventajas de un capitalismo frreamente controlado por un gobierno comunista, capaz de garantizar la paz social para la explotacin de los trabajadores. Lo que prevalece en China es la ms completa anarqua en la produccin y la puesta en prctica, en las relaciones empleador/empleado, de la ley del mercado.

La gran ventaja para los capitalistas es la existencia de una dictadura que reprime cualquier movilizacin de los trabajadores en nombre de la estabilidad. Es decir, de permanecer en el poder.

En segundo lugar, muestra que el capitalismo en China no es capaz de resolver la pobreza de clase obrera, especialmente su sector ms explotado (los migrantes), porque el crecimiento econmico del pas se basa en esta explotacin.

Las reformas econmicas (la restauracin capitalista) tuvieron un resultado contradictorio, que incluy el surgimiento de un nuevo proletariado aglomerado en gigantescas concentraciones obreras en los nuevos bastiones industriales, al tiempo que ha significado el cierre y/o declinacin de los viejos bastiones de la antigua economa burocrticamente planificada.

Este proceso impact con fuerza en la configuracin de la clase obrera y sus luchas. En un primer momento, result en un movimiento obrero semiproletario en el que todava pesaban las costumbres campesinas. Esta primera generacin, educada en el trabajo en el campo y la disciplina social de la aldea, vivi la llegada de la industria, aun con ritmos de explotacin brutales, como una mejora en sus condiciones de vida.

Los hijos de esa primera generacin, nacidos despus de 1980 y que hoy componen el 60% de la clase obrera migrante, son los protagonistas del proceso actual. Se distinguen de sus padres en que no estn resignados a soportar los abusos, bajos salarios y malas condiciones de trabajo que haban impuesto los empresarios a sus padres y su nivel educativo ms alto ya que el 67,2% termin la secundaria, casi un 20% ms que sus padres y su identificacin con la cultura urbana -solo el 11% tiene experiencia en trabajo rural, contra un 35,7% entre sus padres.
Esta es la nueva generacin de trabajadores migrantes, que est en el ojo de la tormenta de la resistencia obrera que recorre China.

La escasez de mano de obra no es la nica explicacin del poder creciente de los trabajadores. Segn CBL, tambin tiene que ver con el uso de redes sociales y celulares por parte de los trabajadores migrantes ya que internet facilita la comparacin de sueldos y provoca el aumento de la visibilidad de las protestas.

A mis hermanos y hermanas que ya no estn
Yo soy igual a ustedes

Yo era igual a ustedes:
Una adolescente que se fue de casa
Con ganas de abrirse camino en el mundo

Yo era igual a ustedes:
Mi mente se esforzaba en medio de la prisa de la cadena de montaje
Mi cuerpo estaba atado a la mquina
Da tras da anhelaba dormir
Y sin embargo luchaba con desesperacin por conseguir horas extras

En el dormitorio, yo era igual a ustedes:
Cada uno era un extrao para el resto
Hacer la cola, abrir la canilla, lavarse los dientes
Salir a toda prisa cada uno hacia la fbrica
A veces pienso en irme a casa
Pero si me voy a casa despus qu?

Yo era igual a ustedes:
Me gritaban todo el tiempo
Mi autoestima era pisoteada sin piedad
Acaso la vida se trata de convertir mi juventud y mi sudor en materia prima?
De vaciar mis sueos, de colapsar en un estallido?

Yo era igual a ustedes:
Trabajar duro, seguir las instrucciones y callarse

Yo era igual a ustedes:
Mis ojos, solitarios y exhaustos
Mi corazn, agitado y desesperado

Yo era igual a ustedes:
Atrapada por las reglas
Con un dolor que me hace desear que esta vida se termine

La nica diferencia es
Que yo al final me escap de la fbrica
Y ustedes murieron jvenes en una tierra extraa
En su decidida sangre roja
Una vez ms, me veo a m misma
Tan presionada y exprimida
Que no me puedo mover

Yan Jun, ex trabajadora de Foxxcon

ANEXO I

Crisis en las industrias del carbn y el acero

El gobierno chino anunci que planea despedir a 1,8 millones de trabajadores de los sectores del carbn y el acero, dentro de la estrategia de reestructuracin industrial impulsada por Pekn.

