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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-10-2016

El historiador Pelai Pags apunta los trazos generales del movimiento guerrillero en la 45 edicin de los Premis Octubre
El maquis, 30 aos de guerrilla antifranquista

Enric Llopis
Rebelin


Ya durante la guerra de 1936, en las zonas controladas por el ejrcito franquista se formaron los primeros ncleos guerrilleros. Se les llamaba los huidos, o los que se echaban al monte, para evitar las represalias de los insurrectos. Y permanecieron en las montaas, a menudo en una situacin de estricta supervivencia. Tal vez, explica el historiador Pelai Pags, la II Repblica cometiera el error de no incentivar estos ncleos en la retaguardia franquista, pues podan haber desempeado una tarea de desestabilizacin similar a la de la quinta columna en la Espaa republicana. Tras la derrota, a partir de 1939, los maquis continuaron existiendo, se reactivaron y agregaron a gente que no haba podido huir por la frontera. La nica manera que tenan de sobrevivir era continuar luchando contra el fascismo. En la inmediata posguerra, por ejemplo en Catalua, los anarquistas desplegaron la lucha armada contra las nuevas autoridades. Desde 1939, el grupo encabezado por Joaqun Pallars en LHospitalet emprendi acciones de guerrilla: ejecutaron al comisario jefe del distrito de LHospitalet, Jos Len Jimnez, designado por Franco para que dirigiese la represin en el rea de Barcelona. Joaqun Pallars fue detenido por la polica, acusado de llevar a cabo robos y asesinatos. En marzo de 1943 el diario La Vanguardia Espaola se haca eco de su ejecucin y la de ocho compaeros.

La 45 edicin de los Premis Octubre, que se celebran en Valencia entre el 26 y el 29 de octubre, dedican este ao un apartado la guerrilla antifranquista: Els maquis: la resistncia armada contra el franquisme (1936-1965). La organizacin de esta semana cultural y de reflexin corre a cargo de 3i4 Edicions, la Instituci Cvica i de Pensament Joan Fuster y la Instituci per al Foment de les Arts, les Cincies i la Cultura (IFACC). En la primera sesin dedicada a los maquis, el profesor de Historia Contempornea en la Universitat de Barcelona, Pelai Pags, subraya que una parte de los grupos activos en Espaa a partir de 1939 fueron enviados desde Francia por un maestro aragons y militante de la CNT, Francisco Ponzn, quien estuvo interno junto a muchos republicanos espaoles- en el campo de concentracin de Vernet dArige. Promotor de estos focos guerrilleros y de rutas de fuga entre Francia y Espaa (en las dos direcciones, por las que pasaron centenares de personas), Ponzn fue asesinado en 1944 por la Gestapo.

Mientras, en el exilio francs y bajo la ocupacin alemana, numerosos republicanos espaoles se integraron en la resistencia francesa y participaron en el maquis: anarquistas, socialistas, marxistas pero pronto destac el papel del PCE, que en noviembre de 1942 constituy, en Toulouse de Languedoc, la Unin Nacional Espaola (UNE) y los primeros grupos de guerrilleros, a los que denomin el XIV Cuerpo de Guerrilleros Espaoles. Se pretenda reunir al conjunto de organizaciones polticas, en un momento de gran dispersin de la izquierda, destaca el historiador cataln. Contaron, adems, con un peridico titulado Reconquista de Espaa.

Pelai Pags es autor de libros como Justcia i Guerra Civil: els tribunals de justicia a Catalunya (1936-1939); El sueo igualitario entre los campesinos de Huesca: colectivizaciones agrarias durante la guerra civil (1936-1938); Andreu Nin, una vida al servicio de la clase obrera; La Comissi de la Indstria de Guerra de Catalunya y Catalua en guerra y en revolucin, entre otros. El historiador prosigue el relato de la historia del maquis en mayo de 1944, cuando los comunistas fraguaron la Agrupacin de Guerrilleros Espaoles, al tiempo que lograron un reconocimiento no menor: el de las fuerzas (francesas) que combatan en una Francia prcticamente ya liberada. Partiendo de los grupos de guerrilleros espaoles que participaron en la resistencia a la ocupacin, el PCE plante en 1944 la accin ms ambiciosa y de mayor envergadura: la invasin de Espaa por los Pirineos. En cierto modo, sugiere Pelai Pags, recuerda el intento de invasin de la pennsula por parte de Francesc Maci (presidente de la Generalitat de Catalua entre 1931 y 1933); lo hizo desde Prats-de-Mollo (Pirineos Orientales), en 1926, durante la dictadura de Primo de Rivera.

El contexto internacional era muy favorable Alemania se rendira en la primavera de 1945- y adems el PCE contaba con unidades militares muy bien preparadas, subraya Pags. Se pensaba tambin en una respuesta favorable de la poblacin espaola. Dirigentes comunistas como Jess Monzn, que haban tenido contacto con la realidad espaola, dirigieron la invasin, bautizada como Reconquista de Espaa. Pero, apunta el historiador y docente, confundieron sus expectativas con la realidad. La operacin militar consista en que cerca de 6.000 guerrilleros atravesaran la frontera por diferentes reas del Pirineo (desde el Pas Vasco-Navarra hasta Catalua).

