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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-11-2016

Apagn del rgimen franquista, nace la Repblica

Enriqueta de la Cruz
Rebelin


Rajoy pasar a la historia como el pequeo Claudio devenido (pese a su maestra escurridiza) en el hombre que apag la luz. Ya saben aquello de el ltimo que apague la luz. Por eso, como lo sabe, se le ve tan jodido (fjense bien) y dice esa cosa de pepero: que no har concesiones... Quisiera que pasara de l este cliz.

Le acompaan en la heroica tarea los caciques galianos (gal-cal viva-lo que hicimos tantas veces a los jvenes, no pa-pa, sino pin pan pun), los nostlgicos de su uniforme falangista que deben tener an en su fondo de armario apolillado, esos que no llegaron a ms grandes cosas que a ser oyentes en el Bildelberg; y algunos catetilos-illas con nfulas de mandams que mataron a nuestros abuelos dos veces, que se mean todos los das en las cunetas donde reposan con su dignidad y su lucha por los dems, por el progreso de la humanidad, tantos hombres y mujeres socialistas de verdad, anarquistas, comunistas, gente generosa y digna. De verdad.

Por eso se les ve tan jodidos (fjense bien). Se les acaba el chollo y no les valen esas regainas mojigatas y esos apercibimientos y esos modos franquistas de mandar deberes y reconvenir y un segundo, seor Iglesias, que a ver si se le va el santo al cielo. Seora presidenta del Congreso: no somos meapilas ni creemos en santos, sino como Beethoven, en lo que hagamos por nosotros mismos. Oh, hombre, aydate a ti mismo! Somos hijos de la escuela de la Ilustracin, no de la suya. Y la exquisitez cnica con que se disfrace la intencin no nos conmueve: Hgame un titular. Yo le hago tres: Estn ustedes muy vistos. Estn ustedes acabados. No nos aburran ms.

La vice: El que se pone a dar se pone a recibir. La siempre viva la vida de la diputada sa que dijo que no saben los jvenes qu es la poltica intentando impresionar y el otro y el otro y lo de ms all de Venezuela y fanfarronadas infantiles pandillero-extremistas. Cuarto titular de regalo: Son patticos y lamentables. Se oyeron cosas de este estilo en el ltimo debate de investidura y cosas ms chorras. Y ramos pocos y pari el verde doncel: Anson o Ansn, (como le mole) amenazando con echar a los espas a quien se mueva, silencio y quietos, coo! parece decirnos- que ya mando yo mientras miro las piernecitas de la juventud en los concursos de la tele y siento ctedra en Lhardy de lo que debe mover o no los cimientos del Estado. Je, qu bromazo!

Las apariencias engaan. A lo que asistimos no es a la continuidad de nada, es al fin del Rgimen franquista y a los primeros dolores de parto de una Repblica necesaria, floreciente, ahta de abono.

Y todos los que siguen intentando engaarnos, tener un segundo ms de gloria mientras apoyan contras en Latinoamrica, mientras siguen cometiendo el crimen de lesa humanidad continuado contra la legalidad republicana aqu, contra personas inocentes, contra los parados que somos y sufrimos, contra los nios que no comen como en la poca precedente al primer Pablo Iglesias, estn pereciendo y entrando poco a poco en la mquina del compost para abonar, aunque sea con sus mierdas, otro porvenir.

Su tiempo ha pasado y la hoja de ruta la han explicado muy bien los jvenes descamisados en el Congreso, esos que tanto irritan a los carlistas de las guerras que describi magistralmente Galds, a los viejos carrillistas que tragaron con la Monarqua y con Martn Villa y arroparon en su seno (por estrategia sera) a los que se criaron a los pechos de la Iglesia de la Cruzada y de los carniceritos de la patria traicionada como ese Arias Navarro.

