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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2016

Pacto educativo sensato y moderado contra la reforma de la educacin

Antonio Gmez Movelln
Rebelin


Durante meses hemos odo, por parte de los partidos, tres palabras por encima de otras: moderacin, sensatez y desbloqueo. El discurso del rey, en la apertura solemne de la legislatura, ha significado el desbloqueo institucional. Pero esto es seguro? Acaso Rajoy no ha sugerido que si no pueden aprobar los presupuestos convocara elecciones de nuevo? La nueva legislatura, todos los comentaristas lo indican, nace inestable, con paso poco firme. Se parece a un flan chino: tiembla mucho.

El peligro que corre la democracia de pacotilla que tenemos es que se intenten emprender reformas que no sean tales. Y esto en todas las cosas: en la educacin, en las pensiones o el mercado laboral. Reformas que parezcan reformas y queden las cosas como estn o peor, es decir, deteriorndose; no abordndose de verdad los problemas que existen.

El PP ya est preparando, junto con Ciudadanos, un pacto por la educacin para esta legislatura pero qu podemos esperar con la correlacin de fuerzas existentes? Qu pacto se puede esperar? Pongamos las cosas en orden primero: qu tipo de reformas sera necesario? Todo el mundo tiene ideas pero nadie formula nada claro. El Consejo escolar del Estado, sin embargo, viene proponiendo una serie de medidas que se deberan tener en consideracin. Destacaramos dos: en primer lugar, igualar el gasto en educacin no universitaria al gasto medio de la OCDE. Como se sabe la media se sita en 5.5% del PIB y Espaa se encuentra en el 4,1%. Este sera un primer objetivo.

En segundo lugar, sera alcanzar los niveles de titulacin obligatoria para el 85% o 90% de la poblacin escolar: ese sera un segundo gran objetivo ya que nuestro abandono escolar se sita casi en el 30%.

Indudablemente existen otros objetivos a alcanzar en una reforma educativa en profundidad. Por ejemplo abordar una reforma radical en los contenidos y mtodos de la enseanza obligatoria y desarrollar una reforma de la formacin profesional de largo aliento. Si se emprendiera la reforma necesaria en la formacin profesional se requerira al menos el doble de gasto que en la actualidad y la implicacin de las organizaciones empresariales y los sindicatos. Pero en vez de eso lo que se viene haciendo, silenciosamente, es la privatizacin de la formacin profesional a travs del cheque escolar. Pero las reformas no seran slo necesarias en cuanto a los objetivos a formular tambin lo seran en cuanto al modelo educativo y aqu se encuentra el centro del problema.

Nuestro modelo educativo reproduce la segregacin social existente distribuyendo a los nios, no en funcin de sus capacidades y necesidades, sino de su pertinencia a tal o cual nivel social y para ello utiliza un sistema pblico y otro privado, financiado pblicamente. Esa es la realidad. Y todo esto se hace en nombre de la libertad de enseanza y de la libertad religiosa. De ah proviene, en gran medida, el desorden y el desasosiego escolar. El desorden escolar es patente en los resultados ya que nuestros alumnos estn calificados entre los ms bajos en muchas materias, incluso en el arrogante informe PISA.

La educacin privada en Espaa supone el 33% de los alumnos escolarizados cuando la media Europa no alcanza el 10%, es decir Espaa es el primer pas europeo donde la enseanza privada es ms fuerte. En algunas reas metropolitanas, como Madrid o Barcelona, estas cifran superan el 50%. Un pacto escolar que no aborde el problema de los centros privados concertados y la fragmentacin en dos sistemas de la financiacin pblica no avanzar demasiado. Detrs de los centros concentrados, desgraciadamente, existen muchos intereses ya que la educacin no slo es un servicio pblico, tambin es un negocio con claras implicaciones ideolgicas. Es curioso que casi ningn partido poltico ponga sobre el tapete la escuela laica. La escuela laica es ms que sacar la religin de los colegios pblicos: es tener en mxima consideracin social la enseanza primaria y secundaria; considerar la escuela como el elemento central para la emancipacin de los ciudadanos de sus pertenencias particulares, sean religiosas, sociales o familiares. La financiacin pblica de una escuela catlica, o de cualquier otra escuela confesional o no, en aras de la libertad religiosa o del fomento de la libertad de empresa, erosiona nuestro sistema pblico educativo y refuerza la desigualdad social e incluso regional. La consideracin que se tiene de la enseanza pblica en Espaa es, por parte los ltimos gobiernos, muy pobre: con motivo de la crisis econmica, Espaa es el pas de Europa, junto con Grecia, que ms recortes ha realizado en la enseanza primaria y secundaria. La reforma educativa exige todo lo contrario a la moderacin y sensatez. Requiere radicalidad, audacia e incremento del gasto pblico.

Antonio Gmez Movelln (Europa Laica)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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