Portada :: Mxico :: La nueva fase zapatista
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-10-2016

Tantos mundos como sean necesarios

Victoria Sillof
La Tinta


Ni marxistas, ni socialistas, ni comunistas, ni anarquistas saben darse su propia forma de ser, vivir y de resistir, para crear un mundo donde quepan muchos mundos. Son zapatistas.

Momentos pasados

El Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional (EZLN) hizo su aparicin pblica el 1 de enero de 1994 pero haba nacido aos antes, en 1983, a travs del primer campamento guerrillero en la Selva Lacandona, en Chiapas. Ese primero de enero, siete cabeceras municipales de Chiapas fueron tomadas: Las Margaritas, Ocosingo, Oxchuc, Huixtn, Chanal, San Cristbal de Las Casas, y Altamirano.

El ejrcito mexicano derrot la alzada de los zapatistas. Este EZLN era un ejrcito ms simblico que real ya que la mayora de los miembros del ejrcito zapatista estaba desarmado: portaban armas hechas de madera y pintadas de negro. Iban, sabiendo que seguramente, moriran sin poder defenderse.

Los zapatistas no pudieron avanzar en este sentido y debieron dialogar cara a cara (pasamontaa) con el mal gobierno. En este proceso fue mediador el obispo Samuel Ruiz de San Cristbal de las Casas, que entre otras cosas, dio pie a los acuerdos de San Andrs sobre el Derecho y Cultura Indgena, que comprometan al Estado a reconocer a los pueblos indgenas en la ley ms importante de Mxico: su Constitucin, para que pudieran gozar de autonoma y autodeterminacin. Ese mismo ao, en el mes de octubre, se fund el Congreso Nacional Indgena (CNI).

Los acuerdos de San Andrs no se cumplieron en su totalidad y recin en el 2001 se hicieron algunas reformas constitucionales para darle reconocimiento a los pueblos indgenas. As el Artculo 2 de la Constitucin poltica de los Estados Unidos Mexicanos reza: Se les reconoce la libre autodeterminacin, y garantiza el derecho a la libre determinacin y autonoma para decidir formas internas de convivencia y organizacin social, econmica, poltica y cultural.

El EZLN, mediante la creacin en 2003 de Los Caracoles y las Juntas de Buen Gobierno, vino a hacer realidad esa autodeterminacin y autonoma.

Y es que hay pueblos que se saben pueblos y no hacen ms que serlo, a como de lugar

Cuando el pueblo tiene una voluntad, no tiene representantes, se representa as mismo, seala el escritor Eduardo Colombo en su libro La voluntad del pueblo.

La organizacin del zapatismo siempre ha apuntado en ese sentido. Ya en febrero de 1994, el EZLN expresaba a travs de un comunicado: La toma del poder? No, apenas algo ms difcil: un mundo nuevo. Ah noms de haber dado semejante sorpresa, exclamaban claramente lo que buscaban, aunque tampoco especificaban cmo.

Recientemente el EZLN propuso que las bases discutan la posibilidad de presentarse a elecciones para que exista un Consejo Indgena de Gobierno que se haga cargo del Ejecutivo Federal y materialice su palabra a travs de una candidata mujer. Esta novedad gener histeria no slo en los partidos polticos tradicionales de Mxico sino tambin en quienes comparten con el zapatismo la ideologa de desde abajo, a la izquierda.

Y creo que esa sorpresa no grata puede deberse a que, en algn punto, bueno en realidad en varios puntos, muchas y muchos nos hemos de alguna manera, o de todas las posibles apropiado del zapatismo.

Esa conviccin de que algo realmente nuevo pari el abajo, y un abajo tambin nuevo se estaba pariendo (y se est pariendo) aunque sus races eran y son tan ancestrales como los mismsimos pueblos originarios; repudiando la va electoralista, sabindose siempre fuera, y entendindose ah afuera, es lo que viene a provocar un primer rechazo, dudas, miedos. Porque miramos el zapatismo, desde nosotras. Desde ac. Desde el lugar en el mundo de donde sea que andemos caminando, abajo, arriba, en Mxico, o Argentina.

