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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-10-2016

Grecia
Grecia, un pas en venta

Eleni Portaliou
Viento Sur


[El mito ms persistente en torno a la capitulacin de Syriza ante la troika es que fue una eleccin forzada. Por decirlo de otro modo, no haba alternativa a firmar el tercer memorndum, dada la correlacin de fuerzas extremadamente desfavorable a nivel europeo e internacional. Este es el nico argumento aparentemente racional que Alexis Tsipras y sus seguidores han sido capaces de dar para defender sus acciones.

Sin embargo la historia no acaba aqu. Tsipras no solo descart las alternativas propuestas por casi la mitad de su propio partido y dirigi a su gobierno a la rendicin ms espectacular jams cometida por una fuerza poltica de izquierda. Tambin acept permanecer en el poder para implantar completa y devotamente las polticas de sus antiguos adversarios. Como consecuencia, para dar credibilidad a esta versin de izquierda del argumento de que no hay alternativa, son necesarios ms argumentos interesados. El principal es que implementar todas estas medidas de austeridad va contra nuestra voluntad y hacemos todo lo que podemos para atenuar sus consecuencias negativas.

Aquellos que en la izquierda defienden a Syriza adoptan esta lnea de defensa. Entre ellos est el filsofo Etienne Balibar que, en un reciente artculo, escribe que a pesar de que Tsipras fue forzado a aceptar los diktat de los europeos, sin embargo, lucha por asegurarse de que esta poltica de austeridad y expropiacin de la riqueza nacional sea lo menos injusta para aquellos que ms han sufrido ya.

Pero la realidad del gobierno de Syriza un ao despus de firmar el tercer memorndum basta para refutar este argumento. El siguiente artculo se centra en uno de los aspectos ms importantes del actual experimento en el pas: la imposicin de un modelo de acumulacin por desposesin, no a un pas del Sur Global o de Europa del Este, sino a un miembro de la Eurozona desde su creacin y de la Comunidad Econmica Europea desde principios de los 80. Demuestra que lejos de aliviar lo que sus predecesores acordaron hacer, Tsipras y su gobierno estn llevando realmente a cabo una liquidacin de bienes pblicos a una escala desconocida desde la reunificacin alemana.

La autora de este artculo, Eleni Portaliou, es una figura ampliamente respetada en la izquierda radical griega. Arquitecta y profesora emrita de la Universidad Nacional Tcnica de Atenas, ha sido miembro durante mucho tiempo del Partido Comunista de Grecia (Interior), concejala de Atenas varias legislaturas y despus miembro del comit central de Syriza, el cual abandon en el verano de 2015. Ha sido pionera en movimientos urbanos y activista destacada contra la privatizacin de los bienes estatales griegos (Stathis Kouvelakis)]

 

La privatizacin la confiscacin de propiedad pblica por parte del capital privado es un elemento central de la globalizacin neoliberal, impuesta rutinariamente no solo por gobiernos nacionales, sino por organismos supranacionales como el Fondo Monetario Internacional, la OCDE, el Banco Mundial, el Banco Central Europeo y la Comisin Europea.

Hoy Grecia es el epicentro de la privatizacin. El tercer memorndum, firmado por el gobierno de Tsipras en 2015, permiti que la propiedad del Estado griego fuera cedida con mtodos escandalosos a compaas multinacionales y a otros Estados. El robo no es raro. La privatizacin es uno de los principios incuestionables del pensamiento econmico neoliberal, junto con el equilibrio presupuestario, la independencia del Banco Central Europeo, la prohibicin de la financiacin monetaria del dficit y los estrechos lazos con los mercados financieros. Estos principios han sido incorporados constitucionalmente al edificio europeo, codificando la apropiacin y el gasto de riqueza pblica, destruyendo el trabajo humano y socavando la supervivencia en nuestro planeta.

Propiedad pblica y deuda pblica

En Grecia, todo lo malo parece ocurrir en tradas. La estrategia de confiscacin de propiedad pblica en el pas viene dada por tres virajes en las relaciones de propiedad, impuestas por los acuerdos de prstamo y la consiguiente aprobacin de tres memorandos. Primero, a los inversores extranjeros les fueron asignados bancos a precios ridculamente bajos. En ese proceso, el sector pblico, que haba adquirido bancos en quiebra con el dinero de los impuestos y poda haberlos nacionalizado, perdi una herramienta de regulacin clave en la economa.