Esta ola de despidos fue anunciada el ltimo da de febrero por el ministro de Recursos Humanos y Seguridad Social chino, Yin Weimin, en una rueda de prensa en la que, por primera vez, el Gobierno del gigante asitico puso cifras al costo social que tendrn sus planes.

La cifra representa alrededor del 15 % de la fuerza de trabajo en los sectores del carbn y del acero de China que emplean a cerca de 12 millones de trabajadores, segn datos publicados por la Oficina Nacional de Estadsticas.

Junto a la reestructuracin industrial, el ministro chino tambin dijo que el Ejecutivo est ultimando un plan para retrasar de forma gradual la edad de jubilacin, que ahora es de 60 aos para los hombres y de 55 o 50 aos para las mujeres, en funcin del trabajo que desempean.

Se trata de una de las reformas estructurales que Pekn persigue desde hace aos, pero que se ha ido posponiendo por las reticencias de las administraciones locales, temerosas por las posibles consecuencias. Las autoridades locales temen que el cierre de minas, fbricas y el despido masivo de tantos trabajadores derive en protestas que pongan en peligro la estabilidad social. Muchas de estas industrias se concentran en las regiones del norte y el noreste del pas y generalmente pueblos y regiones enteras dependen de estas fbricas para vivir.

El gobierno tambin anunci que las empresas tendrn la responsabilidad principal de ofrecer nuevas ocupaciones a los trabajadores que ya no sean necesarios. El ministro Yin aadi que, para quienes tengan que salir de las compaas, los gobiernos locales prepararn programas de formacin y se incentivar el retiro voluntario de los empleados que ya hayan alcanzado la edad mnima de jubilacin.

El Gobierno chino anunci la ltima semana de febrero que establecer un fondo de 100.000 millones de yuanes (15.300 millones de dlares, 13.800 millones de euros) para asistir a quienes pierdan su trabajo en el proceso de reestructuracin industrial.

Este fondo buscara aliviar el impacto social de millones de despidos mediante seguros de desempleo y la prestacin de beneficios sociales para los trabajadores ya que es muy probable que el plan de reubicacin laboral solo absorba a un pequeo nmero de los despedidos.

El anuncio del gobierno chino se da en un momento de aumento en la conflictividad social. En 2015 se produjeron en China 2.774 huelgas y protestas laborales, el doble que en 2014, segn la ONG China Labor Bulletin, que vincula esta ascendente agitacin con las dificultades que ha generado para muchas empresas la ralentizacin econmica.

La mayor productora de carbn del noreste de China, Heilongjiang Longmay, anunci que recortar su plantilla en 100.000 empleados en los prximos tres meses, lo que supondra uno de los mayores despidos colectivos del pas en los ltimos aos, segn inform el diario oficial China Daily.

La empresa estatal, con una plantilla de 240.000 personas, ha sufrido cuantiosas prdidas econmicas en los ltimos tiempos, en un contexto de bajada de precios de las materias primas y con China intentando reducir su dependencia energtica del carbn en favor de fuentes ms limpias.

La firma seal que crear un centro de atencin a estos despedidos, para ayudarles a buscar otros empleos o iniciar sus propios negocios. La compaa, que produce la mitad de carbn de la provincia nororiental china de Heilongjiang (fronteriza con Rusia), tambin anunci la venta de negocios no carbonferos hasta ahora ligados a ella.

