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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-11-2016

La participacin de los trabajadores en el modelo sindical chileno: el ncleo del 'plan laboral'

Leonardo Holgado Vargas
Rebelin


Camino calle abajo, calle arriba, sobre el cemento, detrs del vidrio, a travs de la madera, sin consultar jams el apellido del dueo de las manos que ejercieron el complicado asunto de disolver los colores, de tender las caeras, de medir la distancia, de los bloques, de conquistar la energa, de acumular el rayo y de hacerlo pasar cual sombra diamantina a travs de los cables. Quin destron la madera de su reinado de lamos a fuerza de sudor y martillo? Y la hizo obrera, con alma de puerta, corazn de ventana, terraza, suelo, escritorio, bodega, Quin de ustedes se pregunta: adnde fueron a parar, dnde fueron a parar, dnde respiran los creadores de tanta maravilla, los hacedores del sitio donde habitas, donde descansas, donde se suceden los das. De seguro ocupados en remendar su camisa, encender el cigarrillo inevitable, recalentar los frijoles, ahumados por el gas de parafina.

Para ellos, mis hermanos, este mal hilvanado canto, este poema de tabla conocida, desclavado de un bergantn, de una guitarra, de la casa marinera de los sueos.

Este poema de sal, como lgrimas, como ofrenda, como vaso de vino, como trozo de pan. Como palmotazo amistoso a esa espalda concreta. A esa mirada de tanto. A esos brazos sin reserva. A los constructores humildes del edificio de la primavera . (Oda a los materiales y a quienes los trabajan, Nano Acevedo, Recitado inicial, 1974).

INTRODUCCIN (1) 

En los primeros meses de 1974, Nano Acevedo, cantor popular, nacido en el Barrio de la calle San Diego de la ciudad de Santiago de Chile, present en todos los teatros de esa importante arteria capitalina su obra titulada Oda a los materiales y a quienes los trabajan, de donde hemos extractado su recitado inicial [2] que estuvo a cargo del actor Roberto Parada. Acevedo, que fue un importante miembro del aparato cultural del Partido Comunista, adems de antiguo paseador de animales en el circo Las guilas Humanas, mozo en restaurantes, vendedor de nmeros de lotera, aprendiz de maestro en fbricas de plsticos, calzados y muebleras, quiso despertar en esos das terribles de nuestra historia el mito que premonitoriamente vea morir, el mito del trabajo y de los trabajadores, reivindicndolos en una cantata.

El mito que se haba forjado en las mentes e ilusiones de los obreros del salitre y sus mujeres, en los peones de la pampa patagnica, en las sociedades de resistencia y sus vanguardias artsticas, en los lancheros iquiqueos, estibadores, cargueros, portuarios y pescadores de Valparaso, San Antonio, Coquimbo y Talcahuano, en los mineros de Copiap, La Serena y el Golfo de Arauco, en los inquilinos del extenso Valle Central, as como tambin en la Sociedad de la Igualdad, era transformar a Chile, liberado del colonialismo, en una suerte de Repblica de Trabajadores [3] , donde el esfuerzo fsico y mental de los menos favorecidos fuera reconocido como el eje del desarrollo econmico, social y cultura de la nacin.

El mito pas de la idea a la organizacin, de ah devino en mancomunales, mutuales, sociedades de socorros mutuos, colonias tolstoyanas, etctera, para acrisolarse en la Gran Federacin Obrera, antesala de la fundacin del Partido Obrero Socialista por Luis Emilio Recabarren que posteriormente diera lugar a los Partidos Comunista y Socialista, as como a la Confederacin de Trabajadores de Chile y la Central nica de Trabajadores en el rea laboral. El mito se hizo ideologa, discurso, convencin, congreso, manifestacin, conmemoracin del Primero de Mayo, pero adems la respuesta del Estado chileno a sus reivindicaciones se hizo norma jurdica, primero en Leyes Sociales, que se sistematizaron apuradamente en un Cdigo del Trabajo, con mltiples reformas de acuerdo a cmo iban soplando los vientos ( Ley Maldita, Ley de Sindicacin Campesina) hasta estatuir legalmente en el gobierno de la Unidad Popular la Participacin de los Trabajadores en las empresas y otorgarle personera jurdica a la Central nica de Trabajadores.

