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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2016

Tipos de inters negativos o finanzas que andan de cabeza

Juan Torres Lpez
Rebelin


Desde hace tiempo, algunos bancos centrales vienen aplicando tipos de inters negativos a los depsitos que en ellos realizan los bancos privados. Y eso mismo ha ocurrido con ttulos de deuda pblica que diversos pases (entre ellos Espaa) han emitido ltimamente. Incluso algunos bancos comienzan a cobrar a sus clientes en lugar de retribuirles por sus depsitos, hasta el punto de que muchas personas que tienen grandes sumas de dinero en pases como Japn o Alemania han empezado a comprar masivamente cajas de caudales para mantener sus fortunas en metlico.

El significado de los tipos de inters negativos es bastante claro: los prestamistas, en lugar de recibir una retribucin por prestar a alguien, han de pagar por hacerlo. Y los depositantes, en lugar de ganar dinero cuando dejan sus fondos en una entidad, deben pagar tambin por mantener su dinero depositado en el banco. El mundo financiero al revs de lo que siempre habamos conocido.

Se trata sin duda de una anomala y puede parecer un sin sentido pero, en realidad, es hasta cierto punto normal que algo as ocurra cuando las economas y las finanzas se encuentran desde hace tiempo en una situacin tan irregular, y casi al lmite, como la actual.

La primera razn que explica que el precio del dinero sea negativo es su abundancia, la impresionante expansin de los medios de pago y de los depsitos bancarios que se ha producido en los ltimos aos.

Para hacerse una idea del incremento reciente de la masa monetaria puede bastar un solo ejemplo. En Estados Unidos, la llamada base monetaria (el efectivo en manos del pblico ms los depsitos de los bancos en la Reserva Federal) aument en 821.585 millones de dlares en los 63 aos que fueron de 1945 a 2008. Sin embargo, de principios de este ltimo ao a finales de 2015 aument en 3,1 billones de dlares. Es decir, que en 7 aos creci unas 3,7 veces ms que en 63. Cuesta trabajo hacerse una idea, ni siquiera aproximada, de lo que verdaderamente representa para la economa un crecimiento tan grande y generado en tan poco tiempo como el de estos ltimos aos (en solo los seis primeros meses de 2008 en Estados Unidos se cre ms base monetaria -950.000 millones de dlares- que en los 50 aos anteriores -840.000 millones).

Esa creacin gigantesca de dinero se ha producido cuando los bancos centrales han inyectado billones de dlares en los bancos privados con la intencin de tapar el agujero patrimonial que ellos mismos se produjeron al acumular la ingente cantidad de basura financiera que dio lugar a la crisis. La inyeccin se ha producido o bien a base de prstamos billonarios prcticamente regalados o de compras masivas de sus ttulos para reciclar esa basura. Los bancos centrales se han ido quedando as con la porquera acumulada por la banca privada a precio sobrevalorado (gracias a que previamente les haban permitido mantenerlos en sus balances valorados a su precio de adquisicin y no al mucho ms bajo de mercado) y a cambio los bancos reciban billones de dlares. Eso es lo que se ha traducido en la subida impresionante de los depsitos de los bancos privados en los bancos centrales que multiplica como la espuma la base monetaria.

Tericamente, esas inyecciones deberan servir, segn la explicacin oficial de las autoridades, para que los bancos concedieran ms crditos. Una explicacin simplista y falsa, por no decir que sencillamente estpida: la economa mundial (no solo la de Estados Unidos) hubiera reventado si toda esa cantidad de billones (4,7 veces ms que la que haba a finales de 2006) se hubiera diseminado por la economa de verdad y tan rpidamente como se cre. Los precios se hubieran disparado, cuando lo que ocurri fue todo lo contrario, que la mayora de las economas entr en deflacin. Lo que buscaban era pura y simplemente rescatar a la banca cuando podran haber rescatado a la gente con mucho menos dinero.

Lo cierto (y esa es la segunda explicacin de los tipos negativos) es que la crisis reciente y la desigualdad de los ltimos decenios ha debilitado en grado sumo las alternativas de inversin productiva. Aunque ha habido un cierto incremento del crdito, ni ste ha sido todo el que se corresponde con el aumento de la base monetaria que acabo de sealar, ni el suficiente para reactivar la economa. En Europa, la situacin es particularmente curiosa al respecto porque las economas que ms ahorran (Alemania y Holanda) apenas invierten y son las que generan as la abundancia de fondos ociosos: es decir, ellas mismas provocan los tipos bajos de los que luego se quejan.

