Portada :: Cuba :: Hasta siempre Comandante!
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2016

Fidel Castro, su nombre vivir a travs de los siglos, y con l su obra

Rodolfo Crespo
Rebelin

El ttulo de este artculo corresponde con el del discurso pronunciado en ingls por Friedrich Engels ante la tumba de Carlos Marx en el cementerio de Highgate en Londres, el 17 de marzo de 1883.


Cuando se muere En brazos de la patria agradecida, La muerte acaba, la prisin se rompe; Empieza, al fin, con el morir, la vida! (Poema A mis Hermanos Muertos el 27 de Noviembre. Madrid 1872)

Jos Mart

A los hroes se les recuerda sin llanto, se les recuerda en los brazos, se les recuerda en la tierra; y eso me hace pensar que no han muerto al final, y que viven all donde haya un hombre presto a luchar, a continuar. (Letra de la cancin Su nombre es pueblo

Sara Gonzlez


Da negro para tropa, escribira el Che Guevara cinco veces resumiendo uno de aquellos crticos y difciles das en la guerrilla boliviana; parafraseando a Che el 25 de de noviembre de 2016 ha sido uno de esos das negros para los anticapitalistas y antisistemas del mundo porque muere uno de sus grandes smbolos e inspiradores: el Comandante de la Revolucin Cubana camarada Fidel Castro Ruz, exactamente 60 aos despus de haber partido en el Yate Granma desde el puerto mexicano de Tuxpan hacia la Sierra Maestra en cuyas montaas escenific la ltima y definitiva etapa de la liberacin del pueblo cubano.

Fidel Castro fue un revolucionario creador; cuando en la dcada de 1950 la teora revolucionaria recomendaba que era el Partido Comunista la organizacin de vanguardia encargada de hacer la Revolucin, interpretando como nadie las condiciones histrico concretas de Cuba en aquel entonces (viejos , aguerridos y fogueados combatientes comunistas, pero imposibilitados de tomar el poder precisamente por ser conocidos como tales por una dictadura feroz, la de Batista) y de un profundo anlisis de la situacin mundial (marcada por el maccarthismo y la dura represin anticomunista), el compaero Fidel introdujo una innovacin terica, que a la postre result ser corroborada por la prctica (el mejor criterio para medir el acierto de la teora) cuando cre no un partido sino un movimiento para dirigir la Revolucin, que despus del asalto a la fortaleza del Moncada en Santiago de Cuba el 26 de julio de 1953 se conocera como el Movimiento 26 de Julio (M-26-7) estructurado en clulas pequeas, abierto a todo aquel que quisiera derrotar la dictadura de Batista y ante la imposibilidad del viejo Partido Comunista de llevar el pueblo al poder por medios electorales abraz la lucha armada como la nica va para llegar al mismo y transformar la sociedad.

La Revolucin Cubana no llegara a ser conocida como tal, su influjo no hubiese sido tan grande y jams habra tenido tantos seguidores dentro de Cuba y admiradores, simpatizantes e imitadores fuera de sta si no hubiese sido por la vocacin a favor de los pobres que tuvo desde el inicio Fidel Castro: concedi la propiedad de la tierra a quienes la cultivaban, le otorg la vivienda a quien viva en ella, entreg las fbricas a quienes trabajaban en ellas lo que lo convirti hasta su muerte en enemigo de los terratenientes, casatenientes y capitalistas no slo de Cuba sino del mundo que vieron aquellos actos un pernicioso ejemplo, no olvidemos que esta revolucin se produce en las mismas narices de los EE. UU. a escasos kilmetros de sus costas.

Nadie ha enfrentado a la potencia hegemnica del capitalismo posterior a 1945, los EE. UU. con la resolucin, valenta y bravura de Fidel Castro: combati directamente contra ellos en Girn y los venci (primera derrota del imperialismo yanki en Amrica), dirigi desde Cuba a las fuerzas cubanas que expulsaron a los racistas sudafricanos de Angola, facilitaron la independencia de Namibia y crearon las condiciones para el fin del apartheid en Sudfrica y la liberacin de Mandela; pero pocas veces como dijera Che (tan parco y cuidadoso en dispensar elogios) brill ms alto un estadista como en aquellos das luminosos y tristes de la crisis del Caribe.

Se ha tratado de edulcorar y ajustar siempre a las condiciones polticas del momento, pero, cmo entender sino como barrer del mapa al imperialismo y todo lo que l representaba al interpretar aquel fragmento de la carta de Fidel a Kruschov en la referida Crisis de los misiles del Caribe en octubre de 1962 cuando le deca que la Unin Sovitica no debe permitir circunstancias en las que los imperialistas puedan llevar a cabo un primer ataque nuclear contra nosotrosLe digo esto, porque se sera el momento de eliminar para siempre semejante peligro, en acto de la ms legtima defensa, por dura y terrible que fuese la solucin, porque no habra otra1.

