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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-10-2016

Valores por parir nuevos valores

Emilio Cafassi
La Repblica


En medio de un clima econmico internacional y regional enrarecido, de una atmsfera poltica asfixiante con pronstico de ambiente irrespirable, el Frente Amplio (FA) a travs de su Plenario se dispuso a generar algo de oxgeno para el medio ambiente social en el que creci y se desenvuelve. En lo personal, me convoca a volver a inspirar algo de esos aires puros cada vez ms esquivos e infrecuentes. Ejecutando una resolucin del pasado congreso de 2013 para organizar la propuesta de reforma constitucional, dos comisiones del FA elaboraron documentos preliminares que sern debatidos en el prximo congreso de fines de noviembre. Uno intenta recoger valores y principios comunes. El otro, posibles contenidos de una reforma constitucional. Ambos son hoy el alimento de los esculidos comits de base, famlicos de ideas y sedientos de participacin, tambin de militantes partidarios aunque sospecho que se vienen filtrando por los poros de los movimientos sociales y las organizaciones demandantes de la sociedad civil, que cumplirn una futura tarea de engrosamiento y precisin de la agenda de derechos que recoja la propuesta poltica concreta.

Debe haber pocas cosas polticamente ms apasionantes que concebir un ordenamiento constitucional desde cero. Y pocas medidas ms indispensables para que alas uruguayas intersecten corrientes ascendentes. La oportunidad es inmediata, aunque en el lmite de lo tardo. El debate de modelos arquitectnicos constitucionales que, entre muchos otros aspectos, pergea los diversos modos en que la ciudadana es representada, slo puede lograrse asincrnicamente respecto a las campaas electorales de disputa de tal representacin. Al menos sin que la discusin sobre dispositivos de poder e institutos se deslice por la pendiente miserable del clculo y la conveniencia fraccional o personal del polemista. Ya bastante se demoraron las comisiones redactoras (desde febrero de 2014 una y marzo de 2015 otra) para tan acotado resultado, aunque debe reconocrsele la complejidad de la tarea, particularmente para una organizacin tan heterognea terica e ideolgicamente como el FA. En cualquier caso, para darle efectiva encarnadura al proyecto esqueltico de un nuevo ordenamiento constitucional, debe haber voluntad poltica de la mayora de la asamblea legislativa para llamar a elecciones de una convencin nacional constituyente (como prev el inciso c del artculo 331 de la constitucin vigente), sin la cual, todo el resto de los procedimientos previstos incurren en sincrona electoral, con las consecuencias empobrecedoras sealadas, adems de limitarse plebiscitariamente a la mera cosmtica.

Junto al mrito de cumplir con el mandato del congreso precedente poniendo en discusin la pertinencia y naturaleza de una reforma constitucional, creo sumamente valorable la previa interrogacin por los valores y principios compartidos por el FA, aunque me parezcan dbiles en varios aspectos cardinales. Las normas, los ordenamientos, delimitan y codifican valores a pesar de que la ideologa dominante las presente como producto natural de una juridicidad abstracta, una doxa en el sentido en que el socilogo francs Bourdieu la utiliza en la teora de los campos, que se erige hermtica e incuestionable. En tal sentido, explicitar aquello que se pretende producir social, poltica, cultural o econmicamente, o bien proteger o en su defecto limitar o eliminar, pone en tensin la autonoma naturalizada de las normas e invita al despliegue de la imaginacin y la inventiva institucional para adecuarse a los valores. Porque cuando se ponen en juego leyes e institutos se dibujan modelos de vida a organizar o estimular y formatos de ejercicio y regulacin del poder que quedarn finalmente coagulados. Su peor destino, cualesquiera sean tales valores y modelos es que resulten tcitos, que queden ocultos tras los nubarrones de las formalidades. Lo ideal es no tener que deducirlos o realizar ejercicios hermenuticos. Ni la economa puede quedar librada a la mano invisible del mercado que pregonaba Adam Smith, ni una mano jurdica invisible puede organizar las libertades, los derechos o las garantas ciudadanas. La eleccin entre valores, es una eleccin acerca de la regulacin, del control social, de los espacios de libertad, todo lo cual es objeto sustantivo de lo que vale la pena llamar poltica.

