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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2016

Feminismo & Historia de la lucha de las mujeres en Espaa
Breve historia de ocho mujeres imprescindibles y "olvidadas"

Alejandro Torrs
Pblico

Construyeron la vanguardia de este pas. Fueron polticas, maestras, escritoras, actrices, pensadoras, milicianas y fueron perseguidas por ello. Con la llegada de la Guerra Civil muchas de ellas tuvieron que exiliarse y, despus, en una especie de segundo exilio, su voz fue silenciada o discriminada de las grandes lneas de la historia. Son mujeres que han construido pas, que han luchado por la emancipacin, por la democracia y que, a cambio, han recibido represin y silencio.


Su legado fue eliminado de un plumazo de la historia de Espaa con la llegada de la dictadura. Despus, se fue recuperando la vida y obra de sus compaeros, de nombres como Federico Garca Lorca o Rafael Alberti, pero ellas quedaron atrs. Dice el historiador Julin Casanova que un hombre de sexta o sptima fila consigue entrar en las pginas de historia, pero que una mujer, salvo que sea de excepcional primera fila, no lo consigue. "Sin la historia de las mujeres estaremos contando y recuperando la historia de la mitad de la sociedad", seala la profesora de la Universidad Complutense de Madrid y exdirectora de la Ctedra de Memoria Histrica, Mirta Nez, a Pblico.

Estos son slo ocho ejemplos de biografas imprescindibles para conocer el pasado del pas. Son mujeres extraordinarias cuyos nombres, en caso de aparecer, slo ocupan un breve en las pginas de historia:


1. Mara Luz Morales. Periodista.

Fue la primera mujer en dirigir un peridico en Espaa: La Vanguardia, a da de hoy un logro prcticamente irrealizable ya que, tal y como denunci este medio, ninguno de los veinte peridicos impresos ms ledos del pas est dirigido por una mujer. Su ascenso a la direccin se produjo el 8 de agosto de 1936, en plena Guerra Civil, cuando el Comit Obrero CNT-UGT que controlaba el diario La Vanguardia la eligi como directora. Cuando lleg ese momento, Morales no era ninguna recin llegada en esto del periodismo. Comenz su carrera en la revista Hogar y la Moda. En 1924 comenz a colaborar con la cabecera del Conde de God en la seccin cinematogrfrica aunque utilizaba un nombre de hombre inspirado en una novela de Benito Prez Galds: Felipe Centeno. Era la nica mujer de la redaccin.

Despus, pas a ocupar la seccin de Teatro y ah ya comenz a firmar con su nombre. Sus textos sobre cine llamaron la atencin de la productora Paramount, donde comenz a escribir dilogos y a adaptar pelculas estadounidenses a la fontica espaola. Tras la victoria franquista en la Guerra Civil, todos los redactores de La Vanguardia fueron cesados y quedaron pendientes de depuracin. Les retiraron su pasaporte y se les prohibi colaborar en la prensa. Morales, de hecho, lleg a estar 40 das encarcelada en un convento de Sarri, aunque se neg a hablar pblicamente de lo que all vivi y jams cont nada de lo que presenci. Morales fue rehabiliatada como periodista en enero de 1978.

2. Enriqueta Otero: maestra y miliciana.

La historia de Enriqueta Otero da para una triloga. Maestra de profesin, Otero se alist como miliciana de cultura en la Brigada Mvil de Choque de la 46 Divisin y lleg a obtener el grado de comandante. Asimismo, tambin fue secretaria de Dolores Ibrruri durante la Guerra Civil. Otero fue encarcelada en Madrid en los ltimos das de la Guerra por la Junta de Defensa de Madrid tras el golpe de Estado de Segismundo Casado, que termin entregando la capital a las tropas franquistas. La mujer fue encarcelada en la prisin de mujeres de Las Ventas con otras militantes comunistas, pero logr protagonizar una fuga masiva de presos y consigui escapar en tren hasta Lugo, donde se enrol en la guerrilla gallega con el apodo de Mara Dolores hasta 1946, fecha en la que fue detenida por las autoridades franquistas.

Otero fue condenada a muerte por un tribunal militar, pero, segn destaca la necrolgica que le dedic El Pas en 1989, "una campaa internacional de solidaridad logr la conmutacin de la pena y estuvo presa durante 19 aos en diversas crceles espaolas". La mujer fue liberada en 1966 y rehabilitada como maestra en 1974, tan slo un ao antes de su jubilacin. An as, le dio tiempo para poner en marcha proyecto cultural denominado O carrio, que imitaba a las universidades populares de la Repblica. En 1977 fue candidata al Parlamento espaol en las listas del PCE. Falleci en 1989.