No hubo causa justa en el mundo que Fidel Castro no apoyara, desde Argelia, Repblica Saharau hasta los guerrilleros centroamericanos, a quienes envi un barco de armas que los vietnamitas le regalaron cuando vencieron a los norteamericanos, pero quizs con ninguno tuvo esa fina sensibilidad como con el pueblo de Palestina despojados de sus tierras, expulsados de su propia patria, dispersados por el mundo, perseguidos y asesinados, los heroicos palestinos constituyen un ejemplo impresionante de abnegacin y patriotismo, y son el smbolo vivo del crimen ms grande de nuestra poca2 deca ante el XXXIV periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU en 1979.

El crimen de Barbados (la voladura de un avin de Cubana de Aviacin en pleno vuelo frente a las playas de esa isla del Caribe oriental) lo marc profundamente, dicen que ha sido la nica vez que se han visto lgrimas en los ojos del Comandante Fidel Castro, pero ni en ese caso de extremo dolor flaque; ante el sufrimiento del pueblo expres aquellas palabras que quedaron para el futuro: No podemos decir que el dolor se comparte. El dolor se multiplica. Millones de cubanos lloramos hoy junto a los seres queridos de las vctimas del abominable crimen. Y cuando un pueblo enrgico y viril llora, la injusticia tiembla!3.

Al pueblo de Cuba en el terreno econmico (en el que tal vez sea el ms criticado aspecto de su accionar) dej un gran legado. Una economa perifrica como la de Cuba (y no precisamente a causa de Fidel Castro) casi totalmente proscrita de la divisin internacional capitalista del trabajo, le permiti sortear bastante bien durante los primeros treinta aos de Revolucin todos los obstculos heredados de su atraso, y que emanaban de la escasa produccin de valor, porque su relacin con la Unin Sovitica no se basaba en los principios despiadados que rigen la ley del valor, pero al extinguirse el llamado campo socialista (que era al que Cuba estaba integrado) la situacin cambiaba, ahora Cuba tena que medir sus fuerzas y nivel de productividad en los marcos de la economa-mundo capitalista, careciendo como careca de producciones con un alto valor agregado, con el agravante de que no poda acceder libremente a ella por el bloqueo econmico, comercial y financiero que era objeto por parte de EE. UU.. Es aqu donde volvi a descollar el genio de Fidel Castro; conocedor de que Cuba prcticamente no produca valor (la savia del capitalismo, la nica economa y sistema mundial existente, al cual no le quedaba ms remedio que integrarse) intuy, que la nica posibilidad (en realidad slo exista esa) que le quedaba a la Isla antillana era, con alguna de sus ventajas comparativas apropiarse (tanto como stas ltimas le permitieran) de aquella porcin de valor ya producido (y del que Cuba careca como se ha dicho) que se redistribuyera mundialmente; es as que nace la idea de fomentar el turismo y formar todo un ejrcito de profesionales de la salud. El resultado est ah: son ambos sectores los mayores generadores de ingresos para el pas, no haba ni hay otros capaces de hacerlo en la misma magnitud. De no haber sido por esa genialidad de Fidel Castro, a Cuba, 25 aos despus de la desaparicin de la URSS le hubiese sido muy difcil continuar la sostencin de unas conquistas sociales que, no olvidemos, alcanz cuando estaba fuera del accionar internacional de la ley valor mundializada, pero que una vez incorporada a la economa capitalista mundial como pas perifrico le hubiese sido imposible mantener.

Desde el mismo triunfo revolucionario Fidel Castro fue consciente de los peligros que acechaban a la Revolucin, y los riesgos de su reversin histrica; treinta y siete das despus del triunfo ya expresaba su preocupacin al respecto:

Bien recuerdo el da en que tuve la noticia de la fuga del tirano, la conviccin completa de que la guerra haba concluido. En medio de la natural alegra de todos los cubanos, me preocupaba pensar que aquella escuela que haba producido tantos hombres formidables, aquella lucha de sacrificio que haba producido hombres tan ejemplares, haba clausurado su curso. En lo adelante sera muy difcil distinguir el bueno y el malo, porque slo all en aquella escuela, en el fragor de la lucha, es posible distinguir quien sirve de quien no sirve; quien es un hombre valioso y quin un farsante, quin u interesado y quin un idealista; quin un sincero o quin un hipcrita consumado.

