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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-12-2016

Elementos para un dilogo desde el Sur
Tecnologas libres y geopoltica del conocimiento

Santiago Jos Roca P.
Rebelin


Resumen En este trabajo nos proponemos realizar algunas precisiones en torno a un modo de interpretacin del conocimiento y las tecnologas libres en el cual stos dialoguen con la perspectiva de una geopoltica del conocimiento del Sur. Para ello estableceremos relaciones entre ciertos elementos para fundamentar el concepto de que el conocimiento y las tecnologas libres son categoras que pueden integrarse en los esfuerzos por decolonizar la produccin material y de saberes, ayudar a construir estilos tecnolgicos no dependientes y formar una geopoltica multipolar del conocimiento y el desarrollo integral de la regin. Apuntamos hacia la exploracin y la fundamentacin de la idea de que, en contraste con las prcticas del capitalismo cognitivo, el esquema de produccin abierta y de gobernanza orientada a los bienes comunes puede proporcionar una palanca para cultivar el sentido de una geopoltica del conocimiento enraizada en el Sur.

Palabras Clave: geopoltica del conocimiento, tecnologas libres, bienes comunes, Sur global.

Introduccin: En torno a la geopoltica del conocimiento y el desarrollo.

La ciencia y la tecnologa son ciertamente una mediacin esencial para el desarrollo y la riqueza de un pas, no slo cuantitativa, sino cualitativa, pero deberan estar orientadas no con criterios meramente universales y abstractos de las potencias cientficas y tecnolgicas que han dominado la situacin en el mundo moderno en los ltimos cinco siglos. La ciencia y la tecnologa no tienen un valor abstracto, sino que deben concretarse en las exigencias de un pas o de una regin. Es necesaria una poltica de descolonizacin epistemolgica y tecnolgica.

Enrique Dussel, Hacia la liberacin cientfica y tecn olgica [1]

Es conocido que las dinmicas de produccin y validacin del conocimiento cientfico y tecnolgico se encuentran vinculadas con esquemas colonialistas, cuyo fin es conservar el saber, los talentos y los recursos del Sur como patrimonio susceptible de explotacin en tanto que forma de dominacin sociocultural [2][3]. Dado que los modos de reproductibilidad del saber estn vinculados con estos esquemas, las polticas de desarrollo de la regin poseen un sesgo eurocntrico, lo cual explicara la aparicin de estilos tecnolgicos desarrollistas o neocoloniales como formacin social acorde con la posicin geopoltica asignada al Sur1 [4]. De esta manera, la construccin de alternativas de desarrollo endgeno y de estilos tecnolgicos creativos se encuentran a contracorriente de la colonialidad del poder/saber eurocntrico e involucra otra geopoltica del conocimiento.

Tomemos en cuenta tambin que la comprensin de la tecnologa como fenmeno social est cambiando muy rpido. La transformacin de las sociedades industriales en post-industriales ha generado conceptos como sociedad del conocimiento en el contexto de una geopoltica de desarrollo desigual donde coexisten el capitalismo cognitivo con la explotacin mineral. La articulacin de este modelo hace posible la interdependencia entre mundos de desarrollo desigual segn la fuente de valor mercantil sea el monopolio del conocimiento tecnolgico o de las actividades de minera. As mismo se han desplegado formas de extraccin del capital cognitivo de la periferia capitalista mediante cercos impuestos por polticas de propiedad intelectual, una institucionalidad eurocentrista que destina sus recursos y talentos a los problemas del centro [6][7], e incluso por prcticas de outsourcing para la creacin de productos tecnolgicos que luego se concretan como mercanca en otros mercados. Fenmenos como la precarizacin del trabajo y el endurecimiento de las polticas de propiedad intelectual aparecen como parte de modos de gestin cerrados y centralizados que caracterizan las dinmicas del capitalismo cognitivo [8][9].