3. Mara Teresa Len Goyri: escritora.

Escribe la investigadora en Estudios Hispnicos Ana Martnez, que Mara Teresa Len es un ejemplo de "una mujer transgresora que nunca abandon su lucha y compromiso social". La historia, casi siempre traidora, recuerda a Mara Teresa Len como la mujer de Rafael Alberti, pero Len Goyri fue mucho ms. Ya de adolescente comenz a publicar artculos con enfoque feminista en el Diario de Burgos; fue una de las primeras mujeres que pudo divorciarse en Espaa; una de las pocas que pudo acudir a la Universidad a principios del siglo XX; la responsable de que durante la Guerra Civil espaola se salvaran de la quema numerosas obras que hoy son consideradas Patrimonio Nacional; fundadora del grupo de teatro conocido como las Guerrillas de Teatro y tambin de la revista Octubre, que ser plataforma de escritores y personas de la cultura en defensa de la cultura, y de la publicacin El Mono Azul.

As, tambin fue secretaria de la Alianza de Escritores Antifascistas. Tras la Guerra Civil se exilia junto a Rafael Alberti en Francia, Argentina e Italia. Regres a Espaa junto a Alberti en abril de 1977 con los primeros signos de alzheimer. Morira en 1988 en Madrid olvidada por casi todos. Esto fue lo que dej escrito: Siento que me hice del roce de tanta gente: de la monjita, de la amiga de buen gusto, del to abuelo casi emparedado, del chico de los pjaros, del beso, de la caricia, del insulto, del amigo que nos advirti, del que callado apret los dientes y sentimos la mordedura... Todos, todos. Somos lo que nos han hecho, lentamente, al correr tantos aos. Cuando estamos definitivamente seguros de ser nosotros, nos morimos.

4. Mara Casares: actriz.

Mara Casares es un ejemplo perfecto del talento que perdi Espaa por culpa de la Guerra Civil y de la dictadura franquista. Es hija de Santiago Casares Quiroga, que haba sido Ministro y Jefe de Gobierno de la II Repblica bajo la presidencia de Manuel Azaa, y que poco antes de terminar la Guerra Civil se exilia junto a su hija en Francia. Mara tena 16 aos y all comienza sus estudios de interpretacin que le permiten triunfar en la escena francesa con apenas 20 aos. Lleg a ser condecorada con la Legin de honor de la Repblica francesa. Casares no pudo regresar a Espaa hasta 1976 cuando represent El adefesio, de Rafael Alberti. Cinco aos despus, en 1981, pudo publicar sus memorias en Espaa, Residencia privilegiada, en las que recuerda la relacin que mantuvo con personajes como Camus, Jean Paul Sartre, Jean Cocteau o Pablo Picasso. A pesar de que la mayor parte de su vida transcurri en el extranjero, Casares no renunci nunca a la nacionalidad espaola aunque afirmaba: "Mi nica patria es el teatro".

5. Maruja Mallo: pintora.

"Maruja Mallo, entre Verbena y Espantajo toda la belleza del mundo cabe dentro del ojo, sus cuadros son los que he visto pintados con ms imaginacin, emocin y sensualidad." As escriba el poeta Federico Garca Lorca sobre la artista Maruja Mallo, considerada como la ms vanguardista de las artistas espaolas del siglo XX y diosa espaola del surrealismo. Miembro de la Generacin del 27, Mallo colabor intensamente con Rafael Alberti quedando los decorados del drama Santa Casilda como testigo. En 1932 dio el salto a Pars consiguiendo exponer por primera vez en la Galera Pierre Loeb. All entra en contacto con Andr Breton, Picasso, Mir, Pret, Aragon, Arp, Magritte y el grupo Abstraction-Cration del que formaba parte Joaqun Torres-Garca. No obstante, su dedicacin al arte fue combinada con sus ideales polticos. Fiel a la II Repblica, Mallo particip en las Misiones Pedaggicas y ejerci de profesora en el Instituto de Arvalo, en el Instituto Escuela de Madrid y en la Escuela de Cermica de Madrid. Cuando explota la Guerra Civil, Maruja Mallo se encuentra en Galicia enrolada en las Misiones Pedaggicas. De ah huye a Portugal y despus a Argentina continuando con exposiciones en Buenos Aires, Nueva York o Londres, entre otros lugares. Regresa a Espaa en la dcada de los 60. Hasta pocos aos antes de su muerte no obtuvo el reconocimiento en Espaa que s haba recibido internacionalmente por su talento.

