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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-11-2016

Una conversacin contempornea en el 180 aniversario de su natalicio
El general Gmez vive en Cuba con su carga al machete permanente

Wilkie Delgado Correa
Rebelin


Una conversacin contempornea ya que en el 180 aniversario de su natalicio, el General Mximo Gmez, quien fuera el ms alto y brillante jefe militar cubano en nuestras contiendas independentistas, puede librar an sus batallas en Cuba y el mundo.

Todos los das estamos inmersos en la historia o andamos con ella entre pecho y espalda, con la accin y el pensamiento. Y es que la historia fluye al igual que la vida, desde el ayer al hoy, y desde el hoy al futuro. Por eso vivimos con un mundo fsico y humano sobreaadido al propio de nuestras existencias, que de esta forma adquieren una riqueza y dimensin mayor. As, el tiempo ms que empequeecernos, nos agiganta con su caudal de paisajes y espacios, de hechos e ideas en que los mundos fsicos y humanos se funden.

Por esta razn, al adentrarnos en la historia, quirase o no, se interacta, se intercambia, se dialoga, se pregunta o se responde de las formas variadas en que cada ser humano tiene capacidades, posibilidades y propsitos para ello. Por tanto, ms que intentar asomarnos a la historia como espectadores, se debe penetrar en ella hasta sentirnos como coetneos activos del tiempo en que se incursiona.

De ah que acuciado por los acontecimientos y realidades actuales, mis pasos vayan, camino de la historia, guiados por inquietudes que buscan el encuentro con una respuesta verdadera, un juicio definitivo y una defensa irreductible. De esta manera es que he llegado a concebir esta conversacin contempornea con el General Mximo Gmez, en que mis preguntas tienen respuestas cabales y contundentes. Y son respuestas textuales de ayer, vlidas y necesarios hoy, pero vigentes siempre.

Por eso poseen un valor mayor para nuestros pueblos, ya que pienso que cuando es necesario proteger a la patria de ataques y heridas mortales, urge levantar el escudo frente al enemigo que se encima para cumplir su papel de victimario. Ese escudo puede ser un pedazo de historia, un gesto, una voz, un hecho, un arma, una idea, pues con todo eso se defiende a la patria agredida.

Carlos Manuel de Cspedes, Mximo Gmez, Jos Mart y Antonio Maceo, son cumbres de las luchas libertarias e independentistas del pueblo cubano.

En esos hombres va encarnado un pueblo entero, el pueblo cubano, que an los mira desfilar con sus banderas enhiestas, con sus armas erguidas, con sus pasos decididos, con sus ideas inconmovibles y con su amor y lealtad de siempre a su causa y a su Patria.

Si en una conversacin sui gneris, preguntramos a estos cuatro grandes hombres sobre algunas cuestiones esenciales del pasado, presente y futuro de nuestra nacin, o del mundo, ellos nos respondera con palabras textuales de su tiempo, aquellas que expresaron en distintos momentos de sus vidas, y que hoy son legado necesario y vlido, como si su vigencia perdurara para todos los tiempos en las conciencias de nuestros compatriotas.

Permtanme, queridos lectores, que les presente esta entrevista imaginaria, pero autntica y legtima, y que resulta, por eso mismo, tan real, verdadera y contempornea, como los pensamientos que les sirven de esencia y sustento. Este dilogo veraz que intentar con el General Gmez, es una manera de que en su continuo batallar, ms all de su tiempo histrico concreto, lo sintamos y mantengamos vivo, como un coetneo nuestro, a pesar de su muerte, y convirtiendo en realidad lo dicho por Mart, de que cuando se cae en la patria del lado del deber y en brazos de la patria agradecida, empieza, al fin, con el morir, la vida .

Mximo Gmez Bez naci en Bani, Repblica Dominicana, el 18 de noviembre de 1836 y muri en La Habana el 17 de junio de 1905. Dirigi la primera carga al machete en la guerra de los Diez Aos (1868-1878), fue Mayor General en las dos guerras de independencia y General en Jefe y Generalsimo del Ejrcito Mamb en la guerra de 1895. Fue el ms alto y brillante jefe militar cubano en nuestras contiendas independentistas.

