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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-10-2016

Al Acuerdo de Paz con las FARC-EP- la ciudadana presente, no las lites

Mara Fernanda Quintero Alzate
Rebelin


Es impresionante en el dilema que tiene el presidente Juan Manuel Santos, al Acuerdo de Paz firmado el pasado 26 de septiembre en la ciudad de Cartagena, entre el Estado de Colombia y el seor Rodrigo Londoo miembro de las Farc-Ep. La viabilidad poltica de dicho acuerdo est en conmocin a mi modo de ver bajo de tres premisas a considerar:

I El sometimiento del acuerdo de Paz a un mal llamado plebiscito ocurrido el 2 de Octubre- Es claro que el   presidente Juan Manuel Santos no le puso ni alma, ni cuerpo para sacar adelante el acuerdo sobre la implementacin del acuerdo con las FARC-EP. Este contexto tiene a todo un pueblo en un limbo, en una incertidumbre que se logr por la polarizacin que se antecedi al plebiscito. Santos un camalen, sin pena lleva una vez ms al pas a una gran polarizacin y una confusin, cooperando con la intencin de lvaro Uribe Velez de eliminar el acuerdo. El abstencionismo de la poblacin no pudo ser mayor.

II. Diplomacia y dilacin de la implementacin del Acuerdo Santos de manera irresponsable sigue con su diplomacia meditica, mientras le da concesiones a la extrema derecha de este pas representada en Alvaro Uribe Velez, donde incluye gremios, militares, empresarios y politiqueros para los propsitos de las lites de este pas que no quieren, ni desean avalar los acuerdos de la Habana.

III. La criminalizacin del Acuerdo , es inaceptable que uno de los hombres sealado por paramilitarismo en Colombia, el hoy da senador lvaro Uribe Velez sin pena ni gloria, comienza hacer vocera no solo del Centro Democrtico sino en cada uno de los grupos de extrema derecha quienes son opositores a la Paz para confrontar, negar y pretender eliminar el acuerdo de paz con las FARC-EP con el gobierno de Santos, quienes han transitado por ms de 5 aos en reflexiones, consensos, y quien los grupos del NO sealan bajo la estrepitosa palabra de renegociar y eliminar lo pactado, tratando de imponer condiciones de orden poltico y jurdico.

Renegociar contrava de la historia o de un modus vivendi?

Segn lvaro Uribe Velez, Alejandro Ordoez y Andrs Pastrana se ondearon bajo un pacto poltico, por un lado, para sus pretendidas campaas presidenciales al 2018 y de otro lado, para fortalecer a los gremios de tierras, empresarios, militares, polticos y organizaciones religiosas que tienen intereses bajo una concepcin monista de la paz2:

1 Aplicacin de espacios econmicos neoliberales : su pretensin de generar gradualmente en los territorios un carcter privado y productivo, anexando al sector financiero, para la defensa de su modelo neoliberal.

2. Los territorios afianzados como estrategias geo-militares: crear escenarios geogrficos en defensa de la propiedad privada, de carcter proteccionista hacia los tenedores de las tierras despojadas a los campesinos. Me pregunto Ser que le temen a la actualizacin catastral e identificacin geogrfica de los territorios, contemplado en el Acuerdo de la Habana?

3. El pacto poltico extiende su carcter represivo, hacia la proteccin bajo un circuito de seguridad militar en los territorios en defensa de la tenencia de la tierra individualizada, desvalorizando y eliminando la titulacin de los campesinos y la colectividad de los territorios que acord las FARC-EP para los afros, indgenas y campesinos.

3 . Espacios de poder y justicia proteccionista: Extensin de la impunidad para los militares involucrados en crmenes de lesa humanidad, reivindicando la proteccin a parapolticos e impunidad a quienes han despojado a los tenedores y propietarios de las tierras de los campesinos.

4. Extensin de un dispositivo militar : es sabido que Alvaro Uribe y sus miembros del pacto poltico han sido proteccionistas de las bases militares en Colombia, como parte del modelo internacional de intromisin de la soberana en Colombia. La poltica internacional y proteccionista del modelo capitalista, lo hace anexarse al mundo de la privatizacin de los territorios donde incluyen: el despojo, la miseria, las persecuciones y muerte a campesinos, indgenas, afros y mestizos como parte de todo un movimiento social.

