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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-10-2016

Entrevista a Vctor Mora Gaspar, autor de Al Margen de la naturaleza (Debate)
El franquismo equipar la homosexualidad a un problema de salud pblica

Enric Llopis
Rebelin


Una patologa y una seria amenaza a la masculinidad hegemnica: de ese modo entenda el franquismo la homosexualidad. Tras el Concordato suscrito entre la dictadura y el Estado Vaticano en 1953, la homosexualidad lleg a incluirse en la Ley de Vagos y Maleantes; y unos aos despus la Ley de Peligrosidad y Rehabilitacin Social (1970) pretenda una cura para reinsertar a estas personas pervertidas y desviadas. En el libro Al Margen de la naturaleza (Debate) el doctorando en Humanidades y Estudios Culturales, Vctor Mora Gaspar, subraya la importancia durante el franquismo de una literatura pedaggica presuntamente cientfica, que a partir de elaboraciones jurdicas, mdicas o psiquitricas trataba de adoctrinar sobre la homosexualidad masculina. En la proyeccin de ese corpus terico, la iglesia catlica desempe un rol esencial. Adems, ante lo que se consideraban riesgos de proselitismo, el franquismo equipar la homosexualidad a un problema de salud pblica. En el texto de 224 pginas publicado en junio de 2016, el autor da cuenta de aproximadamente 5.000 detenciones, centros de observacin, centros para pervertidos y la aplicacin de terapias. Vctor Mora Gaspar es miembro del Instituto de Estudios de Gnero de la Universidad Carlos III de Madrid y de la Asociacin de Jvenes Investigadores Memorias en Red. El libro Al Margen de la Naturaleza ha sido galardonado con el I Premio Sagasta de Ensayo, que conceden la Fundacin Caminos y la Editorial Debate. 

-Comnmente se menciona la psiquiatra y a doctores como Lpez Ibor y Vallejo-Ngera para referirse a los que el franquismo considera patologas. Qu importancia les atribuyes en el libro? Qu caractersticas atribuan a la homosexualidad?

Vallejo-Ngera y Lpez Ibor tienen una importancia central en la historia de la ciencia psiquitrica espaola, y evidentemente ocupan un lugar destacado en mi libro. Son dos cientficos muy distintos y pertenecen tambin a momentos distintos del Rgimen. Vallejo-Ngera era el psiquiatra oficial del franquismo, y durante los primeros aos de la dictadura desarrolla una labor muy extensa. Es un fascista convencido, declarado y orgulloso, y un profundo admirador de las tcnicas cientficas del Rgimen Nazi. Produce gran cantidad de volmenes antes, durante y despus de la guerra, e insiste mucho en las ideas que ostentaban por entonces los fascistas de higiene de la raza para la recuperacin del espritu espaol. Vaguedades en las que caba cualquier discriminacin. Sus libros constituyen la base terica sobre la que legitimar la violencia del fascismo espaol contra la diversidad. La diversidad, por definicin, es la enemiga acrrima del fascismo, que se basa en la unidad, en la unicidad y la reproduccin en base a un patrn ideolgico nico e incuestionable; cualquier disidencia respecto a ese patrn se considera enemiga y, cientficos como Vallejo, se encargaron de que la diferencia fuera considerada patolgica.

-Aparecen estas ideas en sus escritos, nicamente abordan la homosexualidad?

