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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-10-2016

Entre la normalizacin, los derechos y las alternativas: Caso Mxico
Molecularizacin posmo-neoliberal del matrimonio y la familia burgueses.

Miguel ngel Adame Cern
Rebelin


"La familia convertida en deseo abstracto de todos, es la realidad esencial del Estado: G.W. F. Hegel El matrimonio homosexual es tan antinatural como el heterosexual, el matrimonio es una creacin social y cultural y por tanto puede modificarse de acuerdo a la cultura a la sociedad y al momento histrico: Cartel del grupo Soy homosensual Estoy a favor del matrimonio gay porque todos los seres humanos, cualquiera que sea su preferencia sexual, tienen derecho a ser miserables y desgraciados: Dolly Parton. Matrimonio, familia y antropologa

A pesar del reconocimiento extendido en sociedades arcaicas, indivisas y tribales de uniones y agrupaciones de parentesco, filiacin y descendencia de diversos tipos a partir de acuerdos e intercambios estructurados y funcionales (que justifican positivamente la prohibicin del incesto) como son los linajes matrilineales, patrilineales, bilaterales o cognaticios1, etctera. La definicin de matrimonio ha sido una de las ms difciles para los estudiosos sociales, especficamente los antroplogos desde los aos 30, 40 y 50 del siglo pasado entraron en fuertes polmicas porque en las etnografas que realizaban sobre diversas etnias y pueblos encontraron varias modalidades de cohabitaciones, uniones sexuales y domsticas de parejas que estaban legitimadas por las normas e instituciones sociales imperantes en ellas; incluso en una misma sociedad se admitan dos o tres formas o variaciones de dichas uniones (por ejemplo entre intersecciones de castas y subcastas en la India, en el pueblo de los nayar en Kerala). Un problema que captaban dichos estudiosos era que stas no coincidan con las que predominaban como uniones matrimoniales monogmicas heterosexuales en las sociedades modernas capitalistas de las que ellos provenan, y esto, por un lado, les problematizaba para ponerse de acuerdo en los conceptos, y, por otro, a varios esto les chocaba en sus concepciones mentales, ideolgicas y morales. Sin embargo, para entender esas otras formas de uniones legitimadas social y culturalmente de permisividad sexual, de cohabitacin, de solidaridad domstica y de parentesco que inclua aceptacin de reglas y reconocimientos de lazos y cuidados (incluidas las responsabilidades y compromisos entre las personas enlazadas y para con los hijos consanguneos o no), se tuvieron que abrir las categorizaciones y, por consiguiente, ensanchar la definicin de lo que era matrimonio y que para nada empataba con la modalidad imperante en las sociedades modernas occidentales.

La palabra matrimonio, viene del latn matrimonium, la cual proviene de matrem (madre)2 y monium (calidad de), es decir, se enfatiza el aspecto de la maternidad y, por tanto, el procreativo (embarazo, parto, amamantamiento, puerperio, cuidado y endoculturacin de los hijos)3; en trminos jurdicos, matrimonium era el estatus de la mujer casada y la maternidad legal, el derecho de ser la madre legtima de los hijos de un varn, y todos los derechos que de ello se derivan para la mujer (siempre que no fuera esclava, segn el derecho romano); el plural matrimonia se empleaba para referirse al conjunto de mujeres casadas4. La palabra latina para la unin conyugal (llevar el yugo o lazo juntos) era conubbium o conubialis5, una unin social sancionada ritualmente (nuptiae) entre un hombre y una mujer (novios o nuevos) con la finalidad de formar una familia y un patrimonium (bienes adquiridos que pueden heredarse).

Es de destacar el trabajo y la perspectiva abierta y visionaria del antroplogo y filsofo finlands Edward Westermarck, quien a lo largo de 20 aos (1891-1921) trabaj en la investigacin y redaccin de una obra en tres tomos dedicada a la Historia del matrimonio, que luego sintetiz en un volumen que llam Short history of human marriage, publicada en ingls en 1926 (y en espaol hasta 19846). Productos de sus investigaciones al respecto, all hizo una definicin que se adelant notablemente a su tiempo, rebasando las limitadas dimensiones monogmiicas y heterosexuales, una ms abarcadora y comprehensiva que las realizadas posteriormente y que incluso hace comprensibles las variedades de matrimonio y de familia actuales; adems capt claramente y con contundencia sus componentes fundantes y estructurales. Lo plante de la siguiente manera:

La palabra matrimonio se emplea, de ordinario, para designar una institucin social. Y en este sentido, puede definirse como relacin de uno o ms hombres para con una o ms mujeres, reconocida por la costumbre o por la ley, y de la que se desprenden determinados derechos y deberes por parte de las personas que la contraen y de los hijos que de ella nacen. Estos derechos y costumbres varan en los distintos pueblos; y no pueden, por tanto, quedar todos incluidos en una definicin general, aun cuando tiene desde luego que existir algo en comn en todos ellos. El matrimonio implica siempre el derecho a la unin sexual: la sociedad, en trminos generales, considera admisible esa unin o intercambio en el caso de los que son marido y mujer y hasta opina que es el deber de ambos el satisfacer en cierto grado el deseo de su cnyuge. Pero el derecho al intercambio sexual no es necesariamente exclusivo. Ni siquiera puede admitirse la suposicin, desde el punto de vista legal, a no ser que se considere el adulterio como una ofensa que autoriza al otro cnyuge a disolver la unin marital, y esto no siempre ocurre.

El matrimonio es, al propio tiempo algo ms que una mera relacin sexual reglamentada. Es tambin una institucin econmica que puede afectar, por diverso modo, los derechos de propiedad de los contrayentes (pp. 7 y 8).

Podemos decir que palabra como categora o concepto matrimonio se legitim por la antropologa moderna en las dcadas de 1930 a 1960, a partir de las investigaciones de campo cada vez ms constantes y sistemticas, empero dando cabida a variedades histrico-etnogrficas. En efecto, las investigaciones etnogrficas corroboraban datos histricos (por ejemplo la existencia de formas similares a matrimonios en grupo, de las que hablaba Westermarck) de diferentes tipos de matrimonio o de uniones semejantes y, por tanto, de diversas formas de familia y de unidades domsticas; daban cuenta, entre otras modalidades, de: poliginia7, poliandra8, sororato9, levirato10, covada11, uniones homoparentales y variacions y combinaciones de todas ellas ellas. Modalidades que tenan que ver con las reglas y gestiones de los vnculos sexuales, los roles genricos, el sostenimiento econmico, la cohabitacin, la gestin de los espacios domsticos y la responsabilidad y cuidado del embarazo, del parto, de los descendientes y de la parentela, etc. Pero adems algo muy importante era que esas relaciones segn las reglas sancionadas por la tradicin, la costumbre y el derecho consuetudinario podran variar en cuanto a su duracin y su permanencia, incluso en cuanto a las edades en que se establecan los compromisos de casamiento y la de los cnyuges (abarcando incluso la niez y la adolescencia), y tambin desde los vnculos fijos y vitalicios hasta los temporales y laxos, etctera.

Por su parte la etimologa de la palabra familia tiene dos versiones: la primera, menos reconocida, que seala que viene del latn fames (hambre) y est asociada a la idea de una unin y reunin para resolver necesidades bsicas como la necesidad de alimentarse, de proteccin, de techo, de afectividad, de ayuda mutua y de relaciones sexuales, etc.; la segunda, ms difundida, que seala que proviene tambin del latn pero de famulus (sirviente), haciendo referencia originalmente al grupo conformado por criados y esclavos que un mismo hombre ( pater ) tena como propiedad y a su cargo 12.

En 1974 apareci en espaol un librito compilatorio de artculos antropolgicos (con textos de K. Gough, M. Spiro, C. Lvi-Strauss y J.R. Llobera) que trataba de dar cuenta de manera mnima de una Polmica sobre el origen y la universalidad de la familia. Los bandos se dividan bsicamente en dos, los que planteaban la universalidad y por tanto la necesidad de la familia en cualquier tipo de sociedad humana y los que crean que la familia era una institucin histrica y por tanto no era universal ni necesaria en toda sociedad humana. El eminente antroplogo belga-francs Claude Lvi-Strauss aseguraba (en un artculo de 1956) que la familia y especficamente la familia nuclear compuesta de un padre de sexo y gnero masculino y una madre de sexo y gnero femenino con sus hijos era, al parecer, una institucin universal (con sus excepciones documentadas). Al respecto Jos R. Llobera aceptaba que todo indicaba que hasta la actualidad (1974) la familia nuclear haba sido consustancial con las sociedades humanas, pero deca ello no tiene que seguir siendo as en el futuro13.

Claude Lvi-Strauss como antroplogo excepcional que fue, saba perfectamente que la familia que l defendi como universal, tena un presupuesto y variaciones, veamos. Para ser universal tena que basarse en un presupuesto social o si se quiere cultural, y era el hecho de que como familia nuclear proveniente de un matrimonio (generalmente monogmico), tena que formarse de cnyuges salidos de dos familias (o linajes) diferentes que por este medio matrimonial establecan una alianza. Por otra parte, Claude Lvi-Strauss tambin era consciente de que no todas las familias nucleares habidas en la historia eran iguales, sino que existan estructural y socioculturalmente hablando diferentes tipos y procedencias matrimoniales. Incluso, por ejemplo, claramente distingui entre familia conyugal y familia domstica y plante la siguiente afirmacin: Adems, los pocos casos de familia no conyugal establecen sin la menor sombra de duda que la alta frecuencia del tipo conyugal de agrupacin social no deriva de una necesidad universal. Es posible concebir la existencia de una sociedad perfectamente estable y duradera sin la familia conyugal. La complejidad del problema reside en el hecho de que, si bien no existe ley natural alguna que exija la universalidad de la familia, hay que explicar el hecho de que se encuentre en casi todas partes14.

As, junto con Lvi-Strauss, otros antroplogos y socilogos de la familia y del matrimonio de esos aos cincuenta y sesenta, consideraron que la familia desarrollada en la sociedad capitalista moderna era una forma ms de familia nuclear que generaba histricamente sus variaciones y la de sus entornos domsticos.

Cuestionamientos a la familia capitalista occidental moderna y posmoderna

Por lo tanto, por nuestra parte, retomando y adecuando el planteamiento levistraussiano recin citado, lo que preguntamos es el hecho de por qu la forma familia capitalista monogmica privada (y conyugal) se ha mantenido y afianzado en todas los periodos de su historia a pesar de los cuestionamientos discursivos y prcticos y a pesar de sus variaciones (incluso el periodo de fines del siglo XX despus del movimiento de revuelta juvenil antiaturitario e impugnador de dicha familia). Y tambin por qu ahora se plantea un desorden interno que parece llevarla a las posibilidades de una nueva adaptacin o a su disolucin desde adentro, o sea desde las propias instituciones y la institucionalidad de la sociedad capitalista.

Ms recientemente Elisabeth Roudinesco en su libro de 200215, lleva a cabo un recorrido histrico y analtico de los avatares que ha tenido la familia en la sociedad capitalista occidental moderna y posmoderna, muestra cmo dicha familia ha tenido transformaciones muy importantes y que durante ellas en cada periodo de la modernidad se ha sealado, por parte de los grupos conservadores y de algunos grupos disidentes, su eminente catstrofe. Sin embargo, los cambios de la familia occidental moderna se han dado sin que ella se haya derrumbado como tal, an ahora con la llegada y participacin, por un lado: 1) de las aplicaciones tecnomdicas y tecnobiolgicas (contracepcin, inseminaciones artificiales, asistencias mdicas a la procreacin, fecundacin in vitro con trasplante, e incluso la posibilidad de la clonacin reproductiva) en la conformacin de las relaciones intrafamiliares; y, por otro lado: 2) de los matrimonios y familias monoparentales, coparentales, homoparentales y pluriparentales que han recompuesto y sacudido a dichas relaciones y esta forma de familia misma. An con eso, repito, dicha forma de familia como institucin no se ha cado, sino que se est, ms bien, diversificando sin perder su esencia normativa; por el contrario, en vez de su muerte, los sucesos sealan, nos dice con seguridad Roudinesco, que todos, Los hombres, las mujeres y los nios de todas las edades, todas orientaciones sexuales y todas las condiciones, la aman, la suean y la desean.

Significa esto qu los apoyadores de la universalidad de la familia y especficamente de la universalidad de la familia nuclear tenan razn y triunfaron? La familia nuclear es consustancial y necesaria a todas las sociedades humanas, an las ms dinmicas y complejas como las capitalistas en la actual poca de globalizacin y posmodernidad? O es que acaso puede darse otra explicacin y por lo tanto otra lectura al hecho de que la familia occidental capitalista moderna/posmoderna se haya recompuesto y reafirmado institucionalmente al grado que [email protected] (todos y todas) la desean. Si esto se puede hacer (la explicacin-lectura alterna del fenmeno reciente de diversificacin familiar), entonces existe la posibilidad de continuar con la polmica y seguir planteando, por tanto, la idea de que la familia, y especialmente la familia nuclear o conyugal, no es universal y necesaria a la condicin social humana; es decir que la familia y la familia nuclear son histricas por lo que es viable la construccin de otros modos de cohabitacin y convivencia ertica, ntima, afectiva, amorosa, sexual, domstica, reproductiva, educativa, etc. entre sexos y gneros iguales y diferentes, entre padres e hijos, entre parientes y no parientes, entre personas de diferentes y semejantes edades, ms all de ella y sus limitaciones implantadas, sobre todo, en su forma capitalista.

Lineamientos de la familia burguesa despus de la segunda guerra mundial al presente

A continuacin esbozamos una sntesis de la revisin histrica-analtica de la familia burguesa de E. Roudinesco en su poca reciente. Despus de la segunda guerra mundial (y tal vez un poco antes), se manifest con claridad que la versin burguesa clsica o romntica de matrimonio y familia que surgi entre el siglo XIX y lo que iba del XX (patriarcal, nuclear, unvoca, conyugal, privada y fija) entraba en crisis. Ese tipo de familia que Edward Shorter (1977) etiquet como sentimental con aspectos como: la separacin fsica de la pareja (en hogar aparte) del tronco de la familia extensa y la constitucin consecuente de la familia nuclear, de slo dos generaciones: padres e hijos como organizacin familiar dominante. Y en esas condiciones, el establecimiento del amor romntico, la domesticidad, la privacidad y el predominio [aparentemente] de lo emocional sobre lo instrumental en las relaciones maritales y de padres e hijos16

Especficamente durante la llamada contracultura juvenil en muchos pases occidentales modernos, y principalmente en ciudades y reas conurbadas, se lleg a creer (principalmente entre 1965 y 1975) que dicha familia romntica o sentimental capitalista estaba a punto de extincin, debido a que no slo se cuestionaron sus nexos con los intereses del patriarcado, el mercado, la sucesin de la herencia y en, general, con la educacin y transmisin de las conductas y valores morales e ideolgicos burgueses; sino que porque se ensayaron y experimentaron modos gestin de emparejamientos, cohabitaciones y vida domstica alternativos (como las comunas, las redes, los intercambios de pareja, el cuidado colectivo de los infantes) a dicho tipo de matrimonio y familia. De tal manera, que quedaron, en los hechos, seriamente cuestionados los preceptos de dicha versin burguesa tpica, esto es: patriarcales, nucleares, monogmicos, monoplicos, privados y fijos-vitalicios o hasta que la muerte nos separe.

Pero a raz el declive de dicho movimiento y con la llegada de la posmodernidad, la globalizacn y el neoliberalismo, en los aos ochenta los cuidadores de la familia capitalista (nos indica Elizabeth Roudinesco) se alarmaron y disearon estrategias de vigilancias y estudios especializados del fenmeno familiar (llevados a cabo por cientficos sociales, destacadamente antroplogos y socilogos) para proponer mecanismos de flexibilizacin de la familia para hacerla funcionar de acuerdo a los nuevos tiempos de consumismos y globalizacin-diversificacin de los mercados, de las identidades y de las ideologas.

A la posmodernidad se le ha caracterizado y asociado con una poca de incertidumbres, riesgos, miedos, vacos y molecularizaciones. Al neoliberalismo como una forma de acumulacin donde los gobiernos intervienen para liberalizar la economa privatizando, arruinando la seguridad social y creando mercados libres de trabas para mercantilizar la vida sociocultural. La globalizacin es precisamente el imperio de los capitales hegemnicos que se mueven por todo el globo acumulando mediante despojos, guerras, sometimientos, extractivismos, dominio de mercados y control de Estados instituciones y gobiernos nacionales e internacionales. Todas estas circunstancias econmicas y polticas implementadas con imposiciones de todo tipo abonan al malestar y a la precariedad social: macrosocial, microsocial e individual.

Con el triunfo del posmo-neoliberalismo global, se instal una familia recompuesta o catica (como dice E. Roudinesco), irregular, frgil, voltil y queer (o de identidades sexo-erticas-genricas cambiantes, alternantes y/o secuenciales)17 basada en las relaciones duales conyugales que unen por un periodo temporal de extensin relativa a dos individuos (no necesariamente de sexo opuesto sino que pueden ser del mismo sexo o de preferencias sexuales semejantes o diferentes) en busca de relaciones ntimas y/o de satisfaccin sexual y/o cohabitacin, y con opciones ms o menos deseadas y realizadas de tener hijos y buscar una legitimacin social y/o legal a esa unin y a esos hijos. Dicha familia sigue manteniendo el matrimonio didico, la propiedad privada y la lgica mercantil, sigue reivindicando la monogamia formal en los discursos aunque en los hechos se presente y se promueva una monogamia frgil y ms o menos aparencial, es decir, la monogamia formal y abstracta combinada con otros tipos de situaciones amatorio-sexuales-afectivas (adulterios, las y los cornudos, concubinatos, tringulos, swingers, neo-solteros y prostitucin de todo tipo, etc.). Abordamos enseguida brevemente el caso de los tringulos amorosos, empero recalcamos que las prcticas y el consumo de los llamados mercados (demanda-oferta) del sexo18 (prostitucin, pornografa, pedofilia, liges sexuales por internet y otros medios, tratas de personas, swingerismos, orgas, bestialismos, turismo sexual, etctera) es uno de los sectores o ramas de negocio ms lucrativos de la economa semi-subterrnea o tolerada de las sociedades posmodernas actuales y tiende al alza compitiendo con los otros mercados semiclandestinos de drogas, armas, rganos y biodiversidad19.

Tringulos Amorosos

En efecto, como ha ilustrado Mario Campuzano (2016b: 8-10) a nivel de la psicologa individual y la psicologa social, los Tringulos amorosos son un fenmeno psico-sociolgico que slo se presenta en el modelo monogmico de matrimonio-familia, pues es resultado y al mismo tiempo condicin de reproduccin de l; los denominados adulterios, infidelidades,  relaciones paralelas, extramaritales que generan el fenmeno de los y las amantes, concubinas, segundas o terceras casas (grandes y chicas), catedrales y capillas, etc.

En realidad es producto de un forzamiento o atrapamiento de las capacidades de intimidad, afectividad y sexo-amorosas de los sujetos, pero que en la posmodernidad y el neoliberalismo, con la acentuacin de las limitaciones econmicas, del estrs fsico-emocional, del consumismo, del individualismo, del narcisismo, de los vacos existenciales, de la incomunicacin y del auge de los petit discursos e ideologas, afloran a la luz pblica y de manera creciente y dramtica como situaciones, tipologas, y caracteriologas (pre-edpicas, edpicas, neurticas y otras psicopatologas) de los participantes de dichas dinmicas triangulares y sus consecuencias emocionales, de reconocimientos y de entendimientos en la dadas; de tal forma que evidencian que estos lazos de pareja que ya no estn respondiendo a los cnones establecidos de los tiempos anteriores.

Los conflictos, tensiones, fricciones, y contradicciones inconscientes y conscientes (siendo un componente sobresaliente de ellos la cuestin de las rivalidades, los dominios y los poderes que se manifiestan en amenazas, miedos, fobias, agresiones, sados-masoquismos, minusvalorizaciones, faltas de atencin, inseguridades, etc.) se agudizan al interior de los enlaces duales y entonces se hacen patentes los sexo-amoros extra-parejas. As, las cifras de relaciones extramaritales por parte de mujeres y varones emparejados (casados o no) se incrementan escandalosamente, siendo para los varones mayores, ms permisibles y aceptables socialmente, pero para las mujeres tambin avanzando en estos los niveles cuantitativos y cualitativos.

Las explicaciones y analticas psicolgicas, psicoanalticas y de la psicologa social como las resume el artculo de Campuzano (2016b) ponen el acento en que a pesar de culpas, sentimientos reparatorios, equilibrios y re-equilibrios ms o menos temporales/duraderos que se intentan por parte de los implicados y que se recomiendan a nivel psicoterapetico mediante, por ejemplo, los acting outs o los dilogos verbales, afectivos y genitales; las parejas necesitan y desean las relaciones y affairs exteriores a manera de compensaciones, renegociaciones, reafirmaciones o salvaciones (internas para cada miembro o para la pareja, el matrimonio y/o la familia), o a manera de ser usadas para los rompimientos (con divorcios o no) y las bsquedas de alternativas de nueva pareja (para uniones libres, matrimonios, familias) o no (neo-solteras, aventurismos, etc.), ello para tratar de rehacer sus vnculos sexo-amorosos-afectivos. Siguiendo a Mario Campuzano (2016b), pero ampliando el panorama, diremos, pues, que ests dinmicas triangulares o, ms bien, de en-red-dos, expresan una profunda crisis de los individuos, de las parejas (matrimoniales o no) y por ende de las familias y de las sociedades burguesas posmodernas y neoliberalizadas-globalizadas que dicen o quieren seguir basndose en el matrimonio y en la familia monogmicos.

Familias en desorden, diversas o recompuestas

Estamos, pues ante la presencia, como observa agudamente Elisabeth Roudinesco, de una familia (abstracta) generalmente consciente de su desorden pero (abstractamente) deseosa de recrear un cierto equilibrio entre parejas, hombres y mujeres, padres, madres e hijos-hijas, padres y Estado, padres-hijos y mercado, etc. Hoy da, pues, se habla de familias recompuestas constituidas de mujeres solas, de hombres solos (soltera), personas con mascotas, parejas en unin libre, parejas sin hijos, parejas de 2 varones, parejas de 2 mujeres, adultos complementados, madres solas, padres solos, parejas con hijos adoptados, menores viviendo con familiares, familia nuclear, familia extensa, familia extensa, familia ensamblada, adultos viviendo juntos, sociedades de convivencia, familia homoparental, familia lesbomaternal con o sin hijos consanguneos de una y/u otra mujer, la familia pluriparental, con varios padres o madres biolgicos y/o adoptivos (fecundaciones artificiales, madres y padres de alquiler, padre(s)-madre(s) adoptivos20). Una de la modalidades de la familia monogmica que destaca porque la diada queda incompleta y, por ende, los roles paternales se concentran y ajustan es la monoparentalidad, es decir, donde slo existe un solo padre o madre al frente de la misma con algunas posibilidades de encontrar pareja ms o menos estable en algn tiempo de su existencia; la autoridad tambin es inestable y movible pues puede recaer en el marido, en la esposa, en el padre o en la madre o en los dos (alternada y contradictoriamente), o en ninguno (por ejemplo en el Estado o directamente en el mercado, por ejemplo a travs de la T.V., la radio o ahora Internet).

El asunto es que todas ellas representan lo que Iln Semo (2016, 24 de septiembre, p. 16) llama las vidas moleculares debido a que la gente sigue organizando sus vidas o remedios contra la soledad de mil y una maneras: uniones entre iguales, o bien reconfigurando los ms impredecibles encuentros con seres cercanos nuevos o antiguos, o restableciendo la convivencia con familiares nunca calculados. Esta situacin de la molecularizacin de las vidas y las familias, al parecer no se ha registrado oficialmente y de manera adecuada en Mxico por parte de los censos estadsticos del INEGI21; sin embargo es una realidad que est siendo consignada por estudios etnogrficos y antropolgicos recientes en Mxico22.

A esta diversidad mltiple de arreglos de cohabitaciones, unidades domsticas, relaciones de pareja y vnculos sexo-amorosos, sexo-genricos y genrico-procreativos ahora se le denomina familia diversa, hasta all llega la confusin y el desorden; una de las peculiaridades que las une es la gran inestabilidad que despliegan, otra es que todos estos arreglos han derruido ↓ el apotegma bblico: hasta que la muerte los separe, o sea el que sentencia que el matrimonio tiene que durar toda la vida (y adems tiene que ser entre varn y mujer). Se habla pues, de tipos o constelaciones familiares, pero casi no se habla de la gran cantidad de rupturas, de cambios de parejas, de trayectorias personales por la que se experimentan varias roles y condiciones transicionales, y, por supuesto, de separaciones (con desgarramientos emocionales y con divorcios de por medio o no23) y con duras disputas por recursos, poderes, hijos y propiedades mayores o menores.

