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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-10-2016

Quo vadis, Chile?

Manuel Cabieses D.
Punto Final


La indiferencia que rodea las elecciones municipales del 23 de octubre es una prueba ms de la crisis poltica e institucional que vive el pas. Chile ha perdido el rumbo y sus ciudadanos han renunciado -temporalmente- a su derecho y deber de gobernar la nacin.

En rigor, las elecciones municipales son las ms importantes para la democracia. Las 346 comunas -que deberan ser ms en el rea urbana para acercar el poder local a los ciudadanos-, son la matriz natural de la democracia participativa que hace falta en Chile. La comuna es el espacio donde puede hacerse efectiva la igualdad de los ciudadanos para que el rumbo de la nacin se determine desde la base de la sociedad. Sin embargo, los municipios sufren ahora el mismo fenmeno de deterioro y deslegitimacin que afecta alconjunto de la institucionalidad. En los hechos la pirmide de la corrupcin poltica comienza en el municipio. All nacen los oscuros manejos que han convertido a la poltica en socia de los negocios. En vez de escuelas de la democracia y la tica poltica, las municipalidades son feudos del partido o coalicin que gana elecciones cada vez ms menguadas en asistencia de ciudadanos. Muchos de los escndalos conocidos en los ltimos aos -sobre todo en los rubros inmobiliario, reciclaje de basura, patentes, etc.- nacieron en las municipalidades y escalaron hasta los ms altos niveles de la administracin pblica.

La corrupcin es la sombra de todo sistema en que los ciudadanos carezcan del derecho de revocar el mandato de las autoridades. Esa facultad es incompatible con el sistema capitalista extremo que se impuso a Chile, basado en una brutal injusticia y en la ausencia de todo escrpulo que dificulte la codicia. El cohecho de autoridades y polticos es una prctica corriente en Chile. Algunos casos se han develado con estrpito periodstico, por ejemplo sobre la Ley de Pesca, Soquimich, Penta, Caval, etc. Con seguridad no son los nicos ni las denuncias alcanzan todava las alturas en que se refugian losmximos culpables.

La corrupcin siempre significa un atropello de derechos legtimos, a veces de millones de personas. Un ejemplo son las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). Ese sistema de ahorro obligatorio para diez millones de trabajadores permite que 150 mil millones de dlares sean utilizados por grupos financieros para especular a su antojo. A ese botn hay que aadir las cotizaciones declaradas y no pagadas por los empleadores. No son sumas insignificantes porque de los diez millones de afiliados a AFP, slo registran cotizaciones poco ms de cinco millones.(1)

Ya resulta insoportable un sistema de pensiones como el actual. Elpromedio de ahorro individual -algo menos de 25 millones de pesos- promete una pensin mxima de 125 mil pesos, la mitad de un salario mnimo. Y esto despus de toda una vida de trabajo. Al respecto, hay que destacar la intensa actividad de la Coordinadora Nacional de Trabajadores No+AFP que est abriendo un camino de confluencia a las demandas del pueblo.

La diferencia de ingresos marca la frontera de la desigualdad que coloca a Chile -donde el 10% ms rico gana casi 27 veces ms que el 10% mspobre- como uno de los pases ms desiguales del mundo. Cmo se puede tolerar un salario mnimo de 257.500 pesos mensuales, o menos, por jornadas exhaustivas de trabajo? Es lo que reciben 532.047 trabajadores.(2) En cambioparlamentarios, asesores de ministerios, ministros, etc., ganan hasta 15 o ms millones de pesos. Gerentes y otros ejecutivos del rea privada, ms an. El contador de Penta - holding financiero de la UDI- ganaba 73 millones de pesos mensuales.

Somos 17 millones y medio de chilenos pero solo diez personas renen fortunas que superan a toda la poblacin. Ellos son: Iris Fontbona viuda deLuksic, 10.400 millones de dlares; Horst Paulmann, 5 mil millones; Sebastin Piera, 2.500 millones; Alvaro Saieh, 2.300 millones; Bernardo Matte Larran, 2.300 millones; Patricia Matte Larran, 2.300 millones; Eliodoro Matte Larran, 2.300 millones; Julio Ponce Lerou, 2 mil millones; Roberto Angelini, 1.200 millones, y Luis Enrique Yarur, 1.100 millones de dlares. Cunto ganan al mes estas diez personas, cabezas de grupos financieros, mientras 2 millones 300 mil trabajadores se desloman para cobrar un salario igual o inferior a 500 mil pesos? Tiene razn -y se queda corto- el obispo Alejandro Goic que ha propuesto unsalario tico de 400 mil pesos.(3) Hace unos aos el vicario de la Pastoral Obrera, Alfonso Baeza Donoso, propuso algo ms audaz: fijar tambin un salario mximo para corregir la desigualdad de ingresos.

