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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-10-2016

Dos multinacionales sacan del erario pblico ms de 25 millones de euros anuales controlando el acceso y promocin del profesorado universitario
Ms all del negocio de los sexenios universitarios

Enrique Javier Dez Gutirrez
Rebelin


La calidad del profesorado medida por la cantidad

Para acceder a un puesto en el mbito universitario, acreditarse para cualquier puesto docente, promocionar en la carrera acadmica, cobrar el complemento de investigacin o simplemente no verse cargado con ms horas de docencia, prcticamente todo profesor o profesora universitaria tiene que conseguir que dos multinacionales le admitan publicar cierto nmero de artculos en las revistas que ellas determinan y controlan.

El actual sistema de evaluacin de la carrera profesional universitaria, especialmente a partir del Real Decreto-ley 14/2012 del PP, premia la acumulacin de esas publicaciones cuantificables y comercializables que son las que generan distincin y reconocimiento (nmero de sexenios), al tiempo que penaliza si no se consiguen, con la imposibilidad del acceso, la no promocin, la reduccin del salario y un aumento significativo de trabajo docente.

Devaluacin de la funcin docente

Tiende as a convertir la funcin docente esencial de la universidad en un obstculo para la promocin acadmica, un castigo, que termina por devaluar la finalidad fundamental de la universidad, provocando que el mismo profesorado la minusvalore y postergue. Sabiendo, adems, que no est probado -ms bien al contrario- que haya una correlacin importante entre productividad de la investigacin-publicacin y eficacia de la docencia.

Frente a la docencia, la prctica investigadora es transformada en una inversin en el propio currculum mediante este tipo de publicaciones que s reportan beneficios subjetivos (valoracin) y materiales (compensaciones retributivas). Este sistema valora aquellas publicaciones que tengan valor para el mercado y que se puedan cuantificar y medir. Olvida que la ciencia debe estar al servicio de la humanidad y de la mejora del mundo en el que convivimos, ligada a problemas y necesidades sociales que no siempre son valorados por el mercado, para convertirse en una moneda de cambio determinada por las exigencias del mercado.

Cultura del impacto y la citacin

Se est presionando as a la comunidad cientfica para transformar la investigacin rigurosa en una loca carrera de la cultura del impacto y de la citacin para ser valorado y poder promocionar. Porque este sistema ha asumido la tesis de que el factor de impacto (media de citas que en un ao tiene un artculo), que mide visibilidad ms que calidad, defina el valor cientfico de artculos y revistas. Factor que es controlado por los datos ofrecidos por el informe Journal of Citation Report (JCR) de la multinacional Thomson Reuters a travs de su producto Web of Knowledge (WOK), y por la multinacional Elsevier a travs de su producto Scopus. La Fundacin Espaola para la Ciencias y la Tecnologa, dependiente del Ministerio de Economa y Competitividad, las universidades y el Centro Superior de Investigaciones Cientficas pagan por las licencias a estas multinacionales ms de 25 millones de euros anualmente.

Mientras, en 2013, se paralizaba por recortes presupuestarios proyectos pblicos nacionales, como el sistema DICE (Difusin y Calidad Editorial de las Revistas Espaolas de Humanidades y Ciencias Sociales y Jurdicas) desarrollado desde 2006 por el CSIC. Integrado en una institucin pblica, DICE no reciba dinero de las revistas que estudiaba y catalogaba, ni tampoco directamente de quienes lo consultaban. Suerte parecida sufrieron otros proyectos pblicos de prestigio como el de INRECS, INRECJ e INRECH de la Universidad de Granada en el ao 2014.

Poltica de Estado

De esta forma, nuestras administraciones pblicas son cooperadores necesarios (en financiacin y difusin) de las multinacionales privadas extranjeras para el desarrollo de su sistema comercial de evaluacin. Los ministerios de Ciencia y Tecnologa le atribuyen la autoridad y el liderazgo que estas multinacionales se autoatribuyen en sus pginas web, desde su monopolio de hecho de la evaluacin cientfica.

El conjunto del engranaje es accionado por las agencias nacionales de evaluacin. Las agencias como la ANECA, que acredita la capacidad del profesorado, y la CNEAI, que reconoce a travs de los sexenios la actividad investigadora realizada, priorizan como criterios de valor la publicacin de artculos en revistas cientficas incluidas en esas bases de datos elaboradas por Thomson Reuters y Elsevier, en detrimento de otros formatos y modos de canalizar la actividad investigadora.

Lgica colonial

Este sistema ha recibido innumerables crticas. Desde el sesgo lingstico y geogrfico que favorece a publicaciones y autores y autoras anglosajones hasta que enfatiza estndares determinados de ciencia. Estos criterios de valor, adems, reproducen una lgica colonial pues refuerzan una lgica geopoltica de poder que margina y desprecia las revistas cientficas no anglosajonas, imponiendo sin discusin el ingls como lengua neutra. Tambin se ha criticado la recurrencia y la permanencia de los crculos cientficos dominantes que se nutren y se citan entre s (de las ms de 8.000 revistas de todo el mundo que son incluidas en el JCR, tan solo 300 representaron ms del 50% de lo que se cit y ms del 30% de lo que se public; y un ncleo de 3.000 revistas cuenta con ms del 90% de artculos citados y ms del 80% de los publicados). Asimismo, se ha enfatizado el escndalo que supone el hecho de que resultados de investigaciones pagadas con dinero pblico se publiquen en revistas de acceso privado.

