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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-11-2016

Acerca de la iniciativa del CNI y el EZLN para las elecciones de 2018

Carlos Ferra
Rebelin


Que retiemble en sus centros la tierra: con estas palabras comienza el manifiesto del Quinto Congreso Nacional Indgena celebrado del 9 al 14 de octubre del ao en curso y que firman el Congreso Nacional Indgena (CNI) y el Ejrcito Zapatista De Liberacin Nacional (EZLN). Despus de denunciar en 27 pargrafos las agresiones del capital contra los pueblos indgenas, el documento concluye que el Congreso Nacional Indgena determin iniciar una consulta en cada uno de nuestros pueblos para desmontar desde abajo el poder que arriba nos imponen y que nos ofrece un panorama de muerte, violencia, despojo y destruccin. Y se declara en Asamblea Permanente para consultarse en cada una de nuestras geografas, territorios y rumbos el acuerdo del Congreso para nombrar un Consejo Indgena de Gobierno cuya palabra sea materializada por una mujer indgena, delegada del CNI como candidata independiente que contienda en nombre del Congreso Nacional Indgena y El Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional en el proceso electoral del ao 2018 para la presidencia de este pas. Llama a los pueblos originarios y a la sociedad civil a organizarnos para detener la destruccin, fortalecer resistencias y rebeldas y construir la paz y la justicia. En el prrafo final del documento se proclama la construccin de una nueva nacin, y fortalecer el poder de abajo y la izquierda anticapitalista.

El pronunciamiento del Congreso Nacional Indgena y del EZLN se produce en momentos en que el pas atraviesa por una de las crisis ms dramticas de las ltimas dcadas. A una economa casi estancada desde hace varios sexenios, durante los cuales los lderes polticos de la burguesa prometieron tasas de crecimiento espectaculares (Fox prometi un 7% de crecimiento anual, Caldern prometi bajar los precios de la gasolina y generar empleos y el actual jefe del Estado un pas en pleno crecimiento gracias a sus contrarreformas estructurales) hay que sumarle un mar de corrupcin del cual no se avizora el fondo; la violencia de la delincuencia organizada y no organizada, solapada por sus agentes incrustados en el aparato estatal; la polarizacin de la sociedad en una masa cada vez ms grande de pobres ms pobres y una minora cada vez ms pequea y ms rica. Hace pocos das Pablo Gonzlez Casanova afirm, refirindose a la situacin que vive el pas, que estamos en plena tormenta de una crisis econmica, moral, intelectual, poltica y social. (La jornada, 20 de octubre de 2016). La apreciacin de Gonzlez Casanova sobre la situacin del pas, es muy similar a la que tenemos millones de trabajadores del campo y la ciudad, miles de profesores de todos los niveles, intelectuales, artistas, desempleados, vctimas de la represin o de la delincuencia.

Aun considerando la enorme importancia de las explosiones sociales provocadas por la desaparicin de 43 normalistas en Iguala y por la mal llamada reforma educativa, que mantuvieron en vilo la vida nacional durante meses, a los que hay que sumar muchas otras movilizaciones de carcter local, como la de los jornaleros de San Quintn y la tribu Yaqui de Sonora, es sorprendente que el pas no haya vivido an una conmocin mayor. Aunque no es el nico factor, una buena parte de la explicacin se encuentra en el fraccionamiento de la izquierda revolucionaria, la ausencia de un partido revolucionario y las dificultades para construir un polo de atraccin que permita establecer lazos organizativos entre todas estas fuerzas que se han manifestado de manera tan importante a nivel local, regional o sectorialmente.

A partir de esta apreciacin podemos plantearnos la primera cuestin con relacin al manifiesto del Quinto Congreso Nacional Indgena. A pesar de las diferencias que corrientes y organizaciones de la izquierda revolucionaria hayan tenido o que pudieran tener an ahora con las fuerzas representadas en el Quinto Congreso del CNI, sin lugar a dudas la mayora de esas corrientes y organizaciones atribuyen una gran autoridad moral y poltica al EZLN y al CNI.