La privatizacin de los bancos facilit la confiscacin de la propiedad privada de empresas griegas por medio de los prstamos rojos y las acciones en poder de los bancos. Este fue el segundo viraje. La confiscacin de empresas se justific como parte de un plan de reestructuracin y consolidacin de grandes empresas para que pudiera cambiarse a los dueos de la forma ms ventajosa para los nuevos propietarios. Despus lleg la confiscacin de las pequeas y medianas empresas e inclua primeras viviendas una prdida devastadora para muchos agricultores, autnomos y pequeas empresas. Los fondos buitre ya haban iniciado adquisiciones de prstamos no rentables de los bancos.

El tercer viraje fundamental en el rgimen de propiedad tiene que ver con la confiscacin de propiedad pblica con el propsito de ponerla al servicio de la supuesta deuda pblica. Para entender este viraje es necesario examinar primero la validez de las afirmaciones sobre la deuda pblica del pas, la justificacin para confiscar la propiedad pblica.

Cul es la conexin entre privatizacin y deuda pblica?

En Europa, como en Amrica, el verdadero epicentro de la crisis de 2008-2010 es el sector bancario y el dinero pblico que se le prest para evitar su bancarrota, lo que llev a pases como Grecia a la bancarrota. La deuda pblica no es la deuda de las sociedades. Es la deuda del sistema bancario global, que colaps debido los movimientos especulativos incontrolados del capital financiero. El sistema bancario fue asistido con dinero pblico, mantenindolo con vida a lo largo de la crisis y hoy contina operando exactamente de la misma manera en que lo haca antes del colapso.

La naturaleza de este mecanismo no es un secreto. La Comisin de la Verdad sobre la Deuda Pblica de Grecia (julio de 2015) calific la deuda de ilegtima, odiosa, ilegal. Es tambin insostenible, llegando a cerca de los 300 000 millones de euros. Segn dicha Comisin [] la insostenibilidad de la deuda pblica griega ha estado siempre clara para los lderes internacionales, las autoridades griegas y los medios del sistema. Sin embargo, en 2010 las autoridades griegas, junto con los gobiernos de la Unin Europea, conspiraron contra la reestructuracin de la deuda pblica con el objetivo de proteger las instituciones financieras. Los medios ocultaron la verdad al pblico, pretendiendo [] que el rescate abarcara a toda Grecia y no slo a los bancos [] creando una narrativa que estaba dirigida a presentar a la poblacin griega como si mereciera, de algn modo, el maltrato de los acreedores.

Adems, la suma asignada por los programas de rescate (memorandos) de 2010 y 2012 fue controlada desde el extranjero por medio de complejos planes que excluan cualquier autonoma financiera. Los prestamistas determinaban de forma estricta la asignacin de los prstamos para cumplir los objetivos del rescate, del cual solo una pequea fraccin, menos del 10 %, iba dirigida a satisfacer el gasto pblico vigente. El pueblo griego es consciente de este mecanismo. Por ello, la consigna de protesta en las movilizaciones excepcionalmente amplias y combativas de 2010-2012 fue: No debemos nada. No venderemos nada. No pagaremos.

Soberana

Un Estado soberano tiene derecho a rechazar la confiscacin de sus bienes claves. Michael Hudson, profesor de economa en la Universidad de Misuri y asesor de numerosos gobiernos, dice: Ningn Estado soberano puede ser privado de sus bienes pblicos. No es solo una transgresin contra la democracia; supone un rechazo de la definicin de Estado soberano segn la legislacin internacional. As que es algo ms serio que un ataque a la democracia. Es una guerra intraeuropea.

La realidad es algo ms compleja. Segn la Consejera de Estado Mara Karamanof (y presidenta de la Cmara de Medio Ambiente y Sostenibilidad), los bienes pblicos pueden dividirse en tres categoras. La primera incluye la propiedad que por su propia naturaleza est esencialmente vinculada a los objetivos pblicos fundamentales de soberana nacional y desarrollo sostenible (defensa, seguridad, elementos esenciales de ambiente natural y cultural, energa bsica, infraestructura de transportes, etc.).