Por primera vez se ha hablado tan claro por tantos (1) como se necesita en el Congreso, sin ampulosidad, sin remilgos, como requiere una sociedad hecha polvo, esquilmada, robada, violada, que se sostiene gracias a la escasa pensin de la abuela, a la solidaridad familiar, al acostumbrarse otra vez a la desigualdad social brutal, a ver mendigos que no llegan a los treinta y limpiabotas del padre eterno que describiera Max Aub.

Por fin llega la verdadera muerte del dictador Franco. Las bravuconadas de un histrinico Hernando no nos amilanan. Los cabreos de los que pactaron la Transicin tan desfavorablemente para los menos favorecidos no nos implican, las palabras de Rufin nos animan, sobre las de los podemitas esperamos que no obedezcan solo a un recuento de intenciones de prximos votos (porque las matemticas no engaan, ni los sondeos tanto como dicen), y no sean los prximos nios guapos del maana, otros felipes de la Troika. Habr que ver Es verdad que el marketing manda en estos tiempos de mercados y que estamos muy apaleados para creer en milagros; habr que ver

Pero lo que est visto, visto est.

Miren seores tan crispados con lo que sucede, tan remilgados con las formas parlamentarias y los modos polticos, tan alarmados porque hay nuevos en los escaos, tan criticones con que se hable de brigadistas o abuelos: se acabaron los modos totalitarios y la contencin que tan bien ha venido al Sistema y al Rgimen en este pas, ese ser polticamente correcto que no ha sido ms que callar y otorgar, mirar para otro lado, vivir de rechupete y que ha generado este brillante futuro para las generaciones que les suceden. Dejaron esto hecho un asco, no nos vengan ahora con sermones de la montaa.

Miren ustedes: cuando la guerra de invasin extranjera y colonizacin nazi mal llamada guerra civil, mejor denominada Guerra de Espaa, que da ahora el derecho a la Merkel de ser nuestra ama y seora (Rajoy la llama a la mnima para darle el parte), yo no haba nacido. Cuando en Yalta y Postdam se hizo el reparto y le tocamos a los americanos parece que para siempre de momento y la URSS acept, yo no haba nacido; cuando asesinaron al Ch que ya estaba haciendo un mercado comn cojonudo y un internacionalismo real los que no queran que avanzara eso, yo estaba comulgando aqu, como todos, con ruedas de molino por imperativo franquista y porque era muy nia y no haba alcanzado el conocimiento necesario sobre el alcance de estas cuestiones por la ausencia de cultura a la que nos tenan sometidos los reaccionarios genocidas.

Pero cuando los socialistas y comunistas celebraban con Martn Villa los cumples de la Consti (qu guay) y Felipe el encantador de serpientes firmaba la reconversin, echaba gente a la calle, haca la vista gorda a ese exterminio por el jaco que tantos beneficios pecuniarios aportaba a algunos mientras en los barrios populares, obreros como el mo se mora una buena parte de mi generacin, en esos barrios donde sobraban descamisados y pobres; cuando se firmaba la precariedad laboral, la sentencia de exclusin de tantos jvenes hasta nuestros das y lo del hotel Ermua, yo ya estaba cubriendo mis primeras noticias y me enteraba de todo; yo ya estaba asombrada de que los que se decan herederos del PSOE de mis abuelos fueran esos traidores. Mir las actas de la poltica de entonces, de la II Repblica, comprob (por si la equivocada era yo) a qu se dedicaban esos socialistas de entonces y, efectivamente, con sus los y sus sombras y sus Casados y sus Prieto y lo dems, los socialistas de entonces no eran estos esbirros del Rgimen y de Fraga y CIA, ni los de la corrupcin policial ni los de la corrupcin econmica.

Cuando yo no me rea como algunos de mis colegas sin escrpulos de los jersis que le haca Josefina a Marcelino Camacho, ni de sus discursos criticando a Rambo-Reagan que tan acertadamente pintaban un capitalismo asesino, mugriento, avaro, a lo Trump y a lo Clinton ahora, tan bajo, tan mezquino que ha acabado como dice Chomsky con el sueo americano; cuando no me rea ya se alumbraban ms abrazos del Oso (y no oso ruso, precisamente), ms traiciones, ms teatrillos, pero tambin ms Memoria, Histrica, ms impulso, ms vidas de jvenes jodidos sobradamente que tendrn que coger el toro por los cuernos, ms luchas, ms repblica futura.

Miren seores polticos de los aos pasados: despus de lo que ha pasado aqu (hasta Anguita dijo recientemente que saban todos ustedes saban a qu se dedicaba el rey Juan Carlos y qu hicieron para que los supiramos todos, para desenmascararle y terminar con las tropelas?, me pregunto), nadie tiene la exclusiva de nombrar y homenajear a los brigadistas, de hablar de sus abuelos si le apetece, de expresarse como crea conveniente para decir lo que en el Congreso haba que haber dicho mucho tiempo atrs en vez de sestear en los sillones la digestin de restaurantes caros y de tanto postn como se La Ancha donde se sentaba tan ancho y pancho Carrillo y Cia o Currito, donde se apuntaban a comer boquerones fritos los chicos socialistas de Interior para comentar lo de Intxaurrondo mientras las limpiadoras limpiaban la sangre y los restos de uas arrancadas a inocentes, como se arrancaron a la nias de Alcaser las vidas.

Ay poca dorada! Quin va a decir a los que no tienen futuro si no lo luchan, que se callen?: los izquierdistas que presumen de pasado de pap con pedigr franquista y ahora no quieren que nadie les pase por la izquierda despus de heredar sus buenos dineros y casones en las zonas ms pijas de Madrid? (2), los de la foto de Azores?, los reyes y sus mancos tantos que metieron la mano en la tajada? los tejeritos? los guaperas de gomina y ricitos al cuello? No caben otros fantasmones ni fanfarrones ni otros 23F con sus esbirros espantosos.

No digerimos ya ms malas piedras como todos los que han mandado aqu, nos llevaron a la guerra de Irak, nos coronaron de espinas, nos partieron familias, nos dejaron en la calle, nos echaron del trabajo y de las casas, nos mataron cros, nos aumentaron los feminicidios, nos apalearon mujeres, nos hicieron crecer a los machistas, a los intolerantes, a los trepas, a los sin escrpulos, a los mercaderes de esclavos, las alambradas, los campos de concentracin para seres humanos huidos de sus guerras, nos tiraron bombas, nos ampliaron burdeles, nos introdujeron todas las drogas del mundo, e impulsaron la amoralidad, la nada. Son pasado, seores, son pasado. Y los que callaron o inocentemente no vieron, refunfuen ahora lo que les d la gana, no nos van a impresionar.

Miren, los que se llaman de la izquierda, los que se creen ahora ms ortodoxos: bienvenidas sus alternativas: si lo que saben ahora algunos ustedes es que se preparan nuevas traiciones y quieren compartirlo con el pueblo, abrirnos los ojos, dganlo sin remilgos, pero no me cabe en la cabeza por qu les molesta tanto or hablar tan claro en el Congreso, pues las verdades son verdades las diga quien las diga, como no me cabe en la cabeza por qu no hablan ms del rey y sus miserias que a todos nos atenazan. Ah, ya, que eso es secundario, ya, porque se trata de la lucha total y el rey caer por s mismo. S, caer por aburrimiento del pueblo, que no lo traga y no les hacen ni caso, pero no estara mal que dijeran algo para variar

Y si creen que alguien las dicen, esas verdades, solo por estrategia, por marketing, por hacerse con votos y luego van a seguir igual, la misma senda que los polticos de la Transicin, pues bien, desenmascaren, presenten su programa-programa alternativo, a ver si lo pillamos, pero, insisto, esas verdades que se escuchan estos das siguen siendo verdades que ya iba siendo hora de escuchar. Y vayan al lo, que hay mucho lo ms all del ruido y de las nueces de tanta batalla de despellejamiento en cada partido y hablen las verdades tambin del pensionista y de los que no se sienten representados ni por los sindicatos, de la gente que nos quedamos ya de plano excluidos y estamos en el limbo segn nos dicen los del Inem. S, piensen ms en su base y menos en sus sillones, si piensan en todos nosotros, ya les llegar la recompensa. El pueblo les pondr a todos donde les corresponda.

NO estamos soando. NO somos unos utpicos chiflados. Van a salir los huesos de Lorca para hacerles poesa, seores de la Transi y del franquismo, va a llegar otra primavera, estamos solo en el invierno fro que han contribuido a traer.

Pero despus, despus

No somos unos ingenuos. Despus vendr la lucha social porque vuelve la miseria y es verdad que estamos creciendo los excluidos y es verdad que yo tambin soy Daniel Blake, como el de Loach.

No somos unos ingenuos, nos intentarn sembrar la hierba bajo los pies los imperialistas que tienen sueos totalitarios, el capitalismo cruel, intentarn comprarnos a los polticos para que nos salgan de nuevo traidores. Y habr que estar alerta aun con Repblica, claro que s.

Pero ser despus, aunque se siembran ya las simientes de las nuevas luchas que traern nuevas conquistas con nuestro sudor, con nuestras manos.

Por el momento yo recuerdo a Blasco Ibez y a la Francia que se quit de encima a sus coronados y solo saca desde entonces reyes para Carnaval, jocosamente, riendo de esas mscaras. Como dijo el maestro en 1891 en un artculo tan vigente sobre para qu serva all la monarqua, aqu ha de llegar muy pronto el da que sea para lo mismo: para excitar el regocijo pblico en da de Carnaval despus de pasar esta nefasta cosa al catlogo de nuestros recuerdos.

Por el momento, olvidemos los cantos de las sirenas gordas del pesebre del Rgimen, no les hagamos la ola ni la guerra que pretenden estos psicpatas sociales, estos revenidos como el arroz en fallas; ellos ya no son protagonistas, son los enterradores del muerto. Solo merecen el desprecio y la justicia dir. Que no duden que seguiremos exigiendo: justica, verdad, reparacin. Otro pas posible, con respeto a las naciones, con bien hacer, igualdad, adelantos y cultura, sern nuestra revancha, su tristeza, y all se mueran polticamente mordindose las carnes con su propio veneno los traidores y las coronas.

Notas:

  1. Excepto a Joan Tard de ERC que siempre defendi la Memoria y habl tambin muy claro y hasta fue expulsado por ello de la sala de los secretos que estn mejor siempre en manos de los franquistas y sus sostenedores y cmplices, de los que callan, luego otorgan. Menciono tambin con respeto a Iaki Anasagasti, aun sin compartir lo que representa el PNV, por su gran lucha desenmascarando el pudridero que es la monarqua y la corrupcin real, y su trabajo parlamentario.

  1. Recomiendo la lectura del libro El rbol y la raz de Bartolom Clavero, honesto y cabal. Y honro a todos los hijos de pap que s supieron cambiar de vida por otra de lucha a favor de todos, pero de verdad.

Enriqueta de la Cruz es escritora y periodista, colaboradora del Colectivo de militares Anemoi

Nota del Colectivo Anemoi:

Enriqueta de la Cruz ha publicado El testamento de la Liga Santa, sobre la Transicin espaola; Nada es lo que parece, sobre las tramas de corrupcin poltica y medios de comunicacin; Memoria Vigilada, con el robo de nios y nias en el franquismo como argumento; El amor es de izquierda, en el que aborda la corrupcin, el trfico de personas, la memoria histrica y el nazismo; y el ms reciente Csar Navarro, vida y testimonio de un Francmasn un libro excepcional, como todos los anteriores.

Recomendamos la lectura de la ya extensa obra de esta excelente escritora, autnticamente comprometida con nuestro tiempo. Desde Rebelion en los cuarteles la animamos a continuar su generoso e imprescindible esfuerzo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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