Porque nos abrazamos a esa idea, de que era posible, levantarse, y fundar un mundo diferente. Porque vimos en esos pasamontaas, una realidad que varias y varios quisiramos lograr, vimos desde lo lejos, que alguien nos interpelaba, algunxs se animaban, se organizaban, y lo hacan: eran una comunidad autnoma, digna y libre. Y claro, es fcil abrazar eso. Es fcil comulgar con ese logro, es fcil simpatizar con ese zapatismo. Es tan fcil eso, como criticar, desde cualquier zapato, ahora y ayer, lo que sea que nos moleste del zapatismo; como si pudisemos dimensionar acaso lo que es el movimiento zapatista. Como si el zapatismo fuera estanco y caprichoso, como si la coyuntura fuera la misma que all cuando aparecieron, cuando decidieron en realidad, hacerse conocer.

Muchxs, inclusive, encuentran en su levantamiento armado una debilidad, algo que hace e hizo, que el zapatismo no llegara a ser aceptado, comprendido, por ms mexicanos, por ms abajos. Porque claro que es ciertamente ms fcil disentir despus, cuando algo ya se hizo. Pero hacerlo, claro, lo hicieron, lo hacen, los zapatistas.

Cuando anduve por San Cristbal de las Casas, para poder ir al Caracol Oventic, tom un camin, que es un medio de transporte totalmente habitual en Mxico; son lo que ac conocemos como trafics, o combies privadas. En viaje hablando con el chofer, y ya adentrndonos en una zona bastante verde, selvtica, l me dijo que toda esa zona era zapatista. Pero, manifestando estar contento seal que ya quedaban pocos, que ya casi no existan. Me deca que el zapatismo fue muy malo; que se haban armado y haban tomado municipios, que provocaron una guerra donde murieron muchos inocentes: que daban miedo, y que muchos deseaban que nunca volviera a ocurrir: muy peligroso afirmaba ese chofer.

Y s, son un gran peligro pensaba yo en mi interior. Vienen a demostrar que otra cosa es posible, que otras realidades se dan espacio, que los pueblos se van haciendo sus propias formas, que se van animando a ser, a cmo de lugar. Y eso es peligroso claro, es un peligro concreto para el sistema, para los arribas, para quienes no comprenden muy bien en que parte de todo esto se encuentran tambin es peligroso, porque genera dudas, ruidos, desconcierto. Eso ha generado el EZLN siempre; desconcierto, y esperanza. No es eso acaso peligroso, para un sistema que promulga, promueve, y vende predictibilidad, y resignacin?

Es el zapatismo una construccin totalmente peligrosa, tanto como la dignidad, la democracia, la libertad, la justicia que han sabido desarrollar, profundizar y construir; sin que nadie les dijera cmo, cundo y dnde. Sin escuchar tanto ese ruidero del afuera. Se construyeron, mirndose los ojos, mostrndonos los suyos, hablndonos cuando queran, aunque jams vindose aisaldos del mundo. Construyeron para adentro, desde adentro, sin descuidar el saber en qu mundo estaban parindose ellos mismos.

Yo los entiendo como un verdadero movimiento, que saben darse las herramientas y las formas, que van siendo necesarias, reales y posibles. Que ellxs mismxs, van decidiendo. Pura democracia verdad que es peligroso no?

No queremos el poder, sino poder hacer, que sean nuestras asambleas las que gobiernen

Qu tan slido estar el sistema poltico mexicano, y qu tan fundamentadas y consistentes son las tcticas y estrategias de los partidos polticos, que basta que alguien diga pblicamente que est pensando algo, y que le va a preguntar a sus dems iguales qu piensan de lo que est pensando, para que se pongan histricos?, nos y se pregunta el Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional, respondiendo interpelndonos nuevamente, frente a la polmica generada por el la decisin junto al Congreso Nacional Indgena (CNI) de consultar a sus bases, para definir-recin entonces y no antes- la postulacin de una candidata indgena para la presidencia de Mxico en 2018.

En qu medida la propuesta de que un concejo (con c) indgena de gobierno, es decir, un colectivo y no un individuo, sea el responsable del ejecutivo federal, apuntala-el-presidencialismo- se- hace- cmplice- de- la- farsa- electoral-contribuye-a- reforzar-la-democracia-burguesa -le- hace- el- juego- a- la- oligarqua- y- al- imperialismo-yanqui-chino-ruso-judeoislmico-milenarista,- adems- de- traicionar -los-altos-principios- de- la- revolucin- proletaria- mundial? Nos y se preguntan los zapatistas.