La segunda categora incluye la propiedad que sirve a los objetivos pblicos que constituyen el Estado social moderno y parte de la infraestructura necesaria para proporcionar los correspondientes servicios pblicos (hospitales, escuelas, edificios pblicos, cuarteles, etc.).

La tercera categora incluye la propiedad inmobiliaria pblica, que es claramente propiedad privada del sector pblico. Solo esta tercera categora puede, en ciertas condiciones, ser cedida a ciudadanos privados y siempre de acuerdo con los procedimientos determinados por el Estado soberano y no por organizaciones extraterritoriales, como, hasta cierto punto, el Hellenic Republic Asset Development Fund (HRADF) y en mucho mayor grado, el superfondo de privatizacin recientemente formado, Hellenic Company of Assets and Participations, S.A. (HCAP) para la confiscacin de la totalidad de la propiedad pblica, bajo control y direccin directa del Banco Central Europeo y la Comisin Europea.

Adems, la gestin de la concesin de los bienes del Estado, cuya asignacin est permitida constitucionalmente, es responsabilidad exclusiva del Estado, en este caso, del Estado griego. En relacin con el HRADF, el eminente experto constitucional George Kasimatis ha declarado que el Fund for Denationalizing Private Property, se le llame como se le llame, es una institucin ilegal y criminal porque viola la soberana nacional en relacin con la gestin de la propiedad pblica y provoca un dao econmico incalculable al Estado.

La primera ola de privatizaciones

La naturaleza ilegal de la cesin/confiscacin de propiedad pblica en Grecia se mantiene. Hasta ahora el robo se perpetraba por medio delHellenic Republic Asset Development Fund (HRADF), que fue instituido por medio de la Ley de Memorndum 3968/2011 con la idea de que los ingresos de su actividad se dedicaran exclusivamente a pagar la deuda pblica del pas.

Paso a paso, un nmero cada vez mayor de bienes pblicos han pasado a ser posesin del HRADF: cerca de 35 puertos, cerca de mil parcelas de propiedad pblica inmobiliaria (entre ellas el aeropuerto Hellinikon y el hotel Asteras Vouliagmenis, spas, zonas de camping, hoteles Xenia, edificios ministeriales, edificios de administracin pblica, etc.), docenas de propiedades en el extranjero, docenas de monumentos clasificados y no clasificados, carreteras nacionales, cuarenta aeropuertos, instalaciones militares, gas natural, la industria de defensa (Hellenic Defense Systems S.A., Hellenic Vehicle Industry S.A.), petrleo (Hellenic Petroleum), numerosas playas y zonas costeras que suponen cientos y miles de hectreas de tierra, humedales, ferrocarriles (TRAINOSE S.A., EESSTY S.A. [Compaa Griega de Mantenimiento de Material Rodante del Ferrocarril], oficinas de correos (ELTA) y empresas con fines de lucro.

El despojo por medio de la HRADF no procedi con la rapidez deseada por las as llamadas instituciones de la eurozona antes de la llegada del gobierno Syriza-ANEL. Se dieron movilizaciones, exista el recurso a tribunales constitucionales y, en muchos casos, la fiscala entabl juicios por delitos econmicos.

La luz verde

La firma del tercer memorndum en julio de 2015 desencaden un ataque ms amplio por parte de las instituciones europeas. Y el mes pasado se cre un nuevo superfondo de privatizacin (el HCAP). El HCAP ser la cuarta parte de una ley llamada Provisiones urgentes para la implementacin del acuerdo para alcanzar los objetivos fiscales y reformas estructurales y otras provisiones (artculos 1847-223). No pertenece al pblico ni al sector pblico y no se le aplican las previsiones sobre las empresas pblicas, a menos que esta ley lo declare explcitamente.

El HCAP opera de acuerdo a las reglas de la economa privada y en inters pblico con propsitos especficos, definidos como: primero, pago de la (supuesta) deuda pblica; y, segundo, contribucin a los fondos para la poltica de inversin del pas, completamente controlada por las instituciones europeas, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM) y la Comisin Europea. La mitad de los beneficios de la compaa est destinada a pagar la deuda mientras que el beneficio remanente se usa en las inversiones del HCAP de acuerdo con las provisiones expuestas en los artculos de la ley.

