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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2016

Agencia Internacional de la Energa: del sueo a la pesadilla

Gerardo Honty
Alainet


La Agencia Internacional de la Energa (AIE) present el pasado 16 de noviembre su Prospectiva Mundial Energtica 2016 con una actualizacin de los escenarios esperados hacia el 2040. En un mes signado por la entrada en vigor del Acuerdo de Pars sobre cambio climtico (el pasado 4 de noviembre), el citado reporte no trae buenas noticias. La proyeccin de la AIE incorpora las promesas que los pases presentaron a la Convencin a travs de sus Contribuciones Nacionales Determinadas. El resultado ya es bastante conocido, las promesas no alcanzan para evitar que la temperatura aumente ms de 2 C en el futuro.

Segn este informe las emisiones de gases derivadas de la energa se estabilizaron en el ao 2015 debido a una mejora de 1,8% en la intensidad energtica de la economa mundial y el avance de las fuentes renovables. La inversin en estas fuentes energticas se vio favorecida por el descenso en la exploracin y produccin de gas y petrleo as como de los recortes a los subsidios fsiles globales que cayeron de USD 500 mil millones en 2014 a USD 325 mil millones en 2015. Sin embargo hacia el futuro se espera un aumento en la produccin de hidrocarburos no convencionales que mantendr a los combustibles fsiles como la mayor fuente de energa a nivel global. Es ms, la AIE alerta que esta inversin debe comenzar a hacerse ya, so pena de una crisis de abastecimiento hacia el 2020.

Arriba de los dos grados

Se estima que el consumo de energa crecer en un 30% de aqu al 2040 y a pesar del esperado incremento en el uso de fuentes renovables, el petrleo, el gas natural y el carbn seguirn siendo las principales fuentes energticas. Este aumento del consumo se ver principalmente en pases de creciente industrializacin y urbanizacin como la India, el Sudeste Asitico, China, Amrica Latina y Oriente Medio, en tanto que los pases de la OCDE el consumo va en descenso.

El incremento constante de las emisiones de CO2 relacionadas con la energa hasta 36 gigatoneladas en 2040 significa que no se cumplir con el objetivo del Acuerdo de Pars de alcanzar un punto mximo de emisiones lo antes posible. Para alcanzarlo la demanda de petrleo debera reducirse hasta los niveles de la dcada de 1990 (por debajo de los 75 millones bdp) y el consumo de carbn debera retroceder a los niveles registrados en la dcada de 1980, por debajo de los 3 000 millones de toneladas anuales.

Para la Agencia Internacional de la Energa las oportunidades de reducir emisiones se encuentran en el sector elctrico, a travs del desarrollo de las energas renovables y de la eficiencia energtica. Pero tambin por la va de dos tecnologas bastante cuestionadas a nivel global: la energa nuclear y la captura y almacenamiento de CO2.

La electricidad registra una proporcin cada vez mayor del crecimiento del consumo final en 2040 alcanzando el 40%. Aunque an para esa fecha los vehculos elctricos sean un factor pequeo en la demanda total de electricidad, el incremento previsto de su utilizacin en el transporte por carretera es importante. El nmero de coches elctricos en el mundo alcanz los 1,3 millones en 2015, casi el doble del nivel registrado en 2014. Esta cifra ascender a ms de 30 millones en 2025 y sobrepasa los 150 millones en 2040. Sin embargo, para alcanzar los objetivos de Pars, el nmero de autos elctricos en las calles debera aumentar hasta 715 millones, segn el informe.

En el perodo que va desde ahora hasta 2040, el mundo invertir 44 billones de dlares para el abastecimiento de energa, de los cuales el 60% se destinar a la extraccin y suministro de combustibles fsiles. El principal estmulo para la inversin en exploracin y produccin de petrleo y gas es el descenso de produccin de los yacimientos existentes y la necesidad de la explotacin de los llamados hidrocarburos no convencionales como el gas y petrleo de esquisto (shale).

Agua y pobreza

Sin embargo, a pesar de todo este aumento de la oferta energtica, ms de 500 millones de personas an carecern de electricidad en 2040 y 1.800 millones dependern aun de la lea y residuos de biomasa para cocinar. Y es probable que a la falta de energa se le sume la falta de agua.

La interdependencia entre la energa y el agua se intensificar en los prximos aos, ya que las necesidades de agua del sector de la energa y las necesidades energticas para la provisin de agua potable van en aumento. El agua es esencial para todas las fases de la produccin energtica: el sector de la energa es responsable del 10% de las extracciones mundiales de agua, esencialmente para operar centrales elctricas y producir combustibles fsiles y biocombustibles. Pero estos requisitos aumentarn de aqu a 2040 elevando el consumo mundial de agua.

Por otra parte, este informe de la AIE proporciona por primera vez una estimacin global de la cantidad de energa usada para abastecer de agua a los consumidores. En 2014, en torno al 4% del consumo elctrico mundial se utiliz para extraer, distribuir y tratar el agua y las aguas residuales. Para 2040, se prev que la cantidad de energa usada en el sector del agua sea ms del doble que la actual, a la vez que se espera que el cambio climtico exacerbe el estrs hdrico. Ciertas tecnologas de bajas emisiones de CO2, como la elica y la solar fotovoltaica, requieren muy poca agua; pero, segn adelanta la Agencia Internacional de la Energa, cuanto ms se apoye la reduccin de emisiones de CO2 en los biocombustibles, en la energa solar concentrada, en la captura de CO2 o en la energa nuclear, ms agua se consumir.

Flacas expectativas

Cinco aos atrs, la AIE haba adelantado que si quera evitarse el cambio climtico, el mundo no poda consumir ms de un tercio de las reservas conocidas de combustibles fsiles. La afirmacin era consistente con los reportes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climtico (IPCC, por sus siglas en ingls) y la mayora de los informes al respecto. Sin embargo, y a pesar de la algaraba generalizada por la aprobacin del Acuerdo de Pars, la realidad muestra la insuficiencia de los logros alcanzados por las negociaciones internacionales sobre el clima.

Pero como se ve, el cambio climtico no es la nica amenaza a que nos enfrenta el aumento del consumo energtico. La escasez y deterioro de la calidad del agua, la inequidad en la distribucin de los beneficios de la energa, los riesgos de la energa nuclear, los impactos de la minera para extraer los minerales necesarios para el uso de las fuentes renovables de energa y los impactos del fracking son algunos de los otros efectos indeseados que traer aparejada esta creciente demanda energtica.

La recientemente finalizada COP 22 de Marrakech (7 al 18 de noviembre) tampoco pudo dar seales de avance, ni siquiera ante las flacas expectativas del Acuerdo de Pars. Las decisiones sobre los puntos ms relevantes que podran haber dado impulso a la concrecin de algunas de sus metas fueron pospuestas. De manera que no parece haber informe ni reporte, por ms fundado que sea, capaz de despertar al mundo de la dormidera del crecimiento econmico. La humanidad camina como zombie hacia su autodestruccin, obnubilada con la ilusin de que, algn da, todos seremos desarrollados. Un sueo imposible, que poco a poco ir transformndose en pesadilla.

Gerardo Honty es analista de CLAES (Centro Latino Americano de Ecologa Social)

Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/181799



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