Tenemos que pensar a Chile de maana inmerso e integrado en la regin latinoamericana. La crisis capitalista tiene al mundo en zozobra y se visualiza el despeadero nuclear. La derecha reaparece en Europa agitando el racismo y el fascismo para enfrentar la ola migratoria causada por las guerras y el hambre que EE.UU. y esas mismas potencias han provocado. La migracin forzosa desde el Medio Oriente y Africa cobra diariamente decenas de vctimas -entre ellas muchos nios- en el Mediterrneo. Esta es la tragedia humanitaria ms horrible de esta poca. El drama de Siria, Iraq, Afganistn y el pueblo palestino alcanza rangos de delitos de lesa humanidad. El calentamiento global, frutomortal de las potencias industriales, produce catstrofes climticas que azotan a las poblaciones ms pobres del planeta. Inundaciones, sequas, hambrunas,migraciones masivas, esperan al mundo si contina sujeto a la hegemona demencial del capitalismo.

En EE.UU. cualquiera de los doscandidatos que llegue a la Casa Blanca el 8 de noviembre, reforzar las polticas intervencionistas de Obama y sus predecesores. El complejo industrial-militar seguir gobernando la primera potencia mundial. En Amrica Latina la estrategia imperial para controlar las reservas de petrleo, gas,agua, cobre, hierro, etc., acentuar su acoso. Ha logrado instalar gobiernos derechistas en Brasil y Argentina. Venezuela es el pas ms amenazado, tanto si gana Clinton como si el triunfador es Trump. El bloqueo y la ocupacin de Guantnamo continuarn presionando a Cuba en el vano intento de provocar el derrumbe de su revolucin socialista.

Chile tiene que prepararse para asumir su deber de solidaridad con la Humanidad y en particular con nuestros hermanos de Amrica Latina y el Caribe. Esto tiene que ver, como todo lo anterior, con el necesario ajuste del sistema poltico e institucional heredado de la dictadura. El camino democrtico dehacerlo es mediante la convocatoria a la Asamblea Constituyente. Una nueva Constitucin permitir una institucionalidad realmente democrtica y administrar los recursos del Estado con honradez al servicio del pueblo en salud, educacin, vivienda y seguridad social. El Chile de hoy, gobernado por legatarios de la dictadura, exhibe llagas vergonzosas que urge curar. Ejemplos: los centenares de nios que han muerto en dependencias del Servicio Nacional de Menores (Sename). Lo que ocurre con nios confiados a la proteccin del Estado, se reproduce con los ancianos postrados en miserables hogares de reposo. Los malos tratos culminan a veces con la muerte en incendios que se repiten confrecuencia debido a la pobre infraestructura de tales hogares. Los derechos humanos ms elementales se ven pisoteados en las crceles. Las dantescas condiciones de los presos han producido informes judiciales que son testimonios del horror. La situacin de acoso policial permanente que vive el pueblo mapuche, la violencia de las Fuerzas Especiales de Carabineros contra manifestaciones pacficas, la tortura en recintos policiales, la restriccin del derecho de reunin, la detencin por sospecha, etc., han sido criticados muchas veces, sin resultados, por relatores de Naciones Unidas. En sntesis: en materia de derechos humanos Chile carece de autoridad moral para criticar a otros pases como hace la Cancillera.

La cohesin ciudadana en defensa de un proyecto de cambios sociales, polticos y culturales necesita romper el statu quo . La va democrtica de hacerlo es a travs de una Asamblea Constituyente. Chile no puede seguirignorando sus falencias de todo orden. Gastar 5.500 millones de dlares anuales en armamento, por ejemplo, es una bofetada en el rostro de la pobreza. La vulnerabilidad del pas no est en la defensa nacional. Chile es la tercerapotencia militar del continente, despus de Mxico y Brasil. Pero nuestro taln de Aquiles consiste en que somos uno de los pases ms desiguales del mundo. El despilfarro en armamento -rubro en el cual tambin hace estragos la corrupcin- solo sirve para ocultar la indigencia en salud, educacin y vivienda. En definitiva la exitosa economa se reduce a 20 millones de tarjetas de crdito, 4 millones de automviles y 24 millones de celulares. El resultado de este carnaval de la irresponsabilidad es una poblacin endeudada e indiferente a la suerte del pas. Una vistosa economa de relumbrn que permite a las transnacionales apropiarse de las riquezas naturales y hasta de los ahorros de los trabajadores.

(1) Datos de la Superintendencia de AFP, junio 2016.

(2) De acuerdo al Seguro de Cesanta de la Superintendencia de AFP, mayo 2016.

(3) La Tercera , 17 de junio, 2016.

Editorial de Punto Final, edicin N 862, 14 de octubre 2016.

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