La compaa se cre por un periodo de 99 aos, pese a las estimaciones iniciales en torno a 35 aos. Por ponerlo en perspectiva, el periodo del HRADF era solo de 6 aos. La Unin Europea ha declarado efectivamente que posee el futuro de Grecia. El estatuto legal del HCAP le ha permitido tambin subsumir otras entidades como sus filiales directas: el Financial Stability Fund (HFSF), el Hellenic Republic Public Asset Development Fund (HRPADF), el Public Properties Company (PPCo S. A.), el Public Holdings Company S.A.; el HCAP tiene derecho a establecer otras filiales, as como a alcanzar sus objetivos.

Todos los principales bienes pblicos del Estado, una pequea parte de los cuales ms all de las concesiones actuales fueron asignados al HRADF, son transferidos a la nueva compaa. Por lo que respecta a la recientemente formada Public Holdings Company, poseer el remanente de las acciones del Estado griego en las empresas pblicas y gestionar estas acciones de acuerdo con las mejores prcticas internacionales y las directrices de la OCDE.

Las empresas pblicas controladas por la Public Holdings Company son objeto de una supervisin adecuada, segn las reglas de la legislacin europea y nacional. Registradas en virtud de los estatutos del Public Holdings Company, las acciones de las empresas pblicas son trasferidas automticamente, sin consideracin, a esta compaa. La propiedad y posesin de todos los bienes muebles e inmuebles pertenecientes al estado griego y gestionados por el Public Holdings Company segn la ley 2636/1998 son transferidas automticamente al HCAP, sin consideracin, con la sola excepcin de las reas naturales protegidas, para ser directamente gestionadas por la compaa de reciente formacin.

La supervisin de esta acumulacin de riqueza pblica quedar a cargo de una junta de cinco miembros, tres de los cuales son seleccionados por el Estado griego con la aprobacin de la Comisin Europea y el Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM) y dos miembros, incluyendo el presidente de la junta, son seleccionados por la Unin Europea y el ESM, con la aprobacin del ministro de finanzas. El superfondo y sus filiales directas, exceptuando el FSF y el HRADF, tienen un gran margen para explotar sus nuevos bienes. Pueden venderlos o transferir los derechos sobre los mismos a sociedades limitadas o annimas o vender las acciones a terceros.

Las relaciones laborales y los derechos del personal que trabaja en estas antiguas empresas pblicas ser vern tambin profundamente alterados. El HCAP y sus filiales directas pueden contratar personal con contratos de empleo privados por tiempo definido o indefinido. Pueden tambin desplazar a trabajadores transferir forzosamente a trabajadores cuyas compaas del sector privado o cuyas acciones de compaas sean transferidas a la HCAP o a una de sus filiales o transferir empleados del HCAP a una de sus filiales o entre filiales. Finalmente, la HCAP est autorizada para contratar personal del gobierno, de entidades pblicas o del sector pblico para trabajar para ella o para una de sus filiales.

La completa rendicin de los bienes del Estado griego a instituciones extraterritoriales por medio de procesos carentes de control por parte de las instituciones electas se dio virtualmente de la noche a la maana, publicndose el borrador de la ley con tan solo dos das de antelacin. Los textos de los acuerdos fueron elaborados ad hoc por las instituciones y ratificados por los lacayos parlamentarios griegos.

Quin posee el aire?

La confiscacin de los aeropuertos regionales del pas y del antiguo aeropuerto Hellenikon dan una idea de la envergadura del robo que est teniendo lugar. La cesin de catorce aeropuertos regionales Salnica, Corf, Zante, Aktion, Kavala, La Canea, Rodas, Cos, Santorini, Miconos, Scathos y Samos es casi completa, a pesar de un significativo movimiento de protesta en las comunidades locales y de la naturaleza ilegal de la cesin.

Desde el comienzo hay un gran nmero de problemas jurdicos. Segn la constitucin griega es ilegal ceder estos aeropuertos pblicos. Hay tambin un conflicto de intereses potencial, porque Lufthansa (que pertenece al Estado alemn) es un asesor tcnico del sector pblico griego y es tambin partcipe del consorcio al que los aeropuertos estn siendo cedidos, violando las normas internacionales y de la UE sobre transparencia, imparcialidad y libre competencia.