Porque luchar en las montaas, con el fro, con el hambre y con el enemigo en acecho, no es lo mismo que sentarse cmodamente en un despacho y empezar una funcin de carcter administrativo, sin haber conocido jams el sacrificio. Y me preocupaba lo que podran perder nuestros hombres en ese proceso. Y me preocupaba grandemente que el espritu revolucionario y el espritu de sacrificio no decaigan4.

Y en 2005, cuarenta y seis aos despus expresaba lo mismo: Este pas puede autodestruirse por s mismo; esta Revolucin puede destruirse, los que no pueden destruirla hoy son ellos; nosotros s, nosotros podemos destruirla, y sera culpa nuestra5.

Se equivoc en algo Fidel?. Sin lugar a dudas, como todo ser humano, pero hay dos cosas que parecen casi inexplicables: la primera, permitir el asilo en Cuba a Ramn Mercader del Ro, el asesino de Trotsky nombrado en la URSS coronel y hroe de la Unin Sovitica en agradecimiento a su crimen6; y la segunda, la persecucin que consinti sobre las personas homosexuales, siendo paradjicamente algunas de ellas cantores de su propia Revolucin, como la integrante de la nueva trova Sara Gonzlez.

Del primer caso, que sepamos, no se arrepinti de su craso error, del segundo tuvo tiempo de disculpar la torpeza de su actuacin en entrevista a la directora de la Jornada Carmen Lira Saade7.

Con ms luces que sombras el Comandante Fidel Castro queda para la posteridad como un referente para todos aquellos anticapitalistas y antisistemas empeados en crear un mundo alternativo diferente al capitalismo en la que desgraciadamente, aunque como dice el compaero Santiago Alba Rico no hay otro, la Cuba post Fidel Castro con su gran dosis de liberalismo en plena ejecucin parece no ser el modelo a seguir para los explotados y excluidos del mundo8.

Notas:

1. Cartas entre Fidel y Jruschov. Granma 3 noviembre de 2012. http://www.granma.cu/granmad/2012/11/03/nacional/artic02.html

2. Discurso ante el XXXIV periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU 12 octubre de 1979. http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1979/esp/f121079e.html

3. Discurso pronunciado en el acto de despedida de duelo de las vctimas del avin de cubana destruido en pleno vuelo, el 6 de octubre de 1976 en la Plaza de la Revolucin. http://www.granma.cu/granmad/secciones/crimen_barbados/art05.html

4. Buch, Luis M. y Surez, Reinaldo. Gobierno Revolucionario. Primeros pasos. Editorial de Ciencias Sociales. La habana. 2004. Pg 80-81.

5. Discurso en el acto por el aniversario 60 de su ingreso a la Universidad de La Habana, 17 de noviembre de 2005.

http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2005/esp/f171105e.html

En el mismo discurso Fidel se preguntaba:

Conocan que algunos ganaban en el mes cuarenta o cincuenta veces lo que gana uno de esos mdicos que est all en las montaas de Guatemala, miembro del contingente "Henry Reeve"? Puede estar en otros lugares distantes de frica, o estar a miles de metros de altura, en las cordilleras del Himalaya salvando vidas y gana el 5%, el 10%, de lo que gana un ladronzuelo de estos que vende gasolina a los nuevos ricos, que desva recursos de los puertos en camiones y por toneladas, que roba en las tiendas en divisa, que roba en un hotel cinco estrellas

Esto mismo constatbamos en un artculo reciente, al parecer censurado por algunos medios dentro de la izquierda, una persona sin trabajar gana hoy en Cuba en un da lo que otra trabajando devenga en un mes!, con la paradoja que es el Banco Central de Cuba (legalmente?) quien se lo paga. https://www.aporrea.org/internacionales/a237087.html

6. Almeyra, Guillermo. Sobre hombres y hroes. La Jornada 21 agosto 2016. http://www.jornada.unam.mx/2016/08/21/opinion/017a2pol

7. Soy el responsable de la persecucin a homosexuales que hubo en Cuba: Fidel Castro. Entrevista a la directora de La Jornada Carmen Lira Saade. http://www.jornada.unam.mx/2010/08/31/mundo/026e1mun La primera parte de la misma en http://www.jornada.unam.mx/2010/08/30/politica/002e1pol

8. Deja hurfanos incluso a sus enemigos en un mundo en el que Cuba, en pleno reflujo de Amrica Latina y del planeta entero, no es ya el modelo. Alba Rico, Santiago. Y en eso se fue Fidel. Rebelin 28 noviembre 2016. https://www.rebelion.org/noticia.php?id=219694

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Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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