Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-10-2016

De la repblica al fascismo: crnica grfica de Barcelona

Higinio Polo
Rebelin


Carlos Prez de Rozas Masdeu fue un fotgrafo autodidacta que acumulaba negativos en un piso del nmero 23 de la barcelonesa ronda de la Universitat, donde puso, en la segunda puerta de la tercera planta, su placa de Reporter fotgrafo, y que convirti en un hervidero, donde se mezclaban la vida familiar y los encargos urgentes, carreras para cubrir una noticia, placas y timbrazos telefnicos. Siempre con su Leica, rodeado de los suyos (sus hijos; despus, sus nietos) cre una factora familiar que tena en ese piso su sede, llegando a acumular el mayor archivo de fotografas de prensa que existe en Barcelona. Cuando empez a colaborar con la Crnica Grfica, el primer archivo de fotografa creado por una institucin, que se convertira despus en el Arxiu Fotogrfic de Barcelona, era un joven sin apenas experiencia, y acabara fundando una estirpe familiar dedicada a la fotografa. El Arxiu Fotogrfic de Barcelona ha organizado una exposicin sobre l, Prez de Rozas. Crnica grfica de Barcelona 1931-1954 .

Era hijo de un militar que fue delegado de Hacienda en las Filipinas, y que acumul una gran fortuna que, a su muerte, su familia vio desaparecer. La madre viuda se traslad desde Madrid a Barcelona y los contactos familiares le consiguieron un empleo en el diario Las Noticias: tena dieciocho aos. Un ao despus, ya cubra como fotgrafo actos y celebraciones, como el italiano Alessandro Merletti, instalado en Barcelona, o como Josep Brangul, los primeros fotoperiodistas de la ciudad. Su extraccin social y sus relaciones hacen posible que Prez de Rozas se case en la capilla privada del obispo de Barcelona, Reig Casanova, un rasgo que tendr continuidad en su vida: siempre estar cerca del poder, sea el que sea, ya la monarqua de Alfonso XIII, o la II Repblica; la CNT durante la guerra, y, despus, el rgimen fascista impuesto por Franco, en una sucesin que ilustra su voluntad de estar siempre bajo el sol que ms calienta. Tendr nueve hijos, y no es extrao que el mayor, Jos Luis, fuese voluntario de la Divisin Azul que combatira con los nazis contra la Unin Sovitica, y que el que llevaba su mismo nombre consiguiese la Medalla al Mrito Militar.

En 1922, con el consistorio del liberal Fabra i Puig, Prez de Rozas se incorpora como funcionario en el Ayuntamiento para documentar los cambios que se producirn en la ciudad a consecuencia de la urbanizacin de la montaa de Montjuc y de la plaza de Espaa para la Exposicin Universal de 1929, acontecimiento que tambin cubrir Brangul. Durante los meses de la Exposicin se le permite montar un estudio en el recinto, con su amigo Andreu Puig Farran, y, en los ocho meses que estuvo abierto, ambos llegaran a hacer casi noventa mil retratos, que cobraban a tres pesetas: una fortuna en la poca. Los burgueses hacan cola en su estudio, y hasta Alfonso XIII lo visit. Abre despus otros efmeros estudios en la ciudad, hasta que en 1932 ingresa en el Arxiu Histric de Barcelona para colaborar como fotgrafo.