Sus textos pretenden justificar cientficamente que todo aquello que no se identifique con los valores o dogmas fascistas es, esencialmente, enfermedad. La homosexualidad, aunque es un tema que siempre nombra y condena con virulencia, no constituye su preocupacin central. En Vallejo lo ms curioso es encontrar los experimentos que realiz a presos y presas en campos de concentracin franquistas para hallar el origen de lo que l llamaba el gen rojo; es decir, trat de demostrar cientficamente que la ideologa marxista o comunista era producto de una enfermedad mental. Lpez Ibor, por el contrario, forma parte del corpus cientfico del franquismo ms avanzado, ya en plena etapa aperturista y que pretenda mostrar una imagen ms abierta, modernizada. Una etapa en la que la dictadura se haba preocupado mucho por eliminar toda imagen que lo relacionara con el fascismo como sistema, por ms que evidentemente lo fuera. Lpez Ibor es importante, sobre todo, por su alcance; su libro sobre la vida sexual alcanza gran popularidad y trasciende las bibliotecas especializadas para colarse en las casas (seguro que ms de una lo puede encontrar en la estantera de familiares no tan lejanos). Por tanto, podemos afirmar que contribuy especialmente a difundir una imagen distorsionada de las sexualidades no normativas que, disfrazada de discurso asptico, esconde (muy torpemente, adems), una profunda homofobia, un profundo odio soterrado a todo tipo de orientacin o identidad de gnero no heteronormativa. Ambos cientficos, a pesar de pertenecer a etapas muy distintas del franquismo, presentan lo diverso como anomala, perversin y, de una u otra forma, peligrosidad.

-Qu disciplinas cientficas se utilizaban para justificar tericamente la asimilacin de homosexual a pervertido y desviado? Se haca uso de la estadstica, la bibliografa y la retrica cientfica para dar una sensacin de rigor?

Efectivamente, segn a qu hombre de ciencia (siempre hombres, en este caso) leamos, tendremos una sensacin u otra de rigor, por ms que consideremos en todas las lecturas que su interpretacin de los resultados es meramente ideolgica. Hay autores que son ms rigurosos que otros, pero se emplea esencialmente la bibliografa y la retrica, en funcin de una interpretacin siempre interesada. Pero claro, no poda ser de otra manera! Hace poco una periodista me deca: Pero estos cientficos franquistas, cuando investigaban a los homosexuales y comprobaban que realmente no era una enfermedad, qu hacan? falseaban los datos para contentar al Rgimen? Es una pregunta muy interesante porque revela una mala costumbre; y es que no estamos acostumbradas a hacer la crtica cientfica. Hacemos la crtica cultural, la crtica poltica... pero no la crtica cientfica, y quiz es porque damos por hecho que la ciencia trabaja esencialmente con la verdad, y eso es un error. La ciencia es lectura de datos, y la lectura o interpretacin es ideolgica. La homosexualidad como enfermedad no es algo que se descubra: es algo que se decide. La ciencia se construye a travs de crticas a las hiptesis, pero hay sistemas polticos, como el fascista, que no permite la crtica y, por tanto, obliga a la interpretacin ideolgica de resultados. Sin embargo, por desgracia, estas lecturas ideolgicas de los resultados no son patrimonio del fascismo. La discriminacin a la diversidad de gnero y orientacin, como explica Ugarte en su libro, es universal.

-Afirmas en el libro que durante el franquismo la detencin o condena por homosexualidad atenda fundamentalmente a la condicin social del detenido. De qu modo se materializaba esta discriminacin de clase?

Bueno, me refiero a que el Rgimen fascista espaol era un sistema absolutamente corrupto en el que la justicia favoreca a quien le interesaba. Hay casos de acusaciones o redadas en locales que terminaban de forma distinta segn la familia de procedencia de los acusados. Para homosexuales de las clases adineradas o aristocrticas podra no pasar de una noche en el calabozo, pero para sus amantes o parejas del lumpenproletariado la condena poda oscilar de tres meses a cuatro aos. Y era un crculo vicioso porque ser homosexual o transgnero poda ser, y de hecho era, una causa ms que frecuente de rechazo familiar, por tanto muchas personas se vean abandonadas por su entorno y condenadas al ostracismo y a vivir en los mrgenes, lo que las haca especialmente vulnerables a estas leyes injustas.

-Cmo se aplicaron la Ley de Vagos y Maleantes, y la Ley de Peligrosidad y Rehabilitacin Social a las personas homosexuales? Se ha cuantificado el nmero de condenas?

