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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2016

El Salvador
A la sombra de los resultados de la Encuesta de Hogares (EHPM 2015)

Alberto Quinez
Rebelin


No debera es un decir- resultar sorprendente que la publicacin del principal instrumento de estadsticas sociales que tiene el pas haya pasado desapercibida este ao. Y sin embargo, me pasma que las altas cabezas del gobierno no hayan dicho nada tras la publicacin de los resultados de la Encuesta de Hogares 2015. Esto, claro, no debera sorprender en un pas con un gobierno cobarde que pretende esconder con un dedo el sol de exigencias sociales que, a 7 aos de estar en el poder del ejecutivo, se le han vuelto inmanejables.

Los principales resultados de la Encuesta de Hogares de Propsitos Mltiples (EHPM), correspondiente a 2015, no son nada halageos en materia de desarrollo econmico y social. Ya sabamos que as sera o no? Era una intuicin fuerte. Pero el cuento del coco, de las siete cabritas o del pas-que-va-mejorando nos gustaba ms. Mucho ms hasta volvernos ciegos. Mentiras: no es ceguera, no hemos estado ciegos. Es un cambio profundo y sustantivo de los valores y las prioridades de un partido y un gobierno que se dicen de izquierdas. Ello explica la tontera de querer cambiar las cosas haciendo lo mismo que hace el enemigo: abrazar al Banco Mundial y al FMI, pensar al pueblo como una canastada de votos y nada ms.

Pese a los programas de transferencias monetarias condicionadas, la promocin de la empleabilidad de ciertos segmentos poblacionales, los proyectos de mejora en infraestructura vial que generara una cuanta no despreciable de empleos locales-, pese al aumento de plazas en el sector pblico, al aumento de la deuda, al aumento de impuestos para financiar programas consustanciales con la mejora de las condiciones de vida de la gente; pese a la tasa de crecimiento del PIB ms alta de los ltimos 6 aos (2.5%) y, en fin, pese a un largo etctera, no puede hablarse de mejoras significativas o sostenidas de los indicadores sociales.

La tasa de pobreza, uno de los indicadores ms emblemticos y discutidos y polmicos y limitados-, ha aumentado casi tres puntos en el ltimo ao, tanto en lo que corresponde a la pobreza extrema (de 7.6% a 8.1%) como a la pobreza relativa (de 24.3% a 26.8%). Tambin ha aumentado la tasa de subempleo, en 3.9%; el trabajo infantil (de 8.5% a 8.9%) y la proporcin de poblacin joven en situacin de exclusin (proporcin que la prensa vulgar llama ninis). Por su parte, ha disminuido el ingreso familiar promedio mensual y ha permanecido constante la tasa de desempleo (en un 7%).

Un rubro que a mi parecer merece especial atencin, por el uso meditico que ha soportado, es el de educacin. No parece que los indicadores den muestra de una situacin de la que sentirse orgullosos desde el gobierno: la tasa de asistencia escolar ha disminuido, la tasa de analfabetismo se ha reducido apenas un 0.1% (lo que es equivalente a decir que se ha alfabetizado a un pie o a una mano por cada cien personas) y la escolaridad promedio ha pasado de 6.7 a 6.8 aos (lo que significa que en general la poblacin tendra aproximadamente un mes ms de educacin). Es posible hablar de la efectividad de las medidas sociales en el plano educativo, cuando los indicadores globales arrojan un nivel de eficiencia ms bien limitado? Los programas estrella del gobierno no estn siendo ms que todo buscaniguas y oropel, contenido publicitario engaabobos? Defiendo que el gasto en educacin es poco, que pese a lo hecho debera hacerse ms, pero con un mayor compromiso institucional y desde un marco filosfico distinto, que repiense la educacin en clave liberadora y no slo tecnocrtica.

Quiz peco de exagerado o de hacer la vista gorda con algunas de las buenas cosas que se han hecho -que hemos hecho- en los ltimos aos: no me importa; no soy publicista de nadie, no pretendo ser idelogo de ningn gobierno que tiene cada vez ms ignorantes a la cabeza. Por el contrario, creo que es deber de quien se asume como alguien de izquierdas ser siempre crtico y estar siempre del lado de las mayoras populares, elevar la crtica y rescatarla del plano caricaturesco y superficial al que quieren reducirla los grupsculos de la derecha.

Hay algo que se est haciendo mal o muy mal, seguramente. Desde hace aos venimos sealando que las medidas en materia econmica deben ser radicales para poder propiciar cambios significativos a nivel social. Seguramente, nadie con suficiente poder de decisin en el gobierno va a comprometerse con estos cambios. Seguirn, seguramente, hacindose los sordos, mudos, ciegos o lo que sea, seguirn en la apopleja esperanzada de la fe en negociaciones partidarias, esperando una correlacin de fuerzas que nunca llegar; seguirn en el onanismo ideolgico de culpar a la derecha, a pesar de que aplican las mismas medidas de poltica que pusiera de moda esa derecha rancia y ruin.

 

Alberto Quinez, Miembro del Colectivo de Estudios de Pensamiento Crtico (CEPC).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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