Pich i Pon, poltico lerrouxista que haba sido comisario de la Exposicin Internacional de 1929 junto con Francesc Camb, y que era adems empresario de los peridicos El Da Grfico y La Noche, acoge en su diario a Prez de Rozas, en 1932. Forma, a partir de entonces, con sus hijos Jos Luis y Carlos, un equipo de reporteros grficos que cubre todos los acontecimientos relevantes de la ciudad, consiguiendo un protagonismo sin rival en la prensa barcelonesa, donde, adems de Merletti y Brangul, trabajan fotoperiodistas de la relevancia de Sagarra, Gonsanhi o Centelles. Pese a su adscripcin durante la II Repblica al Partido Republicano Radical de Alejandro Lerroux, Prez de Rozas y sus hijos colaboran durante la guerra civil con la CNT-FAI, publicando en peridicos como Umbral y Campo, adems de continuar trabajando en los diarios de Pich i Pon, que fueron colectivizados, y en Las Noticias, que se convirti en rgano de la UGT. Viaja por Catalua, entonces, documentando las colectivizaciones agrarias, la vida de la ciudad y acontecimientos como el entierro de Durruti y las manifestaciones sobre la evolucin de la guerra civil.

La noche fascista que cae sobre Barcelona el 26 de enero de 1939 trae una feroz represin sobre las organizaciones obreras, sindicatos, partidos y personas de izquierda: los militares llenan a reventar el castillo de Montjuc, la crcel Modelo, el Cnem de los God en Poble Nou, el recinto Mundet del Valle Hebrn (donde agruparn a ms de quince mil prisioneros republicanos), el convento de la Diagonal (donde hoy existen unos grandes almacenes), convertido en una terrible crcel para mujeres. Los Prez de Rozas, aunque trabajaron para la CNT-FAI durante la guerra civil, no fueron molestados por el rgimen fascista. Al contrario, pasarn a ser los fotgrafos que cubrirn todo tipo de actos franquistas, convirtindose en una referencia de la nueva esttica fascista, dedicada a la exaltacin del dictador y del nuevo rgimen, y publican en La Vanguardia de los God, una familia fascista que recupera la propiedad del diario, hasta hoy, y que incluso cedi a la dictadura sus talleres del Cnem, al Poble Nou, para que instalasen en ellos un campo de concentracin para agrupar a presos republicanos.

Tambin ilustran con sus fotografas la Solidaridad Nacional, rgano de la Falange; y La Prensa, otro diario fascista, as como las pginas de Fotos, una revista grfica propiedad falangista que haba sido creada por Manuel Hedilla. Trabajan adems para la Agencia Efe, la agencia de noticias del rgimen, que fundada por Franco y Serrano Ser en Burgos en 1939. Su entusiasmo por el rgimen fascista y su colaboracin en el descrdito y difamacin de la II Repblica y de sus gobernantes, es indudable: uno de los primeros reportajes que harn los Prez de Rozas ser el de las checas barcelonesas, que se publica en la revista Fotos con el propsito de denunciar al SIM republicano y lo que el rgimen calificaba de terror rojo. Fotos era una revista hija de la Jefatura Nacional de Prensa y Propaganda del gobierno franquista de Burgos, que, a su vez, se haba inspirado en el Ministerio de Propaganda del rgimen nazi. Se incorporan con entusiasmo al rgimen fascista, y Prez de Rozas hace la maqueta y las fotografas del libro de Francisco Lacruz, El alzamiento, la revolucin y el terror en Barcelona, publicado en 1943.

Los Prez de Rozas viven la alegra y la euforia por la victoria del ejrcito fascista. Incluso los dos hijos mayores se alistan en la Divisin Azul para luchar contra el comunismo, de la mano del ejrcito nazi, aunque, finalmente, slo el mayor, Jos Luis, ir a la Unin Sovitica, y, despus, ser fotgrafo oficial del Auxilio Social. Ocupan un lugar de relieve en la prensa, y ocurra con frecuencia que un acto social en Barcelona no empezaba hasta que llegaba uno de los Prez de Rozas para dar cuenta. La familia, que consegua adems muchos encargos privados gracias a sus contactos con los jerarcas fascistas, hizo un magnfico negocio con la dictadura.