Este potente mito tuvo que ser trastocado por la Dictadura, desapareciendo a sus materiales y a quienes los trabajaron [4] , imponiendo el nuevo credo de la modernizacin, donde se inscribe como una de los ms importantes el afamado Plan Laboral, que legalmente reestructura las relaciones laborales en Chile desmontando su carcter eminentemente colectivo para anclarlo en una dimensin curiosamente individualista. El trabajo dej con ello de ser un espacio para la lucha y la construccin en comunidad y se transform en el espacio del orden, la vigilancia y el premio a la fidelidad, as como el derecho positivo con una nueva impronta civilstica flexibiliz cada elemento del Contrato Individual, a la vez que releg al Contrato Colectivo (la fuente distintiva del Derecho del Trabajo) a la excepcionalidad del estricto cumplimiento de requisitos, plazos y formalidades.

Histricamente, el perodo que antecede a la dictacin de los Decretos Leyes que instauran el Plan Laboral es posible de ser conocido y analizado hoy, por ejemplo, revisando muy ilustrativos materiales audiovisuales de poca como el titulado Orden, Trabajo y Obediencia, donde documentalistas suizos accedieron a entrevistas con importantes personajes del mundo gremial como Jaime Guzmn, Maximiano Errzuriz, Arturo Fontaine y presenciaron en forma directa la Primera Escuela Sindical que organiz la dictadura, que fue presidida en calidad de Director de Organizaciones Civiles por el Coronel Sergio Badiola. La escena impresiona, en particular, por la absoluta carencia de dilogo entre los participantes, donde la nocin que se trasmite oficialmente es la despolitizacin y la bsqueda del orden en el mundo del trabajo: que el dirigente laboral, sindical o gremial, se preocupe de los problemas de su gremio () que se preocupe de las inquietudes, de las condiciones de trabajo, incluidos los problemas econmicos, etc. y no est preocupado de los problemas de tipo poltico, de arreglar Chile y el mundo, en circunstancias que su primera preocupacin debieran ser los problemas de su gente dice el ex Edecn del Presidente Allende. Fontaine sostiene que se busca una desintoxicacin poltica, describiendo la mentalidad militar, ahora gobernante, como profesional, portaliana, pura y absolutamente autoritaria, la cual habiendo desplegado un operativo de terror para mostrar una fuerza incontestable por el marxismo, ahora debe hacer trabajar al pas, porque es el tiempo de producir. Guzmn complementa caracterizando al rgimen como una democracia enrgica, porque los problemas del pas no pueden ser resueltos por asambleas de irresponsables [5] .

SNTESIS DE LA TESIS

 

En concreto, la tesis busc sistematizar una respuesta consistente a una pregunta fundamental para la disciplina del Derecho del Trabajo en Chile, que dice relacin con analizar la importante funcin que cumpli la participacin de los trabajadores en nuestro modelo sindical.

La motivacin personal para este trabajo radica en haber observado que se desconoce la historia o la genealoga de esta materia, dentro de un olvido muy expandido acerca de las instituciones del antiguo derecho laboral chileno, lo que provoca consecuencialmente que no se comprenda el rol de la participacin colectiva en el funcionamiento del sistema de relaciones laborales en su conjunto, que es en el fondo la misma interrogante que se plantea la actual discusin del iuslaboralismo ms crtico, cuando constata que la temtica de la liberacin del trabajo y la accin para cambiar la organizacin del trabajo han sido casi siempre relegadas a un campo secundario de la accin poltica y social [6] , donde se establece una relacin directa entre libertad, derechos democrticos en el espacio pblico y el autoritarismo en que se expresa la explotacin laboral sustentada en una ideologa fordista de cierta organizacin cientfica del trabajo que transforma a las condiciones de trabajo en un tpico y un espacio despolitizado [7] .

