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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-11-2016

Entrevista a Arnold Antonin, cineasta y activista haitiano, sobre la situacin poltica tras las elecciones presidenciales del 20 de noviembre
"En Hait hay un desmoronamiento de todos los aspectos de la vida social"

Pablo Stefanoni
Nueva Sociedad


Cul es el balance de los ltimos aos con Michel Martelly, un outsider que salt de la msica a la presidencia y acaba de terminar su mandato?

Martelly surgi en Hait un poco como Donald Trump en Estados Unidos, por fuera de cualquier tipo de patrn pero con carisma y un discurso antisistema, con grandes promesas y una actitud de desafo hacia todo, con un lenguaje muy crudo. Y as se impuso como presidente. Vena del mundo de la msica, era un cantante con xito, y pareca una especie de burla al mundo poltico y hasta al sentido comn. Lo paradjico, se sabra luego, es que al parecer no gan verdaderamente las elecciones y fue Hillary Clinton quien lo impuso. Una vez en el poder el nuevo presidente prometi hacer una revolucin basada en las cinco E: educacin, energa, empleo, estado de derecho y medio ambiente (environnement, en francs). Hoy el balance es raqutico. Su peor enemigo fue l mismo. Insult a todo el mundo. Actu de manera soberbia y soez. Hizo declaraciones groseras sobre diputados, los trataba de maricas, alababa el tamao de su sexo en pblico, y en una ocasin, frente a una interpelacin de una mujer del pblico, le respondi que si quera acostarse con l, estaba dispuesto a hacerlo de inmediato as fue todo el tiempo, provocacin tras provocacin. Por otro lado, su principal slogan era Haiti is open for business [Hait est abierta a los negocios], pero en realidad no logr atraer capitales, y ni siquiera logr convocar las elecciones municipales y legislativas previstas por la Constitucin durante su mandato. Hasta en eso fracas.

Y ahora no hay gobierno

En la primera vuelta de elecciones de octubre l nombr como candidato, como un mago que saca un conejo de la galera, a un joven agroindustrial exitoso en la exportacin de bananas llamado Jovenel Mose, y lo present como postulante de su partido, el Pati Hayisyen Tt Kale [Partido Haitiano de las Cabezas Rapadas*]. Mose estaba por ganar las elecciones, segn todas las probabilidades, en medio de denuncias de fraude y movilizacin de la prensa y la opinin pblica. Y al final, en medio de protestas, se cre una comisin independiente de verificacin de las elecciones que dictamin que deban realizarse nuevas elecciones. El 7 de febrero, con la intermediacin de la Organizacin de Estados Americanos (OEA), Martelly decidi dejar el poder dado que terminaba su mandato constitucional. Se lleg a un acuerdo con el presidente del Senado para nombrar una figura de transicin que convocara a elecciones en tres meses. Y l mismo, Jocelerme Privert, se hizo elegir presidente provisional por fuera de los marcos constitucionales, que no prevn esa figura. Todo el mundo saba que no iba a poder convocar a elecciones en tres meses y diez meses despus Privert sigue en el poder y se comport como un presidente electo. El otro hecho paradjico es que varios parlamentarios elegidos en esas elecciones cuestionadas tuvieron tiempo de juramentarse y se quedaron en sus cargos. Estamos frente a una concentracin de hechos inconstitucionales.

Finalmente, las elecciones fueron fijadas para el 9 de octubre pero entonces lleg el huracn Matthew, y se pospusieron para el 20 de noviembre. Los principales candidatos son Jovenel Mose del PTK, Jude Celestin, de la Liga Alternativa por el Progreso y Emancipacin Haitiana, Moise Jean Charles del partido Hijos del padre de la patria Dessalines y la mdica Maryse Narcisse, de Familia Lavalas, del expresidente Jean-Bertrand Aristide. Estas elecciones las debe pagar ntegramente el Estado haitiano ya que la comunidad internacional haba aceptable la primera vuelta y nge los fondos que tradicionalmente viene otorgando para los comicios.

Y Aristide sigue teniendo apoyo popular?

