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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-11-2016

Una batalla ancestral

Laura Oszust
Le Monde Diplomatique


Con la llegada de Evo Morales al poder, las organizaciones indgenas conquistaron derechos polticos y sociales y el reconocimiento de sus instituciones. Ms all de la presencia del presidente indgena en el Palacio Quemado, las comunidades debern continuar defendiendo sus logros.

Ubicada en el corazn de Amrica del Sur, Bolivia cuenta con una poblacin de 10.700.000 habitantes, siendo uno de los pases con menor densidad poblacional de la regin. Pero no es sta la nica caracterstica demogrfica particular del pas. Su composicin social es por dems interesante. Ms del 60% de sus habitantes se autoidentifica como indgena, frente al 24% de habitantes indgenas en Per, siendo aymara la comunidad que predomina. La misma tuvo (y an hoy sigue teniendo) una intervencin de gran relevancia en la vida poltica y social del pas, que se remonta a la historia del siglo XVIII.

Si bien esta tierra le debe su nombre a Simn Bolvar, considerado el Padre de la Patria por su destacado papel en la gesta de la independencia, la comunidad aymara tambin particip en la lucha por la emancipacin de Espaa. Mucho antes de la Declaracin de Independencia el 6 de agosto de 1825, la corona espaola recibi los embates de los habitantes originarios de la regin. En 1781 Bartolina Sisa y Tpac Katari iniciaron el levantamiento del ejrcito aymara en lo que actualmente es el municipio de Ayo Ayo en La Paz. Sisa, hija de comerciantes de coca que sufrieron la dominacin colonial, y Katari, vinculado en la lucha al lder indgena de Per, Tpac Amaru, lograron conformar un ejrcito de 80 mil personas con el objetivo de romper las cadenas de sumisin y esclavitud a las que los condenaba la corona espaola. A pesar de la magnitud de su milicia, la sublevacin tuvo el peor desenlace: traicionados por uno de sus colaboradores, Sisa y Katari fueron apresados y condenados a la pena de muerte.

Las comunidades originarias de Bolivia continuaron viendo avasallados sus derechos por parte de distintos gobiernos, pero no por ello abandonaron la disputa por un espacio en la arena poltica. Los aymaras, los quechuas, los chapacos, entre otros, lograron hacerles frente a las privatizaciones que comenzaron con el gobierno de Vctor Paz Estenssoro en 1985 y a las medidas econmicas impulsadas por organismos internacionales como el FMI. Estas organizaciones indgenas llevaron a cabo revueltas en contra de estas polticas, pero tambin en defensa de los recursos naturales, en el marco de la proteccin de la Pachamama y el Vivir Bien.

Refundar el Estado

Luego de la ola del neoliberalismo nuevos horizontes se fueron vislumbrando. Lder del movimiento cocalero y miembro de la comunidad aymara, Evo Morales fue elegido diputado en 1997 y gan las elecciones presidenciales en 2005, con lvaro Garca Linera, socilogo y ex militante del Ejrcito Guerrillero Tpac Katari, como vicepresidente. La defensa de los recursos naturales, la nacionalizacin de los servicios pblicos y la refundacin de Bolivia, en el marco de un Estado Plurinacional, fueron sus promesas de campaa, retomando las banderas de las comunidades originarias. Morales fue ungido en enero de 2006 como mxima autoridad indgena un da antes de tomar posesin de la presidencia. En su discurso en Tihuanacu hizo referencia al respeto que les confera a los indgenas: Los pueblos aymaras, quechuas, mojeos, chapacos, son dueos absolutos de esta enorme tierra (1).

En este contexto, los protagonistas de los levantamientos de 1871 volvieron a entrar en escena, no slo por la pertenencia de Morales a la comunidad indgena, sino porque en 2009 se vot una nueva Carta Magna: la Constitucin del Estado Plurinacional. En su artculo N 3 determina: La nacin boliviana est conformada por la totalidad de las bolivianas y los bolivianos, las naciones y pueblos indgena-originario campesinos, y las comunidades interculturales y afrobolivianas que en conjunto constituyen el pueblo boliviano. En la normativa tambin se reconoce la autonoma indgena y se respetan las instituciones que pertenecen a las comunidades. De esta manera, en septiembre de 2015 el municipio de Charagua, ubicado en el departamento de Santa Cruz de la Sierra, vot en un referndum por el S para obtener la autonoma indgena, convirtindose en la primera del pas. Un ao ms tarde, los habitantes de la autonmica Charagua Guaran Iyamb eligieron a sus autoridades. Este acto soberano es posible ya que en Bolivia la nueva legislacin estableci una democracia intercultural, compuesta por la democracia participativa y directa, la representativa y la comunitaria; esta ltima introduce la eleccin de autoridades y representantes propios de las naciones y pueblos indgenas. El respeto a otras formas de organizacin institucional propici un mayor reconocimiento de las comunidades como actores polticos.

La lucha contina

La llegada del MAS al Palacio Quemado y la posterior inclusin poltica de las organizaciones originarias, sin embargo, no terminaron con los conflictos.

Adems de los enfrentamientos por el pedido de autonomas departamentales de la Media Luna (Santa Cruz de la Sierra, Beni, Pando y Tarija), Morales tuvo que sobreponerse a los reclamos de los nuevos actores polticos, que a su vez conforman su gobierno, compuesto por la coalicin del MAS con las cinco organizaciones campesino-indgenas. En 2011 el proyecto de construccin de la carretera que atravesara el Territorio Indgena Parque Nacional Isiboro-Secure (TIPNIS) gener rechazo de parte de algunas organizaciones de la zona, quienes aducen que el camino causara consecuencias ecolgicas y socioculturales negativas. Durante su tercer gobierno surgan nuevas protestas con la construccin de la represa hidroelctrica de El Bala, ubicada en las reas protegidas de Madidi y Piln Lajas. Segn explica el socilogo boliviano Fernando Mayorga, estos conflictos reflejaran la contradiccin entre los derechos colectivos de los indgenas y la soberana estatal (2). El MAS, desde el inicio de estas manifestaciones, vive una relacin de mayor tensin con las organizaciones que representa.

Puede observarse entonces que a partir de 2006 los movimientos indgena-campesinos han podido conquistar mayor representacin, derechos y participacin con las polticas implementadas por el gobierno del MAS, pero se abre un interrogante sobre la continuidad de estas transformaciones sociales ante la posible salida del poder de Evo Morales, ya que en febrero de 2016 gan el No en el referndum para reformar la Constitucin y permitirle presentarse como candidato para un cuarto mandato. Sin embargo, a la luz de la lucha del pueblo boliviano, lo que podra asegurarse es que si las organizaciones continuaron batallando an frente a un gobierno de las bases, seguirn resistiendo ante otros menos inclusivos.

Notas:

1. Los discursos de Evo, Pgina/12, 30-1-2006.

2. El camino boliviano, Pgina/12, 10-2-2014.

Fuente: http://www.eldiplo.org/notas-web/una-batalla-ancestral?token=&nID=1



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