* * *

Durante las primeras dcadas del siglo XX, los obreros aparecen en las fotografas como mero paisaje, o asociados a escenas caritativas o pintorescas, como en la imagen de Toms Carreras Artau, Botiga de plats i olles i altres objectes, tomada en 1922 en el barrio de Horta, donde vemos al joven dependiente posar ante la tienda El siglo XX. En esos aos, el etnlogo Carreras, miembro de la Lliga Regionalista, mostraba el tradicional paternalismo burgus hacia los trabajadores (no exento de dura represin cuando la patronal necesitaba acabar con las protestas y huelgas), pero, diez aos despus, la proclamacin de una repblica de trabajadores, como se denomin a s misma la II Repblica, cambia el tratamiento que reciben los obreros, y su relacin con el poder y su presencia pblica, aunque subordinada, pasa a ser ms relevante.

La II Repblica cambia muchas cosas, y la fotografa se convierte en un instrumento que acerca los dirigentes polticos a los ciudadanos, y, al mismo tiempo, da fe de la importancia de quienes ostentan cargos de representacin y de poder, que les ponen a la misma altura que la burguesa que controla los resortes econmicos. Cuando, tras la gran guerra, aumentan las exigencias democrticas y los sectores populares empiezan a ocupar reas de representacin y de protagonismo en la vida ciudadana, mientras el espacio urbano y las tribunas de discusin social pasan a ser ocupados con ms frecuencia por el desafo de las demandas obreras, el naciente fotoperiodismo recoge esa realidad: sus imgenes informan, pero el foco se ha desplazado desde los salones del poder a las calles, consciente de que, aunque no se implique en el despertar de las muchedumbres y en la huella tempestuosa que reclama la dignidad del ser humano y que est forjando otra sociedad, no pueden ya ignorar su voz. Ello se refleja en las imgenes de Prez de Rozas, quiz inadvertidamente. El tratamiento de la vida en la ciudad, donde se desarrolla el combate poltico, la lucha de clases, las huelgas y manifestaciones, y, despus, la guerra y su impacto en la retaguardia, cambia. La imagen informativa sigue presente, pero las multitudes obreras, el empeo en forjar una sociedad nueva, una visin revalorizada del trabajo obrero y campesino que, aunque vena desde las profundidades del siglo anterior, desde antes de la llegada de la fotografa moderna, con la pintura de Courbet o Daumier, ha adquirido ahora un papel central, insoslayable.

Robert Capa insista en la necesidad de aproximarse a la escena que se quiere fotografiar, de estar lo ms cerca posible del objetivo, y los aos de la II Repblica muestran la aparicin en Espaa de ese fotoperiodismo moderno que, como en Prez de Rozas, se une al objeto de inters, compone una forma de acercarse a la actualidad que no tiene ya nada que ver con los rituales del pasado: se ha mezclado con los nuevos protagonistas, informa desde dentro y, por momentos, los ojos del fotgrafo parecen convertirse en la mirada de quienes desempean un papel en la historia.

La indudable calidad de las fotografas de Prez de Rozas, su originalidad y sus novedosos puntos de vista, entroncan con lo mejor del fotoperiodismo moderno, como en los fotorreportajes, que pasan a ser habituales, como el que realiza con ocasin del homenaje a Durruti en 1937, en la plaza Antonio Maura y la Va Layetana, que ilustra el protagonismo de la clase obrera, de los anarquistas que levantan sus puos ante el edificio de la vieja patronal, convertido en sede de la CNT. Esa fotografa de los aos treinta de Prez de Rozas, captura tambin los interiores, la vida cotidiana, los encuentros familiares, como en esa escena donde se ve a quince miembros de la familia Prez de Rozas, en la mesa del comedor-estudio de su casa, con el brasero a sus pies, y con las paredes empapeladas de flores donde cuelgan minsculos cuadritos.

