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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2016

Calais: El fin de la jungla?

Guadi Calvo
Rebelin


Sin duda la entintada moral del presidente francs Flanby Hollande, lucir estos das ms brillante que nunca, tras el cierre exitoso de la llaga purulenta que a la egregia Francia la haba brotado en las proximidades de la ciudad de Calais.

A los largo de la semana pasada se llev a cabo el desalojo de la Jungla, capcioso nombre que se conoci el campamento levantado por miles de refugiados que llegaron hasta all con el fin de cruzar de alguna manera el Canal de la Mancha para instalarse en el Reino Unido, a final de cuentas antigua metrpolis de los miles de hombres y mujeres, que han debido abandonar sus pases al ritmo de la violencia desatada a raz de la polticas democratizadoras llevadas a cabo por los Estados Unidos, y sus socios menores como Francia y el antiguo Kingdom.

Mission accomplie, dicen que dijo la prefecto de Calais, Fabienne Buccio, cundo este ltimo mircoles daba por terminado el desalojo de los cerca de 7 mil refugiados que hace ms de dos aos, haba levantado el campo de refugiados llamado la Jungla, que dadas las precarias condiciones de salubridad se ha convertido en la ms populosa bidonville de Europa.

En La Jungla, donde llegaron a vivir hasta diez mil personas. De lonas, chapas y carpas pasaron a conformarse pequeos ranchos, que llegaron a tener hasta dos plantas. Cada comunidad fue afianzndose en algn sector del campo, lo que le dio un sentido de comunidad. Esto hubiera podido ser un barrio, la gente ya haba instalado sus comercios y tena una vida de comunidad. Si el gobierno hubiera querido se habran podido instalar redes de alcantarillado y dejado que la gente construyera casas de verdad, dijo horas despus de iniciado el desalojo Francois Guennoc, de la ONG Albergue de Los Migrantes, que coordinaban los trabajos de voluntarios, para colaborar con los refugiados.

Panaderas, unos setenta restaurantes de comida autctona de muchos de los pases que aportan refugiados, peluqueras, almacenes, cinco mezquitas y dos iglesias ortodoxas, una biblioteca para nios y una escuela multicultural, que daba clases de francs e ingls, a ms de cien alumnos, e incluso un estudio jurdico, llegaron a funcionar en La Jungla. Abogados y voluntarios recogan las continuas denuncias de sus habitantes sobre abusos policiales.

La Mission accomplie, tambin se ocup del accidental incendio que termin por destruir los despojos de muchas de las precarias viviendas.

Los incendios, segn las autoridades, se produjeron a raz de una antigua tradicin afgana, que manda quemar las casas que se abandonan, con menos vuelo antropolgico, se menciona la presencia de encapuchados con uniformes negros, que durante la noche del martes comenzaron los incendios, que obligaron a los habitantes de La Jungla a una carrera desesperada no solo por salvar sus vidas, y sus pocas pertenencias sino por despertar a quienes dorman, ignorantes de lo que suceda, sacar las garrafas de gas antes que estallaran. En la maana del mircoles, ms de mil efectivos policiales antimotines, rodeaban el campamento mientras que decenas de incendios se seguan produciendo. Los incendiados fueron la gran excusa para terminar de convencer a los ms renuentes a abandonar la ciudadela.

Los habitantes de la Jungla, fueron derivados a los 450 albergues abiertos por el gobierno francs en diferentes puntos del pas, conocidos como centros de acogida y orientacin (CAO).

Al tiempo unas mil personas que todava no han sido censadas por las autoridades para trasladarlas a los albergues y se mantienen en las proximidades.

Los planes de reubicacin se han desarrollado sin inconveniente, ni que se produjera resistencia a pesar de que cerca de unas 2000 mil personas que se han catalogado como recalcitrantes, se niegan a abandonar la zona aledaa a Calais, ya que persisten en su intensin de llegar a las islas britnicas, por algn medio, bien sea por su va martima en alguna de las muchas naves que atraviesan el canal y operaron hasta hace pocos meses de manera ilegal, o bien de colarse como polizones en alguno de los trenes o vehculos que cruzan a diario el tnel que une Folkestone (Kent) con Coquelles (Calais).

Por su parte el Ministerio del Interior, francs anunci que cerca de 1500 nios, han quedado en un centro provisorio levantado con containers, en proximidades de la Jungla, para resolver la situacin legal ya que como pas con otros 300, que ya han sido enviados al Reino Unido, tras su compromiso con Francia, de admitir a los menores que puedan demostrar tener en las islas.

La operacin haba empezado en la maana del lunes 24 con la salida del primer mnibus cargado con un contingente de cincuenta migrantes sudaneses a un CAO de Borgoa.

Miles de esos refugiados, ordenados en tres filas, aguardaron en la inclemente intemperie de la regin, largas horas entre las vallas, vigiladas por policas y gendarmes. Sudaneses, eritreos, etopes, libios, malies, afganos, pakistanes y sirios, sin conocer el destino final de tanta espera.

Solo es el principio

Mientras era desarmada la Jungla, campamentos de recin llegados y otros escapados de Calais, comenzaron a formarse en el norte de Pars, tan solo a unas diez estaciones de metro de la catedral de Notre Dame, es decir quince minutos de viaje.

En ese mismo siti fueron desmantelados en el ltimo ao y medio una treintena de campamentos de refugiados fueron desalojados.

La alcalda de la capital francesa, anunci en reiteradas oportunidades la construccin de campamentos al norte y el oeste de la capital de Paris, con capacidad para unas 1200 personas, que finalmente nunca se abrieron.

En Paris pululan sin lugar fijo entre 2500 y 3 mil refugiados, a los que sospechosamente no se les ha resuelto la situacin, y se espera que en realidad se dirijan a Alemania, donde creen sern mejor recibidos.

Mientras tanto, los improvisados campamentos parisinos estn compuestos por tiendas de campaa, en el mejor de los casos. Sin ningn tipo de cobertura sanitaria, cada esquina, cada rincn oscuro sirve bao; se alimentan de los aportes de las organizaciones humanitarias, la atmosfera del lugar es repugnante lo que ha despertado las protestas de los vecinos.

La situacin ha obligado a las autoridades, a que vehculos antidisturbios monten guardia las 24 horas. Las oficinas donde se tramitan las solicitudes de asilo estn vigiladas por unidades policiales mviles, que no pueden impedir que hombres y mujeres se instalen a pasar la noche en espera del horario de atencin, saben que si en los siguientes tres meses su solicitud no es aceptada sern deportados a sus pases de origen, lo que para muchos es condenarlos a muerte.

La inestabilidad creciente, en el Sahel, en el cuerno de frica, la agravante situacin siria, el resurgimiento del talibn en Afganistn y su avance a Pakistn, la inestabilidad econmica de otras muchas regiones del mundo, que no excluyen pases europeos como los de los Balcanes y el avance de la extrema derecha, conforman un panorama que indican que la cuestin de los refugiados esta solo por empezar.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino . Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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