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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-11-2016

La raz antioligrquica del ejrcito venezolano

Humberto Trmpiz Valls
Rebelin


En el transcurrir de nuestra guerra de independencia se produjeron dos fenmenos histricos que van a tener una significativa importancia durante el transcurrir de nuestra vida republicana: nos referimos al proceso de transferencia de la propiedad territorial, hecho que ha sido estudiado por la historiografa criolla, y la sustitucin de la iglesia como poder ideolgico de Estado por la Institucin Armada, que desde aquellos aos aurorales de la Repblica, devino en la expresin definitiva del poder poltico en Venezuela hasta el da de hoy. Este segundo fenmeno no ha sido atacado por nuestros historiadores con la dedicacin que merece1. La presencia de militares al frente del Poder Ejecutivo ha sido aplastante durante el siglo XIX y XX. Con el advenimiento de la renta petrolera, sobre el binomio Ejrcito-Petrleo ha descansado la ecuacin poltica de este pas

El legado histrico de la guerra de independencia y de la Federacin se concret en la preeminencia del militarismo en la vida nacional y la presencia de las clases humildes en la institucin armada. Por consiguiente, desde la Independencia, no hemos tenido ac un ejrcito oligarca o racista, tal cual lo conocemos en las naciones de Suramrica. Durante el siglo XIX con el fenmeno del Caudillismo, el Ejercito Libertador se diluy en las montoneras militares que fueron los ejrcitos privados de los grandes terratenientes; pero con la centralizacin del poder impuesta por los andinos, la existencia de ejrcitos privados se evapor. A partir de entonces, apareci una institucin armada de carcter nacional que poco a poco fue adquiriendo conciencia institucional. La trada Jefe-Ejrcito-Administracin impuesta por Juan Vicente Gmez (1908-1935) estabiliz definitivamente el Estado-Nacin en estas tierras, tambin sirvi para que nuestro ejrcito formado por el Gomecismo, se estrenara combatiendo a un sector de nuestras clases dominantes: los latifundistas que intentaron desestabilizar al Gomecismo en sus primeros aos, fenmeno poltico que los historiadores han denominado como la oposicin oligrquica a la dictadura gomecista.

La definitiva concrecin del estado nacional que se propusieron los andinos liderados por Cipriano Castro, vena siendo reclamada por fuerzas histricas endgenas y exgenas, tales como: la clase comercial-financiera que se haba erigido como actor social de primer orden durante el Guzmancismo, los cafetaleros asentados principalmente en la regin andina y los grandes intereses del mercado mundial, quines vean en estos linderos oportunidades de inversin lucrativas, tanto en la importacin bienes industriales como en la exportacin de bienes primarios.

El objetivo poltico de integracin nacional propuestos por los andinos se encontr con la frrea oposicin del caudillaje ancestral que se haba adueado del pas en el periodo postindependentista. Por consiguiente, la tarea inicial del binomio Castro-Gomez fue derrotar poltica, econmica y militarmente a los seores de la tierra como expresin de poder de un pas fragmentado. Con la finalidad de alcanzar esta meta, Cipriano Castro se empe en erigir un ejrcito, con suficiente poder de fuego que fuera imbatible por las montoneras latifundistas. Juan Vicente Gmez profundiz la consecucin de este objetivo con la creacin de la Academia Militar en 19102. Sin embargo, la sola represin no fue suficiente para domar a los terratenientes alzados en armas contra el andino invasor; en consecuencia, a J.V.Gmez le toc dar un paso ms en la bsqueda de liquidar el poder poltico del latifundismo y a tal efecto, desencadeno un proceso fraudulento de transferencia de la propiedad territorial de manos de los antiguos oligarcas antigomecistas, hacia las manos de los jefes de la Revolucin Restauradora, tal como lo seala Luis Cipriano Rodrguez al comentar la terrofagia de los andinos recin llegados al poder: Tierras baldas y ejidos, as como hatos, fundos y haciendas pertenecientes a familias oligarcas arruinadas econmicamente o derrotadas polticamente fueron las bases de las nuevas apropiaciones3 Mediante este expediente, el Gomecismo liquid la base material que alimentaba a la montonera caudillista, condicin necesaria para superar la frustracin estatal heredada del siglo anterior.