Entre esa monumental coleccin de ochocientos mil negativos, Prez de Rozas deja imgenes memorables. Captura la escena de Alfonso XIII presidiendo la inauguracin del estadio de Monjuc en 1929. El monarca y miembros del gobierno, todos con sombrero de copa, estn de espaldas al fotgrafo, seguros de su dominio. Es la imagen de un poder acartonado, rancio, insensible, que reina sobre los ciudadanos y les impone un poder arbitrario y corrupto, pero que no teme por sus posesiones. El poder republicano tiene legitimidad, y, a diferencia del monarca cado y de sus ministros, siempre rodeados de personas de su mismo origen social, ahora, los dirigentes republicanos aparecen entre el pueblo, rodeados del calor popular, como muestra la escena de Maci, tomada por Sagarra-Torrents, sentado en un automvil sin capota, en la confluencia de las calles Pau Claris y Aragn, rodeado por la gente, que sonre, tranquila, mientras uno de los presentes estrecha la mano del presidente del gobierno provisional de la Generalitat. Prez de Rozas documenta la llegada de Companys y de los consejeros de la Generalitat (que haban sido encarcelados por los hechos de octubre de 1934) a la plaza de Sant Jaume, el 1 de marzo de 1936, tras la victoria del Frente Popular en las elecciones del mes anterior: capta, desde un balcn del palacio de la Generalitat, la entrada del coche, entre guardias, mossos, entre la gente que se agrupa ante el Ayuntamiento, y un par de motociclistas que parecen despistados, seguidores y curiosos.

La vida cotidiana en la ciudad est muy presente en sus fotografas, forzado por la actualidad y por los encargos que recibe, como esa vaca muerta en la calle Diputacin, que no ha podido llegar al matadero cercano a la Exposicin, en febrero de 1933; o la expectacin de los curiosos ante los sorteos de lotera, como en esa administracin de la Rambla donde la gente se agrupa bajo los nmeros premiados, en 1933; o la rifa navidea de 1935, tambin en la Rambla, donde capta a los desocupados atentos a las pizarras que anuncian los premios, mientras el fotgrafo es observado de reojo por un chaval de bata blanca. Las escenas son variopintas: un accidente de un autobs en la plaza de Espaa o los restos del avin militar Breguet XIX, que cae en el tramo de Santa Mnica de la Rambla, en septiembre de 1934; y concursos de pesca, las chicas de revista de Los Inseparables, carreras de motos, carnavales, fiestas populares, incendios y bombas que estallan en la ciudad. Las calles de la vieja Barcelona, con los vendedores de fruta sentados ante sus cestos, captadas desde un balcn, en una imagen que ahora nos lleva a Marraquech o Estambul. Y los cambios urbanos: el incendio de los Almacenes El Siglo, a finales de 1932; y, ya con la revolucin en marcha, el derribo de la crcel de mujeres de la calle Amalia, en octubre de 1936. Dos meses antes, durante el verano, Prez de Rozas haba fotografiado algunas dependencias de la prisin, como esa celda desolada donde se ve un botijo, un vaso y un nombre escrito en la pared: Margarita Blasco Garca. Y el derribo de la estatua del general Prim: toma una imagen de su pedestal vaco en el parque de la Ciutadella, en agosto de 1937.

Tambin, los conflictos polticos: fotografia a Ivan Resnikoff, en la cama de un hospital, entre dos guardias, herido por la polica durante la rebelin anarquista de enero de 1933; y el cadver de Pere Rodrguez, el sargento Mala-Cara, muerto por la Guardia Civil, durante esa insurreccin, en un primer plano escalofriante, con hilos de sangre que escapan de la nariz y de la comisura de la boca. Y la bomba en la plaza Pedr, en diciembre de 1933, donde se aprecia una persiana metlica con agujeros de metralla, en una sastrera popular que anuncia Trajos a plassos: ha optado, otra vez, por acercarse a los detalles, en vez de tomar una imagen general, como hace Sagarra, cuya imagen, con la gente agrupada en el centro de la plaza, ocupa toda la portada de La Vanguardia.