En un escenario en disputa, no deja de ser pertinente reclamar modos alternativos de gestin del conocimiento que puedan contribuir con la superacin del extractivismo como expresin del capitalismo dependiente y del colonialismo cultural. Es por ello que la creacin de una sociedad del conocimiento del Sur aparece como una empresa postcapitalista y decolonial, a su vez determinante para una geopoltica del conocimiento y el desarrollo. Slo desde esta perspectiva el capitalismo y el colonialismo aparecen como problemas a los cuales se oponen los elementos de una geopoltica del Sur: multipolaridad, postcapitalismo y decolonialidad.

El conocimiento y la tecnologa libre como modelo de produccin abierta.

Cuando hablamos de conocimiento y tecnologas libres nos estamos refiriendo a creaciones cuyos procesos de produccin son abiertos. Por ejemplo, el software libre involucra dinmicas de trabajo colaborativo que contrastan con el ciclo de produccin cerrado de una cadena de montaje, por lo cual, a diferencia de un esquema de diseo propietario, los programas generados pueden ser modificados por los usuarios. Se puede sintetizar esto con el concepto de diseo abierto. Un diseo es abierto si est pensado para que el ciclo de vida de un producto trascienda la manufactura y uso del bien. Las denominadas libertades del software (ejecucin, modificacin, redistribucin y copia del software [10]) dan cuenta de un ciclo de produccin que incluye la transformacin constante de los bienes finales. En contraste, el diseo privativo, basado en ciclos cerrados y productos terminados, establece que todo producto alcanza una forma final que precede a su utilizacin y obsolescencia. Esto es una manera de afianzar el monopolio sobre la conceptualizacin, la produccin, la distribucin y el uso de los bienes y servicios, lo cual queda establecido explcitamente en las normas de propiedad intelectual que se deriva de ese modelo.

Si damos pie a la comparacin con la cadena de montaje, podemos decir que los procesos de produccin en tecnologas libres integran directrices como la horizontalidad, al iteratividad, la flexibilidad y la descentralizacin; en contraste con la jerarquizacin, la linealidad, la especializacin y la centralizacin de los modelos de produccin cerrados. Adems, en cuanto que el conocimiento es objeto de intermediacin, existe una valoracin del mismo como un recurso compartido y como un bien comn (commons), y no slo como bien mercantil (commodities), por lo que son necesarios el acceso a los datos y la existencia de comunidades polticas de productores-usuarios, o produsuarios. El enfoque de produccin abierta ha entrado en diferentes reas del conocimiento, de manera que podemos identificar su presencia en corrientes como la investigacin colaborativa, el acceso abierto a las publicaciones, el software y el hardware libre, la manufactura distribuida y las licencias libres.

En el contexto de un ecosistema de productores podramos precisar un sistema de intercambio en el cual aspectos como financiamiento, diseo, manufactura, distribucin, consumo y reutilizacin se desarrollan con parmetros como participativo, horizontal y distribuido, lo que ha recibido denominaciones como economa colaborativa [11] y economa social del conocimiento [12]. En este sentido, el modelo de produccin entre pares o peer-to-peer (P2P) ejemplifica un esquema de produccin abierta que apunta a la creacin de valor de uso a travs de la cooperacin de productores organizados en una comunidad asociativa, con acceso a capital distribuido y con respeto a modos de propiedad comn [13]. Entre algunos aspectos representativos de este modelo tenemos: capital nominal y real distribuido, procesos de produccin abiertos, creacin de valor de uso, coordinacin colectiva, propiedad comn, inters social. Estos conceptos involucran una comprensin distintiva de elementos como el capital y el trabajo en tanto que factores de la produccin de bienes tangibles e intangibles.

Ahora bien, existen algunas tendencias problemticas en torno a la apropiacin del modelo de produccin abierta, consecuencia de la presencia del capitalismo cognitivo como forma actualizada del capitalismo contemporneo. Entre tales tendencias podemos mencionar las siguientes:

Es claro que en cada uno de estos esquemas se mantienen las condiciones de apropiacin privada del valor generado por el trabajo cognitivo, premisa de fondo del capitalismo cognitivo. Al mismo tiempo, tales esquemas apoyan la divisin internacional del trabajo y el desarrollo desigual, vistos en escala global. La presencia de estas tendencias justifican la exploracin de una sociedad del conocimiento que rena una geopoltica multipolar, una economa no-mercantilista y una institucionalidad cultural decolonial.

