Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-10-2016

La subordinacin del PSOE al PP afianza la hegemona de la derecha espaola por un largo perodo

Jess Snchez Rodrguez
Rebelin


Finalmente se cumpli el pronstico con ms posibilidades y la direccin provisional del PSOE se inclin mayoritariamente por la abstencin para facilitar la investidura de Rajoy a finales del mes de octubre. El camino ha sido tortuoso al menos desde los resultados de las primeras elecciones celebradas en diciembre de 2015. En el camino, los dirigentes partidarios de facilitar la investidura de Rajoy han necesitado hacer dimitir al secretario general, elegido directamente en primarias por los militantes, rechazar la celebracin de un congreso antes de la investidura del lder del PP como presidente del gobierno, y ningunear las distintas expresiones de la militancia para oponerse a la abstencin decidida por los principales dirigentes y barones socialistas.

Todo ello ha sido posible porque en el fondo no exista en el PSOE un enfrentamiento interno abierto en torno a diferentes proyectos y programas, con dos sectores claramente identificados en torno a lderes y propuestas claramente diferenciadas. Hay que recordar que el dimitido secretario general, Pedro Snchez, fue el candidato del aparato en las primarias de 2014 para enfrentar al otro candidato con posibilidades, Eduardo Madina, quin en esta ocasin vot a favor de la abstencin para la investidura de Rajoy. Igualmente, tanto Snchez como su principal opositora en el interior del PSOE, la presidenta andaluza Susana Daz, se inclinaron por elegir como socio de gobierno al mismo partido, Ciudadanos, con la diferencia de que en Andaluca esa alianza si posibilit la formacin de un gobierno socialista, y a nivel estatal la aritmtica no permiti un gobierno PSOE-Ciudadanos. Est opcin se basaba en otra coincidencia previa, la del rechazo frontal a formar un gobierno de progreso con Podemos. Estas opciones de alianzas a favor del nuevo partido de la derecha y de rechazo al de izquierdas llevaban irremediablemente a facilitar finalmente algn tipo de gobierno al PP dados sus resultados electorales.

Inevitablemente, la inclinacin mayoritaria de la direccin del PSOE por la abstencin facilitadora de la investidura de Rajoy se traducir en tensiones crecientes en aquellas comunidades dnde el PSOE est gobernando con el apoyo de Podemos o IU, tensiones que evolucionarn segn la posicin del PSOE ante las diversas iniciativas legislativas del prximo gobierno del PP.

La actual decisin de la direccin socialista es coherente con la propia trayectoria del PSOE al menos desde los aos de la transicin. Trayectoria que est jalonada por momentos claves en los que ante determinadas decisiones trascendentales el PSOE siempre se comport en el mismo sentido que el actual. Sin ser exhaustivos podemos sealar los siguientes hitos: Renuncia al marxismo tras la retirada de Felipe Gonzlez como secretario general para doblegar la resistencia a dicha renuncia. Posicionamiento a favor de la permanencia en la OTAN en el referndum celebrado en 1986, despus de que el PSOE ganar las elecciones de 1982 con el engaoso slogan de OTAN, de entrada no. Ruptura del modelo de relaciones histricas del PSOE con la UGT debido a la reforma laboral llevada a cabo por el gobierno de Felipe Gonzlez, que fue respondida en 1998 con la primera y mayor huelga general del actual perodo de democracia. Implicacin del gobierno socialista en una poltica de terrorismo de Estado para responder al terrorismo etarra y que se sald con la condena judicial de altos cargos del gobierno socialista sin que nunca se llegase a dilucidar judicialmente la responsabilidad ltima y mxima de dicha poltica. Giro neoliberal del ltimo gobierno Zapatero en 2010 ante el agravamiento de la crisis econmica, que le supondra la segunda huelga general a un gobierno socialista.

La actual decisin de los dirigentes socialista representa, pues, un jaln ms en una trayectoria que otros partidos socialdemcratas europeos ya han culminado en otros momentos, el de alcanzar una alianza de gobierno con un partido conservador. Incluso han ido ms all de este tipo de alianzas y, como en el caso de Austria, la socialdemocracia no ha tenido reparos para gobernar en coalicin con la extrema derecha del FP en los gobiernos regionales de Corintia y Burgenland.