6. Federica Montseny.

Esta mujer es la primera ministra de la historia de Espaa. De ideologa anarquista, lleg a la cartera de Sanidad en plena Guerra Civil y ejecut reformas imprescindibles en el terreno higinico y de salud pblica, medidas pioneras sobre prevencin de la enfermedad, eugenesia, sexualidad, control de la natalidad y regul el decreto de interrupcin voluntario del embarazo. Asimismo, Montseny tambin quiso acabar con la prostitucin y cre los liberatorios, espacios donde las prostitutas entraban y salan libremente, reciban instruccin y tratamiento mdico, recuperaban autoestima y eran preparadas para incorporarse a la esfera laboral. Con el final de la Guerra Civil, Montseny se exili en Francia donde fue perseguida tanto por la polica nazi como por la franquista, que pidi su extradicin aunque las autoridades francesas la denegaron. Se instal en Toulouse y sigui divulgando sus ideas en medios anarquistas. Dos aos despus de la muerte de Franco, Montseny regres a Espaa y continu desde su pas su activismo en pro de la CNT. En sus ltimos aos reivindic al Estado la devolucin del patrimonio sindical incautado a la CNT tras finalizar la Guerra Civil, se opuso firmemente a los Pactos de la Moncloa y al recin instaurado sistema poltico constitucional espaol.

7. Clara Campoamor.

Durante las ltimas elecciones generales, el Ministerio del Interior difundi un tuit en el que aseguraba que las primeras elecciones generales democrticas se celebraron en Espaa en 1977. La frase llevaba trampa. Las primeras elecciones democrticas en Espaa se celebraron el 19 de noviembre de 1933, fecha en la que por primera vez acudieron a votar tanto los hombres como las mujeres en sufragio universal.

La principal responsable de aquel logro histrico fue Clara Campoamor. Ella fue la que defendi el derecho al voto a la mujer en un duelo en el Congreso frente a otra mujer, Victoria Kent. La segunda defendi ante la Cmara un aplazamiento de la aprobacin del derecho a votar para las mujeres argumentando que an no estaban suficientemente emancipadas y que sus voto iran a parar a las derechas.

Campoamor replic: ""Seores diputados: lejos yo de censurar ni de atacar las manifestaciones de mi colega, seorita Kent, comprendo, por el contrario, la tortura de su espritu al haberse visto hoy en trance de negar la capacidad inicial de la mujer (...) Las mujeres! Cmo puede decirse que cuando las mujeres den seales de vida por la Repblica se les conceder como premio el derecho a votar? Es que no han luchado las mujeres por la Repblica? Es que al hablar con elogio de las mujeres obreras y de las mujeres universitarias no est cantando su capacidad? Adems, al hablar de las mujeres obreras y universitarias, se va a ignorar a todas las que no pertenecen a una clase ni a la otra? No sufren stas las consecuencias de la legislacin? No pagan los impuestos para sostener al Estado en la misma forma que las otras y que los varones?" A pesar de este xito, Campoamor vio como dentro de la propia Repblica se le cerraron las puertas. En 1934 abandon el Partido Radical por su subordinacin a la CEDA y por la represin de la insurreccin revolucionaria de Asturias. Trat de unirse a Izquierda Republicana pero su admisin fue denegada. Fue entonces cuando escribi y public en mayo de 1935 Mi pecado mortal. El voto femenino y yo, su testimonio personal de las luchas parlamentarias. Muri en el exilio.

8. Margarita Nelken.

Esta mujer fue la nica mujer que consigui ser diputada en las tres legislaturas de la II Repblica. Si bien Clara Campoamor, Victoria Kent y Margarita Nelken fueron elegidas diputadas en 1931, slo la ltima consigui revalidar su escao en las elecciones de 1933 y de 1936, siempre con el PSOE. No obstante, en 1937, en plena Guerra Civil, se pasa al PCE y en 1944, ya en el exilio, abandona tambin el Partido Comunista.

Nelken comenz su activismo en la adolescencia. Ya en 1919 escriba el artculo La condicin social de la mujer donde denunciaba "son innumerables los refranes espaoles que limitan la actividad de la mujer al crculo de los quehaceres domsticos" y que "la preparacin de la mujer para algo que no sea estrictamente el matrimonio, parece cosa inslita que debe ser ridiculizada". Con la victoria de las tropas de Franco, cruz la frontera francesa durante la retirada general de Catalunya. Trabaj en la asistencia a los refugiados republicanos internados en los campos de concentracin franceses y, a finales de 1939, se exili en Mxico, donde trabaj en la Secretara de Educacin Pblica, colabor con el gobierno republicano en el exilio, particip en las actividades de la Unin de Mujeres Espaolas. En octubre de 1942 fue expulsada del PCE tras haber criticado la poltica de la UNE. Falleci en Mxico en 1968.

Fuente:http://www.publico.es/politica/diez-mujeres-imprescindibles-y-olvidadas.html


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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