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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-11-2016

Veinte aos de guerra y ms de un siglo de expoliacin y olvido
Los orgenes del conflicto en Repblica Democrtica del Congo

Josep Maria Royo
Africaye


El pasado mes de octubre se cumplieron 20 aos desde que se iniciara una sucesin de guerras en la Repblica Democrtica del Congo (RDC) que todava no han llegado a su fin. Aunque la intensidad de la violencia y sus consecuencias se han reducido gradualmente en estas dos dcadas, en el pas existe una creciente inestabilidad poltica derivada de la voluntad del presidente Joseph Kabila de eternizarse en el poder que se manifiesta con continuos brotes de violencia poltica y represin gubernamental de la oposicin, que intenta evitar esta poltica de hechos consumados. Amn de la persistencia de los residuos de las guerras que afectaron a todo el pas y que siguen presentes especialmente en su regin oriental.

La Guerra Mundial Africana

Ese otoo de 1996 una rebelin liderada por Laurent Desir Kabila, padre del actual presidente del pas, Joseph Kabila, consigui derrocar meses ms tarde al mariscal Mobutu, en el poder desde 1965. Una guerra para intentar traer la democracia al pas, donde esta esperanza de cambio se trunc rpidamente y se convirti en una mera sustitucin de lites. Esta rebelin, tachada de guerra civil a pesar de la participacin de los Ejrcitos de Ruanda y Uganda con el apoyo de EEUU y Reino Unido, pretenda adems desmantelar los campos de refugiados del genocidio ruands de 1994, desde donde se estaban reorganizando miembros del antiguo gobierno y ejrcito ruandeses para recuperar el poder perdido. El sentimiento de culpa por no haber evitado el genocidio pesaba en las cancilleras occidentales y dio alas a Kagame, el nuevo presidente ruands y antiguo rebelde amigo de Uganda y de EEUU. Esta rebelin de Kabila fue el punto de partida de la llamada Guerra Mundial Africana, en la que participaron nueve pases (Uganda, Burundi y Ruanda de un lado; y Angola, Chad, Namibia, Zimbabue y Libia del lado de la RDCongo) y cuyas vctimas mortales se estiman en millones: violencia sexual como arma de guerra, actos de genocidio e impunidad generalizada, una profunda crisis humanitaria y millones de personas desplazadas y refugiadas que por cierto, fueron acogidos por sus vecinos sin trabas ni cuotas.

En este complejo contexto, olvidado a menudo por los medios de comunicacin, la maldicin de los recursos, es decir, la expoliacin de los abundantes recursos naturales, entre ellos el coltn, ha contribuido a la perpetuacin de la guerra en la RDC, que sita sus races en las tinieblas de Joseph Conrad, cuando empez el saqueo belga de esta parte del continente africano en el siglo XIX. En este negocio han participado las Fuerzas Armadas congoleas, grupos armados locales y extranjeros, empresas locales, varios pases vecinos y multinacionales occidentales y asiticas, segn seal Naciones Unidas por primera vez en abril de 2001. Es la misma Naciones Unidas la que en ese momento afirmaba que la explotacin era sistemtica y sistmica y que los crteles tenan ramificaciones por todo el mundo. Remarcaba que numerosas empresas haban participado en la guerra y la haban fomentado directamente, intercambiando armas por recursos naturales, y otras haban facilitado el acceso a los recursos financieros para comprar armas, y aada que los donantes bilaterales y multilaterales haban adoptado actitudes muy diversas frente a los gobiernos implicados. Pocas cosas han cambiado desde 2001. Nadie est en prisin por estos hechos, 15 aos despus, y las recientes leyes o las diversas propuestas de iniciativas en EEUU y en la UE sobre diligencia debida, cadenas de suministro seguras y certificacin de los minerales, etc., no atacan las causas de fondo y pueden ser dribladas por las grandes multinacionales del sector.

Ms all del discurso oficial, ms all del saqueo

Sin embargo, aunque algunos se empeen en explicar las guerras que ha padecido y an afectan a la RDC en trminos tribales o reduciendo sus causas a una mera depredacin de recursos, es imprescindible entender las races histricas y culturales de los pueblos de la regin, el expolio continuado y la injusticia social vivida desde la opresin colonial y postcolonial, los agravios de la poblacin local frente a las poblaciones sobrevenidas, la instrumentalizacin de las diferencias tnicas por parte de Mobutu, la presin y la competencia sobre la propiedad de la tierra, los legtimos retos de seguridad de los pases vecinos frente al gigante congols, la creciente presencia postcolonial anglfona frente a la progresiva marginalidad francfona, las dinmicas regionales e internacionales vinculadas no solo a la explotacin de los recursos naturales sino tambin a dinmicas geopolticas donde Ruanda y otros pases de la regin juegan un papel fundamental, en un mundo globalizado en el que las grandes potencias como EEUU y China compiten para ampliar sus reas de influencia. Un mundo globalizado que ha ratificado la receta del modelo de Estado liberal para solucionar los problemas de la RDC pero que no los ha resuelto, por no afrontar las causas de fondo que dieron origen a la guerra y al creciente autoritarismo que en la actualidad estn fraguando Kabila y sus aclitos para perpetuarse en el poder, y que puede tener desastrosas consecuencias.

Josep Maria Royo esinvestigador de la Escola de Cultura de Pau de la UAB, miembro del GEA y de la Junta de Lafede.cat Organitzacions per a la Justcia Global @josepmroyo

Fuente: http://www.africaye.org/origenes-conflicto-republica-democratica-congo/

 



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