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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-10-2016

El 12-O, entre la demagogia y la banalizacin

Gernimo
Rebelin


Salvo error, quien construy la primera pila atmica y consigui la consiguiente pionera reaccin nuclear en cadena fue el fsico italiano Enrico Fermi. Se le podra considerar en consecuencia culpable de los muertos en Hiroshima y Nagasaki? La asociacin entre ambos hechos podra parecer forzada, por diversas razones, que sera prolijo revisar. Ahora bien, no lo es mucho ms que los argumentos esgrimidos por sectores soberanistas, y afines, incluyendo la primera edil de Barcelona Ada Colau, en vsperas del 12-O de 2015, al identificarlo con el inicio del supuesto genocidio de los pueblos indgenas americanos. Supongo que este ao vamos a tener ms de lo mismo, a tenor de la propuesta de la CUP de demoler el monumento a Coln del puerto de Barcelona. Buen comienzo.

Claro que con la iglesia han topado. Los de Nova Histria han puesto el grito en el cielo, ya que es cosa sabida que Cristfor Colom fou catal, como reza un panfleto que circula desde hace ya bastantes aos. Tambin peligra la estatura de Antonio Lpez que, como su cuado Gell, mecenas de Gaud, hizo fortuna al parecer con el trfico de esclavos. Pero con Gell no se meten; quiz porque no se llamaba Lpez. Y puestos a hacer, queda pendiente otro monumento de un racista, el del Dr. Robert. Claro que como l lo que intentaba demostrar era que los catalanes eran de una raza superior a la de los espaoles, no se le tiene en cuenta.

Veamos. Empecemos por el sustantivo descubrimiento. Estoy bastante de acuerdo en que calificar el 12-O as, es en gran medida impropio. De manera ms o menos fortuita, debi haber bastantes europeos que cruzaron el Atlntico antes que Coln. O quiz asiticos por el Pacfico. Tambin es impropio en la medida en que el almirante estaba convencido de haber alcanzado las costas de Cipango (Japn). El verdadero descubrimiento fue la evidencia de que la circunferencia terrestre era mucho mayor de lo que se haba asumido, ya que la existencia de Amrica alejaba necesariamente Europa de Asia.

Sea cual fuere el tipo de descubrimiento, el resultado fue la colonizacin de todo un continente por diferentes monarquas europeas, no solo la Hispnica. Y no creo que haya desacuerdo en considerar globalmente el colonialismo como una de las grandes vergenzas de la historia.

Ahora bien, colonialismo no implica irrevocablemente genocidio sino, en cierta manera, algo totalmente contrario. En principio, al colonialista lo que interesa es sacar el mximo provecho de los recursos naturales, mediante la consiguiente explotacin de la mano de obra nativa, sin inters especial en exterminarla. Y cuando esa mano de obra resulta insuficiente, por una u otra causa, se busca otra. Caso tpico, el trfico de esclavos de frica a Amrica. Las enfermedades introducidas por los europeos haban mermado considerablemente la poblacin amerindia. Pero no tengo noticias de que en el siglo XVI haya habido Mengeles que les inocularan a los indios la viruela, por ejemplo, para exterminarlos. Las jornadas extenuantes a que estaban sometidos los mineros del Potos boliviano, por ejemplo, se pueden calificar de crueles y despiadadas, pero no son propiamente un genocidio, en el sentido de cmo se estableci el concepto (voluntad de exterminio), como veremos enseguida.

Otro ejemplo, el Estado Libre del Congo de Leopoldo II. El rey de los belgas no estaba interesado en matar negros, sino en sacar el mximo provecho de su trabajo esclavo, para pagarse las francachelas. Asimilar explotacin, colonial o no, a genocidio, nos llevara a calificar tambin como tal el capitalismo llamado manchesteriano. O es que vamos a ser ms laxos al juzgar lo descrito por Engels que lo que denunciaba Bartolom de las Casas? Que por cierto segn Nova Histria era tambin cataln y se llamaba Casaus. Sobre Engels, todava no se han pronunciado.