Las reacciones ante las resoluciones del Congreso Nacional Indgena comenzaron a manifestarse inmediatamente despus de que se dieron a conocer a travs de las redes y dems medios de comunicacin. Algunos, incluso al interior de las fuerzas de apoyo del zapatismo, consideran que esta propuesta representa un viraje de 180 en la poltica del EZLN con relacin a los procesos electorales. Entre los adherentes a la Sexta Campaa, slo algunas voces hasta ahora, han considerado que la participacin del EZLN-CNI en el proceso electoral representa un riesgo de contaminacin. Otros plantean que, ya que no se trata de luchar por el poder, sino de aprovechar la coyuntura electoral para promover la organizacin de fuerzas anticapitalistas, hay que apoyar la iniciativa. Entre los partidos registrados ha sido la posicin de AMLO, que no sabemos en qu medida es compartida por sus seguidores, la ms lamentable. Quiz los otros han dado la bienvenida a esta iniciativa con la intencin de aprovechar la oportunidad para hacer un doble juego, conducta que no debe sorprendernos pues la burguesa y sus agentes polticos siempre se han movido de esa manera. Entre los intelectuales las opiniones tambin han sido diversas. Desde la derecha y la izquierda ha habido manifestaciones de apoyo a la iniciativa.

Entre los intelectuales de izquierda hay quien propone no precipitarse y considerar la opcin del voto til por AMLO, si tuviera alguna posibilidad de ganar. Otros han apoyado incondicionalmente la idea. Luis Hernndez Navarro afirma que el documento del EZLN y el CNI representa un cambio de posicin de los rebeldes, pero no de 180, porque nunca han sido abstencionistas. (La Jornada, 18 de octubre de 2016). Manuel Aguilar seala en cambio que la poltica de los neozapatistas y sus aliados se caracterizaba por su completo abstencionismo electoral y sus coqueteos anarquistas. Pero a pesar de estas consideraciones y muchas otras que se han hecho, desde la izquierda revolucionaria la mayora parece coincidir en que esta poltica del EZLN y del CNI podra representar un gran paso hacia la organizacin de un frente nacional contra el capitalismo. La candidatura anticapitalista encabezada por una mujer indgena, dice un saludo de la Coordinadora Socialista Revolucionaria, abre las posibilidades de que se construya una propuesta anticapitalista amplia que sea abrazada por las diferentes resistencias que se han generado a partir de la aplicacin de las medidas neoliberales. Por su parte la Liga de Unidad Socialista dice en una declaracin del 17 de octubre que la campaa anticapitalista a la que convocan el CNI y el EZLN puede y debe ser el momento adecuado para convocar a la fundacin y fortalecimiento de un frente nacional con las organizaciones de los trabajadores (), de los estudiantes y los campesinos e indgenas que lleve a todos los rincones del pas un mensaje unitario de esperanza. Muchas otras organizaciones de izquierda han manifestado opiniones similares. La izquierda revolucionaria debera sumarse a esta iniciativa y unir sus esfuerzos a los de sus promotores por construir un gran frente nacional anticapitalista.

Desde luego que este nuevo planteamiento del CNI y el EZLN representa un cambio importante en su poltica con relacin a los procesos electorales. Tiene poca relevancia sealar si se trata de un viraje de 180, o menos o ms grados. Lo importante es que este planteamiento, viniendo de organizaciones que han sabido mantener una importante autoridad moral y poltica ante amplios sectores de la poblacin mexicana, e incluso ms all de nuestras fronteras, puede representar una va para avanzar hacia la construccin de un polo aglutinador de los movimientos sociales y organizaciones polticas que no han sido integradas al rgimen poltico imperante.

Por qu apoyar esta iniciativa? En primer lugar, por el significado que tiene la candidatura de una mujer en un pas donde las mujeres son vctimas de discriminacin y de agresiones que van desde la ofensa verbal y el acoso hasta el asesinato. En segundo lugar, porque esta mujer ser indgena y formar parte de alguna de las minoras tnicas sometidas a la explotacin, despojo, represin y discriminacin en los mismos territorios que en origen fueron suyos y que resisten todos los das las agresiones del capital que pretende despojarlos de lo poco que an conservan. En tercer lugar porque las organizaciones que hacen la propuesta son organizaciones de base de la resistencia o tradicionales de tribus, pueblos y comunidades. En cuarto lugar porque una candidatura de esta naturaleza podra aglutinar suficientes fuerzas para disputar a la burguesa y sus instituciones un espacio de accin poltica que consideran exclusivo. Finalmente, porque esta iniciativa puede representar un paso adelante hacia la construccin de un gran frente que aglutine a las fuerzas que luchan contra el capitalismo y por una sociedad mejor.

