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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-11-2016

El periodismo de Honduras atrapado en la violencia

Thelma Meja
IPS


Era de madrugada, cuando el 19 de octubre el periodista Ricardo Matute, del noticiero matutino de la Corporacin Televicentro, cubra su fuente de sucesos en San Pedro Sula, una de las ciudades ms violentas de Honduras.

Se enter del volcamiento de un vehculo y lleg el primero al lugar del accidente, desconociendo que los jvenes involucrados eran miembros de una poderosa mara (pandilla), que lo hirieron y trataron de secuestrarlo.

Al ver el automvil volcado y sus cuatro ocupantes dentro, que solo despus supo que eran pandilleros, Matute decidi llamar a emergencia para auxiliarlos, pero estos reaccionaron con violencia, le dispararon y obligaron a subir al vehculo de noticiero, junto al camargrafo y al conductor.

Otros periodistas, que patrullan en conjunto cada noche por las calles de la ciudad, vieron el secuestro y persiguieron al vehculo hasta que los pandilleros chocaron y huyeron. Sin ese rescate los tres hombres muy probablemente habran sido asesinados, porque los delincuentes ya haban identificado a Matute y no suelen dejar cabos sueltos, dijeron a IPS algunos de los colegas que los apoyaron.

Matute, integrante de la llamada Patrulla Nocturna del canal TV5, result herido en el cuello con un arma Ak-47. Los periodistas lamentan que el hecho se produjo cerca de una brigada militar y pese a que ellos pidieron ayuda, los uniformados no respondieron.

Es que el Estado no nos protege, ms bien nos agrede, dijo a IPS un reportero bajo anonimato.

Ahora el joven reportero de Televicentro, la principal corporacin meditica de Honduras, est acogido a un programa de proteccin del Estado, bajo la nueva Ley de Proteccin para defensores de derechos humanos, periodistas, comunicadores sociales y operadores de justicia.

A la conocida como Ley de Proteccin, vigente desde hace menos de un ao, se acogieron ya unos 10 periodistas, segn datos oficiales.

Matute se ampar en el programa de proteccin despus que al da siguiente del incidente las autoridades difundieron un video de los pandilleros que le atacaron, captados por una cmara de seguridad de la zona. Eran integrantes de la Mara 18 y portaban fusiles AK-47 y AR-15.

Esa pandilla y la MS-13 son las dos mayores maras de Honduras. La primera es la ms violenta de las dos y ambas se han repartido importantes centros urbanos del pas para sus operaciones de sicariato (asesinato por encargo), narcomenudeo, secuestros, lavado de activos y extorsiones, entre otros delitos.

De ah que las autoridades recomendaran a Matute acogerse al programa de proteccin y abandonar su trabajo, pues al ser difundido el video, los pandilleros se sintieron expuestos y podan actuar en su contra por represalia.

La joven periodista Mailing Coto, que patrullaba con Matute en bsqueda de las noticias nocturnas, detall a IPS cmo la actividad de reportear dej de ser normal en Honduras para convertirse en un oficio peligroso.

Eso sucede en especial en el corredor de la inseguridad que involucra al menos a ocho de los 18 departamentos del pas, segn el Observatorio de la Violencia de la estatal Universidad Nacional Autnoma de Honduras.

Aqu lo nico que nos queda es encomendarnos a Dios, antes uno reporteaba normal sin alteraciones, pero hoy la historia es otra, en especial para quienes trabajamos en la noche. Hay que aprender cdigos para moverse en zonas de peligro en la ciudad o sus alrededores, acot.

Si vamos a un territorio de las pandillas, hay que bajar los vidrios del carro (vehculo) y hacer cambio de luces; si es a una zona de bandas criminales de otro tipo, vamos en grupo para que no vean que andamos solos, dijo Coto desde San Pedro Sula al describir algunos de los protocolos de seguridad que aplican.

Los periodistas protestaron en siete ciudades de Honduras en mayo de 2014 por el secuestro y asesinato el mes anterior de Alfredo Villatoro, coordinador de noticias de Emisoras Unidas, la principal estacin de radio del pas. Crdito: Cortesa de Proceso Digital para IPS

San Pedro Sula, a 250 kilmetros de la capital, es la ciudad de mayor desarrollo econmico de Honduras, tiene algo ms de 742.000 habitantes y en 2015 report una tasa de homicidios de 110 por 100.000 habitantes.

A nivel nacional, la tasa de homicidios de Honduras fue de 60 por cada 100.000 habitantes, segn el Observatorio de la Violencia.

Honduras, con 8,8 millones de habitantes, es considerado uno de los pases ms violentos del mundo y de esa violencia no escapan los periodistas.

El Comit por la Libre Expresin (C-Libre), una coalicin de periodistas y organizaciones humanitarias, reporta que entre 2001 y 2015 fueron asesinados cerca de 63 periodistas, comunicadores rurales y otros afines a la comunicacin social.

Solo en 2015, C-Libre identific 11 crmenes ligados a la profesin de la comunicacin: un propietario de un medio, un director de programa de noticias, cuatro camargrafos, un operador de controles, tres locutores de entretenimiento y un locutor de programaciones religiosas. La mayora fuera de Tegucigalpa.

La directora de C-Libre, Ana Ortega, es del criterio que el periodismo no solo est atrapado por la violencia, sino tambin por las leyes y la impunidad.

As lo detall en el informe anual sobre libertad de expresin al advertir como una ley de secretos obstaculiza el derecho a la informacin, mientras se ciernen nuevas reformas al cdigo penal con dedicatorias a la prensa.

Ahora resulta que los periodistas no solo debemos evitar comentar o dar noticias que daen a los grupos de poder del pas, sino tambin a la delincuencia comn, y mientras tanto ni la autoridad da garantas reales de proteccin, relat a IPS en Tegucigalpa Juan Carlos Sierra, director del noticiero donde laboraba Matute.

Su frase es rematada por otro periodista sampedrano que pidi el anonimato: Estamos indefensos porque ni en la autoridad, ni en los policas o fiscales podemos confiar, pues cuando nos ven, nos agreden y a veces nos mandan como carne de can a ciertas escenas, donde ellos llegan despus.

Uno siente que ni el Estado ni la autoridad nos respeta, afirm lacnicamente.

Es que el Estado, agreg Sierra, no ha tenido inters ni antes, ni ahora, en querer resolver los crmenes de los periodistas, menos las violaciones a la libertad de expresin.

Para el defensor humanitario y exjuez Nery Velsquez, la vulnerabilidad en que se encuentran los periodistas lejos de disiparse, se fortalece y hemos llegado a aceptar de manera tcita que la impunidad en los crmenes se afiance, mientras la libertad de expresin se restringe.

De los 63 asesinatos registrados, apenas en cuatro se ha abierto ya un proceso judicial y de ellos, solo dos llegaron a la ltima fase, el juicio oral y pblico, y concluyeron con la condena de los autores materiales, pero no as de aquellos intelectuales que ordenaron sus muertes.

La investigacin en Honduras, es un fracaso, todo queda en indicios racionales, y no solo la prensa est atrapada aqu por la violencia, tambin los defensores humanitarios y los abogados, sentenci Velsquez a IPS.

De acuerdo a informes de organismos humanitarios temas como corrupcin y crimen organizado son las principales tenazas para la libertad de expresin en Honduras, donde la labor del periodismo tiene ms de una dcada de haber cado en una franja de alto riesgo.


Fuente original: http://www.ipsnoticias.net/2016/11/el-periodismo-de-honduras-atrapado-en-la-violencia/



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