Esto responde al gran pacto poltico de lites para desconocer el acuerdo de la Habana. Esta postura transferida del modelo neoliberal, hacia lo que pretende Uribe en el acuerdo de Paz en la Habana, no es viable polticamente, el cual quiere sin pena, ni gloria borrar de un plumazo todo lo acordado.

Lo acordado con las FARC-EP

Las FARC-EP han estipulado a mi modo de ver, tres fundamentos polticos esenciales de Paz 3:

1 Un enfoque territorial, donde se extienden escenarios polticos, incluyentes hacia el desarrollo de una geografa social, considerando territorios multi-escalares con unidades econmicas y geogrficas de economas agrarias.

2. Una justicia Restaurativa. Esta implica una reparacin y un reconocimiento del derecho de las vctimas con impacto individual y colectivo .

3. Derechos a las Victimas: un gran avance en el modelo de justicia bajo un sistema integral de verdad, justicia, reparacin y no repeticin, implica hacia los ciudadanos el reconocimiento como sujetos de derechos y de una aplicacin de integralidad para el esclarecimiento de la verdad, con respecto a la responsabilidad de los actos cometidos. La aplicacin de una justicia especial de paz y sus respectivos tribunales, implica no la impunidad.

Esto ha significado una transversalidad en los derechos de los ciudadanos, los cuales contempla una ruta para viabilizar la Paz donde se tienen grandes efectos extensivos en la poblacin: las vctimas, la justicia especial y el territorio, todo contemplado de manera armnica en seis, (6) contenidos grandes con su respectivos subcategoras de trabajo, como el estipulado en gnero.

1. Desarrollo Rural Integral

2. Participacin poltica

3. Fin del conflicto

4. Solucin a las drogas y erradicacin de cultivo

Ilcitos

5. Derechos de las vctimas.

6. Implementacin de los Acuerdos

Si bien , en medio de este acuerdo, la guerrilla de las FARC-EP ha dado grandes concesiones, tales como aceptar el modelo econmico actual, desarmarse, la aceptacin de las bases militares, las penas para sus integrantes, blindaje a militares, sin embargo su modelo de Paz responde a eso alcances de resistencia que han venido bifurcando histricamente : la lucha agraria para el campesino, corazn central de la lucha armada que inici el rebelde Manuel Marulanda.

La criminalidad de Alvaro Uribe Velez contra los acuerdos de Paz en la Habana

Alvaro Uribe Velez con sus integrantes del pacto poltico que durante el trayecto de la negociacin y durante su mandato, las FARC-EP fueron internacionalmente declarados terroristas y quien Uribe se la pas despectivamente atacando el acuerdo de la Habana, quiere que hoy se entregue la Paz bajo su modelo neoliberal, fortaleciendo la impunidad a militares y el despojo de la tierra a los campesinos. Esto implica, crticamente que el pas se detenga, la poblacin y la organizaciones sociales y sectores del movimiento social, ante la interferencia de Uribe de eliminar el acuerdo de la Habana, con el propsito de evadir la responsabilidad histrica de resarcir a 6 millones de desplazados, los cuales, fueron despojados de sus tierras, hogares y unidades productivas por grupos de paramilitares en regiones como Antioquia, Choc, la zona del Magdalena medio, la costa Caribe, Arauca, y el sur-occidente del pas entre otras zonas geogrficas de Colombia .

En este trayecto de lvaro Uribe Velez, ms que una ruta de paz, su propuesta es un dispositivo de seguridad para proteger a las lites y sus gremios econmicos, hacia una campaa presidencial del 2018. En ello el flamante noble de Paz Juan Manuel Santos que juguetea con la verdad y toma posturas de seorita tomando t, en un asunto tan serio como la Paz, y pretende poner la paz a renegociar desde las lites bajo un dualismo poltico : El Uri-santismo .

Santos ms all de un deber, tiene una obligacin como mandatario hacer respetar y valer el acuerdo inicial pactado con las FARC-EP , pues es con la guerrilla con quien negoci y es la que ha estado en rebelin, en lucha armada por ms de 50 aos contra el estado colombiano. Esta guerrilla abri un camino de Paz en Colombia hace 6 aos y realiz otros intentos aos atrs.

Las movilizaciones: arder la memoria?