Ya no queremos decidir por los otros, y tampoco que decidan por nosotros. No queremos el poder, sino poder hacer, que sean nuestras asambleas las que gobiernen Esto se dice en el documento del quinto congreso. Ratificamos que nuestra lucha no es por el poder, no lo buscamos; sino que llamaremos a los pueblos originarios y a la sociedad civil a organizarnos para detener esta destruccin, fortalecernos en nuestras resistencias y rebeldas, es decir, en la defensa de la vida de cada persona, cada familia, colectivo, comunidad o barrio. De construir la paz y la justicia rehilndonos desde abajo, desde donde somos lo que somos.

Se explicita aqu, que esta propuesta, no es sino, otra forma de organizarse a la cual se apela para frenar tanta muerte y destruccin.

Colombo, en la obra ya citada establece algo verdaderamente interesante: En nuestros das se ha olvidado la distincin aristotlica y escolstica, central en Spinoza y fundamental en poltica, entre potentia y potestas: la potencia, o poder, como capacidad (el poder de crear o de hacer), y el poder como dominacin (el poder de ordenar, y de hacerse obedecer), confundiendo de este modo la capacidad que tiene el agente de la accin, individual o colectivo capacidad o poder que da al sujeto poltico la posibilidad de establecer una relacin sinrgica compatible con la igualdad en la accin colectiva, con la dominacin, que es siempre una relacin asimtrica entre aquel o aquellos que mandan y aquel o aquellos que obedecen. En el espacio poltico comn e igualitario de la asamblea, el poder es el resultado de la accin de todos, y ese poder es antes que nada una capacidad de hacer o de decidir (potentia). En la democracia directa el problema no proviene de la capacidad colectiva de instituir la vida comn, sino de la toma de decisiones a travs de una mayora, lo que significa desconocer la opinin de la minora, incluso de uno, e imponerle la decisin mayoritaria

Las asambleas, no dejaron de existir en los zapatistas, ellos mismos lo dicen: Nos declaramos en asamblea permanente y consultaremos en cada una de nuestras geografas, territorios y rumbos el acuerdo de este Quinto CNI para nombrar un concejo indgena de gobierno cuya palabra sea materializada por una mujer indgena, delegada del CNI como candidata independiente que contienda a nombre del Congreso Nacional Indgena y el Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional en el proceso electoral del ao 2018 para la presidencia de este pas.

No es entonces una decisin vertical, ni sin debate, ni caprichosa.

Es tan real ese mundo donde quepan otros, es tan real su democracia construida, su libertad desarrollada, que no tienen miedo de proponer lo que nadie esperaba. Nos guste o no nos guste, a quienes desde lejos hemos o no simpatizado, con el zapatismo. No tienen miedo de proponer, de dar la discusin, de agrietar el sistema electoralista de esta manera. Han generado tanta base poltica, tanto poder hacer, la suficiente autogestin, y autonoma, que son capaces, de discutir esta herramienta, como una ms. Sin miedos, ni cristalizaciones prejuiciosas. Siendo totalmente conscientes de lo que son, de lo que ya han construido, de ese nuevo mundo que han sabido parir.

El movimiento zapatista, es tan real, como misterioso. Quin haya andado por aquellos suelos, sabe que los mexicanos, y sobre todo los zapatistas, quizs por su origen, son de hablar poco, despacio, y sigilosamente. Casi inentendible al menos, para quien no los escucha siempre.

Cuidan las palabras, dicen lo justo. Y hablan, y nos hablan en su idioma, quizs por eso cuesta tanto entenderlos. Quizs por seguridad, poco dicen, poco se cuenta, poco sabemos de este movimiento revolucionario. Por eso es que, al zapatismo, jams lo entenderemos, sino, como el zapatismo quiere que lo entendamos.

Porque, si hay algo extremadamente maravilloso y envidiable que tiene el movimiento zapatista, es esa consciencia: Se saben en este mundo. Se leen, en este mundo, se advierten en l. Saben lo que son, lo que estn haciendo, lo que logran. No dudan de ellos mismos. Jams. Tanta confianza y consciencia tienen, que escapan a las formas que el mundo conoce, y se animan a crear ese mundo nuevo, a como de lugar, como lo han venido haciendo, y como jams lo haban hecho, tambin.

Fuente: http://latinta.com.ar/2016/10/tantos-mundos-como-sean-necesarios/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 


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