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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-11-2016

La conceptualizacin del modelo y el futuro del socialismo

Luismi Uharte
Rebelin


Si en el ao 2011 los Lineamientos de la Poltica Econmica y Social del Partido y la Revolucin marcaron el debate en Cuba y fijaron la hoja de ruta para el cambio econmico, 5 aos despus en el marco del VII Congreso del PCC, la Conceptualizacin del modelo econmico y social cubano de desarrollo socialista es el principal documento de anlisis colectivo. Un texto de importancia vital ya que se ponen sobre el tapete aspectos estructurales del sistema cubano, es decir, del socialismo autctono, y se plantea una reflexin poltico-filosfica que no se daba probablemente desde los aos setenta, cuando se aprob la Constitucin del pas.

El otro documento que acompaa a la conceptualizacin es el Plan Nacional de desarrollo hasta 2030, que de facto no es todava un Plan sino ms bien sus principios y sus ejes estratgicos. Estos dos textos estn siendo debatidos por decenas de miles de personas en centros de estudio y de trabajo y sern enriquecidos con los principales aportes que se vayan realizando a lo largo de una reflexin colectiva que se prolongar, probablemente, hasta fin de ao.

El debate en torno a la conceptualizacin del modelo sin duda resulta el ms apasionante y obviamente tambin el ms polmico, ya que est permitiendo discutir acerca de los grandes temas que histricamente marcaron la disputa entre los dos grandes sistemas de la modernidad: el socialismo y el capitalismo. La conceptualizacin est estructurada en cuatro captulos principales que abordan temticas estructurales como los principios del modelo, la propiedad de los medios de produccin, la direccin planificada de la economa y la poltica social.

Ms all de esta divisin formal, a lo largo del texto destacan dos grandes debates: uno en torno a la propiedad y el otro acerca de la relacin entre Estado y Mercado. De estos dos principales debates se derivan otros de gran relevancia como los modelo de gestin, el papel y potencialidades del cooperativismo, la redefinicin de la poltica social para que sea sostenible En sntesis, sita a las y los cubanos en la tesitura de conceptualizar el nuevo proyecto socialista para el siglo XXI.

La propiedad. En el primer captulo de la conceptualizacin se fijan los principios de nuestro socialismo que sustentan el Modelo y se afirma con rotundidad que la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de produccin es la forma principal de la economa. Se agrega que este tipo de propiedad garantiza la condicin de propietario comn a toda la sociedad cubana. En el captulo 2 dedicado a la propiedad sobre los medios de produccin, se concibe a la propiedad estatal como la propiedad socialista de todo el pueblo.

Se establece, por tanto, una divisoria clara entre propiedad estatal y propiedad no estatal, considerando que el mayor grado de socializacin se logra a travs de la primera. El citado captulo 2 indica que la forma estatal constituye la columna vertebral de todo el sistema de propiedad de la sociedad socialista. La novedad, segn Jos Luis Rodrguez, ex ministro de Economa y uno de los intelectuales ms respetados, es que en esta nueva etapa del socialismo se reconoce el papel funcional que puede jugar la propiedad no estatal.

Una propiedad que, de todas formas, est sujeta a temporalidad. Esto significa que en un futuro podra revertir de nuevo a estatal, como ocurri, recuerda Rodrguez, con la compaa de telfonos ETECSA, que en 1995 era mixta y en 2008 fue recomprada por el Estado.

A pesar de la prioridad que se otorga a la propiedad estatal, la expansin de la propiedad no estatal es un hecho, como lo evidencian los datos del empleo, ya que si en 1989 solo el 6% de las y los trabajadores trabajaban en empresas no estatales, en el 2016 ya suponen casi el 30% de la fuerza laboral. Sin embargo, el peso de la economa no estatal en el PIB es apenas de un 12%, ya que su presencia se restringe a pequeas empresas y a sectores no estratgicos. Los sectores estratgicos, las grandes industrias como la electricidad, las telecomunicaciones, la minera, etc., seguirn indiscutiblemente bajo control del Estado, asevera Rodrguez.

El documento de la conceptualizacin reconoce que la propiedad privada cumple una funcin social, tanto la nacional como la extranjera, ya que coadyuva en la mejora del bienestar, tributa al desarrollo local y contribuye a la eficiencia econmica. Pero a su vez, deja claro que solo se permitirn pequeos emprendimientos y que se limitar la concentracin de la propiedad y la riqueza privada.

En la prctica, es reseable el modelo de financiacin de los nuevos negocios privados, ya que segn acadmicos norteamericanos el 50% de las remesas provenientes de EE.UU. se transforma en capital para crear o impulsar empresas privadas. Las lecturas, dentro de la propia intelectualidad econmica cubana en relacin a los proyectos privados son diversas. Rodrguez destaca que en la actualidad estas empresas estn sub-declarando y por tanto pagando menos de lo que les corresponde, lo cual es innegable. Everleny Prez, por su parte, considera que es necesario permitir ms actividades profesionales privadas (bufetes, arquitectos, consultoras econmicas) y agrega que si se frena la iniciativa la gente seguir yndose del pas, lo cual es una evidencia emprica.

En este nuevo contexto que se est creando en torno a los nuevos negocios privados, se cruzan variables contradictorias que muestran con claridad los aspectos positivos y negativos que estn experimentando en primera persona los y las trabajadoras contratadas. Por una parte, los sentimientos de explotacin emergen en las narrativas de esta franja incipiente de la clase trabajadora cubana; pero por otra parte, manifiestan que sus ingresos son muy superiores a los de cualquier empleo pblico. El testimonio de algunas empleadas de cafeteras o restaurantes privados es paradigmtico en este sentido.