Tiene, claro. Su partido est entre los cuatro ms destacados. Pero ha perdido muchos seguidores. El problema de estas elecciones es que los perdedores no van a reconocer la eleccin gane quien gane. Lo decan ya abiertamente antes de Trump.

En este marco poltico catico lleg el Huracn, que caus una catstrofe en el sur de Hait, una devastacin equivalente a la del terremoto de 2010 en Puerto Prncipe. Pero todos estos desastres son producto de la negligencia criminal de los dirigentes haitianos. No se ha tomado ninguna medida para hacer frente a esa situacin. Como dijimos varias veces en nuestra revista, el Observatorio de la Reconstruccin, en Hait es una ilusin creer que se est combatiendo la pobreza, el caos poltico o los desastres naturales. Porque estas tres cosas son fondos de comercio, hay grupos poderosos que sacan provecho de todo eso. Si no se logra romper con ese esquema el pas nunca va a progresar.

Y qu pasa con la Minustah [Misin de Estabilizacin de las Naciones Unidas en Hait], que lleva ms de una dcada en el pas?

Ha reducido la cantidad de efectivos pero renov su presencia en el pas. Desgraciadamente est muy desacreditada. En estos aos se gastaron 650 millones de dlares al ao, mientras que para el cicln solo se consiguieron 10 millones. Su principal misin termin siendo protegerse a s misma. Y en segundo lugar, algunos soldados nepaleses fueron los introductores del clera, que ha creado una hecatombe que ha sido la causa de 9.000 muertos, equivalente al balance de una guerra en el medio Oriente, se podra decir. Se reclam que al menos la ONU reconociera su responsabilidad y utilizara sus fondos para reconstruir el sistema de salud haitiano. Pero la ONU no lo acept. Ban Ki-Moon recientemente se limit a pedir disculpas, pero es al menos una forma de reconocimiento de la responsabilidad de la ONU. Espero que su sucesor Antonio Guterres, que es un hombre sensible a estos temas, se ocupe de la utilizacin de los fondos de la ONU en Hait para la reparacin de los daos cometidos.

Pese a que se dijo que se iba a aprovechar el terremoto para repensar, desde el punto de vista poltico y social, y hasta del medio ambiente, la reconstruccin de Hait, esto no ha sido as de ningn modo. A tal punto que hoy hay un desmoronamiento sobre todos los frentes: sanitario hubo tres meses de huelga general radical en los hospitales y la gente casi no se dio cuenta, a tal punto llega la crisis del sistema; de los servicios pblicos puentes, carreteras, transporte, energa; de la seguridad pblica; en la Justicia; en las crceles, donde hay fugas masivas; de la educacin, pese a las promesas de Martelly (la universidad se paraliz por una huelga y ocupacin de seis meses); de la recoleccin de basura, que invadi las calles. Y a esto se suma una catstrofe ambiental.

Qu se puede hacer?

En 2010 desde el Observatorio de la Reconstruccin que creamos conjuntamente con Fundacin Friedrich Ebert y el Centre Ption-Bolivar, propusimos la creacin de una entidad estatal autnoma que se ocupara de la reconstruccin del pas sobre nuevas bases, para evitar que se cayera en los espasmos permanentes de la vida poltica haitiana. La reconstruccin debe tener en cuenta los cambios climticos y en vez de comenzar en Puerto Prncipe debera hacrselo por las ciudades del interior. En Hait hace falta un reordenamiento territorial. Y junto con eso propusimos llamar a una convocatoria internacional para que grandes arquitectos y urbanistas de todo el mundo contribuyeran gratuitamente con proyectos de reconstruccin de las ciudades afectadas por el terremoto. Exista entonces una gran solidaridad y disposicin internacional pero los intereses creados impidieron llevar adelante una iniciativa de estas dimensiones, que hubiera podido hacer de las ciudades haitianas faros en el Caribe para el siglo XXI. Ahora, despus del huracn, la gente est cansada y esa oportunidad parece hacer pasado de largo.

Fuente: http://nuso.org/articulo/en-haiti-hay-un-desmoronamiento-de-todos-los-aspectos-de-la-vida-social/



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