Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Uruguay. Millones de columnas
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-11-2016

Uruguay
El Pepe Mujica y el paraso progresista

Marcelo Marchese
Rebelin


El ajetreado desnudo de Pepe y Luca en el Edn nos ensea que una obra de arte no est realizada de una vez y para siempre, sino que muta en funcin de sus circunstancias y nos informa que la verdad recurre a mecanismos harto extraos para manifestarse. Adems, nos advierte que no somos conscientes del equilibrio inestable de ciertos principios que caracterizan nuestra "civilizacin superior".

Al igual que Oscar Larroca, cuyo artculo recomiendo (1) no me dedicar a analizar esta pintura de Julio de Sosa por sus virtudes o defectos plsticos, habida cuenta que me interesa ms, y debera interesarnos sobremanera a todos, sus efectos sociales. Alguien podr argumentar que tcnicamente la obra no fue censurada, de igual forma que alguien podr argumentar que la jueza Mota no fue sancionada en su momento. Cada uno interpreta los hechos como le conviene. A m me parece que sancionaron a Mota y que esta obra fue censurada, en caso contrario seguira en exposicin y Mota seguira investigando ciertas cosillas feas del pasado. Es evidente que la galerista Diana Saravia teme las plausibles represalias y a m me hubiera encantado que no diera el brazo a torcer. No s si teme las represalias econmicas o, en un medio como el uruguayo, que para este caso, as como para todos los dems, se comporta como una provincia, en este medio tan pobre, deca, donde los vnculos son esenciales, no s si no teme represalias ms graves que las inmediatas represalias econmicas resultantes de un juicio que muy dudosamente perdera.

As que aqu ya tenemos un primer punto que afecta a nuestra libertad, o a la libertad de los artistas plsticos. Hace quinientos aos los pintores precisaban un duque, prncipe u obispo que los protegiera. El nacimiento del arte moderno signific ms que nada la libertad del artista para pintar lo que le plazca, sin atender a los requerimientos de ningn personaje con poder. Esto acaso ocurra en otros pases, es decir, en pases, pero esto no ocurre en las provincias, o al menos, puede no ocurrir con todos los pintores de las provincias. Conviene hacer tal cosa, no hacer tal otra, no enemistarse con tal y cual y ser cuidadoso, caso contrario pueden hundirte por ms que seas un genio.

Increblemente, o ms bien, como era evidente, la censura le vino fenmeno a la obra, de igual manera que en su momento la censura a Larroca y Legrand les vino fenmeno. Si Luca y el Pepe queran que no los expusieran en cueros, lo mejor que podan haber hecho es quedarse en el molde, pero no, a pesar de su experiencia, pisaron el palito. El sbado, en un bar, veo en la puerta del bao masculino en vez del cartel de Hombres, una impresin del cuadro con el Pepe en cueros con esa mata cubriendo sus partes. dem con Luca y el bao de mujeres. Debe haber unos cuantos bares en la provincia con estos smbolos divertidos Me parece genial! Recorrer la polica los bares prohibiendo esas imgenes? Prohibirn la exposicin en internet de este cuadro? Qu sentido tiene prohibir una representacin en una galera para que ipso facto esa imagen, a partir de ese hecho, se reproduzca por millones en todo el orbe?

Esta obra hubiera pasado desapercibida si no fuera por la necedad de los censores. Ahora la obra tiene otro valor para nosotros, pues arroja luz sobre la realidad que nos rodea. No sabemos, o yo no s, si el pintor quiso homenajear a la pareja o burlarse de ella. Sea como sea, ahora resulta evidente que se ha convertido en una burla gracias a Mujica. El cuadro pasa a ingresar esa hermosa lista de obras que desnudan los mecanismos del poder, por ms que no fuera la intencin consciente del artista. Eso es lo interesante. Sabemos, por conversar con extranjeros, que Mujica es considerado all afuera como una especie de nuevo Thoreau, o en su defecto, como un nuevo David Carradine que camina por la arena disfrazado de Kung Fu. Mujica en el Edn es el culto a la pobreza espartana del Pepe. Esa es la imagen que tiene el extranjero que de ninguna manera acepta, es decir, no da crdito a lo que escucha si uno le cuenta que Mujica, no el Pepe, propuso vender todas esas playas a los ricos para que el pobrero trabaje de mucama y de jardinero. Y la gente no cree en esto pues la gente necesita creer, tal el caso de toda religin. Acaso el pintor comulgara con este dogma, con esta idea disparatada y por eso pint al Pepe en el Edn para de inmediato enterarse de cmo era Mujica en la realidad del mundo.