Matrimonio homosexual y homoparentalidad

Respecto a la homoparentalidad esto es, las uniones entre personas del mismo sexo, se ha venido planteando desde finales del siglo XX y principios del XXI, el reconocimiento jurdico de ella mediante la legalizacin de matrimonios no heterosexuales y derechos de paternidad-maternidad a emparejamientos matrimoniales lsbico/homosexuales o de otros tipos (transexuales, transgneros, etc.). El escritor Enrique Serna seal hace 10 aos que el anhelo o deseo de normalizacin mediante la legalizacin del matrimonio gay era slo el deseo de una minora de una minora, (sobre todo de lderes ya acomodados econmica e institucionalmente al sistema, que conformaban una especie de Puritanismo en Sodoma24) que quera casarse y tener hijos, y que de hecho segn l la mayora de homosexuales se mantena indiferente y slo unos cuantos se oponan a dicha normalidad oficial reivindicando todava el talante subversivo y transgresor y el amor libre dentro de la comunidad gay (y fuera de ella). Sin embargo, despus de varios aos, pasada la mitad de la segunda dcada del siglo XXI, el matrimonio homosexual ha ganado cada vez ms adeptos a partir que dicho matrimonio ha sido legalizado en varias ciudades del mundo y en algunos pases25; o sea, lo que se ha mostrado es que una significativa parte de esa mayora de indiferentes de alguna manera se dej seducir a la normalizacin queriendo adoptar reglas y dictados del establishment. Y, por supuesto, ha mutado a la aceptacin, al deseo y a la reivindicacin masiva matrimonial (plantendose como reconocimiento de derechos humanos, civiles, sexuales, adoptivos, etc.); as se constata con las movilizaciones y marchas gays y de la diversidad sexo-genrica en las ciudades ms importantes del mundo, en las cuales esa demanda ha sido un eje destacado (aunque no unnime). A defensa del planteo de E. Serna, hay que reconocer las estimaciones que indican que a nivel mundial (con muchas variaciones en cada pas debido a la falta de estadsticas por ser un tema delicado, ntimo y hasta peligroso, como en los pases de predominancia de religiones musulmanas u otras que reprimen las diversidades en preferencias sexo-genricas) existen entre un 3 a un 10% de personas mayores de 15 aos que se identifican con sexo-gneros lsbico-gays y similares (bisexuales, transexuales, etc.)26 y de ellas slo un mnimo porcentaje de ellas, hasta el momento, ha optado por casamientos o uniones civiles reconocidas por los Estados-gobiernos.

Para entender dicha seduccin y, en parte, subordinacin por lo menos a nivel poltico de demanda de reconocimiento legal de matrimonio, familia y adopcin hacia las normas capitalistas, segn nuestra perspectiva; habra que considerar tres aspectos histricos relativamente recientes, a nivel internacional, a saber:

Uno, el impacto represor que tuvo la campaa oficial mundial del Sida y de la pandemia misma en las relaciones sexuales y amatorias llevndolas a su inhibicin y/o a su prctica con temores tanticos; dos, el consumismo dado el elevado poder adquisitivo que han tenido los(las) gays en muchas ciudades del primer, segundo y tercer mundos, a tal grado que son considerados(das) un sector especial (rosa) dentro del mercado globalizado que incluso influye en los hbitos de consumo de la sociedad entera (dado que son gaf y dink: gay friendly y double income no kids); y tres, la indiferencia-aceptacin acrtica misma de las reglas de la mercantilizacin de la vida cotidiana y sus instituciones. Por lo que el reclamo del derecho al matrimonio monogmico, a la homoparentalidad, al hogar-familia consumista y alineada; o sea a queremos ser marido y mujer o esposos como los dems y queremos ser padres como los dems y queremos ser consumidores reconocidos como los dems, etc., son manifestaciones de esos sectores gays, y de una parte importante del movimiento LGBTTTIQ (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales, Trasvestis, Transgneros, Intersexuales y Queer).

Matrimonio igualitario en Mxico

En Mxico, recientemente una parte de la clase poltica (grupos, partidos, funcionarios) ha visto en dichas deseos, reclamos y reivindicaciones normalizadoras de esos derechos a ser maridos-esposas y padres-madres, una oportunidad para presentarse como democrtica, como no discriminizadora y como promotora y respaldadora de esos derechos civiles. Est el caso de que el mismo presidente Enrique Pea Nieto present en mayo pasado una iniciativa al Congreso de la Unin para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo. La propuesta se propone reforzar el artculo primero constitucional que se refiere a los derechos y libertades individuales y a la no discriminacin27 y concretamente busca que los matrimonios se realicen sin discriminacin por motivos de origen tnico o nacional, de discapacidades, de condicin social, de condiciones de salud, de religin, de gnero o preferencias sexuales. De esta forma, quedara explcito el matrimonio igualitario, en la Constitucin mexicana modificando el artculo 4. Sin embargo, cabe aclarar que dicha iniciativa est congelada por el PRI, el PAN y sus socios para su dictamen; por lo que el PRD ha tenido que retomarla (con algunas variantes) para presentarla como iniciativa propia. Igualmente se han ingresado otras iniciativas apoyadas por miles de firmas por parte de aquellos partidos y de asociaciones religiosas (como Consejo Mexicano por la Familia y grupos evanglicos) que pretenden derogar el artculo 4 constitucional para imponer un tipo de familia natural (Barranco, 21 de septiembre de 2016, p. 19)

No obstante ese gesto presidencial que maniobra a partir de que la Suprema Corte de Justicia de la Nacin emiti la resolucin de jurisprudencia 43/2015 el 12 de junio de 2015. En sta se estableci el matrimonio como contrato igualitario con indiferencia del sexo de los contrayentes y cuya finalidad es la proteccin de la familia como realidad social y no la procreacin, por tanto, cualquier ley que prohba el matrimonio entre personas del mismo sexo es inconstitucional; adems reconociendo la SCJN que las sociedades de convivencia (similar al matrimonio o concubinato) entre parejas del mismo sexo o heterosexuales, conforman un modelo de familia reconocido por la Constitucin y que por tanto tienen el derecho a la adopcin, as como a compartir o encomendar la patria potestad, guardia y custodia de los hijos menores del otro convivente.

Todo lo cual obliga a todos los jueces de todas las entidades a seguir este criterio favorable en todos los amparos que se interpongan, en cualquier parte del pas, y en donde an no estn legalizados este tipo de matrimonios; sta resolucin en los hechos sienta jurisprudencia, da cobertura jurdica y garantiza proteccin constitucional a las parejas del mismo sexo que quieran enlazarse va amparo o va leyes estatales. Esta resolucin as como est, sin embargo, es insuficiente y limitante, desde la perspectiva de las parejas no heterosexuales que pretenden contraer nupcias civiles, pues para lograr stas hay que seguir y pagar procedimientos jurdicos (amparos) que son innecesarios y engorrosos cuando puede haber una jurisdiccin que sin cortapisas y explcitamente reconozca ese derecho.

Por su parte, hay que tener en cuenta que en la capital del pas fue la que inici el reconocimiento a las sociedades de convivencia en 2006 y despus en 2009 a los matrimonios homoparentales y que ahora ya son 10 entidades28 las que reconocen dicho matrimonio y amparan 8 mil enlaces de parejas del mismo sexo, ms de la mitad realizados en la Ciudad de Mxico29.

As pues, Pea Nieto cediendo a las demandas de buena parte de la comunidad de la diversidad sexual30 y a una parte de la opinin pblica mexicana que acepta o est de acuerdo a el matrimonio igualitario31, adems de querer posicionarse favorablemente en la coyuntura poltico social, su iniciativa ha llevado a una situacin de polarizacin poltica, axiolgica, moral y religiosa en el seno de los grupos implicados directa e indirectamente, tanto de laicos como de religiosos que se presentan divididos bajo dos bloques de alguna manera coincidentes respecto a la legalidad y legitimidad de los matrimonios igualitarios y concretamente de los homosexuales ( y por consiguiente a aspectos vinculados con ello). Veamos:

La polarizacin en torno al matrimonio igualitario en Mxico

Por un lado, estn los grupos de derecha encabezados por la jerarqua catlica (Conferencia del Episcopado Mexicano) y la arquidicesis Primada de Mxico bajo el mandato del cardenal derechista Norberto Rivera Carrera y aglutinados en organizaciones (como la Unin Nacional Cristiana por la Familia) que conforman el Frente Nacional por la Familia o FNF (financiado por grandes empresarios conservadores y homfobos del norte) y en partidos como el PAN (con el yunque a su lado) y Encuentro Social, junto a ellos estn las Universidades del Opus Dei, los Legionarios de Cristo, los cristianos, los pentecostales (adventistas, metodistas, etc.) y los evanglicos que consideran que la aceptacin al matrimonio igualitario atenta contra el matrimonio y la familia heterosexual monogmica a la que llaman natural, la verdadera familia, la original, la tradicional, etc., y que el derecho a la adopcin de hijos a parejas LGBTTI sera la peor aberracin hecha contra el mandato natural/divino y hasta la realizacin de un plan satnico.

Por el otro lado, y, al parecer, a la defensiva, estn los integrantes (al parecer un sector importante) del movimiento LGBTTIQ (incluida la comunidad muxe de Juchitn) que plantean que el reconocimiento jurdico constitucional al matrimonio igualitario es de justicia a sus derechos, a la igualdad de derechos respecto a los heterosexuales, esto es, a ser legalmente reconocidos como matrimonio, familia y a la adopcin, de su lado en apoyo ms o menos explcito y ms o menos completo a este kit de derechos (adems de defender la no discriminacin y, la pluralidad/diversidad y el respeto a la laicidad del Estado) existen multitud de grupos laicos (intelectuales, acadmicos, etc.) de derechos humanos (organizaciones como frente Orgullo Nacional Mxico y otras ONGs) e incluso religiosos (catlicas por el derecho a decidir, el grupo del padre Solalinde, etc.), adems de manera contextual del Papa Francisco que no ha condenado explcitamente dicho matrimonio32, igualmente algunos obispos como el de Saltillo (Vera) y jesuitas (como el rector de la Universidad Iberoamericana), los lasallistas y los maristas, entre otros.

El Da 10 de septiembre fue el da clave donde se expresaron y chocaron de manera emprica los dos bandos, pues ambos convocaron y organizaron marchas a nivel nacional. Destacan por su cantidad y por su extensin a todo el pas las del Frente Nacional por la Familia y la Conferencia del Episcopado Mexicano y sus aliados que aseguraron que en todo el territorio lograron movilizar ms de un milln de personas (1,140, 580 o sea 0.88% de la poblacin nacional) en 124 ciudades de 31 estados (obviamente hay clculos diferentes que giran en torno a los 300 o mximo 500 mil manifestantes). Con las convicciones de que salieron a defender las instituciones naturales del matrimonio verdadero y La Familia (con maysculas), el derecho de los nios (y de sus hijos, dijeron), el derecho del pap y la mam a procrear y educar libremente a sus hijos y por la reconciliacin, la paz y la vida; los asistentes se pronunciaron contra la iniciativa del presidente33, contra el aborto, contra la educacin sexual en la escuelas, contra la adopcin de menores por parejas homosexuales, contra el estilo de vida homosexual y contra la ideologa de gnero34.

Por su parte, los marchistas de la comunidad LGBTTTIQ, y sus aliados al parecer fueron menos numerosos pero denunciaron que hubo manipulaciones tanto en la convocatoria de los ultraderechistas (desde los plpitos, lugares de trabajo, etc.) como en la cifra de asistencias a sus marchas. Lo que s es un hecho es que fueron pocos en relacin a las masivas marchas del Orgullo de los recientes dos aos35. Sus exigencias fueron, entre las ms importantes, que se respetara la diversidad sexual, sus derechos humanos y civiles al matrimonio, familia y adopcin, la laicidad del Estado y se pronunciaron contra los discursos que fomentan el odio, la discriminacin, la violencia y que se ha construido sobre la base de mentiras, distorsiones y falsedades sobre el modo de vida, los hbitos y las relaciones de dicha comunidad y sus consecuencias en la vida social y privada. Denunciaron que quieren acabar con el Estado laico y que dichos grupos como el Frente Nacional por la Familia nunca se han manifestado contra los curas pederastas ni han defendido a los nios abusados. Se manifestaron por el reconocimiento de los derechos humanos de todas las personas sin distincin alguna y por un mundo donde quepan todas las familias, asimismo dijeron que estn a favor de la libertad religiosa y de libertad de expresin pero no contra la discriminacin por las ideas que se tengan sobre el matrimonio de parejas de todo tipo.

