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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-10-2016

Uruguay
Neoliberales y progresistas en el reino de la austeridad

Paul Basso
Rebelin


Nada ms fcil de explicar que el ciclo progresista para los neoliberales. La demanda mundial de materias primas y alimentos, conocida como el boom de los commodities, aument los precios de los productos de exportacin. Creci la inversin y la produccin, con efectos positivos sobre las dems actividades. Aumentaron el empleo, los salarios y la demanda interna; la mayor recaudacin del estado permiti saldar la deuda externa y elevar el gasto pblico. Pero cuando la demanda externa ces y los precios internacionales cayeron, el pndulo pas a moverse en la direccin opuesta. Disminuy el ritmo de la produccin y la creacin de empleo. En consecuencia, dicen, los salarios deben ajustarse para recomponer la competitividad de las empresas y hay que reducir el gasto pblico en consonancia con los ingresos del estado.

Qu aade el progresismo a esta sencilla explicacin? Pues, la accin del gobierno. Fueron los gobiernos del Frente Amplio que orientaron la distribucin del crecimiento con la negociacin salarial, las polticas sociales y la inversin pblica. Precisamente, la oposicin le cuestiona haber despilfarrado los recursos encubriendo ineficiencias del estado y sin realizar las obras de infraestructura necesarias. Sea como sea, si los precios de los commodities explican el crecimiento de la produccin, el progresismo se atribuye su distribucin.

En efecto, los gobiernos progresistas de Uruguay caminaron sobre dos ejes. En primer lugar, una economa movida por la demanda externa y organizada en torno a empresas y sectores productivos capaces de competir en el mercado mundial, y comunicar impulsos productivos al resto de las actividades. Esto implica aceptar los vnculos derivados de los precios internacionales, que impiden un traslado directo de los costos internos, y mantener la evolucin de los precios locales dentro de los lmites tolerados por la competitividad.

El segundo eje de los gobiernos progresistas deriva del primero y consiste en aceptar la actual distribucin entre salarios y ganancia como garanta de la estabilidad poltica. El factor desequilibrante no es, desde este punto de vista, una mayor ganancia, que tiene su correlato en el crecimiento de la actividad, sino aumentos de salarios que afecten la competitividad. El Frente Amplio teme los conflictos distributivos entre los trabajadores y el capital no slo como un elemento potencialmente inflacionario, sino tambin como el factor poltico que habra conducido al quiebre institucional en el pasado. En su lugar, busca la adhesin de los trabajadores por medio de una participacin en los beneficios del crecimiento y polticas sociales de disminucin de la pobreza.

Una economa movida por la demanda externa y una estabilidad poltica asegurada por el control de los salarios son los marcos de referencia de las polticas progresistas. El Frente Amplio declara con orgullo que, contra la opinin neoliberal, se demostr que se poda crecer y distribuir al mismo tiempo. Pero cuando la demanda externa cesa y el crecimiento se detiene, concuerda en la necesidad del ajuste. El gobierno progresista pas entonces a contener el crecimiento de los salarios y limitar el gasto pblico. Neoliberales y progresistas se reencuentran en la austeridad y las diferencias polticas se trasladan a la distribucin de los perjuicios. No hay alternativa?

Paul Basso. Universidad de la Repblica

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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