Las cooperativas. Otro de los grandes debates que se estn dando en relacin a la conceptualizacin del modelo y que son trascendentales para el Socialismo en el siglo XXI, es el de la autogestin y su materializacin en Cuba a travs del cooperativismo. El primer aspecto crtico a destacar es la desconfianza que sigue generando en capas importantes del Partido, de la direccin poltica y sobre todo de la burocracia intermedia. La cooperativa la siguen considerando una forma inferior de socializacin de la propiedad en comparacin con la propiedad estatal, lo cual evidencia la hegemona del imaginario del socialismo real del siglo XX.

En parte, existe un temor comprensible respecto al riesgo del cooperativismo, ya que fue la forma encubierta de los negocios privados en la transicin al capitalismo en la URSS, como advierten algunos analistas cubanos. Sin embargo, para los sectores favorables a la autogestin en Cuba la apuesta por el cooperativismo permitira una mayor socializacin de los medios de produccin porque posibilitara que los y las productoras pudieran, sin intermediacin de ningn funcionario, gestionar directamente la empresa.

El cooperativismo ha tenido presencia en Cuba desde 1959 pero slo en el sector agrario. No ser hasta el 2011, con la apuesta por el nuevo modelo, cuando se impulse el cooperativismo en industrias y servicios (prioritariamente en este ltimo). Actualmente hay casi 500 cooperativas en proceso de prueba y evaluacin, la gran mayora en el sector de gastronoma, comercio agropecuario y construccin. Hay previsin de que en los prximos aos ms de 12.000 pequeas empresas estatales de servicios (la mayora gastronmicos) se conviertan en cooperativas. Para los grupos pro-autogestin el proceso de cooperativizacin se est dilatando excesivamente y teniendo incluso ms trabas que los negocios privados, lo cual podra interpretarse como una contradiccin del proceso de cambio.

La gestin. Ms all del debate acerca de la propiedad existe otro trascendental y complementario: el modelo de gestin. A veces las disputas se circunscriben a la forma propiedad, cuando la forma gestin puede resultar ms importante en algunos casos. De hecho, el criterio de eficiencia est siendo determinante a la hora de modificar el modelo de gestin en algunas empresas, aunque la propiedad siga siendo estatal.

El primer caso relevante es el del cooperativismo, ya que el 70% de las cooperativas en experimentacin, son antiguas empresas pblicas que ahora pasan a ser gestionadas por sus trabajadores/as, aunque parte de la propiedad puede seguir siendo estatal: los vehculos en el caso de las cooperativas de transporte pblico, los almacenes en el de las cooperativas textiles

El otro caso paradigmtico es el de la gestin privada extranjera en empresas de titularidad pblica. El sector hotelero es quizs el ms conocido, ya que desde los aos 90 se conoce este modelo de propiedad pblica o mixta y gestin privada, en el que los rendimientos econmicos han sido positivos. La exportacin de ron es otro referente y ms recientemente la apuesta ha sido abrir a otros sectores, como el de los aeropuertos. La firma con una empresa francesa de un contrato de gestin del aeropuerto de La Habana y la intencin de generalizarlo al resto de aeropuertos del pas, es el ejemplo ms destacado.

El Mercado. En el tercer captulo de la conceptualizacin, el dedicado a La direccin planificada de la economa, se afirma categricamente que las leyes del Mercado no ejercen el papel rector, siendo el Estado el gestor y regulador principal. Sin embargo, se perciben dos cambios importantes. Por un lado, el impulso a la descentralizacin, lo que implica dar mayor capacidad de decisin a las provincias y municipios y conceder mayor autonoma a los rganos de direccin de las empresas pblicas.

Por otro lado, el reconocimiento del Mercado, esa institucin que el socialismo real quiso suprimir por decreto pero que nunca desapareci. Como agudamente plantea el ex ministro Rodrguez, el mercado siempre existi aunque se trat de manera idealista de suprimirlo. Como la ley lo prohibi entonces se manifest a travs de la economa informal, del mercado negro. La lectura cubana actual plantea la existencia de un mercado regulado, no de un mercado libre, y por tanto la construccin de una economa con mercado y no una economa de mercado, que s es la propia de los pases capitalistas.

Rodrguez pone un ejemplo muy grfico para entender la nueva relacin que hay que establecer con el mercado. Afirma que los precios de muchos productos no se pueden regular administrativamente sino a travs de un flujo suficiente de oferta, porque si no la tendencia que se impone es a que se venda en la economa sumergida a un precio superior.

Poltica social. La conceptualizacin culmina con el captulo referido a la poltica social, donde se proclama la gratuidad de los derechos sociales bsicos. La novedad la encontramos en la apelacin a las posibilidades objetivas de la economa, reconociendo las limitaciones presupuestarias que puedan existir. Adems, se indica que se cobrarn los servicios complementarios y de carcter no fundamental, advirtiendo que la gratuidad absoluta y generalizada ya no ser viable.

El debate estrella sobre poltica social de los ltimos tiempos es acerca del futuro de la histrica cartilla de abastecimiento, ya que a da de hoy sigue siendo totalmente universal. Cada vez parece ms claro que tarde o temprano se asignar de forma focalizada a los sectores ms vulnerables, y por tanto ser un instrumento de combate a la desigualdad, un problema creciente desde la dcada del noventa.

El futuro del socialismo en Cuba nadie lo puede decretar. Lo nico que est claro es que el modelo tradicional deudor de las experiencias del siglo XX se agot y que ser sustituido por otro modelo que necesariamente debe ser autosustentable. La pluralidad de propiedades, modelos de gestin e instituciones econmicas ser la clave sobre la que descanse el nuevo ensayo de socialismo para el siglo XXI.

Luismi Uharte. Grupo de investigacin Parte Hartuz (Universidad del Pas Vasco)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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