El da 11 de septiembre siguieron las protestas de las organizaciones LGBTTTIQ en varias ciudades del pas, siendo la ms destacada la que realizaron en el zcalo de la ciudad de Mxico, frente a Catedral Metropolitana, despus de una marcha de cientos de personas, en la que pidieron no ms homofobia y respeto a la diversidad sexual y a sus derechos humanos, porque stos son de todos no slo de los heterosexuales; adems difundieron una carta dirigida al papa Francisco, en la que se exige la remocin del cardenal Rivera de la Arquidicesis de Mxico por violar los derechos humanos de la comunidad LGBTTTI. Y como en otras manifestaciones de dicha comunidad que realizaron besotn para enfrentar las agresiones, termin dicha protesta en un beso colectivo.

El da 24 de septiembre volvieron a salir a las calles principalmente de la ciudad de Mxico en multitudinarias manifestaciones que coincidieron, los bandos de la derecha religiosa (en marcha del Auditorio Nacional al ngel de la Independencia) y el de la diversidad sexual (en mitin en este mismo monumento). Esta vez hubo ms confrontaciones directas que no llegaron a la violencia fsica porque hubo de por medio vallas y cientos de policas, pero lo novedoso fue que apareci un grupo de neonazis al parecer de filiacin sinarquista que vistiendo camisetas con imgenes de Hitler y de la sustica y con lemas como Patria y Familia, provocaron a grupos de activistas pro diversidad sexual.

Miles de opositores al matrimonio igualitario (segn los organizadores ms de 4000 mil, aunque en realidad tal vez menos) comandados por la FNF y la Unin Nacional Cristiana por la Familia exigieron que en Mxico: la familia sea como la de Nazaret36, demandaron la creacin de una ley de desarrollo humano y nacional de la familia y que se constituya un instituto nacional de la familia para salvaguardar a esta importante institucin. Volvieron a lanzarse contra la ideologa de Gnero y contra la ideologa de Estado, leyeron un manifiesto de 10 puntos en los que plantearon que se constituirn en un movimiento cvico permanente37. Por su lado, cientos de participantes del movimiento LGBTTTIQ (especialmente la organizacin Frente Orgullo Nacional Mxico que aglutina a ms de 60 organizaciones y que es la que ha capitalizado la lucha contra los derechista anti-matrimonio igualitario38) y otros muchas personas espontneas que los apoyaron se concentraron en el monumento a la Independencia (la ngela alada de la victoria) para esperar a los del bloque contrario y hacerles ver que al asegurar que slo existe un solo tipo de matrimonio y familia, fomentan discriminacin; por ello enfatizaron que hay 16 tipos de familia que conviven en Mxico y que estaban all para hacerse visibles y hacer patente que la diversidad existe desde hace mucho. Hubo por momentos intercambios de ofensas y gritos (ms por parte de los opositores a las bodas igualitarias39) pero en general, se contuvieron los nimos con la intervencin de la polica.

Algunos aspectos controversiales en torno al Matrimonio igualitario en Mxico

En el periodo que abarca el nterin en torno a la 1era. (10 y 11 de septiembre) y en torno a la 2da. oleada de marchas y manifestaciones en contra y a favor del llamado matrimonio igualitario (24 de septiembre); es decir, durante todo el mes de septiembre, se escribieron varios textos y hubo varios pronunciamientos, opiniones, caricaturas, carteles y memes (en la prensa y en redes virtuales) de diversos grupos e instituciones (intelectuales, acadmicos, eclesisticos, lderes gay, etc.) alegando varios aspectos controversiales, es decir, la confrontacin de ideas y posiciones se present durante el mes de septiembre (y sigue) con cierta intensidad. Retomamos aqu algunos puntos:

a) Lxs LGBTTTI vistos por la iglesia catlica. Los jerarcas de la iglesia catlica de la Arquidicesis de Mxico expresan sus opiniones en un artculo titulado Por qu la Iglesia se opone al matrimonio gay?, publicado en el semanario Desde la fe. A travs de su publicacin nos cuenta Fernando Anguiano la Iglesia mexicana hace una comparacin entre una madre que le da consejos a sus hijos pequeos que van a la escuela, y afirma que aunque no odia a los homosexuales, advierte de sus consecuencias. La Iglesia se opone porque no quiere que nadie sufra los daos que este tipo de unin suele provocar: daos a la salud fsica, psicolgica y espiritual, dice la editorial en Desde la fe. Es un grave problema de salud pblica porque la mayora de los homosexuales reconoce tener adiccin al sexo, e inclinacin hacia un estilo de vida promiscuo, dice la Arquidicesis de Mxico. El texto describe por qu, a consideracin de la Iglesia, el cuerpo de hombres y mujeres no est diseado para la relacin homosexual, advierte los riesgos de contagio de enfermedades aun usando condn. Citando a los Centros para el Control de Enfermedades estadounidense, la editorial ejemplifica que en 2010 el nmero de contagios de VIH alcanz 78% en los hombres y 63% en mujeres a consecuencia de las relaciones homosexuales. Tambin dijo que los homosexuales son los principales propagadores de enfermedades sexuales. As como sucede cuando el nio al que su mam hizo recomendaciones, no las sigue y se enferma, que ella no lo rechaza sino lo atiende amorosamente, tambin la Iglesia Catlica dedica su amoroso cuidado maternal a los homosexuales que enferman por tener relaciones sexuales, dice la Iglesia. Por su parte el presidente del consejo editorial Hugo Valdemar, declar que los gays por naturaleza son intolerantes. No obstante, el semanario recomienda que toda persona, independientemente de su orientacin sexual, sea respetada en su dignidad, y tratada con compasin y delicadeza, procurando evitar todo signo de discriminacin injusta, y particularmente cualquier forma de agresin y violencia 40

Resulta altamente irrisorio que Desde la fe considere a las personas homosexuales: adictas al sexo (o sea depravadas), pro-promiscuas, aberraciones de la naturaleza, contagiadoras de enfermedades sexuales, peligrosas, intolerantes, etc. y luego hable de respeto, dignidad, no discriminacin y justicia.

En ese mismo sentido resulta indignante la declaracin de algunos sacerdotes cuestionando el hecho de que la OMS haba sacado la homosexualidad del Manual Diagnstico y Estadstico de Enfermedades Mentales DSM en el ao 1974. Sin embargo no sealaron que fue una especie de mea culpa, pues luego de tres dcadas de investigaciones cientficas se demostr en estudios cientficos de corte psicolgico que la homosexualidad, lesbianismo y bisexualismo no tenan como caracterstica prdida del juicio de realidad, alteracin del pensamiento o de las habilidades sociales o vocacionales. As, segn nos lo plantea Janet Noseda (201241) siguiendo investigaciones, la homosexualidad no implica un trastorno psicolgico en s misma pero la discriminacin social puede tener como consecuencia depresin, ansiedad y baja autoestima; igualmente al comparar sujetos heterosexuales en relacin a homosexuales (hombres y mujeres), las caractersticas psicolgicas no mostraron diferencias entre ambos grupos.

b) La dictadura Gay. A partir de que un grupo de jvenes ultraderechistas le espet al Presidente de la Suprema Corte de Justicia que cunto le pagaron por ceder ante la dictadura Gay. Se difundi est frase para resumir la fobia ideolgica que han manifestado los grupos anti LGBTTTI que no slo temen sino creen que los homosexuales han conformado un grupo internacional de depravados que conspira contra la familia (para destruirla), los buenos valores y la sociedad, y tiene tanto poder que est ganando espacios, posiciones y leyes (en el arte, en el espectculo, en la intelectualidad, en la economa, el deporte y la poltica). En torno a esta cuestin la pgina digital simpatizante del movimiento gay, publico un artculo de Vctor Altamirano (2016) que responde de la siguiente manera: No solo es falso que los homosexuales hayan llegado al poder, sino que aquellos que se han vuelto visibles y tolerables son solo una minora dentro de la amplia gama de sexualidades y relaciones divergentes. Los afeminados, las machorras, los travestis, los transexuales siguen conservando su marginalidad. Quienes se han vuelto aceptables son unos cuantos que no son vulgares, que no andan exponiendo su sexualidad como algo pblico, son los que comparten los mismos valores que siempre ha promovido la sociedad establecida. Solo los homosexuales y las lesbianas de bien son los que entran en este nuevo contrato 42 . Cabe recordar que estas oleadas coinciden in tempore con la muerte y la velada-homenaje pblica e institucional en Tijuana y Bellas Artes del compositor y cantante gay (o bisexual) Juan Gabriel, durante la cual las masas lo aclamaron (y de alguna manera legitimaron no slo su preferencia sexual sino su condicin de padre de familia con hijos adoptivos, etc., aunque muchas de las letras de las canciones de Juanga son machistas 43 ) y luego durante las marchas a favor de la familia natural, esas masas o masas coincidentes rechazan a los que piden reconocimiento legal de esas preferencias y roles sexuales y familiares.

c) Lista pblica de clrigos con prcticas homosexuales. El da 22 de septiembre el Frente Orgullo Nacional (FON) dio a conocer la lista pndulo (primeras revelaciones) en la que incluyeron 38 clrigos de 6 estados de la Repblica mexicana que han mantenido relaciones homosexuales, la mayora de stas han sido consensuadas pero, dijo el vocero Cristian Galarza, tambin hay casos de abuso sexual; entre dichos clrigos estn 4 jerarcas catlicos, incluso el vocero y el responsable de la vicara de la Arquidicesis Primada de Mxico, as como el arzobispo de la Arquidicesis de Xalapa, Veracruz. El FON aclar que dicha lista no la exhiban para condenar las prcticas de homosexualidad de los clrigos sino para denunciar y exhibir la doble moral de ellos pues llevan a cabo relaciones homosexuales en secreto pero se oponen al matrimonio homosexual y convocan a las marchas en contra de las familias diversas. Las denuncias se obtuvieron de testimonios de quienes cansados de la doble moral, decidieron sacar a la luz las relaciones amorosas (y sexuales) que mantuvieron con algunos religiosos. Uno de los que dieron su testimonio (segn se seala en el documento presentado) spara referirse a uno de los implicados seala que: En sus sermones habla en contra de los movimientos LGBTTI y eso me enerva, si llega a ser necesario s considerara revelar detalles 44 . Obviamente los pastores del pueblo aludidos, negaron dichas revelaciones y las calificaron de calumnia, infundios o bromas, como la respuesta que dio Hugo Valdelamar, uno de los denunciados en la lista, a la sazn director de comunicacin de la Arquidicesis Primada de Mxico y presidente del consejo editorial del semanario Desde la Fe , que calific las acusaciones en su contra de: mala broma, absoluta tontera, suposiciones absurdas y sin pruebas y calumnias y difamaciones, no obstante descart interponer alguna demanda 45 .

Este asunto es relevante pues aunque la lista pndulo en realidad no comprueba que por el hecho que mantengan relaciones homosexuales clandestinas los sacerdotes no puedan ser homofbicos o anti matrimonios gay, s se reveladora de un problema de fondo ms grave y dramtico, pues por aos se ha venido denunciando y con pruebas jurdicas que hay gran cantidad de sacerdotes que amparados en su sotana y su rol, no slo llevan a cabo prcticas sexuales y homosexuales, sino abusos sexuales tan denigrantes como las pederastias, siendo encubiertos por las propias jerarquas religiosas. Este asunto se ha convertido en un problema delictivo mundial a nivel de muchas naciones (donde Mxico destaca) de mayora catlica, donde los oficiantes de esta iglesia juran abstinencia sexual.

d) El Estado laico y sus significados y disputas. Hermann Bellinghausen (2016, p. 11), ha denunciado que con las concesiones del Estado neoliberal mexicano a la iglesia catlica, sta se ha atrevido a manifestar su intolerancia en las calles, desafiando al Estado supuestamente laico, pero no slo eso, sino que las religiones cristianas ahora reclaman el monopolio de la familia, de las reglas morales, e incluso de las reglas del sexo (uso de genitales), del cuerpo y el erotismo46. Por su parte, el analista Alberto Barranco ha firmado que la ultraderecha catlica se caracteriza por pretender instaurar un orden social cristiano u orden social teocrtico protomedieval (2016a47), y por ello cuestionan la laicidad, pretendiendo caricaturizar el laicismo como una ideologa antirreligiosa y especficamente anticatlica; siendo que en realidad, la laicidad es un conjunto normativo, por consiguiente, para Barranco: Son reglas jurdicas, que han permitido en nuestra historia moderna la convivencia pacfica entre diferentes confesiones, entre mayoras y minoras, entre creyentes y no creyentes. Por tanto, el Estado laico garantiza la libertad de los que creen y no creen bajo una normativa de equidad; es decir, el Estado laico tiene la obligacin de proteger las minoras. As, la laicidad ha sido una herramienta que fortalece la paz y la democracia (2016b, p. 1948).