Desde la cada de precios del carbn iniciada en 2012, la minera ha sufrido problemas econmicos, que en 2014, tras iniciales despidos de miles de empleados y programas de reestructuracin, an arrojaron prdidas de 5.000 millones de yuanes (815 millones de dlares). Longmay produce diez veces menos que la mayor firma de carbn de China, Shenhua Group, pero su plantilla es mayor que la de sta ltima, actualmente compuesta por 214.000 empleados. Los problemas de Longmay son sintomticos en la gigantesca maquinaria que componen las empresas estatales chinas, que el gobierno quiere reformar con un ambicioso programa de reconversin anunciado este mes.

ANEXO II

Entrevista a Ellen David Friedman

Publicada por Viento Sur a propsito de las detenciones a activistas sindicales a principios de diciembre pasado.

Ellen David Friedman, es una veterana sindicalista de la Asociacin Nacional de la Enseanza en Vermont, EE. UU., miembra fundadora del Partido Progresista de ese Estado y del Comit Poltico de la revista Labor Notes, ha trabajado durante la ltima dcada con activistas sindicales en Hong Kong y en la China continental. Ha hablado con Ashley Smith sobre la represin, sus causas y qu pueden hacer los sindicalistas para ayudar a los activistas chinos a conquistar la libertad y la justicia.

[]desde el comienzo de la presidencia de Xi Jinping en China hace tres aos, el Estado se ha apartado definitivamente de toda actitud de tolerancia hacia cualquier clase de activismo y de organizacin en el seno de la sociedad civil. Durante la presidencia anterior de Hu Jintao, pareca haber bastante ms espacio para el desarrollo de ONG y para un discurso crtico y la investigacin. Bajo el mandato de Xi Jinping, este espacio ha quedado fuertemente reducido. Desde que Xi asumi el poder, el Estado ha acosado a las ONG laboralistas, ha criminalizado la resistencia de los trabajadores y ha detenido y llevado a juicio a activistas obreros. El gobierno ha lanzado asimismo una campaa contra la influencia extranjera. Por tanto, puesto que he participado en el movimiento obrero en China durante este periodo y dado que soy extranjera, lo nico que podemos decir es que mi detencin es coherente con su poltica.

Qu alcance tiene la represin? Contra quin se dirige?

El dato ms reciente es la espectacular detencin de una veintena de activistas el pasado tres de diciembre. Todos ellos fueron detenidos en Guangzhou, una de las ciudades ms grandes de China, que se halla en la costa, en el sudeste del pas, justo enfrente de Hong Kong. Es la capital de la provincia de Guangdong, donde nacieron los mercados de capitales y de trabajo a comienzos de la dcada de 1980. Desde entonces, ha experimentado muchos cambios: decenas de millones de trabajadores inmigrantes se han instalado all en busca de trabajo. La zona tambin ha sido testigo del auge de la resistencia obrera. En este ambiente de activismo obrero han estado operando alrededor de una docena de ONG laboralistas.

El gobierno ha centrado la represin en los activistas relacionados con cuatro de estas ONG laboralistas. Algunas de ellas son organizaciones bastante inocuas que prestan servicios como ayudar a trabajadores accidentados a reclamar la indemnizacin del seguro. Otras participan ms activamente y ayudan a los trabajadores a desarrollar aptitudes de liderazgo y de negociacin colectiva entre los que han encabezado huelgas y otras acciones. La mayora de los detenidos fueron interrogados y despus puestos en libertad el mismo da, pero siete de ellos siguen detenidos y se enfrentan a sendos juicios penales. La persona ms destacada entre los detenidos es Zeng Feiyang, fundador y director de la ONG laboralista ms antigua y conocida en China, el Centro Obrero Panyu.

El gobierno ha acusado a la mayora de detenidos de alterar el orden pblico, que es la acusacin habitual formulada contra los activistas del mundo laboral. A uno de ellos lo han acusado de malversacin de fondos. El movimiento de solidaridad ha contratado abogados que los defiendan de hecho, existe actualmente un equipo de abogados de 60 miembros que se han mostrado dispuestos a representarlos, pero hasta ahora no han podido ponerse en contacto con los detenidos, de modo que todava desconocemos de qu exactamente se les acusa.
Es esta accin represiva una respuesta a la proliferacin de las huelgas en China?

