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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-10-2016

La investigadora Luz Souto analiza los relatos sobre las expropiaciones de menores en la dictadura
Nios robados del franquismo: documentales, narrativa y teatro

Enric Llopis
Rebelin


Bebs robados durante el franquismo y la democracia (se apunta la cifra de 300.000), cambio de nombres, borramiento de la genealoga, silenciamiento de los hechos en las dcadas posteriores.... Espaa: pas de nios perdidos, califica la investigadora de la Universitat de Valncia, Luz Souto, en el artculo Formas de la expropiacin. Historia, memoria y narracin sobre los nios robados del franquismo, publicado en 2016 por la revista del Centro de Letras Hispanoamericanas. Doctora en Filologa y actualmente profesora asociada de Lengua Espaola en la Universitat de Valncia, el ttulo de la tesis doctoral marca la lnea de su investigacin: Ficciones sobre la expropiacin de menores en el rgimen franquista y la apropiacin de menores en la dictadura argentina: el exterminio ideolgico y sus consecuencias en la narrativa actual. En revistas cientficas ha publicado Espaa, una grande y hurfana y La apropiacin de nios en Espaa y Argentina. Dos polticas de la memoria. Cmo han abordado la investigacin histrica, la narrativa, el teatro, el cine, el gnero documental y el periodismo estos procesos de expropiacin y leyes que hicieron posible el robo de la identidad a 43.000 menores (hasta mediados los aos 50), en un plan de segregacin para liquidar -ideolgicamente- a los rojos?

Se pueden rastrear antecedentes como Una mujer en la guerra de Espaa (1964), de la escritora y periodista republicana Carlota O'Neill, quien adems de estar presa en Melilla, tuvo que exiliarse en Mxico y batallar por la recuperacin de la custodia de sus hijas; o los dos tomos de Crcel de mujeres (1985), de la militante comunista Tomasa Cuevas; tambin los relatos y testimonios agrupados en Desde la noche y la niebla (mujeres en las crceles franquistas), publicados por la escritora y dirigente comunista Juana Doa en 1978. Uno de los ineludibles puntos de partida en una poca ms reciente son los documentales realizados para TV3 por los periodistas Montse Armengou y Ricard Belis: Els nens perduts del franquisme (2002); Torneu-me el fill! (2012) y Els internats de la por (2015). La primera obra de la triloga es la que aborda en mayor medida la influencia de Antonio Vallejo-Njera -jefe de los Servicios Psiquitricos Militares del franquismo y formado en la Alemania previa al nazismo- en los robos de la posguerra. Se trataba de expropiar a los hijos de los rojos, de segregarlos, como mecanismo de limpieza y depuracin. Se buscaba la malformacin que conduca al marxismo, el gen rojo. Otra investigacin central fue la realizada por el historiador Ricard Vinyes en Irredentas. Las presas polticas y sus hijos en las crceles de Franco (2002). Por qu nios perdidos? Luz Souto destaca las explicaciones aportadas por Armengou, Belis y Vinyes en Los nios perdidos del franquismo (2005): muchos murieron en los trenes de mercancas que los trasladaban desde los campos de concentracin hasta las crceles, otros perdieron la vida por el fro, el hambre y las enfermedades y otros muchos, terminaron entregados en adopciones irregulares, y nunca vieron de nuevo a sus familias.

Resulta casi imposible aventurar cifras, ya que tampoco existan registros penitenciarios que contabilizaran a los menores. Tomasa Cuevas fue una de las presas polticas ms longevas, subraya Luz Souto. Entrevist a compaeras de presidio. La mayora de los testimonios dan cuenta de la convivencia entre madres e hijos presos, y de los crueles traslados que producan la ruptura. Pero hasta las investigaciones de Vinyes nadie haba reparado en que ello poda esconder un plan sistemtico, subraya la investigadora argentina. Los relatos recogidos por Tomasa Cuevas ya en la Transicin ponan de manifiesto que muchas madres perdieron a sus hijos, aunque tambin algunas lograron salvarlos. Una presa de la poca, ngeles Mora, recordaba: Yo haba presenciado el asesinato de un nio delante de su madre; lo cogieron por los pies y le machacaron de un golpe la cabeza contra la pared; la madre se volvi loca y pasaba las noches gritando. No se trat de casos aislados, sino de un mecanismo para controlar y vejar a los ya derrotados. Otro autor destacado por Luz Souto es el escritor y periodista Rafael Torres, que public en 2005 Desaparecidos de la guerra de Espaa (1936-?). Inicia el texto con una apelacin directa a la dictadura argentina, y en diferentes captulos aborda las desapariciones -incluidas las de menores- en combates y desplazamientos de poblacin, as como en concreto la infancia perdida de los vencidos.

