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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2016

Violencia sexual: Caso de San Fermnes
No soy un violador, soy un hombre normal

Yolanda Domnguez
El HuffingPost

La autora nos relata con una gran pedagoga social como el testimonio de uno de los acusados por violacin en el caso de los san fermines de este verano en Espaa demuestra como se sigue naturalizando el patriarcado, el dominio del hombre sobre la mujer, en nuestras sociedades supuestamente avanzadas.


Esta es la historia de un nio normal, que naci en una familia normal, en un barrio normal. Un da, a ese nio su padre le llam campen por echarse muchas novias en el cole. Ese mismo ao los Reyes Magos le trajeron una metralleta y una espada lser con las que aprendi a pegar tiros y a cortar cabezas como los hroes de las pelis.

Tena un entrenador que le deca que jams llorase ni titubease y que se comportara como un verdadero hombre. Su mochila tena un dibujo de Supermn y el estuche era de Spiderman. Recuerda que mientras vea la tele aparecan chicas en bragas anunciando cosas. Aos ms tarde, en el instituto, un amigo le envi un vdeo de una chica desnudndose. Saba quin era porque la haba visto en el recreo pero no dijo nada a nadie. Los viernes quedaban para hacer botelln y hacan competiciones para ver quin beba ms alcohol. En el mismo descampado haba una valla publicitaria con una mujer en ropa interior junto a la frase "Estoy disponible".

El cine de verano ponan pelculas sobre polis corruptos que insultaban a las chicas y 300 hombres buenos que mataban a otros 300 hombres malos porque no pensaban lo mismo. Ese ao aprendi lo que significaba "tirarse" a una ta y que los amigos te dieran palmadas en la espalda si te "tirabas" a muchas. Por primera vez busc porno en internet y descubri que maltratar a las mujeres estaba asociado con el placer. En su primera relacin sexual tir a su compaera del pelo mientras lo hacan, cree que a ella le gust. Tiempo despus, ese chico se hizo miembro de un foro online donde etiquetaban a las famosas con la palabra "melafo". Ya no jugaba al ftbol pero compraba el peridico deportivo en el que aparecan un montn de hombres fuertes que ganaban premios y una sola mujer al final, desnuda.

En las revistas sola fijarse en las fotos de las modelos con las piernas abiertas y aspecto de drogadas. Un da, acostumbrado a ver tantas escenas de mujeres humilladas, busc en internet vdeos sexuales an ms violentos. No entenda por qu al intentar hacer el misionero con su novia no se le levantaba. A los 30 aos mientras lea las noticias del peridico echaba un vistazo a los anuncios de prostitucin que aparecan en la hoja de al lado: "Mujeres disponibles 24 horas" "Follamos en la primera cita" "Las mejores putas". Recuerda haber visto que en algunas discotecas ofrecan mamadas gratis por una consumicin. Se abri un grupo de Whatsapp con los colegas para intercambiar fotos y hacer planes. All hablaban de armas, drogas, de robar y de violar. Nada raro, lo normal.

A veces hacan salidas en grupo y suban a alguna ta al coche, la drogaban y la obligaban a hacerles una felacin. Si ella se negaba la golpeaban y despus la dejaban tirada. Un verano, ese hombre fue a unas fiestas y se "tir" a una ta en un portal. Sus amigos tambin "se la tiraron" y grabaron un vdeo mientras se la intercambiaban y hacan comentarios. Pareca que ella disfrutaba porque gema y eso era buena seal. Luego se fueron a seguir la fiesta mientras ella se vesta sola en aquel portal. En este momento sinti que era muy hombre y decidi enviar el vdeo a sus amigos: "Puta pasada de viaje" "Qu envidia!" "Eso s que es un viaje de verdad". Das despus a este hombre le detienen y le acusan de violacin.

Le meten en la crcel y le hacen muchas preguntas delante de un juez. Los peridicos escriben muchos artculos, la gente se escandaliza, se organizan manifestaciones. El hombre no entiende nada y asegura que l no es un violador sino una persona normal. Se revuelve en la silla, llora y titubea. Slo se lo estaba pasando bien. Asegura que es una injusticia y que l es una vctima. No entiende qu hace all ni cmo ha podido llegado a ese lugar. Mientras tanto fuera de la crcel, todo transcurre con normalidad.

Las mujeres siguen siendo ofertadas en peridicos, vallas publicitarias, bares y discotecas. Los adolescentes siguen accediendo a contenidos sexuales violentos. Los referentes masculinos siguen siendo agresivos y dominantes. Es decir... lo normal.


Fuente: http://www.huffingtonpost.es/yolanda-dominguez/no-soy-un-violador-soy-un_b_13231048.html?ncid=engmodushpmg00000003

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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