La accin ms audaz fue la invasin del Valle de Arn, en la que participaron en torno a tres mil antifranquistas. Pero fracas, y una semana despus del intento, el 27 de octubre de 1944, el secretario general del PCE, Santiago Carrillo, se desplaz al sur de Francia y dio la orden para que se retiraran los guerrilleros. La operacin termin con un centenar de muertos, ms de 200 heridos y una cifra similar de presos. La Operacin Reconquista se vio frustrada, pero se intensific la lucha guerrillera. El PCE envi grupos armados a diferentes zonas de la pennsula, para reforzar los focos existentes, resalta el investigador. De hecho, en buena parte del estado se extendieron las agrupaciones de guerrilleros, que adems confiaban terminada la segunda guerra mundial, en 1946-1947- en que los aliados derrocaran al ltimo reducto, junto al portugus, del fascismo europeo.

Entre los grupos de maquis que proliferaron, destac la Agrupacin Guerrillera de Levante y Aragn (AGLA), que en las zonas de montaa y con una estructura militar de brigadas, batallones y compaas, organiz sabotajes, controles de carreteras, ocupaciones de pueblos (por ejemplo Fredes y Canet lo Roig, en la provincia de Castelln, en 1947), quemas de camiones y destrucciones de trenes. En los diferentes sectores destacaron trayectorias como las de Florin Garca Velasco (Grande), en el 11; ngel Fuertes Vidosa (Antonio), en el 17; y Jess Caellas Aymerich (Carlos), en el 23, entre otros. En el periodo de mayor auge, entre 1947 y 1948, ms de 200 guerrilleros actuaban en partidas integradas por entre ocho y diez personas. El AGLA cont una publicacin propia, El guerrillero, que lleg a lanzar 5.000 ejemplares de cada nmero. Pero la dictadura franquista se ocup de la represin. En el verano de 1947 el general Manuel Pizarro fue designado responsable de la lucha contra el maquis, y en 1948 emprendi una ofensiva que supuso el inicio del fin del AGLA, apunta Pelai Pags; muchos guerrilleros comenzaron a abandonar la lucha armada. La dictadura aprob una legislacin en materia de bandidaje y terrorismo (abril de 1947), y algunos historiadores consideran que en 1947 se inicia el trienio del terror, con un incremento de la represin que recordaba a la inmediata posguerra. Pags subraya en que se declar la zona de guerra en las reas donde batallaban los guerrilleros. No slo intervino la guardia civil, tambin la polica armada, el ejrcito, la Brigada Poltico-Social y el somatn.

Uno de los hitos en la arremetida del franquismo contra el maquis se produjo en noviembre de 1949, cuando la guardia civil asalt el campamento de Cerro Moreno, en Santa Cruz de Moya (Cuenca): murieron una docena de antifranquistas. Tampoco ayud el comienzo de la guerra fra. Estados Unidos, Gran Bretaa y Francia condenaron formalmente la dictadura, pero afirmaron que no pensaban intervenir en los asuntos (internos) espaoles. As, a pesar de que hubo acciones guerrilleras en 1949, qued claro que el franquismo se estabilizara y consolidara internacionalmente. Adems algunos sectores de la oposicin imprimieron un cambio de estrategia poltica, que cuestionaba la lucha armada. En concreto el Partido Comunista, que en 1952 dio la orden de evacuacin total de las guerrillas. La situacin no era fcil, seala Pelai Pags, se haban producido deserciones y se daba la circunstancia de guerrilleros que estaban en el servicio de armas incluso desde 1936. Las dificultades para la reinsercin eran palmarias: muchos guerrilleros se negaron a desmovilizarse. El proceso gener importantes problemas dentro del PCE, subraya el profesor de la Universitat de Barcelona.

Aos despus, en septiembre de 1969, el diario ABC informaba de que entre 1943 y 1952 los guerrilleros realizaron 8.275 hechos delictivos, se produjeron 5.548 bajas de bandidos (2.166 muertos y 3.382 capturados y presentados) y 19.407 detenidos como enlaces, cmplices y encubridores. Las bajas entre la guardia civil, segn el peridico conservador, se cifraban en 624 (256 muertos y 368 heridos). Pero en los aos 50, relata Pelai Pags, persistieron en la lucha maquis que procedan del anarquismo (aunque Marcel.l Massana abandon en 1951). Ya durante la guerra civil haban tenido una presencia destacada, subraya el historiador. Desde la base de operaciones en el sur de Francia, realizaban las incursiones y despus retornaban. Figuran en la nmina de grandes luchadores anarquistas "Quico" Sabat, Josep Lluis Faceras (Petronio), Marcel.l Massana o Ramn Vila Capdevila (Caracremada).

Sin embargo, apunta el historiador, as como el PCE auspici los grupos guerrilleros, la CNT se manifest en contra desde un principio, y fue muy duro en la crtica contra Quico Sabat y otros activistas. En el Campo de la Bota (Barcelona) fueron ejecutados en 1952 cinco maquis libertarios: Jordi Pons, Gins Urrea, Pere Adrover, Jos Prez y Santiago Amir. Josep Lluis Faceras fue ajusticiado en un enfrentamiento con la guardia civil, se cree que delatado por un confidente, en agosto de 1957. Quico Sabat fue abatido en el tren, cerca de Sant Celoni, por la guardia civil y el somatn cuando volva a Barcelona. En una emboscada cerca del castillo de Balsareny (Barcelona), la guardia civil mat de un disparo en el corazn a Ramn Vila Capdevila (Caracremada), en agosto de 1963. Y el 10 de marzo de 1965, la guardia civil tambin asesin a Jos Castro Veiga (O Piloto), en Chantada (Lugo). Ms de 25 aos despus de que terminara la guerra.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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