Por recomendacin del Director de esta Tesis, el Dr. Rodrigo Palomo Vlez, la investigacin se centr en una institucin concreta que lgicamente sera la Participacin, que el nuevo orden concretamente repliega al Artculo 42 letra d) del Cdigo del Trabajo, a la vez que mantiene - pero ahora en forma generalizada - a la Gratificacin en la letra e) del mismo artculo, coincidiendo ello con que el contexto del cambio legal fue una hiperindividualizacin de las relaciones laborales, desnaturalizando la funcin del Derecho Colectivo para transformarlo en un dispositivo subordinado y dependiente del objetivo principal. La herramienta de lucha sine qua non de los trabajadores y energa vital del Derecho del Trabajo (Negociacin Colectiva-Huelga-Conflicto) quedaba suprimida hasta nuevo aviso y emerga un nuevo esquema en que la marcada procedimentalizacin [8] de la Negociacin Colectiva y Huelga a que la accin sindical se ve sometida en el Plan Laboral, restando poder poltico a sus Representantes.

La Hiptesis en torno a la cual se indag fue la constatacin que las mltiples modificaciones al Cdigo del Trabajo que se han efectuado en el perodo democrtico no han logrado desmontar en esencia la estructura del Plan Laboral en las relaciones laborales chilenas y en el Derecho del Trabajo como su manifestacin legal.

La investigacin desarrollada permite sostener que el contexto constitucional en que el Plan Laboral se inserta influye significativamente en el mismo, estableciendo sus lmites estructurales que, en el mbito del Derecho Colectivo del Trabajo o Modelo Sindical, se manifiestan en la prdida de los trabajadores del derecho a la Participacin Colectiva en las Utilidades y en la Gestin de la Empresa, derogacin que repercute en que el conflicto colectivo ya no se refiera a las relaciones de poder al interior del espacio productivo, desvindose de la nocin del antiguo rgimen en torno a que la principal funcin del Sindicato fuera la de colaboracin entre los factores productivos [9] , para fundar un nuevo orden laboral que codifica la subordinacin colectiva del factor trabajo al poder soberano (constituyente?) del empresario [10] , lo que repercute en una desnaturalizacin de las funciones de la Dirigencia Sindical, que pasan de ser esencialmente representativas de la clase trabajadora en su conjunto, a enfatizar un carcter reivindicacionista de demandas concretas al interior de la empresa [11] , con un marcado acento en la individualizacin de las relaciones de trabajo, negando el derecho al conflicto y transformndolo en una negociacin centrada en pactar mejoras remuneracionales comprometiendo aumentos de productividad y armona social en el tiempo de vigencia del acuerdo, relegando a la participacin al carcter de ser un componente remuneracional.

Un tercer mbito relevante de informacin, est dado por los efectos reales de los cambios acaecidos, donde se observa que el ingreso a las labores productivas se efecta mayoritariamente con contrataciones precarias civiles-mercantiles o tercerizadas, que coexisten con un fenmeno de marcada expansividad del Derecho del Trabajo hacia zonas que antes estaban claramente fuera de su aplicacin como es el caso de las relaciones de Funcin Pblica. Curioso resulta entonces percibir que el objetivo que la doctrina infiere habra sido el impulso fundacional del laboralismo en el Antiguo Rgimen, se mantenga a travs de su lgica realista en la actualidad como dispositivo de procesamiento del conflicto social.

En este sentido, y tomando como referencias los fenmenos relevantes que se han anotado, esta tesis indag en la regulacin del Derecho Colectivo del Trabajo, con especial atencin en la institucin de la Participacin de los Trabajadores para los diferentes perodos que anteceden, promulgan y suceden al Plan Laboral, para buscar responder con esos elementos un problema de contenido ms general, cual es si con los cambios que ese periodo impuso podemos afirmar que hubo cambios relevantes en el tratamiento de la Participacin de los Trabajadores, seguidamente si esos cambios agotan su determinacin conceptual en la fundamentacin economicista del Plan o responden tambin a su insercin en el diseo poltico global en que se inscriben, es decir, analizar si las reformas slo se dirigan a asegurar el incremento de la ganancia empresarial o buscaban tambin proteger posiciones de clase o corporativas por medio de la acentuada procesalizacin del conflicto.

