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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-11-2016

Por qu Francia no es Guantnamo

Ignacio Ramonet
Le Monde Diplomatique


Adems de sus efectos asesinos, el terrorismo posee la perversa facultad de poner en crisis cualquier sistema poltico, incluso el ms democrtico (1). En vsperas de las elecciones presidenciales de mayo 2017 y en el tenso contexto actual de las primarias, Francia lo est experimentando en este momento. Sometida a una ola de odiosos atentados yihadistas desde hace casi dos aos, la nacin francesa ve cmo una serie de dirigentes polticos de derechas y de extrema derecha compiten en proponer, en nombre de una guerra santa contra el terror, un catlogo de medidas antiterroristas que, sin garantizar el cese de la violencia, podran poner en peligro el carcter democrtico de la Repblica.

El ex presidente Nicolas Sarkozy y varios responsables importantes de su partido Les Rpublicains (conservador) Laurent Wauquiez, ric Ciotti, Valrie Pcresse, etc. no dudan, por ejemplo, en proponer que mediante una simple decisin administrativa, se detenga y coloque en encierro vigilado a personas que todava no han cometido ningn crimen o delito pero cuya peligrosidad es conocida por los servicios de inteligencia (2).

En cualquier rgimen democrtico autntico, semejante propuesta constituye una aberracin (3). Principalmente porque, en un Estado de derecho donde se respeta la separacin de poderes, no se puede detener y encerrar a un ciudadano por una simple decisin administrativa (4). Como lo explica el jurista francs Michel Tubiana, presidente de honor de la Liga de los Derechos Humanos (LDH): La Constitucin francesa prev, en su artculo 66, que slo la decisin de un juez puede permitir encerrar a alguien, ya sea en una crcel o en un centro de retencin. Eso no lo puede decidir una autoridad administrativa, ni siquiera el Gobierno.

Por otra parte, la Constitucin tambin prohbe detener a alguien que todava no ha cometido delito alguno. Y el Consejo de Estado (5) ha estipulado que, a ttulo preventivo, las autoridades slo pueden vigilar , no arrestar ni castigar. Lo contrario significara desconocer la independencia del poder judicial y retroceder a pocas anteriores al habeas corpus , establecido en Inglaterra en 1679, que prohbe los arrestos arbitrarios y afirma el derecho de toda persona a conocer por qu se la detiene y de qu se la acusa.

Con la intensificacin de la guerra contra el terrorismo, las autoridades francesas han identificado nada menos que a unos 20.000 individuos sospechosos... Cada uno de los cuales se halla, en principio, bajo vigilancia y es objeto de una ficha S (S por Seguridad de Estado) (6) establecida por la Direccin General de Seguridad Interior (DGSI), equivalente al Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) en Espaa.

Obviamente, no todos esos 20.000 individuos fichados como S son potenciales terroristas. El verdadero nmero de sospechosos que tendran relacin con el movimiento yihadista radical y que estaran dispuestos a cometer un acto de violencia criminal no se conoce con exactitud. Segn el primer ministro, Manuel Valls, no seran sin embargo menos de 10.500... Pero segn el Fichero de los Sealamientos para la Prevencin de la Radicalizacin de carcter Terrorista (FSPRT) (7), seran ms bien unos 15.000 (8), de los cuales ms de 4.000 estaran a punto ya de pasar al acto (9)... O sea, estamos hablando de cifras muy considerables: miles de personas dispersas a travs del conjunto de la geografa francesa y listas para cometer, en cualquier momento, todo tipo de atentado criminal

A esto hay que aadir los cerca de 2.000 franceses que, como voluntarios yihadistas, han ido a incorporarse a las filas combatientes de Daesh en los territorios del califato sirioiraqu. De los cuales unos 200 habran muerto. Pero se teme que varios centenares de los que sobrevivan a las actuales ofensivas aliadas en Siria e Irak regresen a Francia con irrefrenables deseos de sembrar la muerte...