Por su parte, expertos y organizaciones nacionales e internacionales en materia de derechos humanos recomendaron al Congreso hacer valer lo que est dentro de la Constitucin mexicana y fortalecer el Estado laico, para garantizar las libertades, y en ese sentido dictaminar y aprobar la iniciativa del presidente Pea Nieto sobre el matrimonio igualitario sin dejarse presionar e inhibir por las demostraciones de intolerancia y discriminacin de los que quieren anularla, pues no hay que confundir a la ciudadana con la feligresa ni los delitos con los pecados49

e) Destruccin de la familia Mltiples declaraciones de religiosos, conservadores y derechistas aseguran de una u otra manera que los que apoyan y demandan el matrimonio homosexual e igualitario (u otros modalidades de familia) contribuyen o participan del dao de la familia verdadera; incluso hablan (como Norberto Rivera) de una conspiracin extranjera para desbaratar la familia como Dios la cre. La justificacin de muchas de las declaraciones de estos grupos para sealar que los que promueven y alientan el matrimonio igualitario, las adopciones y las familias diversas y sus respectivos reconocimientos legales y constitucionales son antifamilia y con sus iniciativas, actos o palabras contribuyen a la destruccin de la familia natural o la nica reconocida por Dios y la Iglesia, es que es la nica que basada en el matrimonio heterosexual mongamico hace posible la maternidad biolgica (como dijo el obispo de San Cristbal, Felipe Arizmendi). Pero como ya hemos revisado a partir de los datos etnohistricos, eso se completamente falso, pues la reproduccin y la procreacin de los hijos se ha llevado a cabo bajo formas matrimoniales, familiares y comunitarias diversas y plurales, ms all de la heterosexualidad, la monogamia, o las instituciones eclesisticas y religiosas. Por consiguiente, incluso ms all de la familia o el matrimonio, la reproduccin biolgica de la especie, as como la procreacin, el cuidado de los hijos y la instruccin-enculturacin-educacin de los infantes ha sido, es y ser posible. El discurso del dao, la destruccin de la familia y la supuesta defensa de una familia verdadera, original o natural slo oculta la crisis, la molecularizacin y el desmoronamiento de la familia nuclear basada en la dada y el casamiento para toda la vida.

f) Hay un matrimonio natural? Los religiosos cristianos en Mxico, insistieron con la creencia de que el matrimonio homosexual es antinatural y el matrimonio heterosexual monogmico es natural; debido principalmente al diseo de los cuerpos y a que stos, en el caso hetero-conyugal, son los nicos que pueden procrear bebs y reproducir, as, a la especie humana. Sin embargo, el matrimonio no existe en la naturaleza (existen apareamientos, coitos, y acaso cohabitancias temporales, guiadas preponderantemente por el instinto y el factor gentico). En el caso de las sociedades humanas, se trata de una institucin que fue creada, inventada y sancionada histricamente conforme a necesidades, acuerdos y reglas para reafirmar relaciones y estructuras que han posibilitado y se han adecuado a condiciones y potencialidades de sobrevivencia, vivencia y convivencia en circunstancias ecolgicas, tecnolgicas, polticas y socioculturales concretas. Por tanto, no hay un solo tipo o modalidad de matrimonio, ste tiene varias formas y arreglos, y ha sido y es susceptible de cambiar, transformarse e incluso desparecer. Tanto el matrimonio como la familia son dependientes de las condiciones y potencialidades histrico concretas referidas, y segn varios antroplogos, como Claude Meillasoux en la segunda mitad del siglo XX (para no ir a F. Engels que habla de orgenes) hubo sociedades primigenias que se las arreglaron sin matrimonio y familia como tales; lo fundamental son las comunidades, agregados o agrupaciones humanas (bandas, hordas, linajes, tribus, fatrias, clanes, confederaciones, etc.) y en todo caso a nivel de intimidad convivencial: las unidades de co-habitacin y las domsticas.

Por su parte Luis de la Barreda, en un artculo titulado: Matrimonio natural?, argumenta que: Es sencillamente indefendible la creencia de que la atraccin entre personas del mismo sexo es antinatural. Esa preferencia no es menos natural que la que se da entre personas de sexo distinto []. Lo que s es antinatural es el voto de castidad a que se someten las monjas y los sacerdotes catlicos. Es antinatural porque la libido es tan natural como la lluvia en el verano o como el movimiento de rotacin de la tierra. La creencia de que Dios quiere que los curas y las monjas renuncien a uno de los placeres ms intensos, fieros y sublimes que nos pueden conceder los dioses es tan necia como la de que Dios se siente ofendido porque una persona guste de otra de su mismo sexo. Se trata de prejuicios que no se sostienen en argumento alguno. Pero aun suponiendo, sin conceder, que la relacin ertica entre personas del mismo sexo fuera antinatural, eso no la hara reprobable50.

En una visita de 33 representantes religiosos evanglicos y cristianos al presidente Pea Nieto el 5 de octubre, stos declararon que no se oponen al derecho de las uniones entre parejas del mismo sexo, sino al uso especfico del trmino matrimonio

g) La adopcin o la crianza de hijos en parejas del mismo sexo. Como hemos sealado arriba en junio de 2016 la SCJN de Mxico estableci que las sociedades de convivencia (similar al matrimonio o concubinato) entre parejas del mismo sexo o heterosexuales, conforman un modelo de familia reconocido por la Constitucin y que por tanto tienen el derecho a la adopcin, as como a compartir o encomendar la patria potestad, guardia y custodia de los hijos menores del otro convivente. Hay muchos casos en Mxico de parejas del mismo sexo (matrimoniadas o no) que comparten los hijos/as de uno de los emparejados o de ambos, segn sea el caso y al parecer no ha habido problemas emocionales o mentales de importancia significativa ms all de los que presentan las familias heterosexuales, incluso se ha hablado de que hay tendencia en las parejas gays y/o lesbianas de que existe una divisin ms igualitaria del trabajo y de la crianza (segn Catlicas por el Derecho a Decidir51). El asunto de la crianza y la adopcin no legal y legal ha desatado pruritos y ha expuesto nuevamente juicios o imaginarios discriminatorios no comprobados; esto, a partir de declaraciones, opiniones y creencias de las personas, incluso de parejas de homosexuales que afirman que ellas no adoptaran por el miedo a daar a los nios, etctera. Desde las perspectivas tendenciosas de varios dirigentes religiosos la adopcin y/o crianza de nios por parejas homosexuales es afectar derechos de terceros.

El mejor antdoto para todos estos prejuicios son las investigaciones y estudios comparativos y empricos que ha recopilado y realizado la Asociacin Americana de Psicologa (APA) en los ltimos 50 aos, y que han llegado a las siguientes conclusiones ms significativas al respecto: a) Los hombres y las mujeres homosexuales tienen las mismas habilidades parentales que los padres heterosexuales, y en algunos casos ms habilidades. b) Los padres del mismo sexo no tienen ms tendencia al abuso de menores que los padres de diferente sexo. c) Los nios hijos de padres del mismo sexo no difieren psicolgica ni socialmente de los nios criados por padres heterosexuales. d) Los hijos de los padres del mismo sexo no se hacen gays (homosexuales o lesbianas) por vivir y ser educados por gays, de hecho ms del 90% tienen preferencias heterosexuales. e) Que la madre o el padre cren a sus hijos con pareja del mismo sexo no afecta al saludable desarrollo de los hijos e inclusive, estudios sealan que la presencia de esta pareja es un factor protector (citado por Noseda, 201252).

Matrimonio igualitario en Mxico: entre el control y la normalizacin

Por nuestra parte s apoyamos las demandas y derechos (y sus reconocimientos jurdicos dentro del derecho, la democracia y el Estado burgus) a los matrimonios, a las uniones libres, a las sociedades de convivencia, a las adopciones, y a los divorcios de los grupos y personas LGBTTTI, porque, en efecto, son reivindicaciones democrticas y derechos humanos/civiles (ciudadanos) individuales y colectivos y no tienen que ser negados, ninguneados, escamoteados, vituperados o estigmatizados por motivos religiosos, moralinos, discriminatorios y sexistas. Los conservadores, las derechas y las ultraderechas civiles y especialmente las religiosas buscan coartarlos, suprimirlos adoptando posturas, acciones y discursos obscurantistas, retrgrados, cerrados, dogmticos y provocadores de prejuicios y odios ante la diversidad de las preferencias, las orientaciones y las prcticas sexo-genricas.

Consideramos, por un lado, que las organizaciones y los grupos religiosos catlicos, evanglicos y otros que rechazan el matrimonio igualitario y los derechos y las demandas de los colectivos y las personas de la diversidad sexual, con sus discursos y acciones mostradas en los tiempos recientes buscan posicionarse y re-posicionarse a partir de fabricar un enemigo visible y peligroso (la dictadura gay, el matrimonio igualitario, la ideologa de gnero, el Estado de gnero) en los escenarios polticos nacionales y obtener con ello raja poltica; coincidimos en esto con la antroploga Rene de la Torre cuando declara que para dichos grupos el presente es momento propicio para demostrar que pueden ser interlocutor importante y que en distintos estados en donde son un grupo muy fuerte, como Jalisco o el Bajo, incluso pueden poner o quitar gobernadores53, etctera.

Por otro lado, que los polticos en Mxico que apoyan de buena o mala manera el matrimonio igualitario, lo que en realidad buscan es poner un poco de orden al desorden familiar, o sea institucionalizar lo que en los hechos ya ha irrumpido de los clsets y ha crecido abiertamente con demandas poltico-sociales-jurdicas por todo el mundo y particularmente en Mxico. En verdad no se trata de priorizar una actitud sinceramente democrtica ni siquiera tolerante u anti homofbica, sino de control y de intereses politicistas con miras clientelares y/o electoreras. Lo mismo podemos decir de los polticos que no quieren perder clientes y votos y que ahora tienen congelada la iniciativa presidencial, y que ya impulsan otras supuestamente restauradores o integradoras de la familia tradicional heterosexual; situacin que, como ya vimos, es imposible, pues tanto el matrimonio como la familia naturalizados por la etapa anterior de las sociedades capitalistas occidentales, estn ya carcomidos, en crisis y molecularizados, en Mxico y en otras muchas naciones del planeta.

Por el lado del movimiento LFBTTTIQ (y en general de la liberacin sexual y del feminismo), estamos de acuerdo con la postura de Irving Radillo, pues, en efecto la radicalidad de este movimiento perdi fuerza a la par de la contrarrevolucin de finales de principios de los ochenta y ello coincidi con la llegada del VIH-SIDA y sus efectos estigmatizadores e institicionalizadores-asistencialistas y tambin con el desarrollo del mercado rosa; ambos fenmenos bien establecidos en Mxico con consecuencias despolitizadoras54. Por ello es que con la lucha por los derechos al matrimonio igualitario, a la adopcin gay y la familia homoparental va plegamiento institucional se corre el peligro de la normalizacin, el control, la cooptacin y la dependencia a los aparatos estatales y gubernamentales burgueses; adems de generar divisionismo al interior del movimiento mismo y en relacin a alianzas con movimientos hermanos como el de las mujeres, y otros sectores de oprimidos y explotados por la globalizacin capitalista posmoneoliberal. Lo que procede, entonces, es mantener la independencia o autonoma respecto de los Estados y sus instituciones y las confluencias unitarias con otros movimientos anticapitalistas55.