La produccin abierta como problema de decisin poltica.

Podemos hacer una comparacin entre el modo de produccin abierta y formas de organizacin tradicional como la cayapa, el convite y la manovuelta. De esta forma podramos ver analogas entre la manovuelta y la produccin entre pares en cuanto que formas de organizacin vinculadas con el valor de la reciprocidad; entre la cayapa y el trabajo colaborativo, entre el convite y el aporte colectivo (crowdfunding) y entre el conuco (o taller) y los nodos de fabricacin distribuida con impresoras 3D. Esta coincidencia resulta de que el momento actual de desarrollo de medios de produccin como las tecnologas de informacin favorece el regreso de formas de organizacin cooperativas que precedieron al capitalismo industrial. Por lo tanto podemos afirmar que la exploracin de las tecnologas libres apoya la bsqueda de alternativas a la racionalizacin capitalista de la produccin y el trabajo, las cuales a su vez son consustanciales con la colonialidad del poder y del saber [2]. En este sentido la idea de formular modos alternativos de produccin puede hallar su espacio en las races de una geopoltica decolonial.

Por lo tanto, estamos ante una discusin que tiene siglos: el gobierno de la actividad econmica. Diferentes propuestas pueden derivarse del liberalismo, el anarquismo o del socialismo, por nombrar algunas categoras de filosofa poltica. Por ejemplo, en la filosofa del conocimiento libre existe una presencia importante del libertarianismo y del comunitarismo liberal, por lo cual se tiende a la defensa de los derechos del individuo o de la comunidad autnoma frente a los monopolios econmicos (corporaciones) y polticos (Estados). Por lo tanto, es necesario poder describir el problema no slo en trminos estrictamente econmicos o tcnicos, sino tambin polticos.

Evidentemente, esto guarda relacin con las dimensiones econmica y tcnica del modelo de desarrollo. Las tecnologas libres apoyan el cuestionamiento y la transformacin del conjunto de relaciones productivas que caracterizan el capitalismo perifrico y que obstaculizan la creacin no slo de valor mercantil, sino de valor social (externalidades positivas de la actividad econmica [9]), importante desde la perspectiva de una economa del conocimiento como bien comn de inters pblico. Para que ello sea posible se requiere formular un esquema de creacin de valor social fundado en el conocimiento libre y disear los momentos de despliegue de las potenciales cadenas productivas en esta rea, distribuidas territorialmente con una perspectiva de desarrollo endgeno y con visin de multipolaridad. En el caso de las economas extractivistas, el conocimiento y las tecnologas libres pueden proporcionar elementos para revisar los esquemas de capacitacin, diseo, manufactura, procesos productivos y de consumo. As mismo pueden ayudar a fomentar la captacin de programas informticos, maquinarias, equipos, procesos tcnicos y esquemas de gestin que contribuyan con la creacin de capacidades productivas distribuidas territorialmente.

La gestin participativa de la produccin abierta: el conocimiento como bien comn.

En el plano estratgico, este modelo requiere establecer modos de coordinacin entre productores, que ayuden a formar consensos en torno a temas como la gobernanza de la actividad econmica y el rgimen de propiedad, para superar las limitaciones del capitalismo perifrico y la recepcin colonialista de los modos de produccin libres3.