Para cumplir con el objetivo expresado, en el cuerpo de la obra se traz el siguiente desarrollo: en primer trmino, en su Introduccin explicitamos el marco terico general utilizado en la investigacin, para lo cual se dio cuenta de la hiptesis jurdica que se sigui en ella, cules fueron sus objetivos, continuando por la justificacin de la metodologa empleada, que se concret en un marco terico especfico de la tesis, donde se exponen las problemticas doctrinarias ms relevantes que se han tomado en cuenta en su formulacin, as como las referencias normativas para terminar con una breve descripciones de las principales lecturas de obras tcnicas efectuadas en el proceso; seguido viene un acpite sobre Conceptos Generales del Derecho del Trabajo que, en nuestra opinin, deben ser tomados en cuenta para una mejor comprensin de lo tratado; para, a continuacin, desplegar la tesis misma en tres captulos: El primero, referido a la regulacin del Derecho del Trabajo en el Ancien Regime, es decir, la etapa histrica que culmina con el Golpe de Estado de 1973; El segundo, en que se trat la normativa que impuso concretamente el Plan Laboral y; el tercero, que se aboc a dar cuenta de los resultados regulativos que superaron el cambio de rgimen poltico en el perodo Postdictatorial o de transicin a la Democracia.

CONCLUSIONES

La hiptesis jurdica que sustent la tesis seala, sintticamente, que las reformas laborales del perodo Postdictatorial a la reestructuracin de las relaciones laborales en Chile que impuso el Plan Laboral no han desmontado su esencia, lo que se manifiesta principalmente en la derogacin legal de la Participacin Colectiva en las Utilidades y en la Gestin de la Empresa, quitando al conflicto colectivo la posibilidad de disputar relaciones de poder en el espacio de la produccin para relegarlo a ser, por medio de la Negociacin Colectiva, un mecanismo de consulta y reforzando su carcter individual como componente remuneracional para constituir un orden que codifica la soberana de los empleadores y la subordinacin colectiva del factor trabajo.

A travs del anlisis de la evolucin histrica de los tres perodos de su regulacin, se pudo constatar que:

1) En el rgimen del Cdigo del Trabajo de 1931 y sus modificaciones anteriores a la interrupcin del orden constitucional que marc el Golpe de Estado de 1973, se estableca un incentivo a la integracin en la modernizacin social de los obreros, mediante la formalizacin legal de sus organizaciones y su beneficio a travs de la Participacin en las Utilidades de la Empresa primero, llegando con el gobierno de la Unidad Popular a intensificarse con su Participacin en la Gestin de las Empresas del rea de Propiedad Social y Mixta.

2) Este incentivo legal buscaba resolver la Cuestin Social por la va de la colaboracin de las organizaciones de trabajadores en la industrializacin de la economa nacional, lo que se articulaba con las expresiones polticas, sociales y culturales de la clase obrera, politizando las relaciones laborales y encausando la accin sindical hacia la reivindicacin de nuevas normas mnimas de intervencin estatal. A tal nivel lleg la politizacin de las relaciones laborales en el antiguo rgimen que, aunque los estudios especializados no registren siquiera un lock out jurdicamente entendido, en el mes de octubre de 1972 el Gobierno tuvo que enfrentar un extenso Paro Patronal, que marca un punto de inflexin dirigiendo los acontecimientos hacia el Golpe de Estado.

3) El Plan Laboral, entonces, viene a deconstruir (porque la derrota del clasismo obrero provoc su paradojal reemplazo en la figura del trabajador) ese orden laboral, fundamentalmente, con la reclusin de la participacin orgnica y en las utilidades empresariales de los trabajadores a la modalidad del Acuerdo Colectivo, con un ms que discutible efecto real de sus contenidos normativos y obligacionales, y la derogacin de la figura del Sindicato Industrial de composicin obrera.

4) Este nuevo orden laboral es manifestacin paradigmtica de la filosofa social, econmica y poltica de la Dictadura que, con auxilio al expediente de su consagracin constitucional, buscaba permitir la generacin de una economa de mercado con administracin flexible del capital humano, desregulando los contenidos que el Derecho del Trabajo consideraba irrenunciables.