Ante tan peligrosas perspectivas, se entiende que haya debate sobre qu hacer para rebajar el nivel de la amenaza yihadista interior. Por eso, las fuerzas ms conservadoras estn proponiendo que se encierre ya a los miles de sospechosos fichados como S... Uno de sus principales argumentos a favor de esa medida es que muchos de los yihadistas que cometieron atentados en los ltimos meses en Francia estaban fichados como S, pero no se les detuvo... Por ejemplo, los hermanos Kouachi, que asesinaron a gran parte de la redaccin del semanario satrico Charlie Hebdo ; o Amedy Coulibaly, que atac una tienda kosher y mat a varias personas de confesin juda; o Yassin Salhi, que decapit a su patrn en Saint-Quentin-Fallavier; o Larossi Abballa, que degoll a una pareja de funcionarios del Ministerio del Interior; o Abdel Malik Petitjean, uno de los asesinos de un sacerdote catlico en Saint-tienne-du-Rouvray... Todos ellos estaban fichados como S, es decir, peligrosos para la seguridad del Estado, pero se hallaban en libertad... y consiguieron matar.

Por eso, algunos dirigentes polticos reclaman ahora, en Francia, la creacin urgente de centros de retencin o de internamiento donde se encerrara a estos miles de personas del entorno yihadista, consideradas como muy peligrosas. Tanto los defensores de esta solucin como sus detractores citan el controvertido caso de Guantnamo como ejemplo, segn unos, de lo que una democracia debe hacer para su legtima defensa; o como modelo, segn otros, de lo que precisamente nunca debe hacer para no perder su alma.

Guantnamo Bay Naval Base, como se sabe, es una base militar estadounidense situada en territorio de soberana cubana, alquilada por Washington a La Habana en el marco del desigual tratado leonino de 1903. El Gobierno cubano la considera territorio ocupado y reclama su restitucin. A principios de los aos 1980, el presidente George H. Bush (padre) utiliz las instalaciones de la base para establecer, por primera vez, un centro de internamiento destinado a los miles de refugiados haitianos sin papeles que intentaban entrar en Estados Unidos. Unos aos despus, el presidente Bill Clinton hizo lo mismo con una oleada de emigrantes cubanos. En los dos casos, las organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos denunciaron la violencia de ese tratamiento contra refugiados civiles sin papeles.

Lo cual no impidi que, a raz de los atentados yihadistas del 11 de septiembre de 2001, el presidente George W. Bush decidiera, en nombre de la guerra santa contra el terrorismo, crear en Guantnamo una suerte de penal especial para los prisioneros pertenecientes a la organizacin yihadista Al Qaeda. La razn principal de la eleccin de Guantnamo fue que, al no tratarse de territorio estadounidense, el derecho penal de Estados Unidos no tiene vigencia en ese lugar y no puede, por consiguiente, proteger a los prisioneros. Cuando le preguntaron a Donald Rumsfeld, entonces secretario de Defensa, por qu haban elegido la base de Guantnamo, respondi: Porque es el cosmos... All, las leyes de Estados Unidos no se aplican. Por otra parte, Washington decidi no aplicar tampoco las Convenciones de Ginebra a los yihadistas detenidos, considerando que la guerra contra el terrorismo no era una conflicto convencional y que los asesinos de la peor especie all encarcelados no merecan mejor suerte.

De tal modo que toda persona recluida en las instalaciones del penal de Guantnamo Bay nunca ha visto a un abogado, y se halla desprovista de cualquier tipo de derecho y a merced de la arbitrariedad de las autoridades militares estadounidenses. De hecho, se trata de un islote de iniquidad medieval en el mundo contemporneo. Lo cual permiti que los prisioneros (procedentes a menudo de crceles secretas y transportados en vuelos secretos de la CIA) fuesen torturados, golpeados, colgados de manos y brazos, privados de sueo, sometidos a interrogatorios de varios das seguidos y a la agresin permanente de msica ensordecedora. El mundo entero ha denunciado la monstruosidad jurdica que constituye Guantnamo.