En cuanto a la coordinacin entre productores uno de los objetos de cooperacin es el acceso al conocimiento. Ahora bien, es necesario hacer precisiones para distinguir entre el conocimiento como recurso compartido y como bien comn (commons, procomn). Por una parte, el conocimiento es un recurso compartido cuando se hace nfasis en los datos y en el acceso a los repositorios. Un ejemplo es el concepto de Open Access, que se orienta principalmente a proteger el libre acceso a productos de investigacin [15]. Pero el conocimiento es adems un bien comn si, con nfasis en los sujetos y las relaciones, se garantiza el acceso en contextos sociales definidos por vnculos de reciprocidad. Un ejemplo podemos extraerlo de experiencias de gestin de los recursos comunes naturales [16] y los movimientos que proponen el intercambio de semillas, como Open Source Seed Initiative (http://osseeds.org/), por citar slo uno4. Si bien en ambos esquemas existen normas que franquean el acceso a los recursos, en el primero es suficiente satisfacer la condicin de no exclusin de los bienes, mientras que en el segundo es necesario adems el consenso activo de los participantes. Segn nos inclinemos de uno u otro lado podremos hablar de un nfasis en el repositorio o un nfasis en la comunidad.

Aunque ambos esquemas son permeables, el segundo est ms cerca del comunitarismo y del inters en la regulacin colectiva de las actividades de produccin. ste incluso puede entenderse dentro de un abanico de alternativas. En sntesis, un bien es comn si existe una comunidad poltica plural que ejecute modos de autogestin de los recursos compartidos. De esta manera, la regulacin comunal proporcionan la calidad de comn a los bienes compartidos, por lo que se requieren modos de establecer pautas para la gestin de los mismos [17]. Resulta pertinente entonces comprender que la definicin de bienes comunes abarca el concepto de recursos compartidos y las dinmicas institucionales necesarias para gestionarlos:

El procomn es un tipo particular de ordenacin institucional para gobernar el uso y la disposicin de los recursos. Su caracterstica prominente, que la define en contraposicin a la propiedad, es que ninguna persona individual tiene un control exclusivo sobre el uso y la disposicin de cualquier recurso particular. En cambio, los recursos gobernados por procomn pueden ser usados por, o estar a disposicin de, cualquiera que forme parte de un cierto nmero de personas (ms o menos bien definido), bajo unas reglas que pueden abarcar desde todo vale a reglas formales finamente articuladas y cuyo respeto se impone con efectividad. [18]

En el caso del cuidado de los bienes comunes naturales se requiere la existencia de pautas asumidas colectivamente, tales como lmites claramente definidos; coherencia con las condiciones locales y mecanismos para la resolucin de conflictos [16]. Si bien es necesario establecer diferencias entre los bienes tangibles y el conocimiento, dada la condicin intangible de ste, puede afirmarse que la existencia de normas compartidas es una condicin necesaria para la presencia de una comunidad de productores-usuarios que encuentran en el conocimiento no slo un recurso compartido sino tambin un bien comn.

Para el conocimiento y la tecnologa, la condicin de los recursos y su dinmica de creacin y circulacin dentro de un sistema sociotcnico funciona como intermediacin en el conjunto de relaciones de los productores, sea que estemos hablando de artefactos (libros, computadoras), instalaciones (repositorios, conectividad) o ideas (datos, informacin, conocimiento) [19]. En el modelo de produccin entre pares, el carcter distribuido de los medios de infraestructura, informacin y organizacin implica la posibilidad de compartir recursos para fortalecer cadenas de produccin y de gestin distribuidas [18]. En este sentido, una red de pares productores que se relacionan en trminos de reciprocidad, muy probablemente recurrir a pautas normativas para garantizar la posibilidad de que todos puedan acceder a los recursos del conocimiento y tributar al acervo comn de saberes.

En cuanto a las formas de organizacin, la colectivizacin de los medios de la produccin distribuida bajo formas que procuren la socializacin de los excedentes (como las redes, las cooperativas y las empresas de propiedad social) parece ser, al menos como argumento, una frmula para contrarrestar la apropiacin de los esquemas distribuidos y de las herramientas de cdigo abierto por los modelos cerrados, centralizados y privativos, orientados a la concentracin de capitales, propios de la comprensin netrquica de la economa colaborativa5 [20]. Esta orientacin armoniza con la idea de que la existencia de sistemas de regulacin comunitaria es consustancial con el cuidado de los recursos en tanto que bienes comunes.

La gestin participativa de la produccin abierta y las relaciones de produccin.