Vistas las cosas desde la lgica del sistema capitalista y su establishment de propiedad privada, en el fondo lo que hacen los que alaban tanto al matrimonio hetero como al igualitario es seguir apostando y reafirmando el matrimonio monogmico, monopolista, consumista y de garanta de la reproduccin de la ideologa privatizadora y mercantilista. Friedrich Engels (siguiendo a W. Hegel, K. Marx y ha antroplogos de su poca) lo plante muy claramente sealando el papel funcional de este tipo de matrimonio, su consecuente tipo de familia y sus correlaciones con el Estado para el mantenimiento del sistema burgus. Justamente el meollo de la molecularizacin, la recomposicin o el desorden e inestabilidad de las familias posmodernas es que todas ellas son variaciones, combinaciones y desprendimientos al interior de ese mismo modelo que con ello, en vez de anularse se justifica y se mono-diversifica (acordes a los tiempos posmo-neoliberales); pues los matrimonios igualitarios y las tipologas de familias homoparentales, lsbicomaternales, uniparentales, nucleares, tradicionales, uniones libres, de solteros, etc., e incluso de enlaces temporales y flexibles, as como las triangulaciones, los enredos sexo-amorosos, las separaciones y los divorcios hacen agua (o como dira Bauman se hacen liquido) por todas partes. Todos giran en torno al modelo monogmico/privado/mercantil de fachada romntica/sentimental/emocional que jura fidelidad/felicidad eterna pero que est saturado de conflictividades, psicopatas e infidelidades/infelicidades; recin particularmente agudizadas por las asfixias econmicas del capitalismo neoliberal sobre dichas dinmicas de enlazamientos y vnculos internos (dentro del matrimonio-familia) y externos (fuera de la familia). Paradigma que sigue y seguir generando los mismos vicios exclusivistas, de compra-venta, de explotacin de unos a otras (y viceversa), de consumismos, de posesiones, de envidias, de competencias, de dominios, de celos, de infidelidades y de traiciones, de romanticismos, de sadomasoquismos, de cornudos-cornudas, de etctera, in crescendo.

Subvirtiendo los matrimonios y a las familias burgueses

As, si lo que realmente se impulsara como necesidad y como derecho para superar las restricciones y crisis matrimoniales y familiares fuera trastocador y subversivo de esa lgica modlica capitalista, entonces se planteara y se luchara porque se permitieran y reconocieran abiertamente y en total libertad, uniones y enlazamientos sexo-genricos realmente plurales y opcionales (mutuo consentimiento como principio permanente56) fuera de dichas coacciones matrimoniales. Uniones de cohabitancia, de convivencia, domsticas y procreativas poligmicas, poliamorosas, multiparentales, grupales, de multilealtades y comunitarias, en los cuales se implementara y se desarrollara la co-gestin de la vida cotidiana, de la domesticidad, de la solidaridad, de la convivencia de la afectividad, de lo sexo-amoroso y de la educacin y el cuidado autogestivo y recproco de sus integrantes, especialmente de los nios en la procreacin y en su formacin. Entonces s estaramos hablando de soluciones democrticas, profundas, radicales y revolucionarias Acordes stas s a la naturaleza gregaria, colectiva, polisexual y poliamorosa-poliamistosa de los seres humanos, como lo han demostrado las investigaciones cientficas crticas de etlogos, primatlogos, paleoantroplogos, psiclogos evolutivos y como ya vimos los etnontroplogos y sus etnografas, todos ellos a partir de evidencias bio-ntropo-psico-socio-histricas y recientes.

En efecto, se necesitan propuestas, modos, experimentos y alternativas inmediatas y viables para ir dando verdaderas soluciones a las crisis, a las contradicciones y a las asfixias de la monogamia posmo-neoliberalizada de la familia burguesa actual. En este sentido no estamos de para nada de acuerdo con la frmula trascendente y difcil de Mario Campuzano (2016a) de concentrase en una buena educacin familiar, pues apuesta a tratar de re-afirmarla cuando ya est desfondada57.

Al respecto de las alternativas (para el caso de Mxico, pero no slo), el politlogo, ensayista e historiador Iln Semo plantea que una tercera va, que debera ser elegible, diferente a los matrimonios y familias tradicionales y a las igualitarias y posmodernas, son las comunidades de convivencia como parte del derecho a decidir y como opcin jurdica, pues en ellas resaltan los vnculos de responsabilidad fincados en el no matrimonio. As dice Semo: Las comunidades de convivencia no ataen slo a la unin entre iguales: ataen a todas las formas de convivencia que se hayan celebrado bajo el mismo techo durante un tiempo considerable (sean familiares, allegados, amigos, cual sea que haya contribuido a construir una forma de vida) (p. 16).

Por su parte el mdico, psiquiatra y psicoanalista Mario Campuzano (2016b) hace una sinttica recomendacin de pasada respecto a la antinomia colectividad-individualidad, cuando seala: El desafo para todos, es la posibilidad dinmica de poder entrar y salirse de los espacios compartidos, poder unirse y disfrutar la temporal sensacin de fusin y poder recuperar la individualidad para disfrutar la soledad y el trabajo (p. 10).

Para poder realizar no slo una combinacin dinmica de la unin/fusin y la individualidad/privacidad sino una coherencia responsable, gestionada y perfeccionada democrticamente de estos dos planos del ser social, en efecto -y como observa Semo-, el medio y la forma micro-macro social son las comunas y comunidades de convivencia; pero si bien es cierto que se pueden experimentar varias composiciones, resulta que tenemos ya una larga historia de ellas desde las precapitalistas (tanto las preestatales como las desarrolladas dentro de los Estados), hasta la capitalistas antiguas y las recientes. Como lo hemos estudiado (Adame, 2014), la ltima oleada de experimentacin-constitucin de ellas justamente se dio durante los aos sesenta-setenta del siglo XX (la era de la contracultura y la rebelda estudiantil-juvenil) y fueron experiencias constitutivas transformadoras e incluso revolucionarias58, sin embargo la contrarrevolucin neoliberalizadora, mediante su lgica y sus estrategias y tcticas especficas (con participacin de cientficos sociales en los planes), las ech para atrs con complicidades reaccionarias. En la actualidad se han desarrollado muchas otras experiencias colectivas y comunitarias de diversa ndole (polticas, autonmicas, de economa sustentable, etc.) pero que intentan y se proponen ser alternativas frente al periodo capitalista posmo-neoliberal actual de decadencia y superexplotacin del planeta y la humanidad. Por ello creemos que dichas comunidades junto con las domsticas, las comunidades ecolgicas, los movimientos populares, las desarrolladas dentro de la llamada economa solidaria y de multitrueques59; en su conexin y retroalimentacin enriquecedora se pueden fortalecer formas de convivencia que rompan con el matrimonio monogmico, sus taras y sus achaques y, como lo dijimos que impulsen y construyan relaciones sexogricas, de cohabitacin, consanguneas, procreativas, de gestin de los cuerpos-libidos y de la salud humana y medioambiental realmente libertarias e integrales en ambos sentidos de ser humano: lo social y lo individual.



Referencias

Adame C., Miguel ngel (2014). Crtica de la vida cotidiana y contracultura juvenil. De las calles a las comunas postfamilia, Editorial taca, Mxico, D. F.

Bellinghausen, Hermann (2016). La iglesia en manos de Norberto, 26 de septiembre de 2016, pp. 11a.

Campuzano, Mario (2016a). La familia: evolucin histrica y desafos contemporneos, en La Jornada Semanal, No. 1119, 14 de agosto, pp. 8-10.

Campuzano, Mario (2016b). en La Jornada Semanal, No. 1125, 25 de septiembre, pp. 8-10.

De la Barrera, Luis (2016). Matrimonio natural?, Excelsior, 29 de septiembre, en http://www.excelsior.com.mx/opinion/luis-de-la-barreda-solorzano/2016/09/29/1119626.

Olavarra, Eugenia (2013) (Coord.). Parentescos en plural, Editoriales UAMI y MAPorra, Mxico.

Lamas, Marta (2015). La Suprema Corte y la homosexualidad En Revista Proceso, 12 de julio, pp. 45-46.

Semo, Iln (2016). Vidas moleculares, en La Jornada, 24 de septiembre, p. 16.

Westermarck Edward (1984). Historia del Matrimonio, Editorial Laertes, Barcelona, Espaa.


Notas

1  Un Linaje es un grupo de parientes vinculados por filiacin que forman una estructura piramidal que parte de un antepasado comn, concreto y demostrable , a partir del cual se perfila la lnea de sucesin, reconocimiento, membreca y pertenencia de los miembros. En los linajes matrilineales, la lnea de filiacin y sucesin, etc., es del lado de la madre. En los linajes patrilineales de lado del padre y en los cognaticios de ambos lados complementados o alternados. Cfr. Parentesco y filiacin, definicin y funciones, reglas y grupos de descendencia, clasificacin de parientes y terminologa de parentesco, en http://b.se-todo.com/pravo/15337/index.html?page=2. Consulta 2 de octubre 2016.

2 Que a su vez deriva de matris (matriz o espacio corporal de la mujer donde se desarrolla el feto).

3 As, para defender el matrimonio tradicional heterosexual monogmico (defendido como el nico sacral y eclesisticamente vlido por la jerarqua catlica en Mxico) el actual obispo de San Cristbal de la Casas, Chiapas declar que: Los catlicos a nadie negamos que pueda cohabitar con quien quiera. Siempre lo han podido hacer, con leyes y sin ellas. Slo luchamos porque no se califique como matrimonio una unin entre personas del mismo sexo, pues la raz etimolgica de esa palabra tiene que ver con la maternidad, que es imposible, biolgicamente en esas uniones (22 de septiembre, p. 35). Siguiendo su propia lgica, observamos que el obispo Felipe Arizmendi aqu no toma en cuenta la variedad de opciones reproductivas consanguneas o por afinidad (incluyendo la adopcin) que hay actualmente para hacer madre a una cnyuge lsbica o para hacer madre o madre-padre a una o un cnyuge gay.

4 Vase http://etimologias.dechile.net/?matrimonio

5 Vase http://etimologias.dechile.net/?novia

6 Cfr. Historia del matrimonio,

7 Unin conyugal de un varn con varias mujeres.

8 Unin conyugal de una mujer con varios varones.

9 Unin conyugal de un varn con dos o ms hermanas. Por extensin tambin se denomina cuando un varn queda viudo debe o puede enlazarse con una o ms hermanas de la que fue su mujer.

10 Unin conyugal de una mujer con dos o ms hermanos. Por extensin tambin se denomina cuando una mujer queda viuda debe o puede enlazarse con uno o ms hermanos del que fue su cnyuge.

11 Es el trmino etnogrfico se designa un rito de magia simptica o simpattica (lo semejante produce lo semejante y lo que ha tenido contacto ejerce su influencia a distancia) o actos de reconocimiento del recin nacido practicada en algunos pueblos durante el embarazo y especialmente en el momento del nacimiento de un hijo, que consiste en una especie de simulacin de aspectos o sntomas del embarazo, pre-parto y del momento del parto por parte del padre (pareja o marido), que, p. e., llega a acostarse en el lecho junto al recin nacido. Ha sido interpretado fundamentalmente, pues, como un rito de aceptacin de la paternidad y de legitimacin del recin nacido. A nivel psicolgico tambin ha sido sujeto a diversas concepciones respecto a los roles simblicos femeninos y masculinos. Vase La Covada, en Nihil Novum Sub Sole http://es.antiquitatem.com/covada-matriarcado-ginecocracia-apolonio; consulta 23 de septiembre de 2016.

12 Vase, por ejemplo, http://definicion.de/familia/.

13 Vase su Nota Introductoria (1974), en Claude Lvi-Strauss y otros: Polmica sobre el origen y la universalidad de la familia, Cuadernos Anagrama, Barcelona, tercera edicin, 1982, p.6.

14 Vase Claude Lvi-Strauss: La familia (1956), en Op. Cit., p. 16.

15 Consltese Elisabeth Roudinesco: La familia en desorden, Fondo de Cultura Econmica, Buenos Aires, Argentina, 2003.

16 El libro de E. Shorter lleva el ttulo en espaol de El nacimiento de la familia moderna y fue editado por editorial Crea, Buenos Aires, Argentina. Cita en Campuzano 2016, p. 9.

17 Por ejemplo el caso del gnero no binario, tambin conocido como genderqueer, se refiere a un conjunto de identidades transgnero que agrupa a todas aquellas personas que no se sienten identificadas con lo masculino o lo femenino, Los no-binarios pueden sentirse hombre o mujer a la vez, ninguno de los dos o identificarse con un gnero durante un periodo y con otro durante otro. http://www.latercera.com/noticia/mundo/bbc-mundo/2016/09/1433-697116-9-bbc-no-soy-ni-nino-ni-nina-leo-de-10-anos-te-cuenta-que-es-ser-nobinario.shtml; consulta 23 de septiembre de 2016.

18 Ejercidos mayormente por varones por lo menos hasta 2002 en los EUA, vase Laverde http://revistas.usta.edu.co/index.php/viei/article/view/847/1128. Aunque en los ltimos 10 aos la tendencia tiende a emparejarse por el aumento de la participacin de la mujeres en el mercado, debido a la insercin de la mujeres en el mercado laboral y a las crisis de las parejas.