Es hora, pues, que demos paso al texto de esta entrevista cuyas preguntas estn matizadas por el enfoque contemporneo de su autor, y las respuestas tienen afincadas sus races en el pensamiento y las ideas expresadas por Gmez, en diversos momentos de su vida ante los acontecimientos, los sucesos y los avatares de la vida o de la lucha en la poca que le toc vivir, pero en las cuales no pueden faltar los sueos y proyecciones hacia el futuro

W- Gmez, Ud. comparti los hechos heroicos y las ideas durante las guerras de independencias con otros tres grandes: Cspedes, Maceo y Mart. Como General en Jefe del Ejrcito Mamb escribi pginas de abnegacin y herosmo que perduran entraablemente en la historia de Cuba. Pudiera darnos a conocer el ltimo apunte de su Diario de Campaa de fecha 3 de enero de 1899, relacionado con la intervencin norteamericana en la guerra de Cuba contra Espaa?

G- La situacin, pues, que se le ha creado a este pueblo, de miseria, por estar cohibido en todos sus actos de soberana es cada vez mas aflictivo, y el da que termine tan extraa situacin es posible que no dejen los americanos aqu ni un adarme de simpata.

W- General, como Ud. conoce, nuestra historia registra la ocurrencia de actos groseros practicados por norteamericanos que han ofendido el sentimiento nacional. Cules son sus valoraciones sobre estos hechos, a la luz de un hecho conocido y ventilado por Ud. durante la intervencin norteamericana?

G- Ha sido un acto tan incivil el que han cometido estos oficiales americanos, que casi ha rayado en salvajismo. Sin duda su ignorancia es tan crasa que no les ha permitido conocer a la luz de nuestra propia historia las consideraciones y respeto que merecemos, no solamente de los que se honran con ser amigos de nuestra causa, sino de hasta nuestros propios enemigos Profanan la ensea noble de este pueblo heroico, faltan el respeto de uno de nuestros generales y desprecian nuestras leyes, eso slo se le ocurre a un americano borracho y brutal

W- Usted conoce las ideas de Cspedes, Maceo y de Mart sobre la posible participacin de los Estados Unidos en nuestra lucha independentista, sus temores y advertencias. Cmo han sido sus valoraciones desde distintas perspectivas sobre la intervencin americana en la lucha?

G- En cuanto a la intervencin americana en esta lucha, al tira y ms tira de sus relaciones con Espaa, a sus escuadras, y caones abocados, de eso se habla hace mucho tiempo, y todava no se ha vertido ms que gotas de sudor.

Se ha firmado la paz es cierto, pero tambin lo es que fue una lstima que los hombres del Norte, largo tiempo indiferentes, contemplaran el asesinato de un pueblo noble, heroico y rico.

W- La indeseada intervencin norteamericana en la etapa final de la guerra, debemos agradecerla o no? Cul es su criterio personal sobre este acontecimiento que tanto frustr los mejores anhelos de nuestros compatriotas y que impuso coyundas a nuestra soberana, como la de la Base Naval de Guantnamo, que an persiste?

G- Los americanos estn cobrando demasiado caro con la ocupacin militar del pas, su espontnea intervencin en la guerra que con Espaa hemos sostenido por la Libertad y la Independencia Nadie se explica la ocupacin

La actitud del gobierno americano con el heroico pueblo cubano, en estos momentos histricos, no revela a mi juicio ms que un gran negocio aparte de los peligros que para el pas envuelve obligado a seguir, contra su voluntad y gusto, las imposiciones del vecino No puede haber en Cuba paz moral mientras dure el gobierno transitorio, impuesto por la fuerza dimanante de un poder extranjero y, por tanto ilegtimo, e incompatible con los principios que el pas entero ha venido sustentando tanto tiempo y en defensa de los cuales ha sacrificado la mitad de sus hijos y desaparecido toda su riqueza.

W-Y en cuanto a usted qu se propone en esta coyuntura a fin de propiciar con su accin el disfrute de la independencia plena del pas?

G- Verdadera fusin de los elementos (del pas); poltica que me prometo acentuar, para salvar a este pas lo ms pronto posible, de la tutela que se nos ha impuesto.

W- General, Ud. es capaz de intuir la inevitable unidad del proceso revolucionario cubano, no obstante parece reconocer matices que pueden imprimirle rasgos distintivos a determinadas etapas.

G- El movimiento actual revolucionario presenta una fase muy distinta de que en el 68 llev la guerra a los campos de la esclava Antilla.