La tercera razn que hace que una anomala como los tipos negativos se mantengan es el predominio de la especulacin. En principio y en condiciones normales, a ningn inversor le debera interesar colocar sus fondos a tipos negativos. Pero pueden interesar como apuesta cuando la hacen inversores especulativos tan poderosos que ellos mismos pueden generar tendencias alcistas de las que se aprovechan casi instantneamente.

Adems, con las finanzas patas arriba como estn, con la gran incertidumbre dominante y con la ausencia de alternativas productivas rentables, tener el dinero sin utilizar tambin tiene un coste, de modo que los tipos negativos se explican tambin porque los inversores siempre preferirn perder un poco que perder ms. Sobre todo, como acabo de decir, si se encuentran en medio de una dinmica especulativa permanente.

Por otro lado, las consecuencias de que los tipos de inters sean negativos no son exactamente tan positivas como en principio podra parecer.

Pensar que gracias a que los tipos estn ms bajos los sujetos econmicos que invierten en actividad real van a demandar ms crdito me parece bastante ingenuo porque su demanda de crdito no depende solo de que el crdito sea barato. Solo aumenta cuando hay posibilidades de rentabilizarla y eso sigue muy complicado en la situacin tan dbil en la que, como he dicho, se encuentra la economa productiva.

Por el contrario, y por las mismas razones, los tipos de inters negativos son un incentivo para que siga aumentando el endeudamiento que tanto dicen querer controlar: el privado con el que se llevan a cabo las operaciones especulativas de todo tipo (las verdaderamente rentables cuando la desigualdad ha debilitado los mercados de bienes y servicios) y el de los gobiernos. As que, al final, los tipos negativos no hacen sino aumentar la deuda que es el gran negocio de la banca y lo que los banqueros tratan de que crezca, sobre todo, cuando la banca internacional est totalmente quebrada desde hace tiempo y no es sino un zombi al que mantienen artificialmente los gobiernos y los grandes organismos internacionales por todos los medios posibles que tienen a su alcance. Y que son muchos gracias al extraordinario poder poltico y meditico que han acumulado.

Pero, desde otro punto de vista, los tipos negativos suponen un grave inconveniente para los bancos (aunque aumente su negocio, como acabo de sealar). Para poder mantener sus mrgenes y beneficios deben recurrir a otros mecanismos que traen tambin consecuencias negativas, como la subida de las comisiones, las operaciones de maquillaje para ocultar nuevas prdidas patrimoniales y los recortes de personal o de sucursales para reducir gastos que, a la postre, terminan limitando su propio xito comercial. Y si llega a generalizarse que los bancos cobren a los clientes por sus depsitos (como ya est pasando en algunos de ellos) ser inevitable que se produzcan retiradas de fondos que darn lugar a que la insolvencia bancaria (que ya es un hecho) se haga indisimulable y patente ante todo el mundo. Y es por eso que los bancos y los economistas que viven de ellos estn promoviendo cada da con ms fuerza que se acabe con el dinero metlico, que es el que sus clientes pueden retirar materialmente de sus cuentas y llevarse a sus cajas de caudales.

Otro efecto negativo que tienen los tipos negativos es que cuando el coste de la financiacin es menor los inversores lgicamente pueden optar por productos ms arriesgados, pues el coste financiero ms bajo les compensa la mayor probabilidad de prdida por el riesgo. Y eso es lo que hace que de la mano de tipos de inters negativos la economa financiera mundial en su conjunto se est haciendo todava ms voltil y peligrosa.

La pregunta obligada ante todo esto es evidente: si la existencia de tipos de inters negativos tiene estos riesgos o perjuicios por qu los bancos centrales los mantienen as y no los suben cuanto antes?

No es fcil responder en unas pocas lneas a esa pregunta fundamental pero apuntar algunas hiptesis que a mi juicio pueden explicar la situacin.

En primer lugar, porque a los bancos centrales no les queda ms remedio que inyectar medios de pago para que las economas no se vengan abajo estrepitosamente. Es verdad que tratar de empujar la economa solo inyectando dinero en los depsitos de los bancos privados en el banco central es casi tan intil como tratar de empujar un carro con una cuerda (como se ha comprobado en Japn, en donde no se consigue salir de la recesin a pesar de la masiva inyeccin monetaria). Pero es el nico medio que tienen a su alcance cuando:

a) no quieren recurrir a la poltica fiscal que es ms expansiva porque tendran que renunciar a sus dogmas ideolgicos sobre la estabilidad presupuestaria y asumir su efecto redistributivo ms evidente para la poblacin.

b) las economas no tienen fuerzas endgenas suficientes para ponerse en marcha con vigor debido (ya lo he sealado) al debilitamiento progresivo de la economa productiva en perjuicio de la basada en la especulacin financiera.

c) se niegan, sobre todo, a que la economa se recupere incrementando la masa salarial.

En segundo lugar, recurren a los tipos negativos porque la concentracin cada vez mayor de la renta en grupos que solo gastan en consumo una parte muy pequea de lo que ganan ha debilitado la actividad econmica dedicada a producir bienes y servicios y eso se traduce en una deflacin (precios a la baja) que tratan de evitar aumentando la masa monetaria. Algo que, sin embargo, apenas van a lograr porque para que subieran los precios el dinero creado por los bancos tendra que ir a la economa y no quedarse en los depsitos o los balances de los bancos privados, tal y como seal antes.

En tercer lugar, porque, como ya he dicho, gracias a esa masiva creacin de dinero aumenta la deuda que es el negocio de la banca, de modo que se permite as que los banqueros sigan ganando cifras fabulosas de dinero a pesar de que sus negocios estn materialmente quebrados. Un portentoso juego de manos que los bancos centrales y los banqueros perpetran ante nuestros ojos sin que apenas nadie se d cuenta del engao.

Finalmente, hay que tener en cuenta las condiciones en las que se mueven la economa mundial y las finanzas en particular en los ltimos aos y, sobre todo, tras la crisis. Entre otras, la hipertrofia de la circulacin monetaria que ha descompensado cada vez ms la relacin entre la economa real y las finanzas; la espiral de una deuda extraordinariamente peligrosa y que se ha convertido en un fin en s mismo porque es el gran negocio de la banca; la especulacin generalizada a base de operaciones realizadas en milisegundos; y la desigualdad creciente que debilita la produccin de riqueza, el comercio y el negocio productivo. Todas esas condiciones han sido muy exitosas desde el punto de vista de reforzar la ganancia y el poder de los grupos econmicos ms poderosos, de las elites de todo el planeta pero han dado al traste con el orden econmico que hasta ahora poda explicar y ayudar a gobernar la sabidura econmica convencional dominante. Desde hace un tiempo, y sobre todo tras la crisis como acabo de decir, no tienen ya una gua de accin que les asegure que van a poder gobernar la nave de la macroeconoma sin nuevos y cada vez mayores sobresaltos. Como dijo en su da el expresidente de la Reserva Federal Alan Greenspan, la crisis no solo colaps la economa sino nuestra estructura mental. Ahora, como reconoci hace unos das la actual presidenta de ese organismo, Janet Yellen, la macroeconoma presenta rasgos completamente nuevos antes los cuales sirven de muy poco los instrumentos de expansin y estabilizacin hasta ahora utilizados. Van a la deriva porque ni saben el efecto de lo que hacen ni lo que tendran que hacer para salir de dnde nos han llevado sus polticas errneas anteriores y la codicia de la banca.

En definitiva, los tipos de inters son una anomala. Desde luego que s pero no solo eso: son una expresin ms del desorden que crea el capitalismo de nuestra poca.

Lo que no sabemos es por cunto tiempo se podr mantener tanta sinrazn solo a base de concentrar el poder, de exprimir el trabajo ajeno y de aumentar el endeudamiento. Los tipos de inters no pueden ser negativos toda la vida y la deuda no puede seguir creciendo sin explotar as que lo que queda por ver es quin y cmo le pone el cascabel al gato.

Versin ampliada del artculo con el mismo ttulo publicado en Noticias Obreras, nmero 1.588 de octubre de 2016.

Juan Torres Lpez es catedrtico de Economa Aplicada de la Universidad de Mlaga (Espaa). Pgina web: www.juantorreslopez.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




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