5) Este profundo giro de la legislacin produce que el Derecho del Trabajo y sus instituciones como la Huelga pierdan sus efectos naturales que conceptualmente se resumen en cooperar a la organizacin de la produccin, llegando incluso a ser en la prctica contraproducentes, configurando un escenario donde el rol sindical es percibido como carente de resultados materiales, por lo que la condicin dirigencial de las organizaciones cae en la contradiccin de ser ilusoria con respecto a la memoria histrica de sus conquistas en el perodo anterior o provocar mediante la aceptacin del modelo la profesionalizacin de la actividad, desligndola de los intereses generales de los trabajadores.

6) Las reformas acometidas en el perodo transicional a la Democracia, todava no concluido, no muestran haber interrumpido esta nueva estructura de las relaciones laborales, porque, aunque han modificado amplias materias del Cdigo con el propsito de hacerlo coherente con los Principios de la Libertad Sindical, no han enmendado su ncleo que es la exclusin del Derecho Colectivo a la Participacin en las Utilidades y/o Gestin productiva.

7) El ordenamiento del trabajo en la actualidad muestra, por el contrario, que hay importantes continuidades que provienen del antiguo rgimen, como la situacin del conflicto colectivo en la empresa y la subjetivizacin de los derechos colectivos laborales, as como la profundizacin de algunas de las lneas maestras del orden dictatorial, como el debilitamiento de la unidad sindical con la consolidacin de su estructuracin jerrquico piramidal y la flexibilizacin del Derecho Individual del Trabajo.

8) Este cuadro ha generado un desplazamiento de la organizacin de los trabajadores hacia formas neomutualistas, que acentan el despliegue de tcticas de accin directa extralegal acentuadas por el bloqueo de las ltimas enmiendas de la regulacin sindical por parte del Tribunal Constitucional, confirmando la necesidad de un cambio de los principios del Orden Pblico Econmico como condicin previa para la reforma de la legislacin laboral.

9) En el plano disciplinario, nos permitimos observar que este anlisis puede ser profundizado en futuras investigaciones que poniendo mayor nfasis en el estudio de la descentralizacin productiva intenten determinar el efecto ms ideolgico de la soberana empresaria.

EPLOGO

Proponemos un pequeo anlisis de los cambios producidos por la modernizacin de la economa y, dentro de ella, de la legislacin laboral, que impuso la Dictadura y su impacto en la estructura comercial del centro de la ciudad de Santiago de Chile.

El proyecto poltico de la Unidad Popular, como lo expuso hacia el final de sus ltimas palabras el presidente Allende, tena mucha relacin con el desarrollo de la Alameda, como arteria simblica para la manifestacin ciudadana, al punto que gran parte de las imgenes que nos llegan de ese tiempo, como las del documental La batalla de Chile, nos muestran que esa avenida est rajada por numerosas excavaciones y cumple con frecuencia el papel de depsito de las piedras que se arrojan los bandos de una sociedad en lucha de clases. Las zanjas que se ven en la Alameda era hechas para la circulacin de una de las modernizaciones ms importantes que tendra la ciudad de Santiago: el Metro, cuyo primer trazado iba desde La Moneda a Las Rejas, buscando figurar las potencialidades de la tecnologa al servicio de la movilizacin popular, al permitir un rpido y cmodo desplazamiento desde los barrios obreros al centro de la capital. En paralelo, la CORFO conjuntamente con dirigir el proceso de implementacin de las Normas Bsicas de participacin de los trabajadores, proyectaba fortalecer la gestin de las empresas del rea social y mixta por medio de un sistema informtico (llamado SYNCO), cuyo comando central funcionara en el edificio de la UNCTAD, tambin ubicado en la Alameda. Mucho habra cambiado nuestra idea de lo que es la modernizacin si esas obras hubiesen prosperado en ese perodo de gobierno.

