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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-10-2016

El desangradero afgano

Guadi Calvo
Rebelin


Como un eco perverso, una vez ms, se repiten la noticia, que desde hace una semana, asoma discretamente en los medios internacionales: La ciudad de Khunduz, capital de la provincia afgana del mismo nombre, es asediada por el talibn.

Apenas un ao atrs los medios estaban dando la misma exacta noticia, a l amanecer del 28 de septiembre, pero del 2015, unos cien hombres del Talibn avanzaban hacia la ciudad nortea de Khunduz, de 300 mil habitantes, sin que los ms de 7 mil efectivos del Ejrcito Nacional Afgano (ANA), que protegan la ciudad, pudieran impedir su avance. Para el medioda ms de la mitad de la ciudad haba cado una vez ms en poder del Talibn. En aquella operacin, fueron liberados cientos de combatientes talibanes de la prisin central; al tiempo que se saquearon bancos, edificios del gobierno, las oficinas de la ONU y de la Cruz Roja; El Talibn, entonces, tambin se hizo de varios centenares de vehculos y hasta establecieron gobierno por primera vez en una gran ciudad, desde que la invasin norteamericana de 2001, en que se debieron replegarse de manera total, y por lo que se ve desde el 2013, momentnea.

La toma de Khunduz, fue sin duda la gran Mise-en-scne del nuevo jefe talibn el Mullah Akhtar Mansour, tras el tardo reconocimiento de la muerte de su legendario lder y fundador el Mullah Omar en 2013. Mansour, en mayo de este ao sera alcanzado por un dron norteamericano, mientras transitaba en un vehculo terrestre en el sur de Pakistn y remplazado por Mullah Hibatullah Akhundzada, otro veterano de la vieja guardia, que enfrent a los soviticos.

La toma de Khunduz de 2015, se resolvi despus del penoso espectculo brindado por la aviacin norteamericana, cundo el 3 de octubre, en su desesperacin por mostrar que los 14 aos de ocupacin y la infinidad de miles de millones de dlares invertidos, sin contar los muertos, ya que eso nunca cuentan, no fueron intiles, atacando el atiborrado hospital de urgencias traumatolgicas perteneciente a Mdicos Sin Fronteras, el nico que funcionaba en cientos de kilmetros a la redonda, la incursin norteamericana dej entonces 42 muertos, entre pacientes, y personal de MSF.

La nueva toma, es parte de una operacin de mayor envergadura iniciada el 29 de septiembre, que abarca desde Khunduz a la ciudad de Lashkar-gah, capital de la provincia de Helmand epicentro de la produccin de opio, la mayor fuente de financiacin de la guerra por parte del Talibn, donde controla 5 de los 14 departamentos y en estos momentos libran duros combates por la conquista de los otros dos: Khanshin y Nawa. De Khunduz a la Lashkar-gah, el al sur del pas, hay una distancia de 950 kilmetros, lo que deja en claro de la capacidad operativa del grupo fundamentalista, en esa lnea se han fortalecido dentro los departamentos de Bashran y Boland.

Tras el derrumbe de las defensas de Khunduz, los comandos talibanes tomaron varios distritos cntricos de la ciudad, desbordando a las Unidades de fuerzas especiales, del ANA, apoyado por asesores norteamericanos y a pesar de los continuos ataques areos.

Por su parte el Ministerio de Defensa de Afganistn neg la crisis de Khunduz, diciendo que las fuerzas del ANA respaldadas por la aviacin, haban obligado a retroceder a los talibanes, aunque reconoci que existieron fuertes enfrentamientos en la zona. Mientras que el general de brigada Charles Cleveland, portavoz del comando estadounidense, respald las declaraciones del Ministerio de Defensa afgano.

Aunque la desmentida, se ha producido por parte de los primeros refugiados que han llegado a Kabul, respecto a la crtica situacin en que se encuentra la poblacin de Khunduz, solo en los primeros das han llegado a Kabul, desde Khunduz uno 330 kilmetros al norte, y de otras poblaciones cercanas como Taloqan y Mazar-i-Sharif, unos 15 mil refugiados, que se agregan a los 290 mil en lo que va del ao, totalizando ya el milln trescientos mil desplazados internos en Afganistn.

A partir de la nueva tentativa del Talibn por hacerse de Khunduz, y tras 10 das de combates, el alimento ha comenzado a escasear disparndose los precios de manera exorbitante, para la ya diezmada economa de los pobladores, como ejemplo se puede sealar que una hogaza de pan que costaba 15 afganos, hace 10 das, ya ha alcanzado los 45. Por otra parte todas las escuelas, universidades y dems instituciones pblicas y privadas han debido cerrar, al tiempo que prcticamente toda la ciudad ha quedado sin electricidad, ya que la principal central elctrica, fue destruida por fuego talibn.