Entramos entonces en un punto que por razones de espacio no podemos ms que esbozar. Evidentemente, el esquema de produccin abierta tiene consecuencias especficas para la caracterizacin de los factores de produccin. Para explorar esta caracterizacin, es necesario evitar dos razonamientos extremos: el conocimiento no es un bien meramente abstracto ni un bien exclusivamente material. En cambio, en la categora que genricamente hemos referido como conocimiento confluyen el conjunto de condiciones tangibles e intangibles que, dadas las relaciones entre la esfera cultural y la esfera tcnica, permiten la acumulacin de instalaciones, medios de almacenamiento y transmisin; informacin, saberes tcitos y explcitos en uso; y la regularizacin de funciones de inters cognitivo asumidas en un sistema abierto de construccin de saberes.

As, por ejemplo, si consideramos el trabajo fsico e intelectual como una actividad humana en la cual se invierte tiempo y energa para la produccin de un bien o servicio, tenemos que preguntarnos qu significa que el proceso de produccin sea abierto y que el producto sea libre. En el contexto de las relaciones de reciprocidad implicadas en la lgica de la produccin de pares, el aporte del trabajo se entrega al procomn en espera de participar dentro de las mismas condiciones en el conjunto de bienes. El valor social del trabajo es absorbido en una parte por el productor, y otra parte se entrega voluntariamente al proceso de produccin como abono a un esquema de beneficio colectivo, de manera que el trabajo recibe insumos del procomn y entrega as mismo resultados6. En la bsqueda de un equilibrio, el enfoque debe apuntar a negar la posibilidad de separacin del conocimiento (como bien intangible) de factores como la inversin, la infraestructura y el trabajo, pero al mismo tiempo debe evitar que se trate los soportes tangibles de la informacin como bienes estrictamente materiales. El hecho de que el conocimiento como bien simblico sea generado en un marco de relaciones sociales y materiales, constituye quiz el nodo crtico de los problemas actuales en torno a la comprensin de la economa del conocimiento, como delata por ejemplo la diatriba en torno a la propiedad intelectual.

Es posible que en condiciones de gobierno colectivo sobre los bienes comunes sea ms viable construir el sentido decolonial de una geopoltica del conocimiento. Para ello resulta pertinente el planteamiento de formas de regulacin pblica que permitan evadir las lgicas del mercado y de la burocracia, pero que se conviertan en referencia para el fomento de actividades econmicas fundadas en el libre acceso al conocimiento con nfasis en el desarrollo endgeno. En este caso podra interesar buscar los aportes de formas de regulacin pblica comunitaria, como modo de gestin no burocrtico centrado en el inters pblico. Dicho papel sera cumplido por organizaciones civiles de carcter socioproductivo que contribuyan con la gestin participativa de recursos compartidos -como el conocimiento- en el contexto de un marco de relaciones econmicas con inters en el fomento de los bienes comunes.

Conclusiones: para una geopoltica del conocimiento y el desarrollo del Sur.

El conocimiento y las tecnologas libres pueden ayudar a apalancar un enfoque decolonial que confronte a modos hegemnicos de institucionalizacin de la produccin de conocimiento y, por tanto, de prcticas vinculadas con la planificacin del desarrollo que se asocian a estilos tecnolgicos propios de culturas coloniales/desarrollistas. No obstante existe el riesgo de recolonizacin a travs de la recepcin de nuevas ofertas tecnolgicas que encubren prcticas de capitalismo cognitivo y de posiciones de talante regresivo asumidas socialmente (como la interpretacin rentista del conocimiento). La regulacin comunal (nfasis en la comunidad poltica) en tanto esquema de gobernanza de la produccin de pares, aparece como alternativa para la gestin participativa de iniciativas orientadas a la economa del conocimiento, en comparacin con formas de interpretar el conocimiento libre ms afines con la importacin de patrones culturales y estilos tecnolgicos. As mismo, es posible que en el seno de redes para el cuidado del conocimiento como bien comn existan mayores posibilidades de cultivar un proyecto de autonoma decolonial.