La Dictadura cambi el sentido de la modernizacin que la Unidad Popular haba imaginado, transformando el edificio de la UNCTAD en el Diego Portales, que pasara a ser el Palacio de Gobierno ante una Moneda en ruinas tras su bombardeo por aviones de guerra, agilizando las obras del Metro para producir una refundacin de la ciudad en conjuncin con el nuevo Paseo Ahumada, que provoc el traslado de las tiendas de la calle San Diego, y su comercio detallista en las fachadas de los inmuebles de la industria textil, a los boulevares de la urbe fundacional, donde se haban situado hasta ese momento los negocios medievales como la Autoridad, la Justicia y la Propiedad. En cierta forma, se instaur en el sentido comn la idea de la modernizacin como ese cambio desde la calle bohemia al brillo de los paseos peatonales donde se viva la nueva experiencia del consumo masivo de importaciones dentro de los cnones de cierto lujo y de la nueva economa de los servicios. Ese sentido comn ha trascendido a su rgimen militar en el Derecho del Trabajo chileno.

Y as como abrimos esta tesis con un recitado de Nano Acevedo, nos permitimos la licencia de cerrarla con extractos del Eplogo de su obra El Paseo Ahumada de Enrique Lihn: 

El Paseo Ahumada iba a ser una fiesta para el despegue econmico, un espacio para la descongestin urbana. Se trataba de cultivar un oasis peatonal en medio de una ciudad tan prspera como vigilada. La vigilancia es lo nico que recuerda el proyecto, se la mantiene con armas y perros policiales. En todo lo dems ocurri lo que tena que ocurrir. El Paseo es el pabelln en que se escribe el quiebre del modelo econmico. Las vitrinas elevan los precios al infinito y los importadores de baratijas a precios botados inundan el suelo del paseo, haciendo su negocio por medio de los hroes del trabajo () Son razones de economa las que han convertido el Paseo, construido con objetivos menos interesantes, en el Gran Teatro de la crueldad nacional y popular, donde se practican todos los oficios de la supervivencia, desde los ms espectaculares hasta los ms secretos, sin que ninguno de ellos escape a la publicidad. El trabajo se ha convertido en un arte en el Paseo Ahumada y la mendicidad, en un trabajo altamente competitivo. El show empieza cuando usted llega y no termina hasta que usted se va () Dicho todo lo cual el autor de estas pginas escritas con smog, agradece al Decenio la oportunidad que le ha dado de escribir con las manos amarradas; proeza que quiere agregar a las que realizan, da a da, los subempleados y mendigos del Paseo, sus semejantes, sus hermanos [12] .

Leonardo Holgado Vargas es abogado laboralista.

NOTAS

[1] Sntesis de la Tesis del mismo ttulo, aprobada en la Maestra en Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, Universidad de Talca, Chile.

[2] Recopilado en ELOY (2014), p. 44.

[3] Aunque hoy pudiera parecer un exceso retrico, el no alineado Partido Socialista sostena que los Los sindicatos han de ser considerados no slo como instrumentos de lucha para obtener reivindicaciones especficas de clase, dentro del rgimen capitalista y del Estado burgus, sino tambin como los cuadros tcnicos de la futura sociedad y los organismos de base para la generacin del poder revolucionario. Slo a travs de ellos podr realizarse la planificacin de las actividades econmicas sin menoscabo de las libertades democrticas de los trabajadores. Ver GONZLEZ (1947), p. 9.

[4] El Informe de la Comisin de Verdad y Reconciliacin aclara en su seccin de estadsticas la cruda verdad social de las vctimas de la represin: 686 Obreros y Campesinos, 305 Empleados, 314 Trabajadores Independientes, 207 Profesionales, que representan a un 66,3% del total. Ver COMISIN DE VERDAD Y RECONCILIACIN (1991), p. 883-887.

[5] Ver GAZUT (1977).

[6] Extracto del libro del dirigente sindical Bruno Trentin titulado La ciudad del trabajo. Izquierda y crisis del fordismo, reseado en BAYLOS (2012).

[7] En BAYLOS (2012) y PREZ DE LOS COBOS (2007), p. 299-301.

[8] Que en UGARTE (2009) es caracterizada como una forma de evitar o dificultar su ejercicio, en ocasiones, a toda costa.