Veo con atencin estas movilizaciones ciudadanas, si bien son fundamentales, me pregunto -Qu curso de la historia tendrn sobre el acuerdo de Paz? El acuerdo de paz en Colombia, transita en manos del presidente, para hacer valer el acuerdo de paz de la mesa de La Habana y lo que ha hecho es darle larga el tema a pesar de que: de un lado, est la gran ola de movilizacin que trasciende buscando en sus labios el destino que les ha sido arrebatado .. Muchos analistas invocan plebiscito, cabildo abierto y hasta constituyente, la cual no descarto, pero Ahora?

El pas est en un limbo, no tengamos aires triunfalistas de paz , con estas grandes movilizaciones que se desplazan sumando ausencias de lo que les ha sido negado, vulneradas en sus historias, in- atendidas, en desarraigo, en un vaco individual, que bajo naufragio colectivo no han sabido a que playa llegar ante ese estado criminal. Hoy ondean la esperanza de la Paz, que no est en manos del pacto poltico de lites; el uri-santismo que quiere a rompecabezas imponer una paz mesinica, mutilada bajo: seudo-polticos, bandidos, narcos, paras, comerciantes, empresarios y politiqueros que se mofan de esa grande masa que se moviliza ahogada, trasnochada por el curso de la historia impuesta. Ello no es ms que la extensin de lo que no ha ocurrido All en ese vaco poltico, Ser que hay esperanza de paz, para una poblacin que cabalga en desarraigo?

Hoy, creen que se mueven en deuda con las vctimas, pero han sido vctimas de la naturaleza del estado que les ha tocado vivir en Colombia. No se pronunciaron en el plebiscito, porque la esperanza mal habida fue su confusin, hoy arden en su memoria, como colectivo, unidos respetuosos campesinos, indgenas, afros, marchantes de todos los gneros; se mueven buscando respuestas que las debieron haber dado, ante el mal plebiscito por el acuerdo de Paz, sin duda a las vctimas del paramilitarismo y del terrorismo de estado.

Pero a esta ola que suma, no se le olvid que son vctimas-mismas, ellos los campesinos, afros e indgenas y poblacin de las grandes urbes y municipios, son hermanos de amistad poltica, todos sumados por el desenfreno sufrido...

Pero ms all, en ese estribor hay que fijar los ojos en Santos y Uribe que son un par de diletantes polticos. El diletante poltico con su cara de seor, respetuoso aparentemente ante el poder, pero con gran procacidad moral para repartirse lo que no les corresponde.

Es inaceptable tanta burla para el pueblo, para esta multitud que exige unida, respeto, se dirige a la mesa de la Habana quien sin duda debe poner punto final a esta arremetida del Uri-Santismo contra el proceso de paz, el pueblo est acompaando el anhelo de Paz, han dado el viraje insospechadamente, como sospechosamente se dio la prdida del plebiscito el 2 de Octubre. Hay que arreciar, con carga, con anhelo histrico, pero sin pensar en el triunfalismo sino en este tiempo por ahora histrico: la plaza pblica reclamando la voz de libertad

Santos quiere recibir el nobel de paz, que se obligue a respetar y formalice jurdicamente el Acuerdo Final de la Paz con las Farc. La plaza espera la voz poltica de la Mesa de la Habana.

La ola se ha acercado multitudinariamente en una voz por el acuerdo de Paz, se declara a no ser annima, sino a luchar, a resistir ante lo que ha sido in-atendido y negado por dcadas: la Paz. No se perdieron en la confusin de las lites. Es la fuerza espacio-temporal que le avisa a la Mesa de la Habana, para recordarles que el pueblo en Colombia no es annimo, es la lucha por la dignidad, la esperanza y la existencia sin triunfalismos, pero con anhelos polticos.

Desgraciados los pueblos que han dejado de ser feroces -

Vargas Vila.

Notas:

2 Ver la propuesta de Alvaro Uribe Velez : http://noticias.caracoltv.com/acuerdo-final/estos-son-los-cambios-que-propone-alvaro-uribe-al-acuerdo-con-las-farcs

3 Ver el Acuerdo Final: https://www.mesadeconversaciones.com.co/sites/default/files/24_08_2016acuerdofinalfinalfinal-1472094587.pdf

Mara Fernanda Quintero Alzate. Gegrafa Magster en Colombia IGAC-UPTC, Pars III (IHEAL) Universit de la Sorbornne. Investigadora social en Memoria, Territorio y Derechos Humanos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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