Al hilo de las investigaciones del historiador Francisco Espinosa, quien hasta 2011 dirigi la base de datos Todos los nombres de la Asociacin Andaluza Memoria Histrica y Justicia, Rafael Torres explica las circunstancias de los nios adjudicados sin control, que pasaban de un adoptante a otro. El Estado fascista pas a mercadear de una u otra forma con su infortunio, resalta el escritor. El libro de Armengou, Biles y Vinyes incluye testimonios como el de Emilia Girn: En cuanto naci la criatura, lo llevaron a bautizar y no me lo devolvieron (); no hacan falta permisos; si, por ejemplo, t ests pariendo, viene un matrimonio que no tiene hijos y quiere reconocerlo, te lo quitan y te lo llevan y nada ms. Tambin en el libro Los nios perdidos del franquismo se recogen biografas como las de Vicenta Flores, quien afront diferentes adopciones todas ellas asociadas a un cambio de nombre; la primera vez fue en el Colegio de La Paz en Madrid, donde se le envi tras la detencin de su padre en Valencia. Las religiosas le modificaron all los apellidos. Sobre el comercio de menores ya durante la democracia, y la influencia que en este trfico tuvo el franquismo, Luz Souto destaca el libro de la periodista Mara Jos Esteso Poves Nios robados (2012).

El escritor Benjamn Prado alumbr la primera novela sobre el robo de menores en el estado espaol, Mala gente que camina (2006). En un reportaje que public en el diario El Pas en 2009 (Vidas robadas), resalta como algo nada extrao el caso de hurfanos con mltiples familias. Incluso en ocasiones se les asignaba el apellido Expsito (recin nacido abandonado, expuesto o confiado a un establecimiento benfico, segn la Real Academia Espaola). Otras veces, al amparo de la legislacin de 1941 que permita el cambio de apellidos, se preferan formas ms tradicionales: Gmez, Prez o Rodrguez. Quienes, por la razn que fuera, retornaban al orfanato, podan llegar a tener varios padres y apellidos. Asimismo los autores de teatro empezaron a adentrarse en las tramas y procesos expropiatorios. En 2005 vieron la luz obras como Los nios perdidos, de Laila Ripoll; y Presas, de Ignacio Fernndez y Vernica del Moral. En 2008 se estren el drama de Gracia Morales NN12, el de Hernndez Garrido: Todos los que quedan; y dos aos despus, La sonrisa del caudillo, obra de Rubn Buren. Adems, a la novela precursora de Benjamn Prado le sigui en 2011 Si a los tres aos no he vuelto, de Ana R. Cail.

Qu tienen en comn todas estas producciones? Segn la autora del artculo Formas de la expropiacin. Historia, memoria y narracin sobre los nios robados del franquismo, tanto la narrativa como las obras dramticas beben de las investigaciones de Ricard Vinyes, de los testimonios de las vctimas y de los relatos autobiogrficos de quienes pasaron por las prisiones (Desde la noche y la niebla, de Juana Doa), orfanatos (el cmic Paracuellos (1979), de Carlos Gimnez; y la novela Tanguy. Historia de un nio de hoy (1957), de Michel del Castillo). La mayora de estos textos, aunque se presentan como ficciones, mantienen un vnculo con la Historia; impregnan sus textos de un deber de memoria, revitalizado por la necesidad de actuar ante la falta de justicia, concluye Luz Souto.

La investigadora dedica un apartado a los nios en el exilio, a quienes algunos funcionarios de la dictadura se obcecaron en recuperar. Se trataba de repatriarlos y despus reeducarlos. Ya el Gobierno de Burgos, constituido por Franco el 31 de enero de 1938, reclam a 32.000 menores que -afirmaba- fueron obligados a salir del pas. La mayora de los padres se neg a firmar una peticin oficial de retorno, recuerda Souto. De hecho, algunos testimonios destacan cmo las madres se enteraron de la repatriacin de sus hijos por las fotografas de los peridicos. Ciertamente las obras de ficcin han tratado la presencia de los nios en el exilio, pero no tanto los secuestros de la Falange como elemento central. La novela Operacin Gladio (2011), de Benjamn Prado, seala la circunstancia de un padre que pone a su hijo en manos de los compaeros comunistas, para que lo trasladen a Burdeos; all, sin embargo, es capturado y obligado a retornar a Espaa. Otra novela, Lo que mueve al mundo (2013), de Kirmen Uribe, relata la historia de los nios vascos que se dirigieron al exilio en el buque Habana. Los menores evacuados a Rusia fueron asimismo objeto de investigaciones, como la coordinada por Devillard en 2001 Los nios espaoles en la URSS (1937-1997): narracin y memoria. La evocacin del xodo a la Unin Sovitica ha dado lugar a diferentes novelas: Mi estancia en Mosc: Estampas de una nostalgia (1987), de Jos Fernndez Snchez; Cenizas rojas (1999), de Olga Merino y Cartas desde la ausencia (2008), de Emma Riverola. El cine se hizo eco de estos nios exiliados: Los nios de Rusia (2001), realizada por Jaime Camilo; e Ispansi, producida por Carlos Iglesias en 2010.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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