19 A continuacin slo una pequea muestra al respecto: El crecimiento que ha tenido la prostitucin es la manifestacin ms brutal de la descomposicin histrica del capitalismo. Desde Rusia a los pases latinoamericanos, recrudece la mafia de explotadores y rufianes y su corte de funcionarios corruptos []. Se listaron ms de 100 portales en Internet promoviendo sexo con nias y adolescentes. Los dueos de estos portales de Internet, de acuerdo con las ONGs cobran entre US $100-150 por proveer extensa informacin sobre contactos, lugares y tarifas. Hay 4 pases que estn a la cabeza de la prostitucin en el mundo, 2 estn en Amrica Latina y dos en el Sudeste Asitico. Tailandia es el pas a la cabeza en la regin, se estima que los niveles de prostitucin estn entre 300, 000 y 2.8 millones de mujeres, de ellos los nios son 33%. Las prostitutas de Tailandia viajan frecuentemente entre muchos pases asiticos. Tambin a Australia, Europa y los Estados Unidos. El mercado ms importante, digamos la industria del sexo en trminos de dinero, en la zona, es Japn donde existen 150.000 mujeres no japonesas en el negocio de la prostitucin. Ms de la mitad vienen de Filipinas 40% son de Tailandia. Adems, los japoneses son los turistas sexuales de Asia. En la ciudad de Tokio, la capital de Japn, en un rea de 5000 metros cuadrados, el turista encuentra ms de 3.500 locales dedicados al sexo y espectculos sobre sexo [].

En Amrica Latina, la estimacin de nios envueltos en el negocio de la prostitucin se estima en ms de 2 millones de nios, de acuerdo con la estadstica de la fuente antes mencionada. El pas que provee mayor afluencia de prostitutas para el mundo es Repblica Dominicana, y despus Brasil. Cuba, que haba sido considerada fuera de toda consideracin acerca de ste asunto social, es hoy llamada la Tailandia del Caribe. A partir de 1992 la prostitucin comenz a subir abruptamente. Hoy est considerada entre los pases del mundo con alto porcentaje de prostitucin. [].

El adicto al sexo, al igual que el adicto a los videojuegos o a la televisin, no nace sino que se va haciendo tras una prctica cada vez ms regular. En estas patologas [tambin llamadas desrdenes hipersexuales] es bastante frecuente observar cmo el adicto niega sistemticamente su problema, e intenta actuar sin ser visto. Los estudios ms serios reflejan que entre un 8% y un 10% de los varones puede padecer este trastorno, as como un porcentaje de mujeres considerablemente menor. Las revistas los video-clubes, los sex-shops y los telfonos erticos alimentan constantemente la obsesin por el sexo, ofreciendo regularmente nuevos productos y mayores sensaciones. Las cifras siempre son fras e impersonales, pero nos permiten hacernos una idea global sobre aquello a lo que nos estamos enfrentando. Slo en la India entre 270.000 y 400.000 menores estn siendo prostituidos en estos momentos, y cada ao 3.000 nias son obligadas a prostituirse por primera vez. En Tailandia la situacin afecta a 80.000 menores, de las cuales 60.000 no alcanzan los 13 aos de edad. En Indonesia el 20% de las mujeres explotadas sexualmente son menores de edad. La realidad es que la mayora de los nios y nias explotados termina muriendo de SIDA, tuberculosis u otras enfermedades como consecuencia de las relaciones que son obligadas a tener. En las grandes potencias mundiales como Estados Unidos y Canad se prostituye en la actualidad a cerca de 100.000 menores (20.000 en la ciudad de Nueva York). Al menos otros 100.000 son explotados en la industria de la pornografa infantil. El motor principal de la prostitucin infantil en muchas zonas es el turismo sexual, y proceden fundamentalmente de Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Australia y Japn. Segn la Organizacin Mundial del Turismo cada ao se producen ms de 600 millones de viajes tursticos internacionales. Un 20% de los viajeros consultados reconoce buscar sexo en sus desplazamientos, de los cuales un 3% confiesa tendencias pedfilas; esto supone ms de 3 millones de personas. Vase Jeimy Carolina Prostitucin y Pornografa en la era de la Globalizacin, en El rincn del vago, 2002, pp. 24- 30, 36. 47-48. disponible en http://html.rincondelvago.com/prostitucion-y-pornografia-en-la-era-de-la-globalizacion.html ; consulta 20 de septiembre de 2015.

20 El da 28 de septiembre se acaba de anunciar el nacimiento de un beb producto de un ADN combinado de tres personas: una madre, un padre y una mujer donante de vulo que fue insertado con parte del ADN de vulo fertilizado (por semen del padre) de la madre. Vase Nace beb con ADN combinado de 3 personas, La Jornada, 28 de septiembre de 2016, p. 3.

21 Mario Campuzano ofrece algunos datos del INEGI pero no dice a qu ao se refieren o la fuente exacta; dice lo siguiente: Observadas desde el nivel macro, la estructura de las familias mexicanas sigue siendo muy conservadora de acuerdo con los datos oficiales del Inegi: nueve de cada diez hogares son de tipo familiar, lo cual implica que los hogares unipersonales o de conjuntos de no parientes son una franca minora. De los hogares familiares siete de cada diez son de tipo nuclear (padres de hijos) y de familia extensa 2.8 de cada diez. No existen estadsticas sobre familias homoparentales. Las familias monoparentales, la mayora con jefatura materna, son casi el veinte por ciento del total (2016a, p. 10).

22 Vase la compilacin de estudios hecha por la antroploga Eugenia Olavarra (Coord., 2013): Parentescos en plural.

23 En Mxico, las cifras de divorcios indican que se han incrementado ampliamente, por ejemplo de 2002 a 211 crecieron en 74. 3% (Milenio, 15/10/2013, en http://www.milenio.com/tendencias/Divorcios-aumentan-ciento-Mexico_0_172182894.html). Segn cifras del Instituto Nacional de Estadstica y Geografa (INEGI), de cada centenar de matrimonios que se realizan en Mxico, 18.7 por ciento terminan en divorcio, ms del triple respecto a los 4.9 por ciento de separaciones que se registraban en 1993. Adems, en promedio, la duracin de tal vnculo social es de apenas 13.5 aos. El organismo aclar que si bien los divorcios se han incrementado en el pas desde hace 20 aos y se han reducido los matrimonios, tiende a aumentar el nmero de parejas que viven en unin libre. "Entre los aos 2000 y 2013 el monto de divorcios aument 107.6 por ciento, mientras que el de matrimonios se redujo 17.7 por ciento", precis. En cambio, "desde hace algunos aos se advierte una aumento de la poblacin que vive en unin libre. Datos del Censo de Poblacin de 1990 y de la Encuesta Nacional de la Dinmica Geogrfica (ENADID) levantada en 2014 sealan que la proporcin de personas que se unen consensualmente aument al doble, pasando de 8.3 a 16.4 por ciento, mientras que los matrimonios disminuyeron de 51.5 a 42.3 por ciento. Otra tendencia observada en este periodo es el aumento de la poblacin separada ya que su proporcin pas de 2.2 a 5.4 por ciento, es decir ms del doble"; vase De cada 100 matrimonios, 18.7% terminan en divorcios: Inegi, en La Jornada, 13 de febrero de 2016, disponible en: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/02/13/de-cada-100-matrimonios-en-mexico-18-7-terminan-en-divorcio-inegi-9684.html. Pero adems debemos considerar que hay separaciones temporales, intermitentes y reincidentes que pueden ser definitivas o no y que no se registran en las estadsticas de este tipo.

24 Revista Nexos, 1 de febrero de 2005, disponible en http://www.nexos.com.mx/?p=11411, consulta mayo de 2015.

25 24 pases han legalizado el matrimonio igualitario, la mayora de ellos en Europa. Esa unin es legal en: Holanda, Blgica, Dinamarca, Espaa, Francia, Luxemburgo, Noruega, Irlanda, Suecia, Portugal, Grecia, Inglaterra, Gales, Escocia, Islandia, Estados Unidos, Canad, Argentina, Uruguay, Brasil, Mxico (varios estados), Sudfrica, Nueva Zelanda y Colombia. Otro pas en el que ha sido aprobado es Finlandia, donde el Parlamento aprob la legalizacin en noviembre de 2014, pero slo entrar en vigor en 2017. En Eslovenia, aunque fue aprobado en marzo de 2015, el pasado 20 de diciembre fue anulado mediante un referndum popular. Sin embargo, cabe resaltar que a nivel mundial en siete pases las uniones gay siguen penadas con la pena de muerte y en 39 naciones suponen la crcel. Vase: Estos son los pases que han aprobado el matrimonio homosexual en el mundo, en El Pas.com.co, 7 de abril de 2016, http://www.elpais.com.co/elpais/colombia/noticias/estos-son-paises-han-aprobado-matrimonio-homosexual-mundo.

26 Un estudio reciente realizado en Estados Unidos por la empresa Gallup encontr que 3.4% de los adultos en ese pas se identifican como LGBT (lesbianas, gays, bisexuales o transgneros), es decir, aproximadamente 9 millones de personas []. Al hablar de nmero de personas homosexuales, es comn que se cite a Alfred Kinsey quien afirmaba que un 10% de la poblacin podra ser bisexual o gay. Sin embargo, los nmeros pueden cambiar si se consideran las experiencias sexuales versus la orientacin sexual asumida. Diferentes estudios muestran cifras muy diversas como en Gran Bretaa donde de acuerdo a la Oficina para Estadsticas Nacionales, el 4% podra ser una persona no heterosexual o en Brasil, donde de acuerdo a una encuesta de la Universidad de Sao Paolo, hasta un 10% de la poblacin que habita en grandes ciudades podra ser LGBT. Uno de los retos ms importantes en este tipo de estudios es que las personas digan la verdad, sobre todo considerando que se trata de un asunto que para muchas personas puede acarrear discriminacin si abiertamente sealan su orientacin sexual, por lo que en todos los casos, los nmeros podran ser mayores. En Mxico hay aproximadamente 79 millones de personas mayores de 15 aos, por lo que incluso tomando cifras conservadoras respecto al porcentaje de la poblacin como un 3%, con base a lo expresado anteriormente, estaramos hablando de que hay por lo menos 2 millones y medio de personas LGBT.

27 Segundo prrafo a la letra dice: Queda prohibida toda discriminacin motivada por origen tnico o nacional, el gnero, la edad, las discapacidades, la condicin social, las condiciones de salud, la religin, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquiera otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y la libertades de las personas.

28 Dichos Estados son: Ciudad de Mxico , Quintana Roo , Chihuahua , Coahuila de Zaragoza , Nayarit , Jalisco , Campeche , Michoacn , Morelos , Edo. Mxico y Colima prximamente estarn disponibles en los estados que sus congresos ya han votado en el pleno pero no ha entrado la ley respectiva en vigor en: Chiapas . Cfr. Matrimonio entre personas del mismo sexo en Mxico, Wikipedia, disponible en: https://es.wikipedia.org/wiki/Matrimonio_entre_personas_del_mismo_sexo_en_M%C3%A9xico, consulta, 3 de septiembre de 2016

29 Los matrimonios civiles entre personas del mismo sexo en la ciudad de Mxico, ascienden a cuatro mil 900 casos, de los cuales dos mil 599 fueron hombres homosexuales y dos mil 301 mujeres lesbianas. Los ndices de edad en el que la mayora de las parejas decidieron unir sus vidas fueron de 21 a 31 aos; 31 a 40 aos y 51 a 60 aos. En cuanto a la nacionalidad de las parejas, el registro civil inform que nicamente 983 parejas fueron extranjeros y que el resto son mexicanos de la comunidad LGBTTI. Cabe resaltar que el ndice de divorcios de este tipo de matrimonios fue de slo 1% en la ciudad de Mxico, fue ms bajo que el promedio de divorcios heterosexuales a nivel nacional. Cfr. Triunfan matrimonios entre personas del mismo sexo en Mxico, 25 de mayo de 2016, en Formato Sie7e, disponible en http://formato7.com/2016/05/25/triunfan-matrimonios-entre-personas-del-mismo-sexo-en-mexico/, consulta 23 de septiembre de 2016.

30 La editorial del 24 de septiembre (2016) del peridico mexicano La Jornada, observa que: la iniciativa presidencial que busca incluir el matrimonio igualitario en el marco legal federal, empezando por la Constitucin, no nace como gesto de buena voluntad del titular del ejecutivo ni mucho menos de una simpata personal de quien detenta ese cargo hacia las disidencias sexuales y sus derechos. Por el contrario, se trata de una respuesta del gobierno federal, por dems tarda, a las demandas de colectivos, movimientos y miles de ciudadanos que histricamente han sido atropellados sus derechos (p.2).