En la incursin del ao pasado, en que los talibanes mantuvieron el dominio de la ciudad poco ms de 48 horas, murieron casi 300 personas, en esta oportunidad a poco menos de una semana que los hombres del Mullah Akhundzada, se encuentran en la ciudad el nmero de bajas se desconoce, pero se calcula no ser menor a los mil, siempre y cuando la retoma de la ciudad no se postergue mucho ms.

Algunas fuentes han informado que los combates casa a casa en las calles de barrio Khakani, en el occidente de Khunduz, habran generado un gran nmero de civiles muertos.

Qu esperar

Mientras el desangradero afgano persiste, el presidente Ashraf Ghani, no ha logrado avanzar en nada respecto a sus planes de paz, incluso la endeble alianza con su segundo el presidente ejecutivo Abdullah Abdullah, en permanente estado de zozobra, no da esperanzas para nada.

Mientras se suceda la toma de Khunduz, en Bruselas se abra una conferencia para conseguir recursos para Afganistn, que le permitan mantenerse hasta el 2020. Los participantes han apoyado el programa de reformas presentado por Kabul. Y han comprometido su apoyo poltico y financiero. La cifra es de 15.200 millones de dlares, con lo que buscaran mantener la estabilidad poltica y econmica, la consolidacin del Estado y el desarrollo. A Bruselas asistieron los ministros de Exteriores de los Estados Unidos, Rusia, Irn, China, la India y Pakistn y representaciones de menor jerarqua de otras setenta naciones.

El representante Especial de la UE para Afganistn Franz-Michael Mellbin declar que la conferencia tambin busca acelerar el encallado proceso de paz: Si no logramos la paz, va a ser extremadamente costoso un futuro previsible.

Como para sealar su oposicin a la conferencia de Bruselas y en conmemoracin de los quince aos de la invasin norteamericana los fundamentalistas, intensificaron los combates en cinco de las 34 capitales de provincias, mientras que ya dominan un tercio del pas. La cpula Talibn en un mensaje en recuerdo a la invasin norteamericano, volvieron a exigir a Washington el abandono del territorio afgano, y aseguraron el fracas de todos los objetivos estadounidenses incluida, bsicamente, la paz, la gobernabilidad y la eliminacin del narcotrfico. Mientras, Barack Obama, que haba anunciado en julio, que iba mantener unos ocho mil 400 hombres durante en 2017 en lugar de los cinco mil 500, que haba anunciado en 2015. Obama sin duda est esperando la resolucin de las elecciones norteamericanas en noviembre prximo para consensuar con su sucesor, los pasos ms urgentes y quiz realizar el trabajo sucio antes de la asuncin, es decir aumentar el nmero de tropas norteamericanas en Afganistn, visto la creciente actividad del Talibn y otros grupos como al-Qaeda y Daesh, abastecidos por los salafistas provenientes del frente sirio. Segn el Departamento de Estado norteamericano, son aproximadamente 98 las organizaciones terroristas, de las que unas veinte tendran presencia en Pakistn y Afganistn fundamentalmente, y otras organizaciones uzbekas, tayikas, turcomanas, kirguises y kazajas como el Movimiento Islmico de Uzbekistn, la Unin Yihad Islmica y Jamaat Ansarullah. Donde tambin actan chechenos y daguestanes del Cucaso, los uigures (musulmanes chinos) del Mito (Movimiento Islmico del Turkestn Oriental) y del Mite (Movimiento Islmico del Turkestn del Este).

La nica organizacin terrorista, que hasta ahora ha pactado con el presidente Ashraf Ghani, ha sido Hizb-Islami, el segundo grupo terrorista de Afganistn despus de los talibanes, dirigido por Gulbuddin Hekmatyar, El Carnicero de Kabul, que desde los aos ochenta se ha mantenido en un delicado equilibrio entre el terrorismo y el narcotrfico y que no ha dejado de participar en cuanta confrontacin hubo en Afganistn, a excepcin y muy casualmente, contra los Estados Unidos.

En la administracin afgana, desde hace ao cumple funciones el general Abdul Rashid Dostum, ex lder de la milicia uzbeka acusado de crmenes de guerra, ahora es primer vicepresidente. Mientras que Abdul Rab Rasul Sayyaf, lder del grupo Tanzim-e Dahwat-e Islami-ye Afghanistan, (Unin Islmica para el Liberacin de Afganistn) acusado de haber cometido crmenes de lesa humanidad durante la guerra civil, y responsable de haber involucrado a Osama bin Laden en la guerra contra los soviticos, se postul libremente a presidente en 2014.

Endeudamiento, estancamiento, pobreza y terrorismo, es la realidad afgana, que lleva varada en la violencia ms de cuarenta aos. Nadie ha encontrado soluciones y tampoco a nadie parece importarle demasiado esa realidad, ms que a los afganos que se mantienen vivos y esos son cada vez menos.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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