Por eso, apenas electo en 2008, el presidente Barack Obama, profesor de Derecho Constitucional, prometi cerrar ese agujero negro de la Justicia. Pero ocho aos despus, cuando est a punto de abandonar el cargo, constatamos que no ha podido hacerlo. Por qu? Primero, porque el Congreso se opone a ello. Segundo, porque la mayora (un 52%) de la opinin pblica tampoco lo desea. Y finalmente, porque de los 779 presos que fueron enrejados all, 710 ya fueron liberados (lo cual significa que no eran tan asesinos de la peor especie como se pretenda) (10) y slo quedan 61 detenidos (11).

Esos 61 se dividen en tres grupos: un primer grupo de 10 presos condenados por una Comisin Militar que no es reconocida por la Justicia estadounidense; un segundo grupo de 20 presos que van a ser liberados pero an no se ha decidido a qu pas o pases se van a entregar; y un tercer grupo de 31 presos con los cuales el Gobierno estadounidense no sabe muy bien qu hacer. El presidente Obama ha declarado: Estos 31 detenidos constituyen un caso bien peliagudo. Sabemos que han actuado mal y que siguen siendo extremadamente peligrosos, pero no podramos presentar pruebas convincentes contra ellos ante un tribunal de justicia ordinario. No podran porque esas pruebas fueron obtenidas mediante tortura, y cualquier tribunal las considerara nulas

Por consiguiente, el destino de ese grupo de 31 presos que no puede ser liberado, ni transferido a una crcel militar en territorio estadounidense, ni entregado a un pas de acogida, ser morir en el penal de Guantnamo Bay... Quizs algunos de ellos se lo merezcan por los odiosos atentados que cometieron. Pero, para Estados Unidos, como democracia, eso va a significar, para las prximas dcadas, una permanente violacin de las convenciones internacionales en materia de derechos humanos.

Cmo podra Francia, patria de la Declaracin de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, adoptar tan indignante modelo en nombre de una guerra santa contra el terror?

Notas:

(1) Lase Ignacio Ramonet, Frente al terrorismo, Le Monde diplomatique en espaol, agosto de 2016.

(2) Cable AFP, Pars, 18 de julio de 2016.

(3) Israel es el nico Estado democrtico que, en virtud de una ley de excepcin heredada de la poca colonial britnica, aplica las detenciones preventivas que le permiten encarcelar, en el marco de la guerra contra el terrorismo, a un individuo sin acusacin formal y sin juicio. Segn la ONU, de los 7.000 palestinos privados de libertad en Israel, unos 700 se encuentran en detencin administrativa. Las autoridades israeles justifican esas medidas basndose en una interpretacin singular de un artculo de la 4 Convencin de Ginebra. Varias ONG humanitarias han denunciado esa interpretacin.

(4) Excepto casos contados relacionados con la psiquiatra.

(5) En Francia, el Consejo de Estado es la ms alta autoridad administrativa.

(6) La ficha S es una subcategora del Fichero de Personas Buscadas (FPR, por sus siglas en francs). Tambin hay fichas M (por menores en fuga), fichas V (por evadidos) y fichas T (por deudores del Tesoro Pblico).

(7) Creado en marzo de 2015, el FSPRT permite a la Unidad de Coordinacin de la Lucha Anti-Terrorista (UCLAT) centralizar toda la informacin que resulta de los sealamientos que le llegan a travs del Centro Nacional de Asistencia y de Prevencin de la Radicalizacin (CNAPR).

(8) Entre los cuales habra unos 2.000 menores de edad.

(9) Lase Le Journal du Dimanche , Pars, 9 de octubre de 2016.

(10) Muchos de ellos eran civiles inocentes capturados por aventureros que los vendieron como terroristas a las autoridades militares estadounidenses. Otros fueron declarados terroristas simplemente porque llevaban en la mueca un reloj de marca Casio, modelo F91W, que, segn el Pentgono, era el tipo de reloj que Osama Ben Laden regalaba a los mejores combatientes de Al Qaeda...

(11) Ocho detenidos se suicidaron.

Fuente: http://www.monde-diplomatique.es/?url=editorial/0000856412872168186811102294251000/editorial/?articulo=9ca09d08-b06c-447f-ac07-601cea1f9eb8



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