[9] GAETE (1953), p. 54; WALKER (1941), p. 369. En sentido crtico a esta nocin, se puede observar en VALENZUELA (2008), pp. 59, 61 y 129.

[10] SALINERO (2006), p. 35.

[11] Como opina, por ejemplo, Gabriel Salazar en SINDICATO SPENCE (2014), aunque el sita el origen del problema en la estatizacin de las Cajas de Seguridad Social.

[12] LIHN (1997), p. 399.

FUENTES

 

1. BAYLOS, ANTONIO (2012): Prlogo a La ciudad del trabajo. Izquierda y crisis del fordismo de Bruno Trentin. Disponible en http://lopezbulla.blogspot.com/2012/11/antonio-baylos-en-la-ciudad-del-trabajo.html  

2. CAMPERO, GUILLERMO (2003): La relacin entre el gobierno y los grupos de presin: el proceso de la accin de bloques a la accin segmentada, en: Revista de Ciencia Poltica de la Pontificia Universidad Catlica de Chile (Volumen XXIII, N 2). Disponible en: http://www.revistacienciapolitica.cl/rcp/wp-content/uploads/2013/09/07_vol_23_2.pdf  

3. COMISIN DE VERDAD Y RECONCILIACIN (1991): Informe Rettig (Santiago, Diario La Nacin-Ediciones del Ornitorrinco). 

4. ELOY, HORACIO (2014): Revistas y publicaciones literarias en dictadura (1973-1990). (Santiago, Piso Diez Ediciones). 

5. GAETE, ALFREDO (1953): Derecho colectivo del trabajo (Santiago, Editorial jurdica de Chile).  

6. GAZUT, ANDR (Director) (1977). Orden, Trabajo y Obediencia (Youtube). Suiza. Disponible en https://www.youtube.com/watch?v=YX3rUF9oNjg  

7. GONZLEZ, EUGENIO (1947): Fundamentacin terica del Programa del Partido Socialista. Disponible en https://www.bcn.cl/obtienearchivo?id=documentos/10221.1/24028/1/83052Programa-PS-1947.pdf  

8. LIHN, ENRIQUE (1997): El circo en llamas (Santiago, Lom Ediciones).  

9. PREZ DE LOS COBOS, FRANCISCO (2007): El sindicato ante las transformaciones econmicas y sociales, en Revista Espaola de Derecho del Trabajo (N 134, pp. 289 a 306). 

10. SALINERO, JORGE (2006): Veinte aos de afiliacin sindical y negociacin colectiva en Chile: Problemas y Desafos, en: Cuaderno de Investigacin del Departamento de Estudios la Direccin del Trabajo (N 29). Disponible en: http://www.ongentorno.cl/material/Articulos/MundoProductivoyLaboral/Afiliacion%20Sindical%20y%20Negociacion%20Colectiva.%20J.%20Salinero1.pdf  

11. SINDICATO SPENCE (2014): El sindicalismo en Chile: una conversacin con Gabriel Salazar, Premio Nacional de Historia (Youtube). Disponible en https://www.youtube.com/watch?v=B9LTZudaYBo   

12. UGARTE, JOS LUIS (2009): El derecho fundamental de Huelga en Chile, en Sindical Chile. Disponible en:  http://www.sindicalchile.cl/ens/index.php?option=com_content&view=article&id=11:el-derecho-fundamental-de-huelga-en-chile&catid=3:informacion-de-utilidad  

13. VALENZUELA, HUMBERTO (2008): Historia del movimiento obrero chileno (Santiago, Editorial Quimant). 

14. WALKER LINARES, FRANCISCO (1941): Nociones elementales de derecho del trabajo (Santiago, Editorial Nascimiento). 

15. WALKER LINARES, FRANCISCO (1967): Disertacin para la recepcin de la calidad de Miembro Acadmico de la Facultad, en Anales de la Facultad de Ciencias Jurdicas y Sociales de la Universidad de Chile (Volumen 7, N 7). Disponible en http://www.analesderecho.uchile.cl/index.php/ACJYS/rt/printerFriendly/10314/10370

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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