Durante la guerra civil, Prez de Rozas consigue imgenes notables, como la de esas actrices de la compaa Vila-Davi, a quienes vemos muy aplicadas cosiendo uniformes para los milicianos, en octubre de 1936; y la de los nios del Ajut infantil a la rereguarda, cantando con el puo levantado en la residencia creada en el Palacio de Pedralbes, o el gesto tierno de la madre con su beb en la residencia Nadeida Krupskaia de la calle Amig, que toma en diciembre de 1936. Y la del mitin de la CNT-FAI, en el Teatre Circ Olympia, celebrado el sbado 20 de noviembre de 1937 con ocasin del aniversario del asesinato de Durruti: se aprecia la platea repleta, inmersa en una extraa tranquilidad, en un preocupado silencio que ilustra la desazn de los militantes anarquistas ante la marcha de la guerra, escena que contrasta vivamente con la alegra de las militantes anarquistas de Mujeres Libres, en una fotografa captada dos meses antes. Y una rara imagen de Dolores Ibrruri, la Pasionaria, quien habla, ante los micrfonos, en una reunin del comit central del PSUC, en febrero de 1937, donde Prez de Rozas registra un inesperado gesto ensimismado de la dirigente comunista, que contrasta con la expresin agresiva de Companys durante su alocucin del 11 de septiembre del mismo ao. Y los reportajes sobre los bombardeos, en la Barceloneta o el Poble Sec, que dan cuenta tambin de los peligros de la retaguardia y de la voluntad de resistencia y de vida de los barceloneses.

En cambio, las imgenes de posguerra que toma Prez de Rozas estn dirigidas a la exaltacin del rgimen fascista. As, como si fueran los registros de un coro ciudadano unnime, registra las fotos del desfile en Barcelona del ejrcito franquista, el 22 de febrero de 1939, cuando no haca ni un mes que haba cado la ciudad, y que fueron publicadas en la Solidaridad Nacional; y la portada de La Vanguardia, con Franco y Dvila (el general del Ejrcito del Norte), en coche, durante el desfile en la Avenida de Pedralbes, donde Prez de Rozas muestra a los dos generales fascistas con el brazo en alto; o la muchedumbre en la plaza de Sant Jaume, el 16 de julio de 1939, en un acto religioso, y fascista, donde una gran cruz blanca reina en el centro de la plaza. Otras imgenes dan cuenta de las escenas de alegra callejeras, en Barcelona, por la cada de Madrid en manos del ejrcito fascista; y otras, que producen repugnancia retrospectiva por la rastrera adulacin que denotan hacia el rgimen franquista, como la de los Colmados Sim, una gran tienda de alimentacin de la calle Gran de Grcia, que ha adornado con una instalacin luminosa todo el edificio, alrededor de una imagen de Franco, con la leyenda Al glorioso ejrcito de la Victoria; al igual que la fotografa de la verbena de Sant Joan, con un numeroso grupo de nios apilando maderas para la fogata, imagen seleccionada por Prez de Rozas porque el amasijo est coronado con un cartel donde pone Resistir. Negrn: el recuerdo de la II Repblica y de sus gobernantes merece la hoguera, la destruccin, la muerte; y, una dcada despus, la del Da de la Victoria, el 1 de abril de 1949, con la Guardia Civil desfilando por el Paseo de Gracia, y las mujeres de negro con mantillas, y la devocin religiosa, los saludos fascistas y las misas de campaa, como en esa escena donde vemos a Franco arrodillado en un cojn, en el Bruc, el 9 de junio de 1952.

Cuando impresion esa escena del dictador, el artfice de la estirpe de fotgrafos ya estaba cerca del final. La ltima placa que hizo Prez de Rozas la tom desde Montjic: era el barco Semiramis entrando en el puerto de Barcelona, que llegaba desde Odessa, en la odiada Unin Sovitica, con centenares de falangistas de la Divisin Azul. Hizo aquella fotografa, y baj andando hasta la Rambla, su ltima caminata por la Barcelona fascista, y, en la calle Ample, entre la gente, junto a la baslica de la Merc, le fall el corazn.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter