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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-11-2016

Resea del libro Entreteniendo a los pobres, de Juan Ramn Rodrguez Fernndez (2016)

Enrique Javier Dez Gutirrez
Rebelin


Este libro pretende mostrar las caractersticas actuales de las polticas de ingresos mnimos en Espaa, poniendo de manifiesto la creciente neoliberalizacin que estn sufriendo y cmo se integran dentro del imaginario neoliberal que ste traza para la poltica social. En este sentido, en los 5 captulos que componen este libro se analiza de forma crtica aspectos cruciales como las limitaciones que estas polticas tienen: como la escasa financiacin pblica, su pobre alcance y cobertura social, la estigmatizacin social que estos programas imprimen en las personas beneficiarias de los mismos, su carcter burocrtico y su papel cmplice a la hora de contribuir al mantenimiento y legitimacin del sistema capitalista y del injusto orden social que ste promueve.

Asimismo, se denuncia el papel que la educacin desempea en estos programas, cuestionando los principios de empleabilidad y de la Teora del Capital humano que la sustentan y poniendo de manifiesto el "negocio de la pobreza" que para diversas entidades privadas suponen los cursos de formacin para pobres. Un papel el de la educacin en estos programas de ingresos mnimos que cumple una doble funcin: por un lado hace de redencin social para el pobre, y por otro lado, de mecanismo punitivo y de control social de la marginacin.

Por ltimo, se aborda qu alternativas y modelos existen a los programas de ingresos mnimos, propuestas que se inspiren en valores opuestos a los del pensamiento neoliberal: La Renta bsica y el Trabajo Garantizado y cmo una educacin emancipadora se puede desarrollar en ellos.

La redencin del pobre a travs de la educacin y del mito de la empleabilidad 

Las principales medidas de lucha contra la exclusin social son los programas de Rentas Mnimas de Insercin cuyos destinatarios son personas con ingresos por debajo del umbral de la pobreza, personas pobres. Estos programas se componen de dos elementos: Un ingreso econmico mensual, que ronda los 410, y un Itinerario Personalizado de Incorporacin Social, en el que se consensua con la persona beneficiaria una serie de actividades para favorecer su insercin social.

Las actuaciones de formacin son una de las medidas ms importantes dentro de los itinerarios de insercin desarrollados en estos programas. Estas acciones de formacin dirigidas al colectivo de personas pobres tienen una serie de caractersticas y asumen unos principios cada vez ms influenciados por el pensamiento neoliberal.

Las acciones de formacin en los Itinerarios Personalizados de Incorporacin Social pueden considerarse como una pedagoga del dficit, en donde las personas pobres tienen una serie de lagunas, carencias, dficits formativos, actitudinales, personales, etc. que dificultan su insercin en la sociedad salarial. Por ello, la formacin en estos programas se tiene que centrar exclusivamente, en fomentar competencias y habilidades profesionales que potencien la empleabilidad de estos colectivos: cursos de formacin prelaboral, cursos de formacin profesional especfica, cursos sobre cmo elaborar un currculum vitae, cmo afrontar las entrevistas de trabajo, cmo buscar empleo por Internet, cursos sobre cmo emprender y crear tu propio negocio y un largo etctera de acciones que se orientan a favorecer la empleabilidad de este colectivo. As mismo, en esta misma lgica se podran encuadrar todos los cursos dirigidos a dotar de habilidades sociales, personales y actitudinales: cursos de mejora de la autoestima, cursos de habilidades sociales, cursos de inteligencia emocional, etc. Porque, como todo el mundo sabe, lo que las personas pobres necesitan son cursos de autoestima y de inteligencia emocional para poder gestionar su situacin de exclusin.

La formacin para estos colectivos tiene como objetivo formal potenciar su empleabilidad y favorecer su insercin en el mercado laboral. Sin embargo, realmente cumple una funcin diferente y es la de actuar como elemento redentor de las personas pobres, pues mediante la participacin en estas acciones formativas las personas en exclusin social demuestran a la sociedad su buena predisposicin a insertarse. La participacin en la formacin acta como un mecanismo que permite diferenciar aquellos pobres que se esfuerzan y que merecen recibir la ayuda econmica, de aquellos pobres que no demuestran esforzarse lo suficiente y que por tanto no son merecedores de la prestacin econmica. Es una manera de volver a las concepciones medievales sobre la caridad, los pobres verdaderos y los pobres fingidos. El derecho de ciudadana social por el cual todo ciudadano y ciudadana tiene derecho a un mnimo de subsistencia, deja de ser un derecho reconocido, para pasar a ser algo que hay que ganarse mediante la predisposicin a participar en itinerarios de insercin y mediante la realizacin de acciones de formacin.

Educacin, pobres y alienacin 

La educacin bajo estas propuestas no puede ser considerada como un instrumento que facilite la igualdad social, ni mucho menos que se oriente a la emancipacin y a la bsqueda de condiciones que fomenten la justicia social. Las acciones formativas que se sitan dentro de los programas de ingresos mnimos en el territorio espaol, pero tambin en toda Europa desde el Tratado de Lisboa (2000) con el desarrollo de polticas de activacin, contribuyen a la alienacin de las personas pobres mediante la inculcacin de las siguientes nociones como si fuesen ideas de sentido comn.