Que estos esfuerzos tengan xito o no, depender de una correcta poltica de alianzas, sin sectarismos, de todas las fuerzas anticapitalistas. La propuesta debera buscar la integracin de todas las fuerzas sociales y polticas, desde las ms amplias hasta las ms pequeas, que combaten por diversas vas la explotacin y la opresin capitalista. La situacin social y poltica del pas, de crisis econmica, poltica, moral, social, etctera, y el descontento cada vez ms amplio contra la injusticia, la represin, la corrupcin, etctera, son factores para la realizacin de una tarea de este nivel. Y en ello la responsabilidad de las fuerzas convocantes es fundamental. Desde luego que no debemos precipitarnos. El anuncio de este acuerdo del Quinto Congreso Nacional Indgena abre inmediatamente la discusin con relacin a la participacin de la izquierda revolucionaria en el proceso electoral del 2018. Pero es necesario esperar los resultados de las consultas que tendrn que realizarse segn los acuerdos del mismo congreso, y los planteamientos que sustentarn las fuerzas que promovern en primer trmino la candidatura indgena.

Plantear, como hacen el CNI y el EZLN, participar en un proceso electoral burgus no ser una experiencia indita. Se trata de retomar las experiencias de las grandes revoluciones de los siglos XIX y XX. Deca Lenin, refirindose a la historia de la revolucin rusa de 1917, que la historia del bolchevismo est llena de casos de maniobra, de acuerdos, de compromisos con otros partidos. Y comparaba a quienes se oponan a alianzas y compromisos con aquellos que pretendan ascender una montaa inexplorada renunciando de antemano a hacer zigzags, a volver a veces sobre sus pasos, a prescindir de la direccin elegida al principio y a probar diferentes direcciones. Las revoluciones son sin duda los fenmenos sociales ms complejos. No hay caminos preestablecidos, no hay recetas, no se pueden planear, deca Trotsky, pero se pueden prever y podemos prepararnos para incorporarnos a esos procesos en funcin de nuestras previsiones. Debemos sumarnos pues a esta iniciativa, renunciando a actitudes sectarias, sin que ello signifique abandonar los principios fundamentales que nos definen como revolucionarios socialistas. Y paso, finalmente, a indicar lo que considero algunos de los retos terico-polticos ms grandes a los que debe enfrentarse la izquierda revolucionaria en el futuro inmediato.

El EZLN-CNI llama organizar a los pueblos y a los anticapitalistas. Tal vez sea vlido en una situacin de resistencia autodenominarse con un nombre cuyo prefijo sea anti. Pero quines son los anticapitalistas? Todos rechazan la injusticia, la represin, la explotacin, la discriminacin, la destruccin de la naturaleza. Pero aqu caben desde los que quieren regresar a la aldea pre-capitalista hasta quienes imaginan una nueva sociedad donde la actividad econmica se planifique democrticamente, utilizando los recursos tecnolgicos y cientficos alcanzados hasta ahora por la humanidad, para garantizar a todos los que vivimos en este mundo y a quienes seguirn en l despus de nosotros un mundo nuevo, sin hambre, ni discriminacin, ni desigualdad, sin guerras y sin la amenaza de una destruccin total que haga inviable al planeta para sustentar la vida. El mundo cambi mucho desde que Rosa Luxemburgo plante el conocido dilema entre revolucin o barbarie. Entonces las amenazas que se cernan sobre la especie humana podran ser diferentes. Pero este dilema aparecer una y otra vez mientras la sociedad siga organizada con base en la explotacin, en la voracidad y el egosmo de las clases dominantes que no vacilarn en vivir una vida dispendiosa, depredadora, sin preocuparse por el futuro de miles de millones de seres de su propia especie que sufrirn las consecuencias de este sistema sino es barrido por revoluciones.

Concluyo con lo siguiente: abordemos las tareas de la coyuntura en torno a la candidatura de una mujer indgena que propondrn el EZLN y el CNI. Esperemos la plataforma que sostendr esta candidatura y veamos la posibilidad de enriquecerla si se nos permite, y sumarnos a ella por lo que representa en las circunstancias por las que atraviesa ahora la vida poltica de Mxico. Asumamos los retos de largo plazo identificando los rasgos que definen la etapa actual del capitalismo, pues slo sobre esa base podremos planear las acciones revolucionarias del futuro, sin repetir los errores que llevaron al trgico desenlace de las grandes revoluciones del siglo XX, las cuales un da representaron las ms grandes esperanzas para millones de trabajadores, campesinos, estudiantes, mujeres, jvenes y ancianos por construir un mundo mejor.

Carlos Ferra es miembro de la Coordinadora Socialista Revolucionaria y profesor de la Universidad de Chapingo

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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