Los datos que se manejan superan las cinco mil detenciones; que no quiere decir que fueran cinco mil condenas, adems hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones la homosexualidad se utilizaba tambin como agravante para condenas por otras causas. La Ley de Vagos y Maleantes es originalmente una ley republicana, que en el ao 54 es ampliada por los fascistas para incluir a los homosexuales. Se trata de una ley que presume la peligrosidad; es decir, por determinada caracterstica del sujeto (en este caso, ser homosexual) se le presupone que va a incurrir en delito (contra la moral, por ejemplo, o escndalo pblico). La Ley de Peligrosidad y Rehabilitacin Social entra en vigor en el ao 1970, y se supone que llega para modernizar a la del 54. Se trataba de un lavado de cara que pretenda una cura, una rehabilitacin de los homosexuales para su reinsercin en la sociedad, mediante tcnicas correctivas. Se aplicaron, sin duda, pero la mayora estaban en los campos de concentracin cosiendo balones y haciendo los trabajos alienantes regulares de las prisiones.

-En qu consisti la Literatura Pedaggica? Cules fueron algunos de los ejemplos ms significativos?

En el libro utilizo el trmino literatura pedaggica para referirme a los textos de ciencia hegemnica franquista, cuyos autores pretendieron adoctrinar sobre un tema en concreto, en este caso sobre la homosexualidad masculina. Textos de ciencia (mdicos, jurdicos, etc.), que pretendan ensear o educar, podramos decir, sobre qu es la homosexualidad. Y ms que destacar un ejemplo significativo, me parece importante recalcar que en ese corpus terico que el franquismo genera como ciencia hegemnica juega un papel fundamental la Iglesia Catlica. Durante los primeros aos de la dictadura se reproduce una brutal represin contra el enemigo ideolgico del Rgimen, y despus toca el turno de los enemigos sociales. Es importante recordar que el nico Estado europeo que pacta con el fascismo una vez muerto Hitler es el Vaticano. Espaa, que haba sobrevivido a la angustiosa autarqua en parte por los pactos con la Argentina de Pern, segua teniendo las puertas de Europa cerradas.

-Qu relevancia tuvieron los acuerdos entre el franquismo y la Santa Sede para la libertad sexual?

El pacto con el Vaticano en el ao 53 constituir una lavada de imagen de cara al exterior. El llamado Concordato con la Santa Sede de 1953 vendr a articularse como sistema sociopoltico y a generar esa unin que conocemos como sistema nacionalcatlico. Las instituciones habrn de impregnarse de la moral catlica, que forma un todo con el Estado. No es de extraar que al ao siguiente se incluyera a los homosexuales en la citada Ley de Vagos y Maleantes. Este sistema ultraderechista y rancio que supuso la implantacin del catolicismo como sistema ideolgico y poltico fue, en gran medida, la gua fundamental para todos los textos de ciencia del franquismo. Las hiptesis de los doctores o magistrados tenan por fuerza que sostener que la homosexualidad masculina era antinatural, patolgica y potencialmente criminal, dado que toda sexualidad no reproductiva es enemiga acrrima de la Iglesia Catlica.

-En el libro explicas la reclusin y la aplicacin de terapias, con el fin de lograr una supuesta cura. En qu consistieron?

Las terapias que supuestamente iban encaminadas a encontrar una cura o una modificacin de la conducta sexual de los homosexuales eran sobra decir, absolutamente intiles para estos propsitos, y solamente consiguieron generar sufrimiento. Las terapias ms populares, ya a finales de los sesenta y la dcada de los setenta, eran las de aversin asociadas a imgenes, como la que vemos en la pelcula La naranja mecnica. Se proyectaban imgenes erticas y a la vez se suministraba una leve descarga elctrica para que, de esta forma, se asociara el homoerotismo con el dolor y se fuera corrigiendo. Los propios doctores han reconocido posteriormente que estas prcticas eran completamente intiles. Terapias como esa se administraban tambin en consultas privadas a las que hombres y mujeres homosexuales que quisieran dejar de serlo podan acudir voluntariamente. Entrecomillo la palabra porque no creo que nadie elija voluntariamente cambiar su orientacin, eso es algo que se da nicamente bajo unas terribles condiciones de presin social y operando segn el miedo a las amenazas, agresiones o a un futuro condenado al ostracismo.

-Qu fueron los centros para pervertidos y los centros de observacin?

