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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-11-2016

La hora de Obama

Iroel Snchez
La pupila insomne


Una de las preguntas ms recurrentes a partir de la eleccin del candidato republicano Donald Trump como Presidente de los Estados Unidos es qu suceder ahora con la nueva poltica hacia Cuba instaurada por Barack Obama desde el 17 de diciembre de 2014.

Si bien se han alcanzado acuerdos entre los dos pases en diversas esferas de inters bilateral, la directiva emitida por Obama el pasado octubre instrumenta el accionar de las distintas ramas del ejecutivo estadounidense con respecto a las relaciones, se producen constantemente visitas de personalidades de la poltica, la cultura y el comercio de Estados Unidos a Cuba, y la abstencin de Washington y su aliado israel en la votacin contra el bloqueo en la ONU sorprendi al mundo,tambin lo es que los temas esenciales que enrarecen la relacin entre ambas naciones (base militar en Guantnamo, prohibicin de comercio con el mayoritario el sector estatal de la economa cubana, prohibicin de inversiones norteamericanas en Cuba con excepcin de las telecomunicaciones, impedimentos al uso del dlar en el comercio exterior cubano, poltica migratoria selectiva y discriminatoria y la asignacin de fondos millonarios para la subversin) siguen en pie a pesar de que estn al alcance de las prerrogativas del Presidente.

Por otra parte, todo indica que Cuba no ser una prioridad para el nuevo gobernante, a pesar de sus declaraciones en Miami anunciando revertira lo realizado por Obama, o sus afirmaciones -antes y despus- de que buscara un mejor acuerdo con la Isla.

A la vez, el debate con el Congreso sobre el embargo en que el Presidente actual prometi involucrarse no ha sucedido, la mayora bipartidista de que hablan algunos analistas no se ha traducido en decisiones legislativas a favor del cambio de poltica hacia Cuba y la permanencia -aunque trabajosa en algunos casos- de los principales personeros del extremismo anticubano en las dos cmaras congresionales no augura un camino fcil para ellas.

En ese contexto, que no ser el de la continuidad del Partido del actual Presidente en el gobierno, no basta una directiva -que los ejecutivos del nuevo equipo gubernamental de no estarn obligados a cumplir- para hacer irreversible lo alcanzado en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Ms bien parecera que slo el avance decidido en aspectos que vuelvan comn lo que hoy es excepcional y amplen la base de intereses econmicos comprometidos en la relacin con la Isla permitir que cuando entren en funciones el nuevo gobierno y el parcialmente renovado Congreso el costo poltico de retroceder en la relacin con Cuba lo haga inviable.

Haciendo honor a su promesa en conferencia de prensa del 19 de diciembre de 2014, de emplear con el gobierno cubano garrotes y zanahorias, las tmidas y goteantes medidas de los cinco paquetes lanzados por Obama en relacin con Cuba, se inscriben ms en la evidente intencin de empoderar sectores que sirvan a los intereses de un cambio de sistema en en la Isla que en la voluntad de modificar radicalmente la relacin bilateral en beneficio de ambos pueblos. Si esas decisiones se quedan ah hasta el 20 de enero, fecha en que tomar posesin el nuevo gobierno, es muy posible que uno de los pocos logros del mandato del primer Presidente negro en la historia de los EEUU no se consolide y corra el riesgo de perderse, con lo que dejara de ser un legado.En este caso, no avanzar sera retroceder.

(CubAhora)

 




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