Lo cierto es que con este modelo la produccin de conocimiento se encierra en un circuito privatizado, ajeno en buena parte a su servicio a toda la sociedad y al compromiso con el bien comn. A pesar de las crticas de todo tipo que este modelo ha generado, conserva intacta su capacidad de definir quin vale y quin no. Se asume as que aquello que ocurre fuera de lo validado por el modelo no existe o no sirve a la ciencia: si tu trabajo no est aqu, no vale.

Competicin en vez de colaboracin

Esta bibliometra, ms que aportar resultados de investigacin excelentes, ha conseguido presionar a la comunidad investigadora para adaptar su trabajo hacia lo que se valora en el mercado de los sexenios. Se abandonan las monografas o libros con conocimiento reflexivo de fondo capaces de alcanzar al gran pblico, pues son consideradas mritos menores porque puntan menos frente a los artculos con ndices medibles de impacto. Se est generando una inflacin de papers inabarcable, que pocos leen y que no siempre se escriben con el poso necesario. Se recurre al autoplagio, a las autocitas, a las redes de citas, a las guerras de citas, a no citar a posibles competidores/as, a exigencias de citar artculos publicados en los ltimos aos en la revista donde se quiere publicar. Se genera as un volumen innecesario de aparato de citacin, un hipertrofiado marco terico, postizo y muchas veces ni siquiera consultado, que solo sirve para aumentar este mercado de la citacin, cuestionado en innumerables investigaciones y estudios.

Todo ello obliga a un proceso continuo de competicin interna que fragmenta y enfrenta al profesorado, naturalizando la competencia en vez de producir formas colaborativas de pensamiento e investigacin. Lo que vale, lo que cuenta, lo que tiene valor (de mercado) es la acumulacin, lo inmediatamente vendible y comercializable en el mercado de la patente y la industria del rpido beneficio, no la investigacin base ni la dimensin crtica de la investigacin.

Otro sistema de evaluacin de la produccin cientfica es posible

Necesitamos una universidad realmente pblica y democrtica. Una universidad que cuestione esta concepcin neoliberal de la ciencia, la investigacin y la universidad. Que ponga en jaque el significado otorgado a la excelencia, entendida como incentivo para que se aumente de manera constante, competitiva e ilimitada la productividad.

Es necesario apostar por una universidad que sea capaz de incorporar otros elementos de valor al trabajo investigador y docente: trabajo compartido, investigacin de base y a largo plazo, docencia como valor, honestidad cientfica, compromiso con toda la sociedad y tambin con las necesidades y sectores ms desfavorecidos.

Los pases que tienen un enfoque de modelo social y productivo de alto valor son aquellos que cuentan con ms apoyos a la investigacin bsica y en todas las disciplinas, tambin las humansticas, sociales y art

Aunque esta proposicin no es ese nuevo sistema, sino una medida de urgencia, es un primer paso de otro sistema posible de evaluacin de la produccin cientfica ms justo, que responda a un modelo de ciencia para el bien comn.

Enrique Javier Dez Gutirrez. Profesor Titular de la Universidad de Len de la Facultad de Educacin

sticas. No en vano dicha investigacin es la que genera los cimientos para construir un modelo social ms justo en lo econmico, ms sabio en lo social y ms ecolgico en lo natural. Son aquellos que valoran tambin el impacto social y poltico de la investigacin no slo por el nmero de citas de las publicaciones realizadas sino por la implicacin en la resolucin de problemas locales o en el avance del bienestar social, por la participacin de la comunidad en el desarrollo de las investigaciones o porque incluyen orientaciones prcticas para la solucin de problemas reales en contextos reales, sean locales o globales.

En definitiva, los repositorios pblicos de acceso abierto, mandato expreso del programa de la Unin Europea Horizonte 2020, en la lnea que plantea la Declaracin de San Francisco sobre Evaluacin de la Investigacin (DORA) y la Declaracin de Berln, administrados por universidades u organizaciones de investigacin pblicas, son una valiosa infraestructura que podran apoyar la transicin a un sistema de evaluacin y comunicacin acadmica ms colaborativa y eficiente.

Izquierda Unida ha presentado una Proposicin No de Ley (PNL) en el Parlamento Nacional para superar las mtricas basadas en el factor de impacto de las citas en JCR y similares, que miden el continente ms que el contenido, ahorrar al Estado una ingente cantidad de dinero que pagamos a estas multinacionales extranjeras y sentar las bases para que la academia d a luz un nuevo sistema de evaluacin pblico y abierto de la investigacin.

Aunque esta proposicin no es ese nuevo sistema, sino una medida de urgencia, es un primer paso de otro sistema posible de evaluacin de la produccin cientfica ms justo, que responda a un modelo de ciencia para el bien comn.

Enrique Javier Dez Gutirrez. Profesor Titular de la Universidad de Len de la Facultad de Educacin

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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