Adems, la seccin econmica del acuerdo es escandalosa. El consorcio har un pago nico al Estado griego de 1 234 millones de euros, lo que corresponde a tres aos del ingreso neto que recibe el Estado griego de los aeropuertos. Si se descuentan los 520 millones de euros que elNational Strategic Reference Framework (NSRF) ha destinado a las obras de Salnica y La Canea que el Estado tena que pagar, la suma se reduce entonces a 714 millones. La renta anual que paga Fraport por los 14 aeropuertos es de 23 millones de euros, lo que equivale a la facturacin anual solo del aeropuerto estatal de Corf.

En los cuarenta aos de duracin del contrato, el consorcio ganar 22 000 millones de euros y devolver al Estado griego 3 850 millones de euros. Si la cesin de estos aeropuertos econmicamente slidos sigue adelante, puesto que sufragan otros 18 aeropuertos ms dbiles econmicamente, el Estado se ver obligado a mantener a estos 18 aeropuertos, o a cerrarlos, con trgicas consecuencias para las comunidades locales, particularmente en las islas.

Otro tema igualmente grave es el control de la aviacin y del sector turstico por el capital alemn. Teniendo en cuenta la enorme concesin del aeropuerto de Atenas a la constructora Hochtief, el Estado griego perder la capacidad de planificacin del transporte areo (de servicio a comunidades locales, refuerzo poltico de regiones especficas, desarrollo turstico, etc.), siendo ello un pilar central de la capacidad del pas para estructurar su economa.

La Federacin de Asociaciones de la Hellenic Civil Aviation Authority ha presentado un plan de desarrollo para modernizar los aeropuertos y aumentar los ingresos que se generan. Su informe es devastador: los bienes pblicos estn siendo literalmente regalados cuando existe una alternativa viable. Pero incluso si el precio fuera ventajoso, no se deben hacer concesiones. Un Estado sin bienes pierde su soberana. Se convierte en un protectorado, como lo es hoy Grecia.

En el caso de los bienes inmuebles pblicos del antiguo aeropuerto Hellenikon y la playa de Agios Kosmas, hay serios problemas legales y de orden constitucional que le fueron sealados, mediante una comunicacin no judicial, al primer ministro Tsipras y al ministro de finanzas Tsakalotos por cuarenta ciudadanos encabezados por Manolis Glezos y por el miembro del parlamento europeo, Nikos Chountis. La supuesta inversin en Hellenikon supone la confiscacin de ms de seis millones de metros cuadrados de terreno pblico de inmenso valor ecolgico y econmico, con procedimientos inconstitucionales y probablemente ilegales.

El Fiscal del Estado para Delitos Econmicos, Ioannis Dragatsis, ha iniciado investigaciones sobre el bajo precio por el que estas concesiones fueron obtenidas y el Comit de Peticiones est examinando un informe sobre las violaciones de la ley europea. La sociedad de inversin elegida, Lamda Development, ha adquirido derechos sobre el suelo durante 99 aos y el 30 % de la plena e indivisa posesin y propiedad. Esta es una patente apropiacin de propiedad pblica.

Segn el plan Norman Foster complementario al contrato, en Hellenikon se crear una nueva ciudad privada cerrada de 27 000 habitantes, que abarcar entre 3 y 3,6 millones de metros cuadrados. Entre sus usos habr diferentes tipos de complejos residenciales, instalaciones tursticas, un casino con instalaciones complementarias, edificios de oficinas, zonas de comercios al por menor, complejos universitarios privados y otros edificios con fines educativos, culturales, y deportivos. Esta ciudad autorreferente ofrece una amplia gama de servicios, pero asla a los que viven all y opera de forma antagnica respecto de las zonas vecinas con centros econmicos activos en los municipios prximos, creando nuevas zonas amplias de espacios de oficinas, comercios, etc. Es de hecho una ciudad privada, con servicios pblicos y funciones de uso comn financiadas por el Estado griego.

La ciudad es tambin un desastre ecolgico en potencia. La cuenca de tica, ya saturada por estructuras humanas, necesita adaptarse al cambio climtico, no desarrollarse ms y ya se ha generado una burbuja inmobiliaria en la costa y otros municipios vecinos. En virtud de algunos de sus rasgos econmicamente beneficiosos, la nueva ciudad privada atraer a consumidores de la poblacin residente en los municipios vecinos y de toda la cuenca, daando an ms la ya encogida actividad econmica de tica. Los nuevos edificios de oficinas, los centros comerciales y otras tiendas del eje de la avenida Vouliagmenis, junto con la construccin de centros residenciales del plan Foster, inundarn el mercado inmobiliario actual y puede llevar a las empresas existentes a la quiebra.