El problema para el PSOE es que esa coyuntura se alcanza en un momento y condiciones muy desfavorables, primero porque tiene que permitir el gobierno de un partido como el PP caracterizado por la aplicacin en la legislatura anterior de unas duras medidas neoliberales y minado por los casos de corrupcin y, en segundo lugar, porque por primera vez en el actual perodo democrtico se encuentra con una fuerte competencia a su izquierda que amenaza con reducirle a un papel poltico secundario. Esta es la razn de un comportamiento tan irracional como es el de permitir un gobierno de la derecha sin exigirle nada a cambio. El PSOE no completa la trayectoria de otros partidos similares europeos negociando las condiciones de un gobierno de coalicin con la derecha, sino simplemente permitiendo gobernar al PP con su programa, e intentando jugar un papel imposible, permitir un gobierno de derechas y ser su oposicin.

No es la primera vez que el PSOE se encuentra atravesado por graves contradicciones y problemas internos, pero si la primera vez que siente el peligro de ser desplazado a un papel secundario y de correr el peligro de otros partidos similares en Europa como el PSI o el PASOK. Sin embargo, tampoco debemos fijarnos exclusivamente en la suerte corrida por unas u otras siglas, la cuestin ms de fondo es la existencia de condiciones polticas y sociales que hacen que la socialdemocracia despus de desaparecer con unas siglas reaparezca con otras, como ha ocurrido en los casos mencionados, con su reproduccin en el Partido Democrtico en Italia o en Syriza en Grecia.

Es difcil predecir si el PSOE ha entrado en un declive definitivo que le site como un actor secundario en el panorama poltico espaol, pero la posibilidad de que esta situacin se materialice se basa en dos hechos claros. El primero es la intensa prdida de apoyo electoral en los ltimos aos. Con un censo electoral diez millones inferior al actual, el PSOE dio el gran salto en 1982 consiguiendo algo ms de diez millones de votos; con altibajos mantuvo durante 17 aos un listn que oscil entre los siete y nueve millones de votos y luego en los siguientes ocho aos perdi otro milln; el techo ms alto lo alcanz en el perodo 2008-9 con Zapatero, cuando alcanz los once millones, para despus en dos cadas bruscas llevarle a perder la mitad de aquellos votos en las ltimas elecciones. El segundo hecho es la aparicin de un actor poltico potente a su izquierda que cambia drsticamente sus posibilidades de recuperacin, ya no se trata de unas organizaciones a su izquierda, primero el PCE y luego IU, con un techo electoral bajo que eran incapaces de disputarle su hegemona, ahora dicha hegemona est claramente puesta en cuestin por Podemos.

A pesar de que el ltimo gobierno de Rajoy llev a cabo una dura poltica de austeridad y sufri fuertes contestaciones sociales, y de que el PP est asolado por los casos de corrupcin, la derecha espaola no solo ha conseguido mantener el suficiente apoyo electoral para mantenerse como opcin de gobierno, sino que ha conseguido subordinar al PSOE imponindole su alejamiento de Podemos e impidiendo as cualquier posibilidad de un gobierno de progreso alternativo al del PP. En esta ltima jugada ha destacado el papel jugado por el diario El Pas, que ha vuelto a sacar a la superficie su capacidad de influencia entre los dirigentes del PSOE [1].

De esta manera, el PSOE ha quedado subordinado al PP en una situacin que le empuja, si no quiere provocar unas nuevas elecciones - argumento principal de los socialistas para abstenerse y permitir la nueva investidura de Rajoy-, a apoyar, negociando o no, las diferentes medidas y leyes que vaya proponiendo el nuevo gobierno de derechas. La alternativa a esta situacin, la ruptura de la subordinacin, provocando nuevas elecciones, y el acercamiento a Unidos Podemos para presentar una alternativa de gobierno, solo podra alcanzarse mediante un terremoto interno en el PSOE que apartase el actual equipo dirigente en favor de otro totalmente diferente, de lo cual no existe la mnima seal de existencia en su seno.

Si la derecha espaola obra con un poco de inteligencia no buscar desgastar ms al PSOE, sino prolongar el mximo tiempo posible el actual equilibrio de fuerzas entre los socialistas y Podemos y, de esta manera, poder alcanzar el doble objetivo de mantener subordinados a los primeros y aislados a los segundos, asegurndose, as, un largo perodo de gobiernos de derechas.

Nota:

[1] Entre otros trabajos y artculos que han tratado sobre esta capacidad de influencia e intromisin se puede revisar el titulado El Grupo Prisa 'bombardea' La Moncloa, http://www.publico.es/actualidad/grupo-prisa-bombardea-moncloa.html

Se pueden consultar otros artculos y libros del autor en el blog: http://miradacrtica.blogspot.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter