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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-10-2016

La aldea etope de la igualdad

Xabier Aldekoa
La Vanguardia


La anciana tiene la mirada serena. Viste una tnica blanca con arreglos lilas en la cabeza y observa la vida desde un rincn de una habitacin de adobe limpia y ordenada. En la pared un bastn aguarda al paseo matinal. Sonre tmida cuando nota la presencia de extraos y saluda con la misma paz con la que unos segundos atrs miraba al horizonte. Ella es una de las siete ancianas de una anomala genial: una residencia de la tercera edad gratuita en una aldea rural del norte de Etiopa. En una regin pobre, donde las dificultades econmicas lastran la calidad de vida de los ancianos, aqu las mujeres octogenarias reciben cuidados, comida y ropa limpia de los vecinos, que las cuidan como un tesoro. No es la nica rareza genial del lugar: Awra Amba, una aldea fundada hace 45 aos en tierra amhara, cerca de Bahar Dar, es un proyecto de convivencia basado en el trabajo comunitario, la democracia asamblearia, la ausencia de religin y la igualdad entre sexos. Y funciona: los 494 habitantes de Awra Amba, que se distribuyen las ganancias del trabajo en comn, reciben a cambio alojamiento, educacin, salud e incluso han creado un sistema propio de seguridad social para cubrir necesidades especficas de sus miembros. La aldea se ha convertido en un ejemplo tico aplaudido y estudiado por oenegs y el Banco Mundial, adems de despertar la curiosidad de turistas y locales: desde el ao 2002, 62.000 etopes y ms de 13.000 extranjeros se han acercado a la aldea para conocer ms sobre la utopa etope de Awra Amba.

El origen de la idea est en un granjero idealista. Cansado de los estrictos cdigos sociales de la Etiopa rural, donde la religin dirige los destinos de los hombres, un joven campesino llamado Zumra decidi crear una sociedad con sus propias normas. No fue una ruptura fcil: su mujer le abandon, su familia lo consider un enfermo mental y fue encarcelado durante meses. El joven Zumra persever, encontr a un pequeo grupo de personas que pensaba como l y consigui un pequea tierra donde fundar Awra Amba en 1972. Zumra, que vive en la aldea en una casa como las de los dems vecinos, explica qu le empuj a romper los moldes de la sociedad etope.

Quera vivir en un lugar donde las mujeres y los hombres vivieran como iguales y donde todos los nios pudieran ir a la escuela. No quera que la religin y la tradicin dictaran cada aspecto de nuestras vidas. Por eso decid crear un lugar en el que todos fueran respetados por igual y se trabajara colectivamente para tener una posibilidad de salir de la pobreza. Un discurso tan revolucionario no tuvo buena acogida en una tierra tan tradicional. Los primeros aos, los pueblos vecinos los vieron como una amenaza, los atacaron y tuvieron que abandonar sus casas en ms de una ocasin.

Asnaaka, estudiante de turismo veinteaero, anuncia que los tiempos han mejorado. Las tensiones con los vecinos no slo se han reducido, ahora cooperamos con ellos y muchos vienen a tratarse a nuestro centro mdico o colaboramos en el trabajo. Tras crecer en Awra Amba e ir a estudiar a la universidad en la ciudad, Asnaaka ha decidido regresar a su aldea para hacerla crecer. Le gusta la humildad y la paz del lugar. l es uno de los encargados de recibir a los visitantes y explicarles los valores y normas de la comunidad. Pasea a los curiosos por un pequeo museo con los valores de la aldea escritos en la pared La mayor angustia en la vida es no poder ayudar a alguien que lo necesita, por la guardera o la biblioteca pblicas, por un pequeo hostal para visitantes (4 euros la noche) o incluso por el taller: como las tierras donde les dejaron establecerse no son excesivamente frtiles, varios miembros de la comunidad aprendieron a tejer. Fue tambin una cuestin de orgullo. Hace aos recuerda Asnaaka decidimos que no bamos a recibir ms ayuda de las oenegs. Una organizacin humanitaria nos daba comida, pero eso nos haca dependientes, as que pedimos que no nos dieran nada ms. Gracias a eso, nos pusimos a trabajar en el taller y ahora la venta de mantas, bufandas o dems es una de las principales fuentes de ingresos de la aldea.

Segn sus clculos, el salario mnimo en Awra Amba todos cobran igual, pero ms all de las 8 horas de trabajo comunitario cada uno puede trabajar ms si quiere y ese excedente no se reparte es el doble que en el resto de la regin.

Al pasear por los caminos de tierra y entre las chozas de madera y paja, varios nios salen al encuentro de Asnaaka. Le saludan por su nombre y l los coge en brazos y reparte carantoas. Tambin hay hombres y mujeres trabajando hombro con hombro. En Awra Amba no hay trabajos de mujeres o de hombres. Si te gustan los nios, los cuidas; si eres bueno en el campo, lo trabajas, y si te gusta la gente extranjera, les explicas cmo vivimos y les das la bienvenida.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/internacional/20161020/411140100048/aldea-etiope-igualdad.html



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