Eso creo. Sin duda ha habido un aumento notable de las huelgas, que en gran parte se debe tal vez a la desaceleracin econmica en China, que ha provocado una oleada de cierres y traslados de fbricas con la consiguiente prdida de puestos de trabajo. Los empresarios tambin han incumplido su obligacin legal de pagar la indemnizacin por despido en el momento de cerrar las fbricas. Adems, los trabajadores que han perdido su empleo se han percatado de que sus patronos no haban pagado la cuota patronal, es decir, la seguridad social y el seguro de pensiones. Muchos de estos trabajadores estn en su treintena o cuarentena y ahora se ven ante la tesitura de tener que volver a sus provincias, ciudades y aldeas de origen, sin derecho a ninguna pensin. Todo ello ha propiciado numerosas manifestaciones y huelgas recientes.

Pero tambin forma parte de un proceso ms prolongado de creciente combatividad obrera a lo largo de los ltimos 15 aos. Todas estas huelgas y manifestaciones han permanecido relativamente aisladas. Los trabajadores no han conseguido hacer confluir sus luchas, pero la gente, por supuesto, ha empezado a aprender de su experiencia. A resultas de ello, las huelgas han cambiado de naturaleza: estn mejor organizadas y se han vuelto ms estratgicas. Los trabajadores estn aprendiendo ms cosas sobre la negociacin colectiva. Estn aprendiendo a interactuar tanto con el capital como con el Estado. Esto supone sin duda una amenaza para el gobierno.

Tambin ha afectado al sindicato oficial, la Confederacin Sindical China. En realidad, no es un sindicato, sino ms bien un instrumento utilizado por el gobierno para controlar a los trabajadores. No representa a estos ltimos, sino principalmente a los patronos. Los obreros no confan en l, de manera que ahora entienden realmente, sobre todo los inmigrantes, que han de construir sus propias organizaciones. As, actualmente se habla ms que en el pasado de la necesidad de construir algo as como un sindicato independiente. Claro que esto supone cruzar una lnea roja en China. El gobierno no lo tolerar, de modo que esto tambin puede ser una razn del recrudecimiento de la represin.

Han comenzado los trabajadores a crear nuevas organizaciones para ofrecer resistencia al deterioro econmico y a la represin?

S, pero es un proceso muy incipiente. Los trabajadores lo tienen muy difcil para coordinarse, al igual que los activistas y los estudiantes. El Estado est al acecho para desbaratar cualquier intento en este sentido. He aqu un ejemplo: yo he estado colaborando con la Universidad Sun Yat-sen, en Guangzhou, durante los ltimos diez aos. Durante la presidencia relativamente liberal de Hu Jintao conseguimos poner en marcha un centro internacional de estudios sindicales en la Escuela de Gobierno. Realizamos investigaciones con la participacin de acadmicos de derecho laboral, sindicalistas, economistas, historiadores y abogados laboralistas, tanto chinos como extranjeros. Esto permiti realizar una labor maravillosa de investigacin, enseanza y trabajos prcticos. Pues bien, las autoridades cerraron el centro el ao pasado. No explicaron el motivo, simplemente lo cerraron de golpe y porrazo. Los acadmicos, estudiantes, activistas y trabajadores que se haban relacionado al amparo del programa intentan mantenerse en contacto y continuar con la labor, pero ya no podemos llevarla a cabo de una manera formal.

El centro de estudios sindicales haba pasado a ser un motivo de preocupacin para las autoridades.

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China: se enfra la economa y se calientan las protestas, La Izquierda Diario, 27/02/2016.
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Xiaobo, Liu, No tengo enemigos, no conozco el odio, Emec, Buenos Aires, 2012.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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