Sin embargo, tanto la utilidad para pergear una nueva constitucin, cuanto el atractivo y estmulo de la mecnica y secuencia de debate propuesta basada en la revisin y puesta al da de principios y valores, tropieza con la vaguedad y la insustancialidad de las definiciones concretas, cuando no destilan un tufillo profundamente conservador del statu quo. Quizs sea el resultado ineluctable de la redaccin basada exclusivamente en el consenso que se potencia en el caso del primer documento al que vengo aludiendo, porque carece de explicitacin de disidencias o alternativas, a diferencia del especfico sobre la reforma constitucional que abordar en otra oportunidad. He aqu una limitacin importante por entorpecimiento, rayana en la paralizacin, dada la amplitud del FA. Soy consciente, por un lado, que decisiones o elaboraciones documentales adoptadas por simple mayora o con un alto grado de abstencin revela debilidad de convencimiento colectivo, pero por otro el mtodo del consenso absoluto concede a cierta minora una capacidad de veto y presin sobre el conjunto que puede llegar a obstruir directamente el funcionamiento. Creo que la adopcin de un criterio de mayora calificada resolvera esta tensin, pero en casos como el que nos ocupa, slo podra medirse en un congreso, ya que es all donde todos los comits de base cuentan con delegados con mandato para dirimir las controversias reflejando la opinin de la totalidad de la militancia frentista.

Sin dejar de subrayar estas importantes limitaciones del documento, que si quedara tal como fue enviado a los comits, no inducira al diseo de un texto constitucional muy diferente del vigente, incurre en contradicciones sobre un mismo valor o principio o bien va superando las generalidades a medida que va ganando precisin en el avance por sus 120 pargrafos. Particularmente en lo que hace a los derechos cvicos y ciudadanos y al ejercicio de la soberana popular, ya que es ms slido y explcito en materia de derechos sociales, econmicos. No debera extraar. Las tradiciones de izquierda y progresistas han venido enfatizando la relevancia de las conquistas econmicas y sociales y desarrollando una prctica terica vinculadas a ellas, mientras que la esfera poltico-institucional le ha merecido siempre una dbil atencin o la ha observado de modo reduccionista: como mero efecto de la base econmica. En efecto, los valores aparecen confundidos con las formas institucionales o ms explcitamente an, cuando se aborda la cuestin de la soberana popular se adhiere al rgimen poltico representativo o lo que he llamado en otros textos, la democracia liberal-fiduciaria presentada como nica forma institucional de concretizar el valor de la decisin ciudadana de guiar su propio destino.

Mientras la representacin apenas se esboza sin interrogante ni problematizacin alguna, la democracia carece de adjetivos, o a lo sumo resulta adjetivada de modo consignista e impreciso como autntica, sin que puedan definirse caractersticas de tal autenticidad. El documento pierde inclusive la oportunidad de recoger algunas de las tantas crticas y sealamientos de limitaciones que a lo largo de todo el siglo pasado devinieron clsicas. Por citar slo algunas, la analoga mercantil de Schumpeter, la marcacin liberal de Bobbio, la video-poltica de Sartori, la socialista de Mandel, o la autoregulacin necesaria de Weber.

No estoy proponiendo que se pongan a discusin adjetivos o etiquetas, sino sustantivos concretos de ejercicio del poder, o en otros trminos, de participacin de los afectados en las decisiones que los conciernen. Mucho antes que disear los institutos que garanticen tal participacin, es necesario interrogarnos previamente acerca del valor de este propsito.

Valor que en mi opinin est preado de muchos otros valores.

Emilio Cafassi. Profesor titular e investigador de la Universidad de Buenos Aires

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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