Es sta la mejor stira que se ha hecho sobre el personaje ms notable de la provincia? De ninguna manera. El propio Larroca hizo un dibujo de factura impecable, llamado Corte anatmico de un presidente. Es una obra de humor exquisito. Es una stira virulenta. Irrespetuosa. Subversiva. En suma, es la obra de un artista moderno que arremete contra el poder y sus apariencias, pero como Mujica no aparece al desnudo, o aparece al desnudo de una manera que no advierte el censor, la burla ha pasado desapercibida. El problema de Julio de Sosa fue mostrar un par de tetas. Larroca no ha mostrado tetas? A montones, pero son tetas desconocidas. Es la primera vez que se satiriza a alguien? Todos sabemos que no. Se lo hace de variadas maneras. De Sosa fue bastante respetuoso, mucho ms que Larroca, que de respetuoso no tuvo nada. Los retratados con poder inician acciones penales contra los artistas? Normalmente no, pues en ciertos pases de occidente muy pocos trogloditas se animan a enfrentar la libertad de expresin, no por conviccin, sino, precisamente, por cuidar su imagen.

As que aqu tenemos al Pepe y Luca en el paraso progresista. Ahora bien, hasta prueba en contrario, no existe ningn paraso ni infierno ni nada parecido. Existe s gente dual o ms que dual. Es imposible encontrar a uno que no sea til a la humanidad en algn sentido, as como es imposible encontrar a otro que sea absolutamente benfico. Mujica no escapa a esta ley, slo que por su exposicin pblica y por otros motivos de ndole psicolgica, su dualidad se hace ms evidente. Cuando el Pepe discursea contra una vida basada en el consumo, contra una vida vacua que pretende ser llenada con objetos, hace bien. Cuando el Pepe dice que Mxico no es un estado de derecho, as como cuando dice que los peronistas actan como patoteros, llama a las cosas por su nombre. Dice cosas. Estimula el debate. Apuesta a convencer con ideas, con su programa radial, con sus discursos. Inclusive, la forma de actuar del Pepe en sus aos de gobierno le ha complicado la vida a Vzquez, que gobierna casi sin hablar. No digo que un gobernante deba parlotear todo el tiempo, pero es fcil advertir cundo un gobernante pretende convencer y cundo un gobernante acta como administrador. Por otro lado, y en esto no hay diferencias entre los dos hombres fuertes del progresismo, por ms que uno despotrique contra el consumo y el otro contra el consumo de tabaco, los dos apuestan a abrirle las puertas del pas al capital extranjero y ah tenemos a los chinos que ahora vendrn a estragar los pocos recursos pesqueros que nos quedan. Ese es el paraso progresista, un paraso para las pasteras que plantan ms de un milln de hectreas de eucaliptus pagando menguados impuestos y desplazando otras producciones ms benficas; un paraso para la banca que apenas concrete la inclusin financiera ganar cuatrocientos millones de dlares anuales por ese slo concepto. En este paraso Adn discursea de lo lindo a los gorriones, los corderos y las mojarras, pero le abre la puerta a los buitres, los tigres y los tiburones y adems, si le dan la oportunidad de poner en tela de juicio las virtudes de la lucha de ideas que pregona, censura una obra de arte basado en consideraciones pudorosas.

Aqu llegamos al quid del asunto. Al hacer algo, al pintar un cuadro, de Sosa, la galerista, todos nosotros advertimos ciertas leyes que rigen nuestro paraso progresista. Pero hay algo todava ms importante, si el cuadro es bueno o malo, elogioso o burlesco, todo eso es algo menor comparado con el punto crucial: no debemos aceptar que se censure una obra. Esto es elemental. No verlo es detenerse en el rbol para no ver el bosque. La libertad de expresin no conoce otro lmite que la difamacin, que no es el caso. Si conociera lmites no sera libertad de expresin, sera la libertad de decir cosas convenientes. Djese a los pintores pintar lo que les plazca y ms an ante la pobreza del arte actual, y djese a los escritores escribir lo que imaginen y a la gente hablar, aunque digan cosas disparatadas, errneas. Quin, en todo caso, decidira qu cosas sera aceptable decir? Un consejo de notables? El poder? Ms sabio es dejar a la gente expresarse para que las ideas sean analizadas con libertad. No aceptar este principio inclaudicable es un retroceso y que no veamos esto como el punto crucial ya pone en tela de juicio la idea de progreso. Creemos que la libertad de expresin es una conquista alcanzada de una vez y para siempre. Nada ms falso. Se nos quiere imponer desde el poder un vocabulario lleno de eufemismos hipcritas. Se premian obras que atienden a las exigencias de una agenda de derechos impuesta por los organismos internacionales. Se emprende una conspiracin del silencio contra los historiadores que no comulgan en el altar de la patria Jugamos con fuego! Hoy nos acostumbramos a esto, maana nos acostumbraremos a otra cosa y as, a medida que entregamos nuestros recursos para que unos pocos sean todava ms ricos, ley inexorable del progreso, iremos enterrando, junto a otras libertades, la libertad de decir, que significa la libertad de pensar.

Si esto es el paraso, a uno le dan ganas de comer la fruta del rbol del conocimiento, aunque luego venga un ngel que te expulse y se mantenga vigilante con su espada flamgera. Como se ve, no hemos progresado mucho. An parimos con dolor y nos ganamos el pan con el sudor de nuestra frente. Acaso eso no cambie nunca, pero al menos no deberamos atender las amenazas de ningn ngel, por ms que porte una espada flamgera.


Nota

(1) El rey desnudo. Oscar Larroca http://brecha.com.uy/el-rey-desnudo/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter