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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-10-2016

El secuestro de la mente y la paradoja de internet

Jos Mara Agera Lorente
Rebelin


Este ao se cumplen diez de la publicacin del libro El secuestro de la mente. Supe de l por un alumno que me recomend su lectura hace aos, porque relacion su contenido muy atinadamente, por cierto con una de las cuestiones centrales que conforman la espina dorsal de la reflexin filosfica a lo largo de la historia; a saber: es real todo lo que creemos? Pregunta en la que se imbrican ontologa y epistemologa inextricablemente, presente ya en la alegora clsica de la caverna platnica y que en la actualidad sigue tan vigente como siempre.

El autor del susodicho libro es un psiquiatra, el doctor Fernando Garca de Haro. Al contrario de lo que pudiera pensarse por su profesin, a cuya prctica se dedic durante la friolera de ms de treinta y cinco aos, el enfoque que desarrolla de la antes enunciada pregunta no es puramente mdico, sino ampliamente filosfico, eso s, partiendo de los conocimientos disponibles sobre el cerebro y la psicopatologa, especialmente del trastorno mental que se conoce como delirio (dirase que en esto sigue a Mario Bunge, para quien de acuerdo con lo que yo mismo le o en una conferencia lo que procede es primum cognoscere, deinde philosophari). El delirio es la capacidad de creer enferma, y la creencia, en segn qu circunstancias y modos, puede acabar en delirio. En forma de eslogan el doctor Garca de Haro lo plasma diciendo que si el delirio es una creencia de origen patolgico, la creencia es un delirio de origen cultural. Tal delirio de origen cultural puede desembocar peligrosamente en fanatismo, el cual presenta rasgos que se asemejan a los sntomas caractersticos de la paranoia (lase el epgrafe titulado sectas, paranoia, fanatismo y violencia).

Todo el libro es interesante y est inspirado por un espritu proveniente tanto del amor al saber que dio vida a la filosofa en sus inicios, como de los principios que engendraron el pensamiento ilustrado. A ambos alude cuando presenta su receta contra las creencias y sus males, y que se compone de dos ingredientes esenciales: racionalidad y humanismo. Entonces puntualiza: Esta es una vieja receta que se remonta a los llamados filsofos griegos y que se contina en el Renacimiento, la Ilustracin y en la actualidad en formas muy diversas. Parece evidente que slo el pensamiento racional puede liberar al ser humano del laberinto de las creencias en el que se pierde desde el principio de su existencia sobre la Tierra.

Esa liberacin tiene asegurado su progreso? Nuestro psiquiatra parece contestar afirmativamente a esta pregunta, y halla un poderoso argumento a favor de su respuesta en el papel que otorga a las nuevas tecnologas en relacin con el combate entre racionalidad y creencias. He aqu su tesis: Las tecnologas de la comunicacin, tanto de la informacin como Internet, la televisin por satlite o los medios de desplazamiento, hacen que las culturas cerradas sean imposibles. Este mundo permeable instala al hombre en una realidad nueva, no fijada por una manera concreta y establecida mediante una creencia de origen divino. El hombre moderno no puede continuar en mundos cerrados y diferentes entre s por mucho que se empeen los custodios de las creencias. Este movimiento es imparable.

Por mi parte, tengo razones para no compartir la postura optimista del doctor Garca de Haro. La primera de ellas es de naturaleza emprica y tiene que ver con el fenmeno del terrosimo yihadista, de rpido y preocupante crecimiento, y que tiene su base en la expansin y asimilacin de creencias que pueden desembocar en el fanatismo violento. En el clarificador libro de hace apenas un ao titulado Objetivo: califato universal. Claves para comprender el yihadismo, sus autores (Eduardo Martn de Pozuelo, Jordi Bordas y Eduard Yitzhak) se dedican a un preciso y riguroso anlisis del fenmeno referido. En el captulo 7 titulado la captacin: de la mezquita a internet encontramos la diseccin de los modos y los medios de los que se sirven los yihadistas para atraer a los jvenes y convertirlos en adeptos a su causa. En una de sus pginas leemos: El elemento tecnolgico fundamental que marca un antes y un despus en el proselitismo radical gira en torno a internet, las redes sociales y las grandes redes mediticas que las organizaciones terroristas yihadistas del siglo XXI tienen a su disposicin.

Esas organizaciones cuentan con agencias de informacin que se sirven muy eficientemente del mundo virtual con dos intenciones bsicas: una es publicitaria y de propaganda; la otra es la captacin, reclutamiento y adoctrinamiento de simpatizantes de todo el mundo. Mediante la red tambin informan y entrenan militarmente a quienes convierten en armas vivientes al servicio de sus siniestros propsitos.