31 Un estudio conducido por la Universidad de Vanderbilt en el ao 2010, concluy que slo 37,8% de los mexicanos apoyaban el matrimonio entre personas del mismo sexo. Por su parte, un estudio hecho por el Pew Research Global Attitudes Project concluy que el 61% de los mexicanos estn de acuerdo con que la homosexualidad debera ser aceptada por la sociedad. En otro estudio conducido por Parametra en julio de 2013, concluy que el 52% de los mexicanos est a favor de que las personas LGBT puedan contraer matrimonio y donde slo el 23% est de acuerdo con que puedan adoptar nios. Cfr. Triunfan matrimonios entre personas del mismo sexo en Mxico, 25 de mayo de 2016, en Formato Sie7e, disponible en http://formato7.com/2016/05/25/triunfan-matrimonios-entre-personas-del-mismo-sexo-en-mexico/, consulta 23 de septiembre de 2016.

32 Aunque en recientes declaraciones dio el espaldarazo a los obispos mexicanos y a la sociedad civil en su empeo, por defender a la familia. Vase La Jornada, 26 de septiembre de 2016, p. 9.

33 Se divulg por parte de los ultraderechistas religiosos un volante donde se aseguraba que: A partir de la reforma impulsada por Enrique Pea Nieto en favor del matrimonio igualitario, cualquier hombre que se sienta mujer puede entrar en baos pblicos de mujeres, aumentarn los homosexuales porque ya se aprob, los nios desde prescolar podrn ser vestidos de nia o nio para que decidan qu quieren ser, el gobierno se gastar los impuestos para difundir anuncios contra la familia, los menores de edad podrn tener relaciones con adultos, los nios adoptados por homosexuales sern daados de por vida con trastornos sicolgicos, los libros de texto afectarn el desarrollo emocional... Vase Interpondrn amparo contra la SG por no atender denuncia, La Jornada, 11 de septiembre de 2016, p. 18.

34 Segn argument el rector de la Universidad Pontificia de Mxico (UPM), Mario ngel Flores, hay una diferencia entre ideologa de gnero (contra la que estn los grupos anti-matrimonio igualitario) y perspectiva de gnero (a la que no se oponen); sta hace referencia a la valoracin de la mujer en medio de la sociedad en igualdad de derechos ante el hombre, y aquella es el relativismo de la sexualidad humana (23 de septiembre de 2016, p. 36).

35 Irving Radillo observa: Confiada en la va legal que le otorga pasivamente algunos derechos civiles, la comunidad LGBTIQ ha actuada de forma meramente defensiva. Como respuesta a la convocatoria del FNF a la marcha nacional del 10 de septiembre, se organizaron contramarchas en lugares como la ciudad de Mxico y Guadalajara, mientras que en ciudades ms pequeas como Mrida y Colima hubo besadas pblicas a manera de protesta. Sin embargo las movilizaciones han sido muy reducidas en comparacin con las personas que salen a la calle el da del Orgullo. Por ejemplo se calcula que asistieron a la marcha del 11 de septiembre en la ciudad de Mxico alrededor de 500 manifestantes, mientras que el Orgullo de este ao en la misma ciudad congreg a 200 mil personas. Cfr. Cruces y arcoris, la ofensiva de la derecha reaccionaria y la respuesta del movimiento LGBTIQ, disponible en http://rebelion.org/mostrar.php?tipo=5&id=Irving%20Radillo%20Murgu%EDa&inicio=0. Consulta 12 de octubre de 2016.

36 Varios carteles, memes y declaraciones de los apoyadores y simpatizantes del matrimonio igualitario han hecho sarcasmo y crtica a esta familia nazarena, pues, en realidad, segn el dogma catlico, se trata de un hijo (Jess cristo) con una madre que concibi del espritu santo y cuyo verdadero padre no fue el esposo de Mara (Jos) sino Dios padre; qu tipo de familia es esa?, no se trata de una familia nuclear comn, sino realmente una familia sui generis , por tanto diversa (un hijo, que adems vivi con 12 hombres y convivi con una prostituta).

37Miles exigen que la familia sea como la de Nazaret, en La Jornada, 25 de septiembre, p. 2.

38 Segn I. Radillo el FONMX se origin en torno a la marcha del Orgullo de 2015 como una coalicin de varias asociaciones pro-LGBTIQ dedicadas al trabajo institucional y ligadas al Estado. Forman parte de l tambin las secretaras de diversidad sexual de los partidos Movimiento de Regeneracin Nacional (Morena), Partido de la Revolucin Democrtica (PRD) y Partido Revolucionario Institucional (PRI); entre las caras ms visibles de esta coalicin est Patria Jimnez, exdiputada del PRD y persona cercana al jefe de gobierno de la Ciudad de Mxico, Miguel ngel Mancera.

39 Por ejemplo Pinches jotos!, la ley del hombre no est por encima de la ley de Dios!, squense, putitos!. Vase No fuimos acarreados como el FNF, claman partidarios de la diversidad sexual, en La Jornada , 25 de septiembre de 2016, p. 3.

40 Cfr. Triunfan matrimonios entre personas del mismo sexo en Mxico, 25 de mayo de 2016, en Formato Sie7e, disponible en http://formato7.com/2016/05/25/triunfan-matrimonios-entre-personas-del-mismo-sexo-en-mexico/, consulta 23 de septiembre de 2016

41 Vase Hijos de padres del mismo sexo: estudios empricos de los ltimos 50 aos, disponible en: http://www.eldinamo.cl/pais/2012/11/21/hijos-de-padres-del-mismo-sexo-estudios-empiricos-de-los-ultimos-50-anos/; consulta 12 de septiembre de 2016.

42 Cfr. La dictadura gay: homosexuales al poder? en Horizontal comunidad, agosto de 2016, disponible en http://horizontal.mx/la-dictadura-gay-homosexuales-al-poder/. Consulta 20 de septiembre de 2016.

43 Luca Saad observ en su Facebook (24 de septiembre de 2016), sobre las letras de Juan Gabriel: Por quin doblan las campanas? El legado de Juan Gabriel sobre la imagen cultural de la mujer: Farsante, traicionera: Porque t a mis espaldas me hiciste traicin...Yo te juro por todo lo que sucedi que te arrepentirs de este mal que me has hecho. Castigadora: Oh querida, ven a m que estoy sufriendo. Yo era muy feliz, yo viva, yo viva muy bien, hasta que, hasta que te conoc, vi la vida con dolor...

Pero cuando se trata de los hombres, de todas maneras Juan se llama: Soy honesto con ella y contigo, a ella la quiero y a ti te he olvidado ya no te aferres a un imposible, ya no te hagas ni me hagas ms dao, ya no.

Problemtica, autoritaria, prescindible: Pero que necesidad, para que tanto problema, no hay como la libertad de ser, de estar, de ir, de amar, de hacer, de hablar, de andar as sin penas. Insensible: que seas muy feliz, mientras que yo te sigo amando.

44  Vase Sealan a jerarcas catlicos de tener relaciones homosexuales, La Jornada , 23 de septiembre de 2016, p. 35.

45  Vase Mala broma que me llamen gay de clset, responde Hugo Valdelamar, en La Jornada , 23 de septiembre de 2016, p. 35. Adems el prelado indic que con esta delacin que hacen a nivel pblico estn manifestando su homofobia. Qu curioso, ellos que dicen luchar contra esa aversin, exponen a supuestos sacerdotes gays al escarnio pblico, a la hoguera pblica; eso es odio. No los entiendo ellos tienen un serio problema de aceptacin de su propia persona, y por eso reaccionan con homofobia.

46 Cfr. La iglesia en manos de Norberto (26 de septiembre de 2016), p. 11a.

47 El acecho del fundamentalismo catlico en Mxico, en La Jornada, 7 de septiembre, p. 17.

48 Vase: La irrupcin de la ultraderecha catlica en Mxico, La Jornada, 21 de septiembre, p. 19.

49 Ver Las peticiones internacionales de legalizar bodas gay topan con un muro de Pan y PRI, en La Jornada, 25 de septiembre, p. 5.

50 Excelsior  29 de Septiembre de 2016 , disponible en: http://www.excelsior.com.mx/opinion/luis-de-la-barreda-solorzano/2016/09/29/1119626. Consultado 29 de septiembre de 2016.

51 Vase: Matrimonios gays dividen la crianza de hijos de forma ms equitativa: catlicas, La Jornada, 24 de enero de 2010, p.2

52 Vase Hijos de padres del mismo sexo: estudios empricos de los ltimos 50 aos, disponible en: http://www.eldinamo.cl/pais/2012/11/21/hijos-de-padres-del-mismo-sexo-estudios-empiricos-de-los-ultimos-50-anos/; consulta 22 de septiembre de 2016.

53 Vase Intenciones electorales, tras modelo conservador de familia, en La Jornada, 10 de octubre de 2016, p. 17.

54 Irving Radillo apunta que el llamado mercado rosa en Mxico deja la cifra de 71 millones de dlares al ao y ha abierto un espacio artificial en el que, sobre todo la poblacin gay masculina de clase media y alta, se siente incluida en medio de un mundo amenazante. El mercado rosa es la manera en que el capitalismo responde a la comunidad LGBTIQ, alentando el consumo que grandes ganancias a los empresarios y, al mismo tiempo, desmovilizando a un posible sujeto poltico de ruptura , art. cit, pp. 3/3.

55 se debe alentar la crtica a las respuestas legalistas a la ola reaccionaria, sealando la complicidad del Estado y sus instituciones con las iglesias. Adems, es necesario organizar a la comunidad LGBTIQ que se encuentra dispersa, fragmentada y apartada de la arena poltica por desconocimiento o porque no encuentra un espacio convincente para participar, esto quiere decir que no basta con hacer coaliciones entre las asociaciones civiles pro-LGBTIQ que ya existen, sino tener una vocacin de mayoras e ir a donde el trabajo asistencialista no ha llegado, en clave de auto-organizacin e independencia del aparato estatal. La ofensiva del FNF contra cualquier otro tipo de familia distinta a la tradicional ataca tambin los derechos de las mujeres, base de una alianza estratgica con el movimiento feminista que lucha por erradicar las violencias sexistas. Los recientes asesinatos de mujeres trans urgen a una movilizacin conjunta para frenar el odio transfbico y los feminicidios. Esta alianza no ser posible sin una revisin de las conductas sexistas al interior de la comunidad LGBTIQ, que invisibilizan las demandas propias de las lesbianas y las trans y reproduce la dominacin machista privilegiando la agenda de los hombres homosexuales. Por ltimo, es imprescindible destacar que si no se revierte el proceso de privatizacin y despojo impuesto por la aplicacin de las contrarreformas neoliberales, los derechos democrticos y sociales alcanzados no podrn ser garantizados. Para muestra un botn: el presupuesto destinado al combate del VIH-SIDA para 2017 se redujo en un 13.3%, afectando a las personas LGBTIQ seropositivas de bajos recursos, mientras que la violencia aumenta y cobra vctimas entre la poblacin trans dedicadas al trabajo sexual. La lucha por frenar la profundizacin de las polticas neoliberales implicar la confluencia con otros sectores golpeados por stas como los trabajadores, los campesinos, los indgenas y los estudiantes. Idem

56 Marta Lamas (2015, p. 46) habla que lo fundamental en el matrimonio no es la corporalidad de los cnyuges sino el tipo de relacin que se debe establecer: consensuada y responsable; empero el matrimonio monogmico homosexual u heterosexual est diseado y contiene como ncleo central constitutivo la posesin y la propiedad privada como principio ideolgico-poltico.

57 l dice seguir recomendaciones de Makarenko, el gran educador ruso post Revolucin de octubre de 1917: quien apela a la rehabilitacin de la multitud de nios abandonados, en situacin de calle o con diversas problemticas psicosociales graves. l destacaba la gran dificultad y los resultados limitados de un proceso de reeducacin y, por eso, enfatizaba la necesidad de concentrase en una buena educacin no slo escolar sino, fundamentalmente, familiar (p. 10). Pero ahora la educacin familiar no tiene asidero, a qu familia se referira?; si se trata de la familia tradicional o natural de los religiosos o a la familia romntica de los conservadores (que para el caso es lo mismo), o a las familias diversas de los posmodernistas; de todas formas slo servira para hacerle el juego al sistema.

58 Vase captulos de mi libro Crtica de la vida cotidiana y contracultura juvenil. De las calles a las comunas postfamilia, Editorial taca, Mxico, D. F.

59 Vase mi artculo Trueques y similares: Formas de intercambios antropolgicos-histricos y ahora alternativos y anticapitalistas, en la revista Rebelin: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=216915.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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