En consecuencia, los rgulos gomecistas atacaron a la vieja clase latifundista despojndola de sus mejores tierras, no para repartirlas entre los desposedos, sino para su propio enriquecimiento personal. El Gomecismo, entonces, devino en el tercer gran escenario histrico de la transferencia de la propiedad territorial, siendo los dos primeros la Independencia y la Federacin. Con este ltimo proceso de transferencia de la propiedad territorial, se fueron las pretensiones caudillistas ancestrales de impones sus interese estratgicos en el aparato de Estado erigido por el Benemrito.

Debido a esta poltica contra el latifundismo tradicional implementado por el Estado gomecista, veremos emerger durante los primeros veinte aos del gobierno del Hombre de la Mulera, una oposicin de signo oligarca o terrateniente representada por el caudillaje irredento, cuyos mtodos de lucha poltica fueron la invasin y la montonera armada que estuvo vigente polticamente hasta 1928.

El Gomecismo, entonces, convertido en el gran latifundista nacional, dio inicio al proceso que llevara a la liquidacin poltica y econmica de la clase latifundista. Paradojas de la historia.

Afincado en este ejercito recin creado, Juan Vicente Gmez continu la obra castrista de edificacin de un poder poltico centralizado e indiscutido que hasta la segunda dcada del siglo XX, fue financiado por los recursos provenientes del caf y del cacao sustancialmente. Al frente de estas fuerzas armadas. J.V.Gmez se dispuso a lidiar con la Cuestin Petrolera que emergi con fuerza a partir de l910. Los logros obtenidos en materia de soberana petrolera por la dictadura gomecista, hasta ahora han sido silenciados y distorsionados por la historiografa comprometida con la democracia puntofijista. Sin embargo, las generaciones del tiempo presenten venezolano deben saber que durante aquel rgimen calificado de corrupto y entreguista a los intereses imperiales por los historiadores de la adequidad y de la llamada izquierda marxista-leninista, se lograron avances significativos en materia petrolera que perduran hasta el da de hoy.

La dictadura militar liderada por el general Gmez, no slo fue anti oligrquica en relacin al despojo territorial que se le hizo a la rancia oligarqua de raigambre colonial, sino que tambin fue anti oligrquica al darle un parao a las pretensiones de los latifundistas por aduearse de la renta minera-petrolera segn el Cdigo de Minas de 1910. Esa legislacin fue modificada para erradicar semejantes pretensiones por el dictador andino, a fin de abrirle paso sin obstculos al capital imperialista arrendatario petrolero. En la Ley petrolera de 1920 se benefici a los terratenientes con concesiones petroleras pero por muy corto tiempo (nueve meses)4

En resumidas cuentas, el ejrcito formado pro el Castro-Gomecismo naci como expediente para logra la unificacin nacional y para hacer del estado el nico propietario de nuestra riqueza minera, apuntalando de esta manera el primigenio sentido nacionalista petrolero que hoy enaltece nuestras fuerzas armadas. Aquella defensa inicial de nuestra soberana petrolera sostenida por el ejrcito parido por los andinos se levanta hoy como una muralla frente a las pretensiones imperiales por aduearse del suelo y subsuelo patrio. Esta es la historia uterina que explica porque el ejrcito venezolano de este tiempo es capaz de engendrar genios polticos de la estatura del comandante Chvez y por otra parte, justifica que a nuestros militares se les haya entregado la defensa de recursos naturales de la patria.

DEUDAS HEURSTICAS

1.-LOPEZ Frank. La fenomenologa del poder en Venezuela. Valencia. Universidad de Carabobo. 1999, Cap. IV

2.- Ismael Rodrguez Vsquez. Los Cadetes del Gomecismo 1910-1935. Presente y Pasado. Revista de Historia. Ao 14. N 27. Enero-Junio, 2009. pp. 129-144.

3.- Rodrguez, Luis. Gmez y el agro. En Pino Iturrieta, E. (comp.) Juan Vicente Gmez y su poca. Caracas. Monte vila. 1993, p.112.

4. Humberto Trmpiz Valles. La renta petrolera y los latifundistas durante el Gomecismo. Fundacin editorial El perro y la rana, 2016. Versin digital. P.191

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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