La economa poltica de los bienes comunes puede tener cabida en la estructura de un proyecto nacional de vocacin cvica y popular. Esto enlazara con una poltica de cooperacin Sur-Sur y de integracin multipolar. De este modo el esquema de produccin abierto aparecer como eleccin poltica y no como una ilusin determinista y potencialmente recolonizadora. Para ello, es importante conservar la referencia de que no se trata slo de recursos compartidos, sino de la socializacin de los recursos tangibles/intangibles y de los modos de gestin, por lo que la comunidad poltica tiene un papel protagnico. Por ejemplo, una poltica de Open Access convencional se concentra en la difusin de los productos de investigacin, pero las dinmicas de creacin de conocimientos y el contenido de los resultados se encuentra ausente de su mbito de preocupacin [1 5 ] . Por lo tanto, una poltica de Open Access enfocada en los repositorios y no en la comunidad de investigacin, no tiene por qu considerar un problema el hecho de que los productos de investigacin sean resultado de un conjunto de relaciones neocoloniales, ni que los contenidos reflejen una visin eurocntrica. Esto slo aparece como problema a partir del cuestionamiento planteado por la decolonialidad como vertiente sociocultural de una preocupacin geopoltica y econmica que necesariamente plantear la re-institucionalizacin de las relaciones de creacin y aplicacin de conocimientos [21].

El enfoque de modos de produccin abierta vinculados con modos de gobernanza colaborativa de los recursos compartidos/bienes comunes puede convertirse en palanca para la formulacin de un modo de desarrollo integral que trascienda la concepcin reduccionista del desarrollo econmico. La economa del conocimiento como bien comn de inters pblico, pensada desde el Sur, se muestra relevante entonces para una geopoltica del conocimiento y el desarrollo, en particular porque representa una oportunidad para cultivar potencialidades culturales que permitan formular estilos tecnolgicos que apoyen una geopoltica multipolar. Por tanto, la produccin distribuida desde una geopoltica del Sur puede convertirse precisamente en parte de una propuesta de desarrollo para el Buen Vivir.

Referencias

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[2] Quijano, A. (2000). Colonialidad del poder, eurocentrismo y Amrica Latina. En: Lander, E. (Comp.). La colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales. Perspectivas latinoamericanas. Buenos Aires: CLACSO.

[3] Lander, E. (2000). Ciencias sociales: saberes coloniales y eurocntricos. En: Lander, E. (Comp.). La colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales. Perspectivas latinoamericanas. Buenos Aires: CLACSO.

[4] Varsavsky, Oscar (2006). Hacia una poltica cientfica nacional. Caracas: Monte vila.

[5] Graham, M. (2014). "The Knowledge Based Economy and Digital Divisions of Labour". R. Potter. (Ed.) In Companion to Development Studies. 3 Edicin. Hodder. 189-195. Disponible en: https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=2363880

[6] Lander, E. (2001). Los derechos de propiedad intelectual en la geopoltica del saber de la sociedad global. En: Comentario Internacional. Revista del Centro Andino de Estudios Internacionales, no. 2, II semestre, 2001.

[7] Lander, E. (2005). La Ciencia Neoliberal. En: Revista Venezolana de Economa y Ciencias Sociales. (11) 2. Caracas, Venezuela.

[8] Vercellone, C. (2004) Las polticas de desarrollo en tiempos del capitalismo cognitivo. En: Capitalismo cognitivo, propiedad intelectual y creacin colectiva. Madrid: Traficantes de sueos.

[9] Boutang, Y. M. (2004). Riqueza, propiedad, libertad y renta en el capitalismo cognitivo. En: Capitalismo cognitivo, propiedad intelectual y creacin colectiva. Madrid: Traficantes de sueos.

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[11] B auwens, M. (2012). Synthetic overview of the collaborative economy. Orange Labs - P2P Foundation.

[12] Vila-Vias, D. & Barandiaran, X.E. (Eds.). Buen Conocer FLOK Society. Modelos sostenibles y polticas pblicas para una economa social del conocimiento comn y abierto en el Ecuador. Quito, Ecuador: IAEN-CIESPAL.