Aquel parti de arriba para abajo, por eso fracas; ste surge de abajo para arriba, por eso triunfar. Aquel lo alent la clase privilegiada, los favorecidos de la fortuna y los letrados; hoy esos nos dan la espalda; mejor para que el pueblo haga revolucin; eso es lo que debe suceder.

Nos dejan solos. Ah est mi fe. Slo el proletariado tiene corazn bastante para llegar a donde quiera y por cualquier camino, en alas de su dolor. brase el libro de la historia de la humanidad y en todas sus pginas, nos dir eso mismo.

W- Algo ms sobre este enfoque social y poltico, que Ud. hizo en su momento, a fin de que nos sirva de ilustracin de hasta donde apuntaban sus reflexiones ntimas?

G- Qu prohbe que el hijo del infeliz colono sepa menos, no sepa nada, ni tanto como el buey que ara; mientras los hijos del dueo del central cuando la zafra est terminada pueden irse a Pars a pasar una temporada a exhibirse con todo el esplendor que proporciona el lujo siempre pagado a caro precio como cosa muy superflua para la vida prctica de los pueblos. Y a donde puede ir acaso el colono y su mujer y sus hijos? Esos quedan estancados e inmviles como la mquina que tritura la caa.

Cmo se explica que el que tanto dulce suda, pase sin embargo, vida tan amarga

He pensado siempre que para sacudir la opresin y la barbarie, todos los medios y las ocasiones, son buenas.

W- General, cul es su valoracin sobre la lucha desarrollada en Cuba y sobre su revolucin?

G- Se combati con denuedo y sin descanso y se hicieron asombrosos esfuerzos de valor por los que se atrevieron a luchar aquel combate permanente que sostuvo Cuba con sin igual bravura para conquistar su independencia; tuvieron lugar hazaas heroicas de diferentes modos y maneras. De mil modos se le puede servir a la patria. Lo esencial es servirla.

Se aboc sobre ella todo el refinamiento y el exterminio para saciar su venganza y producir el terror, sin comprender que las revoluciones no se asustan ni se exterminan. Cmo matar una idea? Cuba sigue erguida y poderosa solamente por el derecho y la razn que le asisten La revolucin de Cuba no est solo en el corazn y la mente de sus hijos, est en sus brisas, en sus palmas, en sus arrollo, en sus cavernas y est en toda la Amrica.

La historia de la Guerra de Independencia de Cuba, o la historia militar de los cubanos, o bien la lucha cruenta por la emancipacin de un pueblo esclavo que todo viene a decir la misma cosa- es sin duda una de las ms bellas leyendas que se pueden legar a nuestros hijos y a los hijos de los que vengan despus. Y debe ser as por lo fecunda en hechos histricos, en grandezas que dignifican y elevan el espritu de la familia americana, por el respeto y simpata que justamente ha de inspirar a las generaciones que se sucedan, la gran obra emprendida por la generacin presente, y por el sentimiento ms noble que puede abrigar el corazn humano.

W- General, Ud. vivi y sufri las disensiones entre los cubanos en determinadas etapas de la lucha revolucionaria, qu conclusiones extrajo como valederas para una poltica verdadera en cualquier pas?

G- La divisin en poltica es la muerte.

W- General, como un patriota amigo le expresara en su momento: Su historia de Ud. es historia cubana y Ud. no es ms que cubano. Despus de ms de treinta aos guerreando por nuestra patria y ostentando la mxima direccin militar en todo ese perodo convulso de nuestra historia, y cosechando tambin, como le pronosticara Mart, la posible ingratitud de los hombres, qu le queda por confesarme?

G- No he hecho ms que cumplir con mi deber. Vengo ahora a poner mi corazn junto al pueblo cubano.

Extranjero como soy, no he venido a servir a este pueblo, ayudndole a defender su causa de justicia, como un soldado mercenario; y por eso desde que el poder opresor abandon esta tierra y dej libre al cubano, volv la espada a la vaina, creyendo desde entonces terminada la misin que voluntariamente me impuse.

Nada se me debe, y me retiro contento y satisfecho por haber hecho cuanto he podido en beneficio de mis hermanos. Y donde quiera que el destino me imponga plantar la tienda, all pueden los cubanos contar con un amigo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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