Los autores del libro describen, a travs de casos reales, cmo jvenes europeos por lo dems aparentemente normales que muestran indicios de predisposicin a la radicalizacin son contactados y sometidos a un autntico aislamiento cultural y lavado de cerebro sectario que en muchos casos no seran factibles y, desde luego, no seran tan efectivos sin la herramienta de internet. sta es imprescindible en el terrorismo global del siglo XXI para inocular y activar en la psique el germen del fanatismo, que requiere la comunicacin de las creencias radicales. Se trata de radicalizaciones urgentes, porque se llevan a cabo en lapsos de tiempo que se cuentan ms bien por semanas que por meses.

Hay un momento decisivo en el proceso de captacin. Tras haber conseguido atraer la atencin del potencial recluta en las redes sociales mediante mensajes generales, y una vez discriminados los ms susceptibles, los captadores los conducen a espacios virtuales ms privados. Chats, grupos de whatsapp y otros recursos nuevos diseados por los propios especialistas de la organizacin terrorista, que son objeto de menos vigilancia por parte de los grupos especializados de la polica, constituyen el espacio en el que se somete, sobre todo a los jvenes, a mensajes de gran poder seductor que, a la postre, consiguen el secuestro de sus mentes, es decir, su desconexin de todo lo que hasta ese momento conformaba su mundo. Por ltimo, llegar el contacto personal.

Como se ve, internet no es aqu la tecnologa del librepensamiento, sino, muy al contrario, el medio de cultivar y extender el fanatismo, mal que le pese al doctor Garca de Haro. Se trata de toda una paradoja que el politlogo Benjamin Barber reconoce de la siguiente forma: Estamos ante la grotesca situacin de que gente pone me gusta en sitios de la web donde se ven decapitaciones. Estamos ante el movimiento simultneamente ms moderno y ms reaccionario de la historia! Estn intentando destruir Occidente en parte debido a su modernidad y su tecnologa pero al mismo tiempo son creaciones de la tecnologa moderna, y dependen de ella ntimamente para generar miedo y odio.

No, las nuevas tecnologas por s mismas no nos salvarn del delirio latente en las creencias irracionales. Es ms, segn lo dicho hasta ahora, hay que estar alerta ante su alto poder de sugestin. El universo de las pantallas puede crear autnticos mundos solipsistas que, sin darnos cuenta, nos aslen de la realidad, ese lugar en el que nos hallamos con lo otro, y en el que hemos de convivir, lo que se hace imposible si nos enclaustramos en nuestros mundos privados.

El dilogo es imprescindible para el encuentro en el espacio objetivo de la realidad. Las redes sociales parecen, en principio, potentes recursos tecnolgicos que incrementan esa capacidad nuestra de dilogo, pero hay quien detecta una deriva contraproducente en las innovaciones relativas al procesamiento de los big data incorporadas en los ltimos aos. En este sentido va la advertencia del activista de internet Eli Pariser, que se plasma en su teora de la burbuja de filtros. De acuerdo con ella, existe una tendencia en la red de progresiva personalizacin de contenidos en los medios digitales, lo que conlleva la creacin de una realidad distinta para cada internauta. Los algoritmos de Google o Facebook muestran resultados distintos para cada usuario, en relacin a su historial de bsquedas y su comportamiento en la Red. Es por esto que la informacin que se nos ofrece a travs de estos medios es sesgada: la mecnica de los motores de bsqueda hace que slo seamos receptores de la informacin que se presupone de nuestro inters. Esos algoritmos acabarn decidiendo por nosotros qu es la realidad siempre en una senda de continua confirmacin de nuestras creencias, reduciendo as el margen para la falsacin de las mismas (para ms detalle vase el vdeo en https://www.youtube.com/watch?v=S0m_nM8Dgng).

En consecuencia, no creo que las nuevas tecnologas por s mismas tengan el poder de acabar con el efecto alienante de las creencias; pueden, incluso, potenciarlo. Es el sujeto desde la razn el que tiene que someter a esas sus creencias a juicio ponindolas constantemente a prueba. Internet y los diversos medios digitales ayudan como herramientas que expanden nuestras capacidades cognitivas y su conexin a la realidad en toda su amplitud y diversidad de detalle, quebrantando cuando corresponda, sobre todo, nuestras ms queridas expectativas sobre ella.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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