[13] Bauwens, M. (2005). La economa poltica de la produccin entre iguales. P2P Foundation. Disponible en: goo.gl/C5abJt

[14] Fernndez, M. y Del Moral, L. (2016). La tica hacker frente al capitalismo netrquico: software libre y peer production en las iniciativas de Economa Colaborativa en Andaluca. Revista Teknokultura Vol. 13(1), 141-168.

[15] Garca, D. y Rendueles, C. (2014). Abierto, libre y pblico. Los desafos polticos de la ciencia abierta. Argumentos de Razn Tcnica, n 17, 2014, pp. 45-64.

[16] Ostrom, E. (1990). Governing the Commons. The evolutions of institutions for collective action. EUA: Cambridge.

[17] Ostrom, E. (2008). "El gobierno de los bienes comunes desde el punto de vista de la ciudadana". En: Helfrich, S. Genes, bytes y emisiones: Bienes comunes y ciudadana. Mxico: Ediciones Bll.

[18] Benkler, Y. (2003) "La economa poltica del procomn". Novtica, 163, Mayo-Junio. Espaa.

[19] Ostrom, E. y Hess, Ch. (2001). "Artifacts, Facilities, And Content: Information as a Common-pool Resource". Conference on the Public Domain, Duke Law School, 09 de noviembre de 2001.

[20] Scholz, T. (2016). Cooperativismo de plataforma. Desafiando la economa colaborativa corporativa. Barcelona, Espaa: Dimmons.net. Investigacin accin en produccin procomn. Internet Interdisciplinary Institute (IN3) - Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

[21] Roca, S. (2015). Geopoltica del Conocimiento: repensar el Acceso Abierto desde el Sur. Revista Conocimiento Libre y Licenciamiento. Conocimiento Libre a la luz del Pensamiento Bolivariano. N 10 Especial. Mrida: CENDITEL; pp. 36-53.



Nota: este artculo aparecer publicado en la Revista Conocimiento Libre y Licenciamiento - CLIC. N 13. Mrida, Venezuela: Centro Nacional de Desarrollo e Investigacin en Tecnologas Libres (CENDITEL). Disponible en: http://convite.cenditel.gob.ve/

1Los resultados de esta forma de divisin internacional del trabajo pueden verificarse en la distribucin geogrfica de los resultados de la creacin intelectual. Vase por ejemplo: [5] .

2Vase por ejemplo: Arun Sundararajan (26-07-2015). "The gig economy is coming. What will it mean for work?". The Guardian. Disponible en: https://www.theguardian.com/commentisfree/2015/jul/26/will-we-get-by-gig-economy

3Esto implica ejercer presin contra la institucionalidad de la formacin econmica rentista. El fracaso del modelo econmico-institucional del Estado rentista, en cuanto que mantiene la dependencia de la renta, representa una amenaza para las conquistas sociales en particular en aquellas sociedades que han abrazado una suerte de extractivismo redistributivo.

4Lase por ejemplo: Lpez, G. (16-04-2016). "La iniciativa de Semillas de Cdigo Abierto en contra de las corporaciones". El Salmn Contracorriente. Disponible en: http://www.elsalmoncontracorriente.es/?La-iniciativa-de-Semillas-de

5Como propuesta en este sentido, puede verse por ejemplo: Carson, K. (01-03-2016). "Which Way for the Gig Economy?". P2P Foundation. Disponible en: https://blog.p2pfoundation.net/which-way-for-the-gig-economy/2016/03/01. Algunas plataformas promueven directamente el cooperativismo como alternativa al modelo privado. Vase como un caso: Platform Cooperativism. Disponible en: http://platformcoop.net/about

6As, desde una perspectiva que considera la produccin de tecnologa como proceso y como sistema abierto, un esquema de este tipo puede proporciona mayores posibilidades de brindar retornos sociales positivos a los participantes y los no-participantes directos del sistema sociotcnico.



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