En primer lugar, se asume que a mayores niveles formativos de la ciudadana, mayores cotas de igualdad social. La naturaleza de estos programas se asienta en la lgica por la cual la educacin es una panacea milagrosa y que la inmensa mayora de los problemas sociales pueden ser solventados si conseguimos extender la educacin a todas las capas sociales. Desde este punto de vista, la pobreza, la desigualdad social, la violencia de gnero, la injusticia, el racismo, etc. Son problemticas que nicamente requeriran una solucin basada en el desarrollo de acciones formativas, no seran necesarias ningn otro tipo de actuaciones dirigidas a remover las condiciones estructurales en las que se originan estas problemticas. Solamente con ms educacin se podran solventar estas cuestiones sociales.

De esta forma, la precariedad y el desempleo son problemas achacables fundamentalmente a la educacin, que no forma adecuadamente, o a las propias personas que no tienen las competencias profesionales requeridas, las actitudes ms adecuadas o que no se esfuerzan (emprenden) lo suficiente. Sin embargo, no porque haya mayores niveles formativos o porque la educacin se extienda a todas las capas de la sociedad, vamos a vivir en sociedades ms justas. Buena parte de las personas responsables de la implantacin de polticas de austeridad, polticas con gravsimos costes sociales, tienen unos niveles educativos muy altos y no por ello con sus decisiones polticas miran por el bienestar del conjunto de la sociedad. Tampoco la calidad y el volumen de puestos de trabajos se ven especialmente influidos por la educacin y la formacin profesional, sino que estos son expresin de la relacin de fuerzas entre el mundo del capital y el mundo del trabajo.

En segundo lugar, estas propuestas formativas contribuyen a reforzar el predominio de principios como la competitividad o el individualismo como valores sociales centrales. La insercin es una cuestin individual de adquisicin de competencias o habilidades profesionales, donde las personas compiten entre s con sus credenciales formativas por los puestos de trabajo. Para el pensamiento neoliberal, aquellas personas que mejor compitan en el mercado laboral, que ms formacin tengan y que mejor sepan leer las necesidades del mundo laboral, sern las que triunfen y las ms exitosas socialmente.

Al enfatizar este carcter individual del proceso de insercin social, y al soslayar las bases estructurales de la pobreza y el desempleo, se subraya la responsabilidad individual del propio sujeto en su situacin social -si eres pobre o tienes un trabajo precario es porque no te has esforzado lo bastante o no has aprovechado las oportunidades que la sociedad te ha ofrecido-; y se abre la puerta a la culpabilizacin, criminalizacin y al tratamiento punitivo de la exclusin social: las personas pobres son pobres porque son vagas, porque no se esfuerzan lo bastante, algunas de ellas son delincuentes... y por ello, el estado pblico tiene que reducir las ayudas dirigidas a estos colectivos y a la vez sustituirlas por procedimientos punitivos y de control al pobre.

En tercer lugar, se ahonda en la mercantilizacin de la educacin y en el negocio de la pobreza. La formacin para las personas beneficiarias de rentas mnimas, al igual que otros servicios pblicos, es vista por parte del pensamiento neoliberal como una mercanca con posibilidades de generar beneficios econmicos, a travs de la financiacin pblica de entidades privadas encargadas de dar la formacin requerida a estos colectivos. Sin duda alguna no es un nicho de mercado tan lucrativo para el sector privado como lo puedan ser las pensiones pblicas, la atencin residencial a las personas mayores, o la educacin superior. Sin embargo s tiene el suficiente inters como para que diversas entidades privadas, fundaciones, ONG, sindicatos, etc. acudan al negocio de la pobreza, unas siguiendo principios filantrpico-caritativos y otras por motivos puramente de beneficio econmico. En todo caso, todas juntas en la lucha contra la pobreza.

Qu alternativas tenemos? 

En el periodo de 2011 al 2015, en Espaa se han dedicado ms de 7.000 millones de euros al desarrollo de actividades de formacin ocupacional dirigidas al fomento de la empleabilidad y de activacin de las personas desempleadas y pobres. A poco que miremos la realidad que nos rodea, podemos constatar que el valor de este gasto ha sido muy limitado en trminos de justicia social, de igualdad social y de insercin laboral.

Por qu ese dinero no se ha dedicado a la creacin directa de puestos de trabajo, puestos de calidad que tengan una verdadera utilidad social y que permitan una adecuada integracin social? o al fortalecimiento de una verdadera red de ingresos mnimos que efectivamente cubra las necesidades sociales bsicas? Porque entonces la educacin dejara de ser un mecanismo de redencin y de castigo para el pobre y no sera ya una oportunidad de negocio para el sector privado.

Es necesario abandonar los planteamientos de lucha contra la pobreza basados en la empleabilidad y establecer los mecanismos que permitan contribuir a la desmercantilizacin de la educacin, pensndola como un bien comn y un derecho social y no como un producto de consumo individual. Dos propuestas, con potencialidad para abrir camino en estas direcciones, son la Renta Bsica y el Trabajo Garantizado. Es hora de ver la integracin y la organizacin social con otra mirada y con otras categoras diferentes a las del caduco pensamiento neoliberal.

Enrique Javier Dez Gutirrez. Profesor de la Universidad de Len. Coordinador del rea Federal de Izquierda Unida.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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