El error se prolonga cuando se asocia exclusivamente la idea de colonialismo y sus vctimas a pueblos no europeos. Como ha demostrado ms de un historiador, los primeros en experimentar las consecuencias de la aventura colonial fueron los europeos, digamos, perifricos.

Veamos el caso ingls. Roma somete a la poblacin celta. Cuando el Imperio retira sus legiones, los anglosajones arrinconan a los celtas en los confines occidentales, Gales y Cornualles. Luego, despus de Hastings, son los normandos los que feudalizan el pas, desposeyendo a los sajones de sus derechos y propiedades. El sojuzgamiento del espacio celta prosigue en Irlanda.

En el este europeo, son los Caballeros Teutnicos los que colonizan, a costa de los pueblos blticos y eslavos.

Podemos encontrar situaciones no muy diferentes en nuestro entorno inmediato. Por ejemplo, la expansin mediterrnea de la Corona de Aragn, con las gestas almogvares en Grecia o la conquista de Cerdea (por qu fue necesario repoblar LAlguer?). Tambin la Reconquista, en sentido global, tema vlido para todas las coronas ibricas. Un ejemplo.

El 9 de octubre de 1238, Jaime I entraba en Valencia. En realidad la ciudad se haba rendido el ltimo da de setiembre. El retraso se debi a la necesidad de expulsar la poblacin musulmana, a fin de distribuir sus hogares entre los conquistadores. Fue mejor o peor la suerte de los musulmanes de las Baleares, muchos de ellos vendidos como esclavos? No se asemeja ms esto a lo que hoy llamamos genocidio, que hechos aludidos anteriormente? Ser casualidad pero, hasta el momento, nunca he visto que en los crculos nacionalistas cunda el mismo nerviosismo cuando se acerca el citado 9 de octubre, o el 31 de diciembre (conquista de Mallorca), como ocurre en las vsperas del 12-O.

No creo que ningn historiador digno del calificativo acepte simplificar el fenmeno del colonialismo calificndolo de genocidio. Cuestin aparte son determinados hechos puntuales que pueden llegar a calificarse como tal, por caractersticas muy especficas. Es el caso de las situaciones de colonizacin unidas a la introduccin de una poblacin ajena, que exige vaciar previamente el espacio. Curiosamente, y volviendo al caso americano, los ejemplos ms claros de dicho proceder se dieron ms claramente despus de que se hubiera obtenido la independencia. Un ejemplo sobre el que nos ha ilustrado largamente Hollywood, sera el Go to West en los Estados Unidos. Pero hay otros que nos son culturalmente ms cercanos. Por ejemplo, Argentina.

La ocupacin de las tierras aborgenes del sur, con los consiguientes perjuicios para sus habitantes, comienza no mucho despus de la independencia, de la mano de Juan Manuel de Rosas. Culmina con la llamada campaa del desierto de Julio A. Roca. En ambos casos el proceso se lleva a cabo en beneficio de las familias criollas, las llamadas patricias, ya que les permite pasar a poseer enormes latifundios. Me gustara saber si interpreta de igual manera la cuestin cierto lobby argentino establecido en Barcelona con, sospecho, unas ms que probables races en el peronismo de izquierdas, dado que todo el justicialismo siempre ha sido ardientemente rosista.

Tampoco fue genocidio el idealizado sistema patriarcal de las reducciones jesuticas, pero s el exterminio de la etnia tup-guaran, especialmente en Brasil, cuando aquellas desaparecieron, cosa que tuvo lugar ya despus de la independencia. En prcticamente todas las repblicas sudamericanas se ha producido el mismo fenmeno: la leyenda negra de la colonizacin (ya de por si suficientemente negra) ha sido una construccin de un sector de la oligarqua criolla, los mismos que en muchos casos llevaron a cabo la poltica de expansin territorial para el asentamiento de los inmigrantes europeos y que, durante 200 aos de independencia, han mantenido segregada a lo que quedaba de la poblacin amerindia.