Los centros para pervertidos eran los centros donde se reclua a los homosexuales, separados del resto de presos para que no hubiera contagio, porque se pensaba que el sexo homosexual era contagioso, bien por la creencia de que la prctica en s perverta de una manera patolgica e irreversible, o bien por la amenaza del proselitismo homosexual, esto es: la creencia de que homosexuales pueden captar con su estilo de vida libertino a heterosexuales. En resumen son dos versiones de lo mismo, slo que la primera es parangonable a un problema de salud mdico, y la segunda, cuando ya era difcil sostener eso, parangonable a un problema de salud pblica, en el que el estado tiene que intervenir para la salvacin de s mismo como sistema normativo. Bien, adems de todo esto, cabe destacar que para evitar el contacto sexual entre presos homosexuales, se distribuyen entre dos centros, el de Badajoz y el de Huelva, uno para activos y otro para pasivos (adems de otros centros, como la conocida colonia de Tefia). La Central de Observacin de Carabanchel se ocupaba, por otro lado, de experimentar con presos homosexuales para determinar un sistema de clasificacin de los mismo entre activos, pasivos o mixtos (hay un estudio que analizo en mi libro que realiza observacin y pruebas mdicas y psiquitricas clasificatorias a 200 homosexuales). 

-Constituy el estado espaol una anomala histrica respecto al resto de Europa, debido a los valores que imperaban durante el franquismo: el nacionalcatolicismo y la masculinidad viril? O consideras, por el contrario, que estos valores hegemnicos fueron los que sustentaron la criminalizacin de la homosexualidad en Espaa?

La masculinidad hegemnica, que se estructura en base al odio orgnico a las mujeres y a la oposicin violenta y sistemtica al varn homosexual, por desgracia, es la base del sistema patriarcal en el que vivimos, pero no exclusivamente en Espaa, evidentemente. Es cierto que el nacionalcatolicismo y una dictadura militar tan larga y minando todos y cada uno de los aspectos socioculturales de un pas constituye una anomala de la que, tambin por desgracia, seguimos sin salir, debido a que no hemos hecho un ejercicio poltico adecuado de memoria. En Espaa se da un tipo especfico de negacionismo que no es esto no pas, sino de esto no se habla, y as seguimos. Es una anomala tremenda que exista la Fundacin Francisco Franco, es una anomala obscena que no se haya hecho del Valle de los Cados un monumento de memoria y siga como smbolo operativo de los valores fascistas en una democracia. Igualmente es repugnante que la Iglesia Catlica contine ocupando esferas de la vida pblica que bajo ningn concepto debera ocupar en, insisto, una democracia avanzada. Es que nuestra democracia no es tan avanzada?

Cul es la respuesta?

Los mdicos y psiquiatras que experimentaron o, al menos, contribuyeron a fundamentar una justificacin de la exclusin y criminalizacin de la diversidad, siguen presentes como smbolos en nuestras instituciones, y sus nombres estn en calles, hospitales, fundaciones, etctera. Era exclusivo de Espaa? Por supuesto que no: muchos de estos cientficos presentaban sus tesis sobre la homosexualidad en congresos internacionales y en ningn caso eran tachados de atentar contra los Derechos Humanos. La discriminacin era universal (y lo sigue siendo en gran medida), es cierto, pero esas consideraciones no deben en ningn caso distraernos de la pesada responsabilidad que tenemos para con nuestra propia memoria.

-Por ltimo, hubo en el franquismo lugares clandestinos, incluso espacios de referencia, en los que se pudiera disfrutar de la libertad sexual sin temor a la represin? Los abordas en el libro?

Los hubo, por supuesto, siempre los hay. Siempre que hay poder, nos dijo Foucault, hay resistencia; y desde luego siempre que hay represin hay vida clandestina; pero desde luego no sin temor a la represin. Por ms que hubiera lugares de encuentro clandestino que de alguna manera, podemos decir, se saba, siempre haba que estar alerta ante la amenaza de redada. No abordo en profundidad esos temas porque, como te deca, me centro en la evolucin del discurso hegemnico franquista. Un libro imprescindible sobre ese y otros temas interesantes de la clandestinidad homosexual durante la dictadura es Los antisociales.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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