Se crearn nuevos empleos, mal remunerados e inseguros, sobre las ruinas de pequeas y medianas empresas constructoras, comerciales y tursticas, trabajos por cuenta ajena y por cuenta propia e ingresos complementarios del alquiler. Una gran zona de construccin estar en funcionamiento durante dcadas, creando un lastre permanente tanto para las funciones de la ciudad como para la vida de los residentes, por no mencionar al sector turstico. El terreno del tica ser aplastado bajo una enorme capa de cemento.

Privatizando, subsidiando

La apropiacin de Hellenikon est teniendo lugar en nombre del pago de la deuda pblica, pero muy poco dinero acaba en el agujero negro de los 321 000 millones de euros. Segn los expertos de la Cmara Tcnica, el valor de inversin de Hellenikon es de 3 000 millones de euros, pero solo se desembolsan 576 millones a su valor actual. Segn dos recientes informes encargados al Fiscal del Estado para Delitos Econmicos, Ioannis Dragatsis, el valor actual de Hellenikon es cuatro veces ms alto que la suma pagada y el precio al valor actual que ha de pagar la compaa inversora es al menos dos veces y media ms bajo, sobre la base del valor actual de Hellenikon.

En cualquier caso, la magra suma adquirida ir destinada a pagar la deuda. Pero se exigir al gobierno griego que pague directamente 134 millones de euros para la reubicacin de los servicios pblicos alojados en Hellenikon, as como el coste de soterrar la avenida Poseidonos y que, desde el primer da de la creacin de la nueva ciudad, lleve a cabo la operacin y mantenimiento de espacios abiertos y el parque, los proyectos de planificacin pblica e infraestructuras, edificios comunes y servicios por medio de la institucin de un cuerpo administrativo especial.

El Estado griego est cediendo tambin el Centro Olmpico de Vela Agios Kosmas y otras instalaciones olmpicas de alto valor econmico. En otras palabras, el Estado griego est siendo penalizado por la inversin que ha de implementar usando no los propios recursos de un particular, sino por medio de prstamos a los mismos bancos que rechazaron proporcionar liquidez a la pequea y mediana empresa.

Resistir la liquidacin

Los movimientos que luchan contra cada caso concreto de confiscacin en particular, cuando afecta a los bienes y servicios bsicos del Estado afrontan unos desafos enormes. Entre sus oponentes se incluyen las instituciones europeas que imponen las polticas neoliberales, el gobierno de Syriza-ANEL, la oposicin y la oligarqua nacional. Pero merece la pena librar las luchas como parte de un proyecto ms amplio de desafo y probablemente de derogacin de los compromisos del memorndum, de recuperacin de la soberana del pas y de restablecimiento de las instituciones democrticas, que han sido suspendidas por medio del golpe institucional impuesto por la eurozona y el euro.

Por medio de estas movilizaciones, se han esclarecido dos elementos clave: la supresin de la democracia y de la soberana nacional y la exigencia de cancelacin o al menos de reestructuracin radical de la deuda, en cuyo nombre, por medio de acuerdos de prstamos y memorandos, se estn confiscando los bienes tanto del Estado como de los ciudadanos griegos.

Hay, por tanto, una amplia convergencia sociopoltica en torno a objetivos generales, que constituyen las condiciones fundamentales para la supervivencia del pas, para la recuperacin de la produccin y para la reconstruccin social. El lastre de una deuda ilegtima, odiosa e ilegal es el factor clave que se halla tras la abolicin de la autonoma de la democracia griega y de su capacidad de decisin, el factor que est reduciendo el pas a un estado de protectorado, o de lo que algunos llaman una colonia de deuda. Ser conscientes de esta realidad y de cmo est afectando a la gente comn de Grecia tiene el potencial de dar vida a un contramovimiento poltico y social. Esto es lo que estamos luchando por crear.

Traduccin: Viento Sur

Fuente: http://www.vientosur.info/spip.php?article11799




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