Se cuenta que Vicente Blasco Ibez, en una visita a un pas sudamericano, tuvo que aguantar de un criollo una larga retahla sobre las barbaridades que los conquistadores haban llevado a cabo. Su respuesta fue, ms o menos, la siguiente: Eso lo debieron hacer sus antepasados, porque los mos se quedaron en Espaa.

La expansin colonial en Amrica, y luego frica, fue sin lugar a dudas una vergenza, como ya he dicho antes, pero probablemente tambin una fatalidad de la historia, determinada por la necesidad de expansin del naciente capitalismo europeo y el atraso tecnolgico de los pueblos nativos, en ambos continentes. Resulta difcil, aunque quiz no sea imposible, pensar en que pudiera haberse dado una situacin diferente

Recordemos adems que la idea de genocidio es relativamente nueva. Fue establecido por el jurista Raphael Lemkin, judo polaco emigrado a Estados Unidos, en 1944, con la siguiente definicin: La puesta en prctica de acciones coordinadas que tienden a la destruccin de los elementos decisivos de la vida de los grupos nacionales, con la finalidad de su aniquilamiento . La consecuencia es que se aplica el calificativo de forma retroactiva, a situaciones en un pasado ms o menos lejano.

Durante el siglo XX ha habido bastantes casos que, desgraciadamente, se pueden calificar sin titubear como genocidio. La ms evidente, por supuesto, es el exterminio nazi contra judos y romanes, o incluso homosexuales, aunque en este caso el apelativo de grupo nacional no sera aplicable, de tal manera que quiz la definicin original resulte insuficiente. El otro gran genocidio en la misma centuria es el de los armenios y cristianos asirios, emprendido hace un siglo por los Jvenes Turcos, eficazmente ayudados por la poblacin kurda, muy idealizada por cierta izquierda. Y tambin tuvo visos genocidas la accin del ejrcito japons en China en la dcada de 1930. Recurdese la toma de Nankn.

Hace ya ms de 50 aos Hanna Arendt teoriz sobre la banalidad del mal. En el tema que se aborda, asistimos a una banalizacin terminolgica muy peligrosa, ya que vaca de contenido los conceptos correspondientes. Cuando a un mero reaccionario se le califica de fascista, se le est lavando la cara al fascismo, y lo mismo se hace con la Shoa, cuando se califica como genocidio algo que no lo es. Un anlisis de los acontecimientos histricos implica documentarse en aras del mximo rigor conceptual, no ir por la vida de fetichista de fechas o hechos. Y en el caso concreto que aqu se trata, supone distinguir explotacin, en sus diversos grados de crueldad y brutalidad, del puro fanatismo asesino.

No creo en la casualidad cuando veo que ao tras ao, cuando se acerca el 12-O, sea en Catalua donde aparecen los elementos ms radicales de ese sesgo demaggico con el que se juzga la colonizacin americana. Desengamonos, en diversos mbitos del nacionalismo cataln, el hecho de que la supuesta lengua opresora tenga la importancia que tiene, molesta en grado sumo. Cuando lo normal sera felicitarse de que los hablantes de una lengua minoritaria tengamos acceso, en nuestra condicin de bilinges, a todas las ventajas que supone una de los pocos idiomas de carcter mundial. El terreno ha estado abonado por supuesto durante aos por la historiografa nacionalista, reflejada convenientemente en el da a da. Sera interesante, por ejemplo, estudiar el fenmeno en la enseanza, especialmente en el mbito de las ciencias sociales.

En realidad, es pura hipocresa. Cuando oigo determinadas voces que reclaman una escuela con solo cataln e ingls, me pregunto cuntos de nuestros industriales, incluidos los del Cercle Catal de Negocis, la patronal independentista, estaran dispuestos a renunciar a las ventajas que supone hablar castellano, para penetrar en el jugoso mercado latinoamericano. Quiz los que estn fuera del juego. Al fin y al cabo, la inmersin no funciona en las escuelas de lite.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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